El interés por ingresar al servicio militar ha ido al alza entre los jóvenes, y un atractivo importante es la posibilidad de seguir estudios o una carrera ligada a las Fuerzas Armadas.

Además, los soldados obtienen un salario durante su período de instrucción. Los montos que reciben dependen de los grados que tenga cada conscripto. A ello se agregan las asignaciones y gratificaciones, según corresponda.

Para incentivar la inscripción de voluntarios, se han fijado sueldos para los soldados conscriptos. Los montos que reciben dependen de los grados que tenga cada conscripto y van desde los $ 75.158 para los que tengan grado 32 hasta los $ 95.282 para quienes sean grado 23.

Desde la independencia de la corona española, Chile ha tenido sistemas de reclutamientos de ciudadanos para formar parte de sus milicias. Recién en 1901 se creó de manera oficial el servicio militar con la promulgación de la Ley de reclutas y reemplazos para el Ejército y la Armada. En 1931 se incorporó a la Fuerza Aérea de Chile entre las instituciones que entregarían instrucción.

Durante gran parte del siglo XX el servicio militar fue totalmente obligatorio. Varios soldados que estaban en esta condición tuvieron que participar de diversas acciones armadas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

En primera instancia, el servicio militar es voluntario y luego obligatorio si no se completan los cupos del contingente necesario para las FFAA. No hay que inscribirse para hacer el servicio militar. Que el Registro Civil transfiere los datos de las personas que cumplen 18 años a la Dirección General de Movilización Nacional.

El servicio militar es voluntario para las mujeres, quienes sólo pueden cumplir este deber en el Ejército. Las interesadas deben tener entre 17 y 24 años, ser chilenas, haber rendido Tercero Medio, ser solteras, sin hijos y tener salud compatible. No, puede cumplirse en el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y, en ciertos casos, en la Defensa Civil. La persona que realiza el servicio se transforma en una reserva militar en caso de necesidad del país, hasta los 45 años.

Tras cumplir con el Servicio, la persona tiene derecho a conservar la matrícula en la universidad, instituto o centro de formación técnica que cursaba. Es posible postergar la realización del servicio hasta por doce años, por estar cursando estudios superiores o por estar en cuarto año medio, o estar haciendo uso de becas o acreditar residencia en el extranjero.

También puede pasar que una persona esté excluida de hacer el servicio por una incapacidad física o psíquica permanente, o por inhabilidad moral calificada, o quienes hayan sido condenados a una pena aflictiva (mayor a tres años y un día).

Una reforma elaborada durante el año 2003, y que fue publicada en 2005 durante el Gobierno del socialista Ricardo Lagos (2000-2006), estableció que el servicio militar era voluntario y luego obligatorio para todos los hombres chilenos entre los 17 y 24 años de edad. Este sistema mixto fija una cantidad de cupos para las distintas ramas de las Fuerzas Armadas, los que en primera instancia son llenados por voluntarios que se inscriben directamente al cantón de reclutamiento. Si esas vacantes no son llenadas, se eligen a un grupo de ciudadanos a través de un sorteo, cuyos resultados son publicados durante el mes de octubre de cada año, los que deberán hacer el servicio de forma obligatoria. Para las mujeres, el servicio militar es completamente voluntario.

Los jóvenes que resultan seleccionados a través del sorteo para realizar el servicio militar obligatorio tienen algunas alternativas para cumplir con su deber. Una de las posibilidades es aplazar el reclutamiento hasta por 12 años, por estar cursando el último año de enseñanza media (secundaria) o estudios universitarios. También se considera la exclusión de las personas que presenten incapacidad física o psíquica permanente, una inhabilidad moral calificada, o quienes hayan sido condenados a una pena aflictiva (mayor a tres años y un día).

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