Corea del Norte, el país con menos libertades, más represión por parte del gobierno y mayor hermetismo del mundo, se ha convertido en un problema que amenaza con derribar el equilibrio global. Ese es Corea del Norte, una nación que está luchando cada día más contra la hambruna de su pueblo, al que se les prohíbe huir hacia el muchísimo más rico vecino, Corea del Sur. Claro que esto no siempre fue así.

Antes de 1945, el país del sur era pobre, de agricultura, mientras que el norte era industrializado y con más dinero. Hoy, la economía de Corea del Norte representa menos del 3% de la economía de Corea del Sur y su población es la mitad.

Diferencias Clave entre Corea del Norte y Corea del Sur

El PIB per cápita es uno de los mayores diferenciadores entre ambos. Mientras que el sur goza con US$20.000 per cápita, el norte sufre con sólo US$1.800.

Claro que todas las cifras de la economía de Corea del Norte son una estimación, al ser prácticamente imposible entrar al país y menos que el gobierno entregue datos confiables. Según el índice de libertad de Heritage Foundation, el país de Kim Jong-un es el último en el ranking mundial. La razón es que existe un gobierno dictatorial de un partido, que ha imperado desde que se formó el país. El Partido Comunista controla todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos hasta el punto que no pueden ni elegir en qué trabajar.

Kim Jong-un es el joven y misterioso líder del país desde diciembre del año pasado, cuando su padre, Kim Jong-il murió. Tan misterioso que no se sabe su edad exacta (se cree que bordea los 28 años) y recién la semana pasada se supo que estaba casado con Ri Sol Ju.

Y, mientras 3,5 millones de los norcoreanos están en riesgo de desnutrición e inanición, Kim contrasta fuertemente por su sobrepeso. Es que con sanciones internacionales sobre programas de armas y la insistencia del presidente de que la comida y los recursos vayan primordialmente a los militares, la población general se ha quedado relegada en la hambruna.

Cambios en el Horizonte

Con un nuevo líder también ha llegado la esperanza de un tan necesario cambio. Los rumores son que Kim se está preparando para llevar a cabo reformas en agricultura y economía. Algunos cercanos al gobierno, anónimos, han dicho que incluso se está hablando de una posible apertura de la economía. Esto convertiría a Corea del Norte en el próximo estado de Asia en abrirse a los mercados después de Myanmar.

Los intentos previos de reformas han sido un fracaso. La más reciente fue la drástica redenominación de su moneda a finales de 2009 que provocó la indignación de todos los ciudadanos y que se cree causó la ejecución de su principal defensor. Tras eso, el pueblo no ha vuelto a confiar en sus líderes.

Según una fuente citada por Reuters, el gabinete está creando una "oficina política" especial para quitar el control de la economía en decadencia al ejército, uno de los más grandes del mundo (1,2 millones de soldados) y sagrado para el padre de Kim.

El sólo hablar de que podría haber un cambio ya está teniendo un impacto en la economía. El arroz, por ejemplo, que además está siendo afectado por la peor sequía en 100 años, está aumentando en precio a niveles sin precedentes. El precio de 1 kilo de arroz en el mercado equivale al salario promedio de un norcoreano. La razón es que los ciudadanos de clase media están acumulando arroz esperando que cuando se materialicen los cambios puedan transformarlo en ganancias.

Pero lo que está claro hasta el momento es que por lo menos en los siete meses que Kim Jong-un lleva en el gobierno, no ha habido cambios tangibles dentro del país. Y las especulaciones podrían ser sólo eso, ya que el mero contacto de los norcoreanos con personas fuera del país podría significar la cárcel.

Quiebre de Lazos Exteriores

La meta del gobierno para este año es transformarse en una nación "fuerte y próspera" que atraiga inversión extranjera. Pero esto parece estar lejos de suceder ya que Kim ha logrado alejar a sus amigos y aún más a sus enemigos. Durante este año, el país ha insistido en provocar a EEUU, al empeñarse en desarrollar un arma nuclear capaz de llegar a ese país.

También le ha dado la espalda a China, a quien exporta el 46,5% de sus productos y cuya gigante economía mantiene a Corea del Norte a flote. El viceministro chino de RREE le advirtió que no llevar a cabo una prueba de misiles, pero Kim lo hizo de todas formas, enojando aún más a EEUU. Ahora, ambos países están a la espera para ver si Kim sigue los pasos de su padre y realiza la tercera prueba nuclear (tras las de 2006 y 2009).

Modernización de Pyongyang

Pyongyang se moderniza. El joven Kim Jong-un está transformando la capital norcoreana, escaparate del régimen. Calles con tráfico, nuevos edificios e incluso un exclusivo club de hípica son la nueva imagen de una ciudad hasta ahora anclada en el pasado.

Las señoritas del tráfico de Pyongyang, antaño famosas por dar indicaciones durante horas en intersecciones vacías, tienen más trabajo que nunca estos días. Sobre el agrietado asfalto de las calles los coches particulares, taxis y furgonetas van poco a poco comiendo terreno al que todavía es de largo el medio de transporte más utilizado en el país: la bicicleta.

Aunque poseer un vehículo es aún prohibitivo para los habitantes que dependen del sueldo estatal -unos 5.000 wones de media, 50 dólares al cambio oficial-, las crecientes élites sociales de la capital viajan en taxi o se pasean en sus Pyeonhwa de fabricación local en los casos más modestos.

Una minoría más pudiente tiene el privilegio de adelantar con su BMW o Mercedes Benz a los desvencijados tranvías y autobuses oruga. No es extraño ver vehículos de estas marcas en los restaurantes más selectos y los nuevos -aunque modestos- centros comerciales del centro de la ciudad.

Y es que algo está cambiando rápido en la vieja Pyongyang, la ciudad de más de tres millones de habitantes que el régimen enseña con orgullo al exterior como el gran escaparate de su ortodoxo modelo socialista anclado en la Guerra Fría y que desde entonces lucha por sobrevivir.

Decenas de barcos extraen arena sin parar del río Taedong, mientras miles de obreros trasladan los cargamentos desde la ribera a diversos puntos de la metrópoli. "Es que ahora se está construyendo muchísimo y se necesitan materiales", explica a Efe una de las guías que acompañan a un reducido grupo de medios internacionales en Pyongyang.

Kim Jong-un llegó al poder en diciembre de 2011 y desde entonces se ha finalizado el megacomplejo de torres residenciales de la calle Changjon, el Teatro del Pueblo, el mayor hospital pediátrico de la ciudad y un nuevo y flamante edificio del museo dedicado a la Guerra de Corea (1950-1953), entre otros.

El Rungrado Primero de Mayo, el mayor estadio de fútbol del mundo, está siendo modernizado, y la remodelación del complejo multideportivo Chejuk concluyó meses atrás. El deporte, aseguran los expertos, es una de las bazas de Kim Jong-un para mostrar al mundo la mejor cara de un régimen que aisla en una burbuja a sus ciudadanos y que, según la ONU y organizaciones internacionales, comete graves violaciones de los derechos humanos.

Otras nuevas aperturas son el parque acuático de Munsu y el nuevo club de equitación de Mirim en 2013, instalaciones ambas prohibitivas para el norcoreano de a pie al costar la entrada hasta cuatro veces el sueldo medio mensual.

En todo caso, los motores, el hormigón y el asfalto no son los únicos indicios de cambio en Pyongyang. Sobre la monotonía estética de unos habitantes con indumentarias de apariencia pobre y antigua brillan en las calles los elegantes tacones, vestidos y complementos de buena parte de las mujeres jóvenes.

"Lo compré por aquí, en el centro. Mis amigas tienen bolsos parecidos, porque están de moda estos días", comenta Kim Hae-mi, de 25 años, cuando le preguntamos por su bolso negro Prada -eso sí, de imitación- que ha elegido hoy "porque va a juego con los zapatos".

Al igual que muchas otras chicas de la ciudad, Hae-mi pasea en pareja con una amiga bajo una sombrilla estampada para evitar que el sol dore su rostro o desluzca su esmerado maquillaje.

En cuanto uno se aleja de Pyongyang, no obstante, la imagen cambia. En la periferia rural las señoritas de las sombrillas desaparecen para dar paso a hordas de descamisados de todas las edades que trabajan precariamente en el campo y portan pesadas cargas al hombro o en viejas carretillas.

Salario Promedio en Comparación Global

En la clasificación de 106 países, el salario promedio más elevado es el de Suiza ($5.989 dólares). En el podio, se encuentran también Luxemburgo y EE.UU. cuyo salario es de $4.014 y $3.534 dólares, respectivamente. En cambio, Chile, con un ingreso mensual promedio de $496.000 pesos ($632 dólares), ocupa el puesto 55 y supera a Iraq ($589 dólares), Turquía ($439 dólares), Ucrania ($350 dólares), Filipinas ($308 dólares), Egipto ($218 dólares) y otros países. El ranking lo cierran Cuba, Uganda y Nigeria con un salario que oscila entre los $36 y $184 dólares.

En América, Chile se encuentra en la primera mitad de la lista (6to puesto de 22), superado por países como Costa Rica ($737 dólares) y Panamá ($774 dólares). Por el contrario, Uruguay ($595 dólares), Honduras ($469 dólares) y República Dominicana ($340 dólares) están por debajo de Chile. EE.UU, Canadá y Puerto Rico lideran la lista del sueldo promedio llegando a salarios por encima de los $1800 dólares.

El compromiso de Lee Jae-myung se basa en la constatación de un espectacular desarrollo de la automatización en la industria coreana. En 2020, esta contaba con 932 robots cada 10.000 empleados, de lejos la más importante densidad en el mundo (3).

TAG: #Sueldo

Lea también: