¿Cuál debe ser nuestra meta como padres? Lograr en nuestros hijos un desarrollo emocional, cognitivo y social integral y balanceado que les permita estar preparados para la vida y ser personas felices. Para criar niños felices sería importante comenzar por trabajar en la propia felicidad, en nuestra propia actividad emocional.
Es fundamental que nuestros hijos sean capaces de crear sus propios objetivos, no los nuestros, y que éstos se conviertan en sus motivaciones diarias. A veces se enseña más preguntando, que mostrándoles el camino.
La Importancia de la Autonomía y la Motivación
Uno de los ingredientes más importantes para motivar a los niños es justamente la autonomía. "Hacer algo con este sentido completo de voluntad y elección", asegura Deci en MindShift. El psicólogo explica que hay muchos estudios que han demostrado que, cuando los docentes fomentan la autonomía, estimulan la motivación a la hora de aprender, abordar desafíos y prestar atención.
La falta de autonomía, dice Deci, puede inhibir la capacidad que los niños tiene para prestar atención en la escuela y aunque en muchos contextos no se puede llegar al extremo maya de permitir esa casi infinita libertad, sí hay elementos de dicha comunidad que se pueden aplicar en un contexto más urbano o complejo.
Preguntas que Inspiran
Se puede empezar por preguntarle a los niños qué harían si no tuvieran que hacer otra cosa. Este es el primer paso para entender qué es aquello que los motiva y cuáles son las actividades que quieren realizar para desarrollar ciertas habilidades o procesos cognitivos. “Cuando un niño tiene una pasión”, dice Esterman, “es oro para el niño.
Actividades para Fortalecer la Voluntad y el Bienestar
Las vacaciones deben tener como propósito fomentar la salud y prepararlos para que vuelvan a clases renovados. Durante las vacaciones es fácil caer en ciertas conductas que alteran los ciclos de nuestro organismo. Esto no significa que debemos recargarlos de actividades, el descanso también es una actividad importante.
Deporte y Actividad Física
Las vacaciones son un momento ideal para comenzar con la práctica continua de algún deporte, el cual hay que adecuar a la edad y preferencias del niño. Realizar actividades deportivas fortalece la voluntad, la disciplina, el trabajo en equipo, los hace más fuertes no solo físicamente, sino también emocionalmente. Además de desarrollar coordinación, equilibrio y concentración, habilidades primordiales en un buen estudiante.
Cuando un niño realiza un deporte, esto favorece la formación de su autoconcepto y de su autoestima, ya que, siente que es “capaz” de realizar alguna destreza en particular. Una de las mejores maneras para incentivar la actividad física en los niños es que los padres sean el ejemplo y lleven una vida activa y saludable. Por lo que aprovechen estas vacaciones para salir a andar en bicicleta en familia o realizar una simple caminata.
Alimentación Consciente
Para volver a clases con mucha energía tenemos que cuidar nuestro cuerpo y mente, por esto hay que cuidar la alimentación. Es recomendable mantener una buena hidratación, pero evitar bebidas gaseosas y jugos llenos de azúcar. Igualmente, es bueno acostumbrar a leer las etiquetas de las comidas envasadas, evitando las que tienen muchas calorías, grasas o azucares (hidratos de carbono). Siempre preferir frutas y verduras.
Música y Arte
La música y el arte estimulan nuestra creatividad, memoria, emociones, motricidad fina, disciplina y mucho más. Gracias a Internet se pueden descargar cursos o ver videos para aprender música y/o cursos de manualidades. A la misma vez que su hijo se divierte, es una gran estimulación para ambos hemisferios cerebrales, especialmente el creativo.
Encontrará un canal para expresar sus emociones y su ingenio. Permite al niño conocer sus propios talentos y desarrollar sus múltiples inteligencias y habilidades, lo que lo ayudará en cualquier cosa que se proponga. Si además puede tomar talleres grupales, esto le permitirá al niño y/o adolescente interactuar con otros y potenciar sus habilidades sociales.
Fomentar el Hábito de la Lectura
Afianzar vínculos es esencial, pues nuestra naturaleza es ser individuos sociales. Muéstreles a sus hijos que leer no es algo aburrido y obligatorio, sino que puede ser un mundo mágico por descubrir, que puede ser algo entretenido, como jugar o hacer deportes. Elijan libros juntos, es importante que ellos se sientan parte de las decisiones y haga la lectura un espacio lúdico, donde se puede compartir y dialogar.
Para muchos papás esto es una gran tarea durante el año escolar, pero no se desanimen, acuérdese que los niños aprenden por el ejemplo, por lo tanto, es importante que los vean leer y que los vean entretenidos leyendo. Coménteles las noticias del diario que les puedan interesar, vean libros entretenidos juntos, hay textos con muchas imágenes que son muy atractivos para leer. Así como lavarse los dientes, leer también es un hábito que hay que cultivar desde temprana edad.
Responsabilidades y Colaboración
En vacaciones no debemos olvidarnos de exigirles responsabilidades y colaboración, aunque con unos horarios más flexibles. Se pueden hacer actividades que promuevan la autonomía y valores personales como el orden o la limpieza. Por ejemplo, podemos pedirles ayuda para arreglar o limpiar algunas cosas, preparar el almuerzo o comida, algo que requiera mayor responsabilidad que lo que habitualmente les solicitamos.
Trabajo Colaborativo y Empatía
El trabajo colaborativo es una experiencia que puede enseñar valores de la importancia, como el reciclado (separando la basura), el cuidar la naturaleza (regar las plantas), fomentar la solidaridad (llevando los juguetes o libros que no usen tus hijos a una ONG o una parroquia que los distribuya a los niños sin recursos). Los niños logran de esta forma desarrollar la empatia, es decir, ponerse en el lugar del otro.
Explorar el Entorno y Actividades Gratuitas
Aproveche de ir con ellos a conocer las bibliotecas, muchas tienen espacios infantiles y así las niños sabrán cómo acceder a ellas. Infórmese de la variedad de actividades gratuitas que hay en su ciudad. Los paseos en familia no deben faltar, lo conveniente es que se dedique por lo menos una tarde a conocer algún lugar distinto a los habituales, esto favorece la unión familiar y la interacción con el medio, además los niños pasarán un momento agradable.
El Juego: Una Herramienta Poderosa
Desde el punto de vista psicológico, el juego le permite al niño canalizar sus emociones, fortalecer su autoestima, tener más tolerancia a la frustración, trabajar en equipo, desarrollar una competencia sana, entre otras. Aunque a veces el juego puede ser fuente de discusiones, ya que, hay a quienes les molesta más perder.
Es el momento perfecto para ayudarles a gestionar sus impulsos y a enseñarles que algunas veces se gana y otras se pierde y que tienen que respetar las normas (reglas del juego) y el resultado. También se les pueden enseñar que hay juegos donde todos ganan, como son los juegos de cooperación.
Establecer Metas y Soñar Juntos
Es fundamental que nuestros hijos sean capaces de crear sus propios objetivos, no los nuestros, y que éstos se conviertan en sus motivaciones diarias para ir al colegio. Siéntense con ellos una tarde y fijen objetivos a 6 meses, 1 y 5 años. Hablen de sueños y deseos, la imaginación no tiene límites, pregúnteles como pueden lograrlo.
Tiempo de Calidad en Familia
Los niños y adolescentes comienzan a buscar su propia identidad. Aprovechemos este tiempo y compartamos con nuestros hijos. Tratemos de almorzar con ellos, de llegar más temprano a la casa, de armar planes para el fin de semana, buscar actividades entretenidas para hacer juntos. Estos espacios y momentos, son especiales para que nuestros hijos se habrán a compartir sus inquietudes y se inicie un diálogo.
La Felicidad como Objetivo Educativo
Llena de aristas, la felicidad ha sido objeto de muchas interrogantes e investigaciones. En este último caso, se puede de aprender a controlar con la voluntad, por lo tanto es factible aprender a ser feliz y a entregar una educación con esa finalidad.
El Método Danés para Criar Niños Felices
¿Existe un secreto para la felicidad? Dinamarca parece haberlo encontrado. ¿Cómo educan los padres daneses? Desde muy pequeños, sus hijos están en contacto con sus sentimientos, lo que les permite lograr seguridad en sí mismos y ver el lado positivo de las cosas.
Pilares para una Crianza Feliz
- Autenticidad: Enseñar a reconocer y aceptar los verdaderos sentimientos, sean buenos o malos, así como actuar de acuerdo a los valores.
- Comodidad: Tiene relación con el sentirse unidos.
- Ser Positivo: Criar a los niños y niñas en un ambiente con positivismo les entrega seguridad y posibilidades de controlar mejor sus pensamientos, también de creer más en sí mismos y de ser optimistas.
La Influencia de las Experiencias Tempranas
Aunque solo tenga un 10% de incidencia, es importante considerar que las vivencias sí influyen en la felicidad, sobre todo cuando se trata de experiencias tempranas. Francisca Yousef, sicóloga clínica de la Universidad del Desarrollo, complementa señalando que el cerebro se empieza a formar en la gestación. Durante el embarazo, la madre traspasa emociones a través de hormonas, con lo cual se empieza a establecer la historia emocional.
Inteligencia Emocional: Clave para el Bienestar
Para que la felicidad sea la protagonista en la vida de los niños y niñas, es importante facilitar y reforzar la inteligencia emocional. La inteligencia emocional también se relaciona con la empatía, la adaptación a contextos nuevos, a la integración. Francisca Yousef añade que la inteligencia emocional se relaciona con conocerse uno mismo y regularse: “Las emociones son biológicas y generan un impulso, una acción.
Cuando se toman decisiones, el cerebro no solo considera la parte racional, también lo emocional, por ello, podemos llegar a decisiones más acertadas si tenemos las habilidades para eso. a poder desenvolver mejor con otros y conocernos mejor, eso implica poder poner límites de lo que no nos gusta, que no nos pasen a llevar, así como también usar las propias capacidades para conseguir objetivos, aprender, motivarse, perseverar a pesar de los obstáculos, ponerse en el lugar del otro y llegar a tener relaciones importantes.
Estrategias para Fomentar la Felicidad
En general, corresponde a promover la gratitud, la amabilidad, trabajar en equipo, comunicarse, demostrar integridad y desarrollar actividades en conjunto.
- Dar las gracias: La gratitud es un factor que favorece la estabilidad mental y permite que los niños y niñas valoren más su entorno.
- Trabajar en Equipo: Fomenta la relación positiva con los demás. Así también se aprende a recibir ayuda y conocimiento.
- Reír y crear ambientes de alegría: Son caminos directos. También demostrar que es posible disfrutar de las cosas simples.
- No etiquetar a la gente: Evitar decirle ‘eres malo’, ‘eres flojo’ o ‘eres llorón’, porque predispone para que moldeen su actitud hasta encajar con ese perfil.
- No dramatizar en exceso: Se trata de dar justo valor a las cosas y a las situaciones.
- Estimular la independencia: Potencia autoestima, seguridad y confianza en sí mismo.
- Escuchar a los hijos/as: Dedicarles tiempo para conocerlos y saber lo que piensan, lo que les motiva, gusta, conmueve o preocupa también es necesario.
- Plantear metas: Ayudar a que los niños y niñas tengan un objetivo o un papel dentro de la sociedad puede ser altamente estimulante.
El Cuerpo en Movimiento: Un Elemento Clave en el Desarrollo
En tiempos de la tablet, las redes sociales, los juegos en línea y las pantallas, parece ser crucial preguntarnos por el lugar del cuerpo y el movimiento en el desarrollo escolar. El aprendizaje, el movimiento, el juego y la exploración son palabras que están íntimamente relacionadas cuando nos referimos a la vida de un niño o niña.
Beneficios del Movimiento
El movimiento es fundamental para apoyar el desarrollo de los niños en varios planos; neurológico, motor, intelectual, emocional y social, permitiendo la interacción constante con su medio ambiente y con otros. Si los niños tienen la posibilidad de jugar, descubriendo y practicando diferentes movimientos, podrán progresivamente organizar su corporalidad.
Esto otorga mayor coordinación y manejo sobre su cuerpo, por ende, un mayor conocimiento de sí mismo. La experiencia por medio del movimiento reporta a los niños y niñas la sensación de mayor autonomía, seguridad y confianza en sus posibilidades de actuar conscientemente. Esta práctica de movimientos y de acciones con sentido permitiría a cada niño organizar y construir, de manera paulatina, una representación mental de su cuerpo y de sí mismo.
Potenciar esto en la infancia permite que, en la adultez, exista una mayor conciencia de su cuerpo, una coordinación favorable y, por lo tanto, una mayor facilidad para involucrarse en actividades que requieran voluntad corporal. El juego es una vía privilegiada.
El Juego como Lenguaje Infantil
Al contrario, la ausencia de movimiento, sobre todo en ámbitos escolares, va asociando el aprendizaje con estar en silencio, quieto y sentado en una silla. El juego se vuelve aún más relevante cuando consideramos que es el lenguaje de un niño. Por medio de él, manifiesta sentimientos, emociones, retrata situaciones de su vida cotidiana, interpreta diferentes roles e incluso transmite deseos y fantasías.
Tipos de Movimiento en el Juego
- Movimiento libre: Surge del niño o niña de modo espontáneo y sin guiarlo demasiado.
- Movimiento semi guiado: Lleva una consigna un poco más directiva.
- Movimiento guiado: Se espera que los niños muevan su cuerpo de una manera en particular, al modo como lo hace un adulto.
Es relevante valorar la forma en que cada niño siente el movimiento, ya sea brusco, inquieto, lento o rápido. Tomemos el riesgo que implica incorporar la exploración, el movimiento y el cuerpo a nuestras actividades escolares, y no solo en la asignatura de educación física.

