El tema de las remuneraciones que reciben los integrantes del Congreso siempre es un asunto de interés y también de polémica en el país. Algunos consideran que los sueldos son muy altos en vista de la realidad del país, pero otros estiman que se encuentran acordes a la trascendencia y representatividad de sus cargos.

¿Cuánto ganan los diputados chilenos?

La cifra inicial de las remuneraciones de los parlamentarios es clara y también de dominio público. El sueldo bruto mensual para diputados y senadores asciende a $9.349.851.

Sin embargo, la remuneración líquida varía de un integrante del Congreso a otro. Primero, porque en esto incide los descuentos legales por previsión y salud que se le aplica a cada parlamentario. La cifra líquida que obtienen todos los meses varía entre los parlamentarios según su edad, sus cargas familiares o beneficios tributarios a los que puedan acogerse.

  • El rango va entre los $ 7.070.655 que reciben figuras como José Miguel Insulza (PS), Francisco Huenchumilla (DC) o Jorge Soria (PPD) -quienes al ser mayores de 65 no tienen descuentos en previsión o salud-.
  • Hasta los $ 5.564.165 que percibe el senador Alfonso de Urresti (PS) al tener cotizaciones más altas.

En promedio, los 43 senadores registran una renta líquida de $6.320.154.

En la Cámara Baja, en tanto, por una acuerdo de la comisión de régimen interno, no informan cuánto recibe líquido cada uno de los 155 diputados y solo publican una cifra referencial según los descuentos mínimos en impuestos, AFP y seguro de salud, la que corresponde a $ 6.602.482.

A la dieta se suman las asignaciones mensuales que regula el Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias, que actualmente preside el exsenador DC Andrés Zaldívar y que son destinadas a gastos operacionales, contratación de personal de apoyo y asesorías externas. En el caso de los senadores, este monto tiene un tope máximo mensual de $20.242.101 y para cada uno de los diputados es de $ 11.242.954.

Entre los ítems cubiertos para el trabajo legislativo se cuenta combustible, pasajes en avión, viáticos, arriendo de oficinas con sus servicios básicos, tv cable, planes de teléfonos móviles, correspondencia, estacionamientos en aeropuertos, página web, propaganda en medios y redes sociales (salvo en período de campaña), fotografías e imprenta, invitación y traslado de delegaciones, entre otros.

Comparación con otros sueldos

La renta bruta de los parlamentarios se asemeja al ingreso promedio de los gerentes generales en Chile, que según la encuesta anual TRS de Mercer Consulting, que revisa la situación de 263 empresas, fue en 2017 de $ 9.600.000 como base bruta. También equivale a 34 veces el sueldo mínimo en Chile, que es de $ 276 mil pesos, una de las mayores distancias que se registran entre los países de la OCDE. En el caso del ingreso promedio mensual, que según el INE asciende en cifras netas a $517.000, la dieta líquida de los parlamentarios equivale a cerca de 12 veces.

Una propuesta impulsada por representantes del Frente Amplio, como Gabriel Boric y Giorgio Jackson, propone que el sueldo de diputados y senadores no supere en más de 20 veces el sueldo mínimo. Es decir, que llegue en torno a los $ 5.520.000.

Tanto el Presidente Sebastián Piñera, como el presidente del Senado, Carlos Montes, han calificado las dietas como demasiado "altas" y se han abierto a la posibilidad de revisarlas. Ayer se constituyó en La Moneda la Comisión de Modernización del Estado, que entre otras materias revisará los sueldos del sector público.

Historia de la dieta parlamentaria en Chile

Durante los primeros 100 años de historia republicana los parlamentarios no cobraban sueldo. Fue recién en la Constitución de 1925 cuando se estableció la creación de una dieta, la primera fue de 2.000 pesos de la época y a la cual se le restaban 50 pesos por cada inasistencia o sesión no celebrada.

Según el estudio "Dieta Parlamentaria en Chile", elaborado por el experto en Derecho Público Alejandro Gacitúa para la Biblioteca del Congreso Nacional, en los años 60 dos fallidos proyectos de ley intentaron equiparar la renta de un parlamentario con la de un ministro de la Corte Suprema, sumándole solo la mitad de ese monto como asignación complementaria para gastos propios del cargo.

Sin embargo, la Constitución del 80 reinterpretó esos proyectos y estableció el actual artículo 62 que señala que "los diputados y senadores percibirán como única renta una dieta equivalente a la remuneración de un ministro de Estado, incluidas todas las asignaciones que a estos correspondan". La confusa redacción del artículo, en donde no se aclara si la frase "que a estos correspondan" se refiere a "los diputados y senadores" o a "un ministro de Estado" -que está escrito en singular-, ha generado una intensa discusión entre constitucionalistas respecto a cuánto corresponden estas asignaciones y quién las define.

Finalmente, ha sido el propio Congreso quien ha fijado el monto y establecido la distribución de las asignaciones.

El caso MOP-Gate de 2003, que reveló el pago de sobresueldos a ministros durante el gobierno de Ricardo Lagos, llevó a crear la ley sobre remuneraciones de autoridades y cargos críticos, la que aumentó la renta de los secretarios de Estado, creando una asignación de dirección superior equivalente al 135% del sueldo. Debido a lo que dice la Constitución, la normativa terminó beneficiando de paso a los parlamentarios.

Comparación Internacional

De forma transversal en Latinoamérica, el poder Legislativo no goza de buena fama, pese a su importancia a través de las leyes que aprueban o rechazan. Recientemente, esta temática causó revuelo en Argentina luego que se anunciara una subida de la dieta de senadores y diputados de ese país, que es 10 veces más que el salario mínimo. El cuarto lugar lo tienen ahora los senadores argentinos, quienes recordemos aumentaron su sueldo hace unas semanas en un 170%. Por su parte, las y los diputados de ese país tienen un salario distinto. El último lugar de este análisis se lo lleva Colombia.

Lo cierto es que, según la propuesta de Boris y Jackson, “en una comparación a nivel de la OCDE, comparando el salario medio de la población con la dieta parlamentaria, se deja a Chile en una muy mala posición. En España la dieta equivale a sólo 1,25 veces el salario medio; en Italia, que tiene los peores índices de Europa, éste equivale a 5 veces la media.

Para el economista de la Fundación SOL, Gonzalo Durán, esta iniciativa “apunta en la dirección correcta por dos motivos. Primero, el salario básico de los parlamentarios es de los más altos del mundo; y segundo, pone el tema del bajo valor del trabajo en la discusión pública. Respecto al primero, si consideramos el salario básico de los parlamentarios en relación al PIB per cápita, en Chile es 12 veces. En 2013, en Estados Unidos, Japón, Australia, Canadá, Reino Unido, Nueva Zelanda, Israel, Arabia Saudita, está entre 4 y 3 veces. En Noruega, Francia, Suecia, menos de 2.

Respecto a lo segundo, Chile requiere debatir frontalmente el tema del bajo valor del trabajo, no existe otro país con el nivel de ingresos que tiene Chile, donde los salarios estén tan deprimidos.

Gonzalo Durán explica que “Chile tiene un grave problema de atraso salarial, que se expresa en que la mitad de los trabajadores ganan menos de $263.000 (líquidos) y tienen que vivir altamente endeudados. Estos datos, oficiales, publicados en diciembre de 2013 y prácticamente invisibilizados, confirman el bajo valor del trabajo existente en Chile.

¿Por qué es bajo el valor del trabajo? Chile ha cuadruplicado su PIB per cápita en los últimos 20 años, pero eso no se ve reflejado en la situación de los trabajadores.

“Chile es el único de los países estudiados que regula esta materia en la Constitución. Además, el texto aclara que lo que se pretende es disminuir la dieta y no las asignaciones parlamentarias, “que por su definición contribuyen al perfeccionamiento de nuestra legislación”.

Tabla de Sueldos Superiores a $10 Millones en la Cámara de Diputados

Funcionario Cargo Remuneración bruta mensual Remuneración líquida mensual Año de ingreso
Miguel Landeros Secretario general $18.547.187 $12.936.901 1990
Luis Rojas Prosecretario $17.076.087 $11.536.019 1993
Juan Pablo Galleguillos Jefe de comisiones $16.141.056 $11.082.725 1990
Pablo Oneto Subsecretario Administrativo $14.584.899 $9.656.960 1990
Pedro Muga Secretario de comisiones $14.533.921 $9.802.904 1968
Jacqueline Peillard Secretario de comisiones $14.533.921 $10.789.160 1976
Ana María Skoknic Secretario de comisiones $14.533.921 $10.551.516 1990
Roberto Fuentes Secretario de comisiones $14.533.921 $9.851.670 1990
María Eugenia Silva Secretario de comisiones $14.533.921 $10.541.507 1990
John Smok Secretario de comisiones $14.218.287 $9.500.842 1993
Patricio Velásquez Secretario de comisiones $14.089.539 $9.572.909 1995
Juan Carlos Herrera Secretario de comisiones $14.089.539 $9.717.347 1995
María Soledad Fredes Secretario de comisiones $14.089.539 $9.701.046 1995
Marco Sepúlveda Director de Estudios e Informaciones $13.939.116 $9.475.423 1998
Álvaro Halabí Secretario de comisiones $13.739.408 $9.602.552 1998
Guillermo Cumming Jefe Redacción de Sesiones $12.778.723 $8.750.915 1995
Mario Rebolledo Secretario de comisiones $12.301.384 $7.926.064 1998
Claudia Rodríguez Secretario de comisiones $12.301.384 $8.246.326 1998
Javier Leiva Director de Finanzas $11.439.297 $8.602.049 1974
Reynaldo Núñez Fiscal $11.398.600 $7.879.571 1995
Hernán Figueroa Director de Tecnologías de la Información $10.607.762 $6.835.624 1998
Raúl Sanhueza Redactor revisor $10.301.932 $6.572.494 1998
Raúl Morales Jefe Departamento de Servicios $10.272.729 $7.052.092 1998
María Cristina Durrels Subdirectora de Estudios e Informaciones $10.033.661 $6.595.974 1998

Si bien existe un número importante de funcionarios en la Cámara de Diputados, recientemente se dieron a conocer los 24 cargos que reciben las remuneraciones más altas por su trabajo. De hecho, la persona que obtiene el monto superior supera los $18 millones y medio aquella que está al final de la lista establece un piso que supera por poco los $10 millones.

El detalle de la nómina fue expuesto esta semana por el diario El Mercurio, donde precisaron que se trata de “funcionarios especializados en formación de la ley”. A la vez, el mismo medio precisó que la mayoría de estos tendrían como profesión abogados con estudios de postgrado.

“En lo que se refiere a la labor técnica de asistencia a parlamentarios, obran como ministros de fe y muchas veces escriben la última palabra”, completó.

En detalle, la tabla que se expone a continuación corresponde al sueldo base y considera las asignaciones de las leyes 19.297, 19.553 y 19.863. Todo esto también considerando datos de transparencia activa de la Cámara.

Toda la discusión sobre las altas remuneraciones de directivos en el Congreso comenzó a propósito del ajuste por ley al sueldo del futuro presidente, a partir de marzo de 2026. De hecho, actualmente Gabriel Boric recibe cerca de $8 millones bruto y la comisión creada por ley para fijar las remuneraciones estableció un umbral de poco más de $10 millones para el próximo que ocupe el cargo. La legislación también establece que la comisión también fijará sueldos de senadores, diputados y gobernadores. A la misma lista se incluyen ministros, subsecretarios, delegados regionales y provinciales. Además, se cuentan a personas contratadas sobre la base de honorarios que entreguen asesoría a autoridades del Gobierno.

Además, el monto aumenta por la contratación de personal de apoyo y por la realización de asesorías externas.

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