La discusión sobre la Renta o Ingreso Básico Universal (IBU) está ganando terreno en un mundo donde la automatización y otros factores económicos amenazan millones de puestos de trabajo.
Tanto en Chile como a nivel global, la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha intensificado las conversaciones sobre el Ingreso Básico Universal (IBU). Esto plantea interrogantes sobre la historia, la evolución del debate y las políticas públicas a nivel mundial, incluyendo la cuestión de si existen casos exitosos de IBU.
Es importante distinguir entre un IBU y un Ingreso o Renta Básica de Emergencia. Mientras que este último se plantea como una medida temporal y focalizada en los sectores más afectados por la pandemia, un IBU se caracteriza por ser universal, incondicional y personal.
Si bien existen objeciones a la implementación de un IBU, este artículo aborda la idea de que podría ser un desincentivo al empleo remunerado y tener un impacto negativo en la economía, incluyendo problemas de inflación. Sin embargo, la discusión más relevante sobre el IBU no se centra en si hace a las personas más o menos “productivas”, sino en cómo transforma las condiciones de vida en un sentido más amplio.
Experiencias Internacionales con el Ingreso Básico Universal
A continuación, se presentan algunos ejemplos de iniciativas relacionadas con el Ingreso Básico Universal implementadas en diferentes partes del mundo:
Mincome en Dauphin, Canadá (1974-1979)
Entre 1974 y 1979, se llevó a cabo el experimento de Ingreso Básico Universal llamado Mincome en una comunidad agrícola en Dauphin, Manitoba, Canadá. El proyecto fue financiado conjuntamente por el gobierno provincial de Manitoba y el gobierno federal canadiense bajo el primer ministro Pierre Trudeau. El diseño del programa funcionó bajo la lógica del ingreso anual garantizado: a las familias participantes que no recibían ningún otro ingreso se les daba una transferencia mensual base (60% de la línea de pobreza) y a las otras familias se les descontaba 50 centavos por cada dólar extra ganado.
No se emitió ningún informe final de Mincome, pero el Instituto de Investigación Social y Económica en la Universidad de Manitoba desarrolló una base de datos que comparaba datos del sistema de salud de las y los beneficiarios con los grupos de control. Forget descubrió que en el período en que se administró Mincome, las visitas al hospital cayeron un 8,5 por ciento, con menos incidentes de lesiones relacionadas con el trabajo y menos visitas a la sala de emergencias por accidentes. Forget también comparó las proporciones de mujeres con hijos y sugirió una fertilidad de por vida más baja como un posible resultado al comparar las tasas de natalidad de madres jóvenes con las de un grupo de control.
Otro estudio encontró una leve baja (11,3%) en la participación en el mercado laboral entre quienes recibían el Mincome; no obstante también señalan que esto incluye desproporcionadamente a personas jóvenes y hogares liderados por una sola persona.
Piloto en Madhya Pradesh, India (2011-2013)
A diferencia del caso canadiense, el piloto implementado en Madhya Pradesh, uno de los estados más pobres de India y ubicado en la zona céntrica del país, se hizo con el objetivo explícito de testear los efectos de un Ingreso Básico Universal. Como explica Davala (2019), se realizó entre 2011 y 2013, fue financiado por UNICEF e implementado por integrantes del sindicato de mujeres auto-empleadas SEWA (Self-Employed Women Association) y de la red mundial de Ingreso Básico BIEN, y en sus dos pilotos se abarcaron más de 1.000 familias que vivían en aldeas rurales, entre tribales y no tribales. La entrega del dinero fue completamente incondicional, y abarcó a todas las personas que habitaban la misma localidad.
Este piloto duró 17 meses. Si bien estos montos pueden parecer menores, dado el contexto de pobreza de India rural, tenían un impacto significativo. Algunos de los resultados muestran un aumento en la seguridad alimentaria y aumento de la calidad de los alimentos consumidos, lo que mejoró significativamente la nutrición infantil en particular. El mayor acceso a efectivo también significó un mejor manejo de enfermedades (aumentó la capacidad de visitar a un médico, por ejemplo), quiebre de círculos viciosos de deuda y un aumento general del trabajo productivo.
Este último punto se debió a que las personas lograron dedicarse a sus propios campos en vez de migrar lejos para trabajar “al día” como suele pasar en las zonas rurales indias; incluyendo la compra de cabras u otros medios que mejoraron sus ingresos monetarios. Más allá de los impactos a nivel familiar, el recibir un Ingreso Básico posibilitó empresas conjuntas entre las y los integrantes de las aldeas. Por ejemplo, en un caso se invirtió para iniciar un proyecto de piscicultura a pequeña escala, que se maneja colectivamente hasta la actualidad. El proyecto prosperó y sobrevivió al fin del piloto.
Maricá, Brasil
El caso de la ciudad de Maricá, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, ofrece otra trayectoria de instalación de la idea y práctica de un IBU. Como plantean Silva & Lima (2019), si bien no abarca toda la población de Maricá, se ha implementado con ese objetivo explícitamente en el horizonte cercano. La entrega de este beneficio comenzó el año 2013 y se paga con una moneda local llamada “mumbuca”. Como desarrollan Katz y Ferreira (2020) una de las características de este caso es que se implementó como parte de un proyecto más amplio de creación de una economía solidaria.
Las mumbucas son aceptadas como equivalentes a los reales brasileños en gran parte del comercio local, lo que estimula la actividad económica local. Si bien este IBU se pagaba originalmente a familias, desde 2019 se paga a individuos. Katz y Ferreira (2020) argumentan que el municipio de Maricá se ha convertido en un ejemplo de inversión social de las ganancias del petróleo que se explota en ese estado, que ha sustentado estas inversiones en la economía solidaria.
Como respuesta a la pandemia del Covid-19, el municipio recientemente decidió aumentar el monto que transfiere a quienes participan del programa, llegando a los 300 reais o 60 dólares ($51.400 aproximadamente). Traemos también el caso de Maricá a colación porque Brasil tiene incorporada en su constitución una Renda Básica da Ciudadanía como un derecho desde 2004.
Sueldo mínimo en Latinoamérica
Varios países de Latinoamérica, incluyendo Chile, tendrán ajustes salariales en los próximos días.
A partir del 1 de enero de 2025, el sueldo mínimo en Chile tendrá un reajuste que superará los $500 mil pesos. Se estima que el reajuste será entre $11 mil y $12 mil pesos. Este aumento responde a la variación acumulada del índice de Precios al Consumidor (IPC) entre julio y diciembre de este año.
De acuerdo con el valor del dólar actual, el ranking de salarios mínimos en América Latina se encuentra conformado de la siguiente manera:
- Costa Rica: El salario mínimo es de 358.609,5 CRC, unos US$ 704. Para 2025 se espera un aumento a 367.108,55 colones, unos US$ 721.
- Uruguay: El gobierno de Luis Lacalle actualmente tiene un sueldo mínimo de $22.268 UYU, unos US$ 509 aproximadamente. Uruguay ocupa el segundo lugar en el ranking. El gobierno confirmó aumento de sueldo para 2025 a $28.564 UYU, unos US$ 654.
- Chile: Actualmente el sueldo mínimo es de $500 mil, unos us$505, sin embargo, se espera que a partir del 1 de enero próximo, el salario aumente entre $11 mil y $22 mil. Eso significa que mínimo el sueldo sería de US$ 515.
- Ecuador: El sueldo mínimo de Ecuador está fijado en dólares. En 2024 se ajustó a US$ 460. El gobierno informó que para 2025 será de US$ 470.
- Guatemala: En Guatemala el salario mínimo depende de los sectores económicos. En 2024, los salarios mínimos para los sectores no agrícolas es de 3.266 GTQ, unos US$ 424, mientras que en los sectores agrícolas es de 3.384 GTQ: US$ 439. Para 2025 se incrementarán un 6% y 10% respectivamente.
- El Salvador: En septiembre de 2024 El Salvador cumplió tres años sin modificar el salario mínimo. Medios locales aseguran que el tema de salario mínimo quedó nuevamente relegado a pesar de los pedidos de organizaciones civiles, pues se mantiene en US$ 365 para los sectores del comercio e industrias.
- México: México distingue sus salarios mínimos. Así, el país se separa de la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN). El salario mínimo es de $7.468 MXN, aproximadamente unos US$ 363, mientras que en la ZLFN el sueldo mínimo es de $11.246, unos US$ 547. Para 2025 habrá un aumento del 12%.
- Bolivia: El salario mínimo es de $2500 bolivianos, unos US$ 360. Hasta el momento el gobierno vecino no ha anunciado incremento en los sueldos.
- Paraguay: En Paraguay el salario más bajo es de $2.798 guaraníes. En dólares se traduce a unos US$358. El gobierno definirá a mediados del 2025 un ajuste salarial.
- Panamá: El salario mínimo en Panamá depende del sector económico en el que se trabaje y es de US$ 340. Panamá no ha anticipado un ajuste al salario mínimo para 2025, pero en enero de 2024 anunció un ajuste de hasta 7 %, que llevó al sueldo promedio de $636.80.
- Honduras: En Honduras el sueldo mínimo es para los trabajadores del área económica de la agricultura. El país divide sus salarios mínimos en 12 categorías dependiendo del tamaño de la empresa y la actividad económica. En ese sentido, en promedio el sueldo mínimo es de 13,156.53 HNL, unos US$ 518. Pero el sueldo más bajo es de 8.581, unos US$ 337.
- República Dominicana: El salario mínimo en República Dominicana es de $19.352,50 DOP, unos US$318.
- Colombia: En 2024 el sueldo mínimo colombiano se fijó en $1.300.000 COP, unos US$ 294. El gobierno de Gustavo Petro anunció que para 2025 el nuevo salario base será de $1.423.500 COP, lo que son US$ 322 aproximadamente.
- Perú: En Perú el salario mínimo está fijado en S/. 1.025, es decir, unos US$ 273. El gobierno de Dina Boluarte anunció un ajuste que posicionó un nuevo sueldo mínimo de 1.130 soles: alrededor de US$ 301.
- Argentina: Argentina, en medio de una crisis económica, ocupa el antepenúltimo lugar del ranking. El salario mínimo en el país vecino es de $279.718 ARS, unos US$271. Para marzo de 2025, el salario aumentará a 296.832 pesos argentinos ($ 287 aproximadamente).
- Brasil: Actualmente el sueldo mínimo en Brasil de Lula da Silva es de 1.412 reales, unos US$ 226.
Tabla comparativa de salarios mínimos en Latinoamérica (USD)
La siguiente tabla muestra una comparación de los salarios mínimos en dólares estadounidenses en varios países de Latinoamérica para 2024 y las proyecciones para 2025:
| País | Salario Mínimo 2024 (USD) | Salario Mínimo Proyectado 2025 (USD) |
|---|---|---|
| Costa Rica | 704 | 721 |
| Uruguay | 509 | 654 |
| Chile | 505 | 515 (aproximado) |
| Ecuador | 460 | 470 |
| Guatemala | 424 (no agrícola) / 439 (agrícola) | Aumento del 6% y 10% respectivamente |
| El Salvador | 365 | Sin cambios reportados |
| México | 363 (general) / 547 (ZLFN) | Aumento del 12% |
| Bolivia | 360 | Sin cambios reportados |
| Paraguay | 358 | Ajuste a mediados de 2025 |
| Panamá | 340 (depende del sector) | Sin cambios anticipados |
| Honduras | 337 - 518 (depende del sector) | Sin cambios reportados |
| República Dominicana | 318 | Sin cambios reportados |
| Colombia | 294 | 322 |
| Perú | 273 | 301 |
| Argentina | 271 | 287 |
| Brasil | 226 | Sin datos disponibles |
TAG: #Sueldo

