Numerosos profesionales envían solicitudes a múltiples ofertas de empleo que se ajustan a su perfil, perdiendo la cuenta de los currículum vitae enviados (CV). Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, el teléfono no suena, y cuando lo hace, sus esperanzas se desvanecen tras no superar la primera entrevista sin entender qué está haciendo mal.

Cuando un profesional se da cuenta de que las oportunidades laborales comienzan a disminuir, es posible que algunos factores estén influyendo en su disminución de su atractivo para el mercado laboral. ¿Qué está detrás de esta situación?

Factores que influyen en la falta de empleo

Según Boris Muñoz, gerente de marketing Latam de Defontana -ecosistema de soluciones de software para procesos de empresas basado en la nube-, uno de los principales factores que hacen que un candidato pierda encanto es la falta de actualización en tecnología y habilidades digitales. “Hoy en día, la transformación digital no es una opción, sino una necesidad.

Profesionales que no se mantienen al día con las últimas herramientas y tendencias tecnológicas comienzan a quedar rezagados, ya que las empresas buscan constantemente optimizar sus operaciones y procesos mediante la digitalización”.

Por su parte, Caio Arnaes, director Asociado de Robert Half Chile -firma especializada en la dotación de personal-, dice que otro de los motivos que hace que los headhunters no pongan los ojos sobre ciertos perfiles es porque les falta:

  • Actualización: Los profesionales deben mantenerse al día con las últimas herramientas y metodologías específicas de su sector, así como desarrollar habilidades blandas como la comunicación efectiva y la gestión del tiempo, que son esenciales para el éxito en el entorno laboral actual.
  • Adaptabilidad y flexibilidad: Los candidatos a un empleo deben ser capaces de ajustarse a nuevos entornos, tecnologías, procesos, enfrentar el cambio con resiliencia y una actitud positiva. Esto se puede evidenciar en las entrevistas de trabajo, cuando se les cuestiona sobre los logros que destacarían o cómo han hecho resolución de problemas.
  • No contar con una marca personal: Esto incluye construir y mantener una red de contactos profesional activa y promover visiblemente la experiencia y los logros obtenidos. Esta visibilidad puede ser clave para mantener el atractivo profesional y atraer la atención de empleadores y colegas.

El problema del desempleo de larga duración

Las puertas del trabajo no están abiertas para todos en Chile. Así lo evidencian las últimas cifras: en el último año, el número de personas desempleadas aumentó 37.479 más, y casi todos -el 95,8%, es decir, 35.894- forman parte de un grupo atrapado en la cesantía prolongada. La tasa de desocupación de larga duración creció un 69,1% en el trimestre de febrero a abril respecto al mismo periodo del año anterior, el mayor salto desde octubre de 2021.

El incremento no es repentino, sino un síntoma de la debilidad persistente del mercado laboral chileno. El desempleo escaló hasta el 8,8% en febrero-abril de este 2025 -el primer incremento tras 14 meses sin alzas-, mientras que la creación de nuevos puestos de trabajo fue de 20.011, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, asegura que “esta combinación inevitablemente lleva al fenómeno del desempleo de larga duración”. En total, hay 147.768 personas en esta situación en el país sudamericano.

Es un grupo minoritario si se compara con el total de desempleados: 907.718. Sin embargo, es especialmente vulnerable debido a las consecuencias de estar sin trabajo durante un tiempo tan largo. “Los efectos son múltiples. Es un fenómeno que repercute en una depreciación del capital humano, porque las personas que están tiempos demasiado extensos sin empleo empiezan a perder destrezas.

Por otro lado, está el riesgo de caer en pobreza debido a que los afectados gastan sus ahorros y medios de financiamiento. Finalmente, eleva la prevalencia de enfermedades como ansiedad y depresión, y también la probabilidad de enfermedades físicas. Es algo que no solo afecta a nivel individual, sino a todos porque, en algunos casos, lleva a la posibilidad de realizar conductas socialmente indeseables como caer en drogadicción o cometer delitos”, explica Bravo.

Al descomponer los 35.894 desocupados de larga duración que se agregan durante este último año, 24.800 son personas con educación superior completa. Para Bravo hay dos posibles causas: “En ciertas áreas de estudio hay un exceso de profesionales, que no son demandados por el mercado laboral.

Es decir, existe un descalce entre la oferta formativa y las demandas del mundo productivo. Asimismo, cuando este grupo educativo trabaja accede a mayores niveles de ingreso y tiene mayor capacidad de ahorro. Eso significa que, en comparación con otros grupos, tiene más tiempo para dedicar a la búsqueda de un empleo adecuado”.

Jorge Gaju, director ejecutivo de Fundación Emplea, que capacita a personas sin trabajo, indica que la desocupación duradera afecta a los grupos más vulnerables, en particular a las mujeres, que independiente de su edad, muchas veces deben postergar su desarrollo profesional por el cuidado de otros.

“El problema también se agrava entre las personas migrantes, que demoran años en regularizar su situación y solo acceden a empleos informales precarios, y en las personas con discapacidad”, señala.

¿Cómo recuperar el encanto profesional?

Desde Defontana afirman que lo que permitirá al profesional regresar al mercado laboral es:

  • Capacitación continua: No subestimar el valor de la formación constante. Aprovechar los numerosos cursos gratuitos o de bajo costo disponibles en línea puede ser crucial para mantenerse al día con las últimas tendencias y herramientas del sector.
  • Inversión en relaciones personales: Construir y mantener relaciones personales sólidas y auténticas puede abrir puertas inesperadas. Las conexiones bien cultivadas a menudo pueden resultar en oportunidades laborales y colaboraciones que no se habrían imaginado. Es importante mantener estas relaciones vivas y genuinas para maximizar su impacto en la carrera profesional. Involucrarse en asociaciones profesionales, asistir a eventos del sector y conectar con otros profesionales puede ampliar significativamente las oportunidades y el aprendizaje. Las oportunidades pueden surgir de lugares inesperados, y la interacción con nuevos contactos puede ofrecer valiosas perspectivas.

A estas recomendaciones, Caio Arnaes, agregó que la clave para el crecimiento profesional es tratarlo como un proceso continuo que requiere atención constante. “Esto implica mantener una actualización regular de habilidades, ya sea mediante cursos formales o métodos autodidactas. Aprovechar oportunidades como mentorías y el desarrollo profesional ofrecido por las propias empresas también es esencial”, señaló el vocero de la compañía cazatalentos.

Además, insistió en que los profesionales deben estar atentos a las tendencias y avances en su campo, trabajar activamente en expandir su red de contactos y aumentar la visibilidad de sus logros. “Esto se logra mediante una gestión estratégica de su marca personal, diversificación de experiencia y asumiendo roles que desafíen sus capacidades.

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