Sin duda, las entrevistas de trabajo son uno de los procesos más importantes en la vida de los colaboradores, ya que si se preparan correctamente, pueden abrirnos las puertas al empleo de nuestros sueños y/o a nuevas oportunidades laborales.

Hoy en día muchas empresas están implementando evaluaciones psicolaborales, con un enfoque principal en las entrevistas por competencias, debido a que ha crecido la importancia de encontrar talentos que posean habilidades y competencias acordes al fit cultural de la empresa y al perfil del cargo. Algunos ejemplos son el liderazgo, el trabajo en equipo, flexibilidad y adaptabilidad al cambio, comunicación efectiva, entre otros.

Este tipo de entrevistas son llevadas a cabo por psicólogos, cuya labor es corroborar si el candidato es el más apto para el puesto. Estas entrevistas se centran en la evaluación de competencias y habilidades requeridas para el cargo.

Como especialistas, hoy te contamos 7 consejos que pueden ayudarte a enfrentar de mejor forma las entrevistas psicolaborales:

1- Averiguar sobre la empresa a la que postulas

Para las empresas es importante que sus colaboradores compartan su fit cultural. Por lo tanto, es necesario que averigües sobre la compañía a la que postulas. Dedícate a investigar sobre los servicios que ofrecen, la imagen que proyectan, su trayectoria, entre otros datos similares. De este modo sabrás si encajas con su cultura y, en el caso de que percibas que sí, podrás preparar tu entrevista para demostrarlo.

Por ejemplo, si logras captar si su imagen es conservadora, innovadora, entre otras, podrás incorporar a tu currículum información que puedas vincular con su imagen. Recuerda que esto solo lo debes llevar a cabo si sientes que encajas con el fit cultural de la empresa. No debes forzar un vínculo que no existe. Es importante que te elijan por ser el candidato más apto para el puesto.

2- Estudiar tu Currículum Vitae

La preparación es la clave de tener éxito en cualquier entrevista psicolaboral. Es por ello que te recomendamos que prepares tu presentación iniciando por estudiar tu CV. Debes ser capaz de reconocer qué tipo de información señalaste en tu hoja de vida, ya que durante la entrevista se hablará sobre ella.

Es necesario construir tu currículum estratégicamente de antemano. Así podrás saber cómo abarcar los datos que vas indicando.

Aconsejamos, además, que cómo las entrevistas psicolaborales se enfocan en las competencias, comuniques la relevancia a estas. No solo en su mención, sino que también es necesario que describas y des detalles sobre la forma en que las desarrollaste en tus antiguos empleos. Repasa con atención esta sección de tu currículum, porque de seguro será conversado en la entrevista.

3- Tener en claro cuáles son tus fortalezas y habilidades

Ten en claro sobre cuáles son tus principales fortalezas laborales. Recuerda, además, incluirlas en tu CV. Es primordial que sepas conjugarlas con los logros que hayas tenido en tus anteriores trabajos. Si nunca has trabajado, puedes trasladarlo a actividades que hayas realizado en el pasado, como voluntariados, eventos académicos, tutorías, entre otros.

No te dediques únicamente a enumerar habilidades. Debes ser capaz de explicar cómo las has aplicado en tus empleos pasados. Para ello, identifica situaciones laborales en donde demuestres el uso de esta competencia y la solución que otorgaste.

Es importante que hables únicamente del plano laboral, sin desviarte en tu vida personal.

4- Identificar debilidades

Así como es importante reconocer nuestras fortalezas, es fundamental identificar nuestras debilidades con anticipación.

Recomendamos que enumeres tus principales debilidades y que las complementes con las instancias en que te han jugado en contra, al mismo tiempo que muestres las soluciones que has presentado.

Es importante que hables de soluciones. De este modo manifestarás una actitud resolutiva en tu persona. Por ningún motivo hables de debilidades que no has trabajado para mejorarlas. Escógelas bien y sabiamente.

5- Ensayar para aliviar estrés o nerviosismo

El estrés, la ansiedad o el nerviosismo, suelen aparecer durante las entrevistas o evaluaciones. Una buena forma de lidiar con ellos, es preparando tu presentación. A continuación te detallamos algunos ejemplos:

  • Ensaya en voz alta: Luego de estudiar tu currículum, es necesario ensayar lo aprendido. Un buen método es hacerlo en voz alta, así podrás ir evaluando tu dicción y fluidez.
  • Practica con alguien más: En lo posible, trata de pedir ayuda a alguien cercano, para que escuche tu presentación y simulen una entrevista psicolaboral.
  • Distraete: No dediques todo tu tiempo a preparar tu entrevista. Es necesario relajarse a ratos, para no sobrecargar tu mente. Hacer ejercicio es una buena alternativa.

6- Anticiparse a preguntas

Como sabemos que en las entrevistas psicolaborales se indaga en las competencias y habilidades, podemos buscar preguntas y ensayar su respuesta, para saber cómo abordarlas en el momento. Es importante que vuelvas a revisar la publicación de la oferta para tener en claro cuales son las competencias que busca la empresa. Así podrás simular preguntas que puedan realizarte relacionadas a ellas.

Para ello debemos entender que las entrevistas por competencias funcionan bajo la metodología STAR, la cual actúa en torno a 3 ejes: Tarea, Acción y Resultados. Cada uno de los ejes puede vincularse a una pregunta. Esto nos ayudará a comprender qué tipos de preguntas se nos hará durante la entrevista:

  • Tarea: ¿Por qué?
  • Acción: ¿Cómo lo hizo?
  • Resultados: ¿Cuál fue el efecto de la acción?

Una pregunta tipo en la cual puedes basarte para buscar otras es la siguiente:

Cuéntame algún proyecto en el que hayas tenido un equipo a cargo y hayas tenido que guiarlos, motivarlos y retroalimentarlos para lograr algún objetivo que haya beneficiado a la empresa. ¿Cuál fue la situación? ¿Qué hiciste? ¿Cuál fue el resultado?

7- Entender el cargo al que estás postulando

Como último consejo, pero no menos importante, te recomendamos que te informes bien sobre el cargo al que estás postulando. Así podrás asegurarte de que en verdad quieres ese puesto, además de ver si te consideras apto o no.

También sirve como método de práctica. Dado que habrán preguntas alusivas al cargo laboral, podrás deducir qué tipo de respuestas o información dar. Este paso, al igual que todos los demás, deben ser considerados desde la construcción del currículum. Desde ese momento ya debes comenzar a prepararte para dar una satisfactoria evaluación psicolaboral.

Entender el cargo al que postulas es vital para tu currículum, dado que tendrás que seleccionar qué información priorizar, conforme al puesto.

Muchas veces sucede que asistes con la mejor de las disposiciones a un par de entrevistas y más tarde llegas a casa con toda la confianza que te llamarán. Sin embargo, aunque no tengas la experiencia suficiente en el cargo al que estás postulando, debes ser perseverante y demostrar a la persona que te está entrevistando, que tienes las ganas y la inteligencia para poder desempeñarte en cualquier desafío que se te cruce. Ese es uno de los requisitos que cualquier empresa tiene (a pesar de evaluar la práctica en el cargo).

Ultimamente, quizás por que los programas de Outplacement están siendo más utilizados por las empresas, muchas personas nos están diciendo que nadie quiere recibirlos para las llamadas “reuniones de contacto”. Antes que nada les pedimos a los clientes que revisen en Google la información respecto a qué porcentaje de los trabajo se encuentran o tienen su origen a través de las Redes de Contacto.

Las redes de contacto se mantienen y/o crecen con encuentros personales, cara a cara. La respuesta es simple: oblígalas! Simple, sólo te va a recibir por deferencia, no deferencia contigo por qué no te conoce, si no por deferencia con un tercero a quién le hará un “favor” y qué sí le interesa mantener el contacto con él ya que la persona gana algo con ese contacto. Al final es una transacción entre dos personas que se deben un favor. Por eso las redes son frías transacciones “tu me das algo yo te doy algo”. Así de frías y racionales.

Lo primero es definir muy bien tus objetivos de esa reunión y no equivocarse. Entonces el objetivo que tienes es que esa persona te ayude a ampliar tu red de contacto, te ayude con información de mercado que conozca y principalmente no se olvide de ti por un largo período de tiempo, para que cuando se encuentre con una oportunidad para tu perfil (en su empresa, entre su grupo de amigos…entre su Red de Contactos), te avise.

Trata de crear una atmósfera positiva de cooperación, donde la persona pueda sentirse aliviada en no darte un trabajo, en que la persona entienda claramente tus objetivos y vea en ti la oportunidad para él también ampliar su red de contactos para el futuro.

Para manejar con éxito las situaciones de tensión es buan idea crear un escenario en tu mente. Visualiza la entrevista, el lugar a donde vas a ir, las conversaciones que vas a tener. Obsérvate. Mira tu actitud, tu postura. En la misma visualización crea situaciones que generen tensión y resuélvelas con éxito.

Aprende a soltar los músculos, a distenderte. Realiza estiramientos. Una tensión continuada provoca una disminución de aporte sanguíneo, bloquea las ideas y aumenta la rigidez.

Generar actitudes de agradecimiento, por lo que tienes, por las personas, por los éxitos, por las oportunidades de mejora.

No seas chanta, ni taaaaaan honesto. Decir “Soy demasiado buena persona y la gente se aprovecha de eso” o “Mi perfeccionismo me juega malas pasadas porque no duermo bien si un trabajo no queda impecable” son errores graves y además patéticos. No eres candidata al Miss Chile, ni el sucesor de Benito Baranda y probablemente los sicólogos pondrán en el informe un claro y gran “MULA” al lado de tu nombre. Pero ojo, tampoco te vayas al otro extremo de la sinceridad absoluta. Contar que eres adicto al Candy Crush en las reuniones de trabajo, que no llegaste a la hora para tu examen de grado o que no te pierdes la teleserie en la pega, te aseguro que no ayudará. Di algo intermedio que te muestro como una persona real, pero tampoco TAN real.

Una regla de oro es jamás hablar mal de tus ex jefes en una entrevista. No sólo porque te deja como una persona poco confiable, sino que porque además te recuerdo que estamos en Chile y la teoría de los 6 grados de separación SÍ se da. Todos se conocen y no sería raro que mientras dices “Mi ex jefe era un viejo explotador que pensaba que éramos sus esclavos y que además se creía inteligente, pero no tenía idea del tema; además era avaro y nunca invitaba ni siquiera a un café; los hijos estaban apitutados en la empresa y no eran capaces ni de sumar 2+2”, la sicóloga te pregunte “¿Cómo se llamaba la empresa en que trabajaste?” y tú respondas con total relajo “Agrícola Peppa Pig”. “Ahh la empresa de mi SUEGRO” concluye la evaluadora. Resultado: pide aumento en tu línea de crédito.

Por favor, te lo ruego… no mientas acerca de tu nivel de inglés. Lucho Jara sabe de eso y no lo subestimes. No basta con poner “inglés avanzado”. Hoy las sicólogas son bilingües y te harán una entrevista anglo que puede hacerte perder toda tu dignidad. Decir “Soy súper low perfil” o cualquier chamullo es la puerta de entrada para el desempleo crónico. Y cuando tengas la tentación de hacerlo, te invito a ver este video de Yeris Sepúlveda que te quitará las ganas de dártelas de británico.

Hace poco tiempo escuché a una experta en empleabilidad aconsejar que si uno estaba enfermo, era mejor excusarse que ir en malas condiciones a la entrevista. Sabemos que necesitas el trabajo y que tal vez llevas muchos meses esperando este llamado. Pero no sobre confíes en tus capacidades y hazle caso a los que saben. Si la protagonista de “El exorcista” tiene mejor cara que tú, te dio una alergia que te hace parecer un atlas humano o de manera irresponsable te lanzaste al estrellato y el hálito de un Dragón de Komodo huele a lavanda al lado del tuyo, agarra tu celular y re agenda la cita. La idea es encontrar trabajo, no que te denuncien al SESMA, ni al SAG y menos que llamen al 133 para detenerte por sospecha.

Todos estamos de acuerdo con la que simpatía es una característica valiosa y necesaria para postular a cualquier cargo (sólo tengo mis duda con bibliotecarias y guardias de discoteque). Pero no trates de ser más dulce que un berlín con nutella. Tanta simpatía llega a caer mal. No tomes la cara para dar un beso y saludar, no te despidas con un abrazo de año nuevo, tampoco te rías de las tallas fomes de tu futuro jefe, ni encuentres bonita a su hija que se parece a la Celia Cruz cuando tenía 6 años. El paterismo está lejos de atraer y alguien medianamente inteligente frente a tanto encanto cuando cierre la puerta escribirá arriba de tu CV con negrita y en mayúsculas: NEXT.

Lo hiciste perfecto en la entrevista. Viste como el gerente asentía con interés cuando hablabas de la situación económica del país y tomaste como un gesto de confianza que te diera su wasap para compartirte los datos del doctor que lo operó de los ojos. Porque sí, lo hiciste bien e incluso llegaste a hablar de temas cotidianos y triviales que te hicieron imaginarte con la chapita del empleado del mes. Pero no cantes victoria, lo que hagas después de la entrevista también es clave. Si han pasado 2 días y no has sabido nada, maneja tu ansiedad. La ansiedad mata cualquier relación y más todavía una que ni siquiera empieza.

Elegir cambiarse de trabajo por un aumento significativo de salario o porque me ahorro 1 hora de desplazamiento son argumentos válidos para escoger un empleo. La puntualidad es siempre recomendable para llegar a la entrevista. Otra cosa: No fumar antes de la entrevista de trabajo, ya que el olor a cigarrillo puede llegar a ser muy molesto. Para aliviar esa ansiedad, mejor unos Halls.

Si trabajas semi-formal o con uniforme, lo mas normal del mundo sería llegar con esa ropa a una entrevista, ya que es lo que usas en tu lugar de trabajo. Si vienes del trabajo y pasas a una entrevista, explicar que lo desaliñado corresponde a que estuviste trabajando.

Solo una sugerencia bastante obvia, pero por obvia no menos importante: conoce tu CV. Conoce las fechas, cuándo entraste a estudiar y cuándo saliste, los meses y años en que entraste y saliste de cada trabajo, o cuando te fuiste de año sabático a escalar los Himalayas, da igual: tienes que conocer tu propia trayectoria. No hay nada peor que un candidato que se pone a hacer memoria en la mitad de la entrevista, porque normalmente se contradice y siembra la duda de quizás estar escondiendo algo. Por lo mismo, los vacíos temporales en el CV son una riesgosa manera de maquillar el pasado.

Siempre he leído que hay que mirar a los ojos y hablar directo a la entrevistadora o entrevistador, porque si miras hacia arriba es que estas mintiendo, si miras hacia abajo es que no sabes y etc etc.

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