España ha experimentado numerosas transformaciones en su sistema educativo. Según el Informe del Sistema Educativo Español 2009, estos procesos han sido principalmente tres: la alfabetización, la escolarización y la feminización de la enseñanza.
El proceso de alfabetización alcanzó su punto álgido en el siglo XX con la Ley General de Educación (LGE) de 1970, y especialmente con la inclusión de la educación como derecho fundamental en la Constitución de 1978, en su artículo 27.
El proceso de escolarización abarca tanto la escolarización obligatoria como otros niveles educativos, como la educación infantil. El proceso de feminización se refiere tanto a la inclusión de la mujer como alumna como docente.
Desde la instauración de la democracia, España ha tenido siete reformas educativas. El Gobierno siempre ha decidido las asignaturas que los alumnos deben cursar. La LOMCE, según Jurjo Torres, catedrático de didáctica y organización escolar de la Universidad de A. Coruña, "es una reforma claramente ideológica".
Comparación con el Modelo Finlandés
Finlandia, con una densidad demográfica de cinco millones de habitantes, destaca por el papel primordial que la educación juega en el desarrollo de su sociedad. El analfabetismo fue erradicado a finales del siglo XVIII, mientras que en España hubo que esperar hasta bien entrado el siglo XX. La educación es completamente gratuita, con numerosas ayudas para las familias con dificultades económicas, asegurando la igualdad de oportunidades en todos los sectores sociales.
El sistema educativo finlandés es administrado y reglado por el Ministerio de Educación, que otorga mucha libertad de decisión a los municipios y centros. La escuela pública y privada gozan de los mismos privilegios y dotaciones porque el Estado piensa que la inversión en educación es inversión en futuro. Mari Peteri, profesora de español y finés en la escuela Kapyla, señala que "el Gobierno lo que busca es la igualdad, ellos quieren que todos los niños finlandeses tengan las mismas oportunidades y derechos sin que dependa de la clase social de la que provengas."
Según Mari Peteri, “es muy importante que la Dirección General de la Educación de Finlandia utilice a los profesores que están trabajando con sus alumnos para saber realmente qué es posible y qué no".
El Abandono Escolar en España
La UNESCO ha señalado a España como el país con mayor abandono y fracaso escolar. España tiene una tasa de abandono de un 30%, por lo que uno de cada tres alumnos abandona la escuela. La tasa de abandono escolar en Finlandia es de un 0’2%. En España no existe ese consenso político para fortalecer los pilares de la educación pública, a ello hay que sumarle el recorte del presupuesto que desde el año 2005 hasta día de hoy es de un 50%.
Esos recortes han afectado tanto a las becas comedor como a la de los libros de texto, ello puede generar que haya alumnos que no tengan libros para estudiar. Estos factores van poco a poco depreciando el valor de la educación y generando que la tasa de abandono escolar vaya incrementando año tras año.
En Finlandia, prima por encima de todo el desarrollo de la curiosidad, de la creatividad y la experimentación. Tienen como punto base de la enseñanza que el conocimiento no se consigue transmitiendo información que se repite hasta memorizarla, sin lógica razonada. Para los finlandeses más importante que memorizar contenidos es aprender a pensar y razonar esos contenidos.
Por el contrario, en España los alumnos, profesores y familias son víctimas de un sistema mal planteado y excesivamente ideologizado. Nuestro sistema educativo casi siempre se ha basado en el Sistema Tradicional, totalmente rígido, con un papel pasivo por parte del alumno. En contraposición, el modelo Finlandés el alumno es el protagonista del proceso de enseñanza y aprendizaje, expresa sus necesidades, se arriesga a cometer errores y a corregir sus propias producciones.
En Finlandia un 55% de las familias se consideran los principales responsables de la educación de sus hijos, en España no llegamos al 35%. Según Javier Melgarejo Draper, director del colegio Claret de Barcelona, "Concebimos un sistema educativo como un sistema social con diferentes subsistemas que son subsistema escolar, familiar y socio-cultural. En el caso finlandés, las tres estructuras se coordinan y potencian funcionando sincrónicamente de tal manera que cada una hace parte del trabajo educativo en cadena."
Los padres en España no disponen de las facilidades necesarias en su trabajo para acudir a reuniones en el colegio con los profesores de sus hijos. Los padres finlandeses tienen muchas facilidades para dejar su trabajo e ir al colegio para hablar con los profesores de sus alumnos.
La LOMCE, como dice Jurjo Torres, catedrático de didáctica y organización escolar. Universidad de A. Coruña, “trata claramente de desprestigiar la educación pública, porque cada vez que dicen que hay malos resultados en la escuela pública no se dice en las condiciones en la que se está trabajando. El problema es la diversidad que hay dentro. Miras en los centros concertados y buscas personas discapacitadas, hijos e hijas de inmigrantes pobres, población gitana y no las hay.
La Calidad del Profesorado
Una de las grandes diferencias de los dos sistemas educativos, es la calidad del profesorado. De todos los estudiantes que quieren acceder a la Facultad de Magisterio sólo lo consigue un 15%. No hay oposiciones, es el director del centro el que elige a su comunidad educativa.
Martin Gripenberg, Inspector Emérito y Secretario Sueco Hablante de Escuelas de Finlandia dice “Profesores competentes: todos los profesores tienen alta calificación y tienen una elevada dedicación. Para ser profesores se necesita tanto formación académica a nivel de máster o similar, como formación pedagógica que incluya prácticum. La profesión de profesor es muy reconocida en Finlandia y por eso las universidades pueden elegir los estudiantes con más motivación y talento.
España arrastra un gran déficit en la formación del profesorado. Para acceder a la Licenciatura de Magisterio se necesita una nota de corte de cinco que es lo mínimo.
Martin Gripenberg apunta “La idea es que los alumnos con necesidades específicas aprendan a socializarse de la misma manera que los alumnos normales. En España, en el mejor de los casos, existe un profesor de apoyo y un pedagogo en cada centro por lo que es prácticamente imposible que un alumno con necesidades especiales pueda seguir las clases de una manera normal. En las escuelas finlandesas los profesores en el comedor comen con sus clases ya que consideran que es una mera de enseñarles buenos modales. En los comedores de los centros españoles los profesores comen a parte del alumnado.
En España, los pequeños empiezan su vida escolar a edades muy tempranas, y aunque la enseñanza obligatoria empieza a partir de los seis años, algunos padres llevan a sus hijos a la educación infantil a edades comprendidas entre cero y cinco años. Los niños finlandeses empiezan la educación obligatoria a los siete años. Desde que son pequeños son educados en lengua y socialización en casa.
Martin Gripenberg apunta “Exhaustividad de la educación: la educación básica abarca nueve años, entre 7 y 16 años. Los centros no eligen sus alumnos, pero todos los alumnos pueden elegir un centro en su distrito escolar.
Según Javier Melgarejo Draper, "a pesar de empezar más tarde la escolaridad y la lectura, los niños y niñas finlandeses estaban dos años después por encima de todas las puntuaciones de los demás países. La competencia lectora es importante porque a través de la lectura accedemos al conocimiento de forma autónoma y personal."
En Finlandia, a día de hoy la mayoría de las escuelas son bilingües, siendo el español una de las lenguas más cursadas. Mari Peteri señala que “se estudia mucho el español por la serie Los Serrano. En Finlandia ningún programa se dobla así que todo lo vemos en versión original”. En nuestro país todos los programas que vienen del extranjero son doblados, así que un niño no tiene la facilidad de aprender una segunda lengua ya que no está habituado a escucharla.
En España, el profesorado rigiéndose por lo establecido en la ley, se centra en la enseñanza de la gramática y del vocabulario por separado de modo teórico, mientras que en Finlandia se centra en el bilingüismo y fluidez en las conversaciones, basada principalmente en la puesta en práctica del idioma.
Las horas lectivas de los alumnos en Finlandia son menores, que los de los españoles. España está por encima de la media europea en horas lectivas. Mientras que en España los alumnos sólo tienen media hora de descanso en las horas centrales de la jornadas lectivas , en Finlandia tras cuarenta y cinco minutos de clases los alumnos tienen quince minutos de descanso en el patio. Este dato es realmente preocupante, hay que reflexionar sobre ello.
Según el blog del Instituto Hemingway “Un adolescente medio en Finlandia terminará la secundaria con excelentes notas, hablando inglés a la perfección y leyendo un libro por semana”.
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