Desde la asunción del gobierno de Cambiemos hasta junio de 2016, la evolución comparativa de los salarios y la inflación muestra que los trabajadores han perdido poder adquisitivo frente a las empresas. Tanto desde el gobierno como desde las patronales, se pretende cerrar un capítulo en el que el salario perdió alrededor de 10 % de su poder de compra desde la asunción de Cambiemos hasta junio de este año.
Semanas atrás Alfonso de Prat Gay, ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, afirmó que "Con la baja de la inflación se mejorará el poder adquisitivo del salario". El argumento de Prat Gay es que en los meses venideros, a medida que baje la inflación, las subas salariales van a superar los aumentos de precios.
Evolución de Salarios e Inflación: Primer Semestre de 2016
El siguiente análisis muestra las variaciones de los salarios de acuerdo a distintos registros estatales en comparación con las variaciones de la inflación según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el estimado en el Congreso por la oposición patronal y, desde mayo, el nuevo IPC publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Como se puede observar, todos los meses desde diciembre los salarios variaron por detrás de la inflación.
En la variación acumulada entre el último día de noviembre de 2015 y junio de 2016, los salarios crecieron en los siguientes porcentajes:
- Sistema Integral Previsional Argentino (SIPA) - Ministerio de Trabajo: 19,4 %
- Índice de salarios privados (Indec): 18,6 %
- Índice de salarios públicos (Indec): 17,0 %
- Ripte: 17,7 %
Es decir, todos los indicadores muestran alzas de salarios por debajo del 20 %. Por el contrario, la inflación en ese mismo período acumuló incrementos por encima del 30 %:
- IPC CABA: 34,1 %
- IPC Congreso: 32,2 %
Con esas variaciones de salarios e inflación existe una retracción del salario real de entre 9,7 % y 10,9 % para las trabajadoras y trabajadores del sector privado, según el índice de variación salarial que se utilice, y de 11,5 % en el ámbito público.
Proyecciones Hacia Diciembre de 2016
El gobierno repite insistentemente que hay desaceleración de la inflación, que rondaría el 1,5 % en los próximos meses, y los salarios aumentarán a un ritmo de 2,5 % mensual, hacia fin de año, por lo cual los trabajadores recuperarán poder de compra. Realizando una proyección, dando por válidos los supuestos que dice el gobierno (inflación 1,5 % mensual y salarios 2,5 %), vemos que la situación no mejora mucho para trabajadoras y trabajadores.
Visto de otro modo, a través de índices de salarios e inflación, donde todas las variables son ubicadas en un mismo punto de partida en noviembre de 2015 (igual a 100), siguiendo su evolución durante este año, se puede ver que el punto de llegada en diciembre de 2016 será muy distinto (siempre respetando las suposiciones de Prat Gay).
Contradiciendo lo que dice Prat Gay, con este punto de llegada, aunque se amortiguará la caída en comparación con junio, en diciembre de 2016 el salario real igual habrá perdido, según se detalla a continuación:
- SIPA - Ministerio de Trabajo: - 4,1 %
- Índice de salarios privados (Indec): - 4,7 %
- Índice de salarios públicos (Indec): - 6 %
- Ripte: - 5,4 %
Pérdida Acumulada Durante el Año
Suponiendo que hay reapertura de paritarias y en diciembre de 2016 todos los salarios recobran el nivel de noviembre de 2015, aun así las empresas sacaron ventaja durante el año. En todos los meses previos trabajadoras y trabajadores estuvieron impedidos de mantener sus consumos. Tomando como parámetro mes a mes el costo de la canasta de consumo de un matrimonio que tiene dos hijos y alquila (estimada por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires) y el salario promedio neto del sector privado registrado (con datos del SIPA publicados por el Ministerio de Trabajo) vemos el consumo relegado cada mes.
Por ejemplo, en junio de este año la canasta costaba $ 19.899 mientras el salario promedio neto alcanzó $15.245. Suponiendo un solo ingreso familiar, la diferencia fue $ 4.654 en detrimento del consumo familiar. Desde diciembre último y hasta junio, ese salario acumuló una insuficiencia de $ 25.037. Es una medida de lo que se dejó de consumir por no alcanzar el nivel de la canasta familiar.
Medidas para Defender el Salario
Estos ejemplos buscan aportar a explicar el porqué del planteo de reapertura de paritarias para que la inflación no se coma el salario debe ir acompañado del reclamo de un bono de fin de año (que en este caso debería ser por lo menos de $ 25.037 para resarcir el consumo perdido entre noviembre del año pasado y junio del corriente, más lo que se pierda hasta diciembre), un salario mínimo igual a la canasta básica (en agosto llegó a $20.445, siguiendo el caso tomado de la Ciudad de Buenos Aires) y la indexación automática de los salarios mes a mes en función de la inflación.
El Salario Mínimo Vital y Móvil vs. la Canasta de Indigencia
El Salario mínimo vital y móvil en junio alcanzó los $ 25.272, un monto que está por debajo de la canasta de indigencia que en el mismo mes fue de $ 28.414, según el Indec. Ante la caída del poder de compra, es urgente la recomposición salarial para recuperar todo lo perdido y que se actualicen por la inflación. El salario mínimo no puede ser menor a la canasta familiar. Según la estimación de la Junta Interna de Ate Indec, la canasta de consumos mínimos al 31 de julio fue de $ 106.361.
Análisis de la Brecha entre Salario Mínimo y Canasta de Pobreza
Un estudio reciente realizado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas ha revelado alarmantes datos sobre la brecha entre el salario mínimo y la canasta de pobreza en Argentina, especialmente para los empleados registrados. Según el informe, el 63% de los empleados informales pertenece a hogares de bajos ingresos, lo que refleja la profunda desigualdad económica en el país.
El informe destaca que una gran parte de la fuerza laboral informal en Argentina se encuentra en una situación de vulnerabilidad económica. Esta situación es especialmente preocupante dado que los empleados informales no tienen acceso a los beneficios de la seguridad social, lo que los deja desprotegidos ante enfermedades, accidentes y otras eventualidades.
Precariedad de los Empleados Registrados
El informe también revela que el 36,7% de los empleados registrados no están inscritos en la seguridad social, especialmente los jóvenes. La falta de inscripción en la seguridad social no solo afecta la protección de los trabajadores, sino que también tiene implicaciones a largo plazo en términos de pensiones y beneficios sociales.
Brecha Entre Salario Mínimo y Canasta de Pobreza
Los datos del segundo trimestre del estudio muestran que el salario mínimo mensual neto era de alrededor de $190 mil, mientras que el valor promedio de la canasta de pobreza para un empleado registrado fue de $238 mil. Esta brecha significa que, incluso con un salario mínimo, muchos trabajadores registrados no pueden cubrir los costos básicos de vida, lo que los mantiene en una situación de pobreza.
En comparación, en 2017, el salario mínimo neto era de $6700 y la canasta de pobreza promedio era de $3575 para los empleados registrados. Este aumento significativo en la canasta de pobreza, en comparación con el salario mínimo, muestra que la capacidad de compra de los trabajadores ha disminuido drásticamente en los últimos años.
Roxana Maurizio y Luis Beccaria, autores del informe, explican que tener un trabajo en Argentina no garantiza una vida libre de pobreza. La mayoría de los trabajadores informales pertenecen a hogares de bajos ingresos, y muchos empleados registrados no están inscritos en la seguridad social, lo que muestra la precariedad laboral en el país.
La brecha entre el salario mínimo y la canasta de pobreza es un indicador claro de la desigualdad económica que persiste en Argentina. A pesar de tener un empleo, muchos trabajadores no pueden cubrir sus necesidades básicas, lo que perpetúa el ciclo de la pobreza. Esta situación es especialmente preocupante en un contexto donde la inflación y el costo de vida siguen aumentando, erosionando aún más el poder adquisitivo de los trabajadores.
Medidas Propuestas para Mejorar la Situación
Para abordar esta brecha, es fundamental que el gobierno y las empresas trabajen juntos para mejorar las condiciones laborales y garantizar que todos los trabajadores, tanto formales como informales, tengan acceso a la seguridad social y a salarios que les permitan vivir con dignidad. Algunas medidas que podrían considerarse incluyen:
- Aumento del Salario Mínimo: Ajustar el salario mínimo para que esté más alineado con la canasta de pobreza, garantizando que los trabajadores puedan cubrir sus necesidades básicas.
- Mejora de la Cobertura de la Seguridad Social: Implementar políticas que aseguren que todos los empleados registrados, especialmente los jóvenes, estén inscritos en la seguridad social.
- Fortalecimiento de la Inspección Laboral: Aumentar la supervisión y el control para asegurar que las empresas cumplan con las normativas laborales y de seguridad social.
- Promoción de Empleos Formales: Incentivar la formalización del empleo mediante políticas que reduzcan la carga impositiva y administrativa para las pequeñas y medianas empresas.
- Educación y Capacitación: Ofrecer programas de educación y capacitación para mejorar las habilidades de los trabajadores y aumentar su empleabilidad en sectores mejor remunerados.
Tabla Comparativa: Salarios e Inflación (Noviembre 2015 - Junio 2016)
| Indicador | Aumento Salarial | Aumento Inflación |
|---|---|---|
| SIPA - Ministerio de Trabajo | 19,4% | - |
| Índice de salarios privados (Indec) | 18,6% | - |
| Índice de salarios públicos (Indec) | 17,0% | - |
| RIPTE | 17,7% | - |
| IPC CABA | - | 34,1% |
| IPC Congreso | - | 32,2% |
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