El valor del salario mínimo en Venezuela es evidentemente una anomalía: $2.4. Es tan, tan bajo, que no alcanza para la subsistencia. Según el CENDA (Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores) alcanza para menos del 1% de la canasta básica.
Su monto, no obstante, es la base de cálculo de lo que perciben los 3 millones de funcionarios del Estado y los 4,5 millones de pensionados -en conjunto suman un tercio de la población mayor de edad- y una parte del empleo formal privado.
Muchos asalariados en Venezuela reciben ya su salario en divisas. En cuanto al empleo formal privado no existen datos oficiales. La fuente principal, las Encuestas de Hogares por Muestreo (EHM) del Instituto Nacional de Estadística (INE), no se publican desde 2015. Según estas, en la actualidad cualquier negociación salarial privada entre patrón y empleado está por encima del sueldo mínimo.
Es decir que el salario mínimo pierde su principal función y su razón de ser: proteger a la gente común frente al abuso del empleador y garantizar un ingreso digno. Más aún, al ser tan bajo, funciona al revés.
Aumentos Salariales y la Realidad Económica
El Presidente venezolano, Nicolás Maduro, fijó el salario mínimo en unos 28 dólares -un aumento de 1.700%- que alcanza para comprar casi cinco kilos de carne. El salario quedó en 126 bolívares (US$ 28). El mínimo vigente desde mayo pasado era de 7 bolívares (US$ 1,62 al cambio actual).
"Vamos a un plan de recuperación del salario mínimo nacional de todas las tablas salariales y de todos los contratos colectivos", anunció Maduro en un acto oficial con un grupo de trabajadores afines a su gobierno.
El Mandatario no precisó cuándo entrará en vigencia el aumento, solo que se hará de manera "sostenible, controlando la inflación" y el "tipo de cambio". Venezuela cerró hace un mes un ciclo hiperinflacionario de cuatro años dentro de la peor crisis económica de su historia reciente, que contó ocho años en recesión.
Maduro repitió que el salario se vio golpeado por una "guerra económica" de la que desde hace años responsabiliza a Estados Unidos y la oposición, pero aseguró que su administración tiene "pulmón" para asumir esta alza a través de nuevos impuestos que se están recaudando.
Un kilo de carne vale unos seis dólares, por lo que el nuevo salario mínimo permite comprar unos 4,6 kilos. Equivale a unos 4 kilos de pollo o 12 docenas de huevos.
Es inferior al promedio del mínimo establecido entre 100 o 150 dólares de la empresa privada, que paga en la divisa estadounidense que ha desplazado a la desvalorizada moneda nacional, el bolívar, y se ha impuesto como moneda de facto.
Maduro asomó que el bono de alimentación que complementa al salario, hoy en tres bolívares (US$ 0,68), podría llegar a 45 (US$ 10).
Henkel García, economista y director de la firma Econométrica, estimó que este aumento no disparará la inflación si efectivamente se financia con la recaudación fiscal.
"El mayor temor por supuesto es que ese aumento se financie del sistema monetario del Banco Central y volvamos a tener a un brote inflacionario que ha ocurrido en otras ocasiones", explicó a la AFP. "Es cierto que la recaudación fiscal ha aumentado en términos de impuestos y en dólares", agregó.
García indicó que el alza en los precios del petróleo puede ayudar al gobierno, si logra aumentar y sostener su producción de crudo, que según el Ejecutivo sobrepasó el millón de barriles diarios tras mínimos históricos.
Esperanza vive en Altavista, en Catia. Es licenciada en Educación y trabaja como maestra de preescolar. Tiene esposo y dos hijos y su sueldo es de 20 millones de bolívares, unos siete dólares mensuales. Le alcanza para comprar un kilo de queso y un cartón de huevos.
El salario mínimo busca garantizar la subsistencia del trabajador y protegerlo en la desigual relación de poder que se establece entre quien contrata y el contratado. Eso no implica que todo el mundo gane más que el sueldo mínimo.
Muchos ciudadanos que tienen contratos de tiempo parcial o que trabajan en forma independiente ganan menos. No obstante, su valor es un indicador muy importante de cómo vive la población de un país ya que impacta toda la escala de salarios.
En América Latina, la inmensa mayoría de los asalariados se ubica en la base de la pirámide salarial y gana menos de dos sueldos mínimos.
Hace solo nueve años, en abril del 2012, el presidente Chávez anunciaba un aumento de salario mínimo a 476 dólares (a cambio oficial), según sus palabras el más alto de Latinoamérica. Pero a partir del 2014, su valor comenzó a reducirse aceleradamente a medida que la crisis económica, las sanciones y la hiperinflación colapsaban el país.
En el presente, los sueldos en el ámbito privado están muy por encima de los públicos, pero siguen siendo muy deficitarios.
Según la OVF (Observatorio Venezolano de Finanzas) en una encuesta realizada recientemente a más de trescientas empresas, la media del salario de los obreros es de 53 dólares.
Su caída tiene otros efectos colaterales. Muchos contratos colectivos y escalas salariales de la empresa privada están estructurados en referencia al salario mínimo.
La crisis ha impulsado a muchos trabajadores a pasar de un trabajo formal a trabajar por su cuenta. Ante la caída abrupta de los salarios, el gobierno ha planteado algunas estrategias que buscan aminorar el efecto de la crisis como los Bonos de la Patria y el Clap. Además, los servicios públicos se han sostenido a bajos precios, aunque esta realidad paulatinamente comienza a cambiar. Por otro lado, a medida que ha ido aumentando la emigración se han incrementado exponencialmente las remesas.
Esto, que es una realidad de larga data en Latinoamérica, es una novedad en Venezuela. Un dólar pasó de valer 9 bolívares en 2012 a valer 300.000.000.000 en la actualidad (tomando para la equivalencia el bolívar del 2012). Estos son los hechos. Y para explicarlos hay muchas versiones.
Comparación con Otros Países de Latinoamérica
El salario promedio de un país es un indicador clave para comprender su realidad económica. Factores como el costo de vida, la inflación y el poder adquisitivo influyen en cómo se percibe un sueldo en diferentes regiones.
Numbeo, un portal especializado en economía y calidad de vida, recopila datos sobre el salario promedio mensual en la región. No obstante, este indicador puede verse afectado por los ingresos de los sectores más altos de la población. Para una imagen más precisa, la mediana salarial puede ser más representativa, ya que divide a los trabajadores en dos grupos: los que ganan más y los que ganan menos.
Salarios Promedio en Latinoamérica (USD)
| País | Salario Promedio Mensual (USD) | Costo de Vida (Comparado con Chile) |
|---|---|---|
| Puerto Rico | 2.519,22 | 62% más alto |
| Costa Rica | 1.046,78 | 36,9% más alto |
| Uruguay | 901,56 | 32% más alto |
| Panamá | 827,92 | 17,3% más alto |
| Chile | 699,67 | - |
| México | 660,12 | 5,4% más bajo |
| Argentina | 583,35 | 1,5% más alto |
| Honduras | 556,67 | 6,5% más bajo |
| Guatemala | 544,91 | 1% más bajo |
| El Salvador | 514,09 | 1,7% más alto |
| Perú | 493,19 | 18,2% más bajo |
| Ecuador | 490,98 | 21,1% más bajo |
| Brasil | 432,86 | 26,1% más bajo |
| Bolivia | 412,75 | 30,6% más bajo |
| Paraguay | 396,81 | 39% más bajo |
| Colombia | 387,63 | 24,7% más bajo |
| Nicaragua | 285,37 | 12,8% más bajo |
| Venezuela | 190,23 | 3,8% más bajo |
| Cuba | 36,57 | 8,6% más alto |
La Devaluación del Bolívar: Un Análisis del Contexto Económico
En abril de 2025, el bolívar venezolano registró su mayor devaluación mensual en lo que va del año, cayendo un 20% frente al dólar estadounidense. Este descenso provocó que la moneda local cerrara este miércoles en 87,56 bolívares por dólar, según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV). Este fenómeno no es nuevo, ya que el bolívar ha venido enfrentando un ciclo de depreciación constante desde hace varios meses, lo que genera preocupación entre la población y expertos económicos.
Los meses anteriores también habían sido testigos de la caída del bolívar. En marzo, la devaluación fue del 7,39%; en febrero, del 9,2%; y en enero, del 10%. Estos datos reflejan una tendencia preocupante y un debilitamiento continuo de la moneda nacional. A medida que transcurre el año, la situación se ha vuelto insostenible para muchos venezolanos, quienes ven cómo sus ahorros se desvanecen ante el avance del dólar.
Inflación y su Impacto
Paralelamente a la devaluación del bolívar, la situación inflacionaria en Venezuela también es alarmante. Desde octubre de 2024, el BCV no ha publicado datos oficiales sobre la inflación, lo que ha generado incertidumbre. Sin embargo, el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reportó una inflación acumulada del 36,1% en el primer trimestre de 2025, impulsada principalmente por el alza del dólar. Este fenómeno no solo afecta el poder adquisitivo de los ciudadanos, sino que también complica la planificación económica de las empresas y el gobierno.
Otro aspecto preocupante de la situación económica es la creciente brecha entre la cotización del dólar en el mercado oficial y en el mercado paralelo. A finales de abril, el dólar cerró en el mercado paralelo en 108,90 bolívares, lo que amplía la diferencia con la tasa oficial a unos 21 bolívares. Esta disparidad crea un ambiente de incertidumbre y especulación, donde los ciudadanos se ven obligados a buscar alternativas para proteger sus ingresos y ahorros.
En medio de este contexto adverso, los trabajadores venezolanos esperan un ajuste salarial que les permita hacer frente a la creciente inflación y la devaluación de la moneda. Se estima que la mayoría de los trabajadores esperaba un aumento de al menos 200 dólares. Sin embargo, el presidente Nicolás Maduro anunció un incremento en el llamado “bono de guerra económica” a 120 dólares, sumado al cestaticket de 40 dólares, que eleva el ingreso mínimo integral a 160 dólares. A pesar de esta medida, el sueldo mínimo legal en el país se mantiene en 130 bolívares, equivalentes a apenas 1,4 dólares, lo que revela una desconexión entre los ingresos y el costo de la vida.
La situación económica de Venezuela es compleja y multifacética. La devaluación del bolívar y la inflación son síntomas de un problema más profundo que afecta a la economía del país. La falta de inversión, la incertidumbre política, y la dependencia de las exportaciones de petróleo han llevado a una crisis prolongada, que requiere soluciones estructurales y un cambio de enfoque en las políticas económicas del país.
A medida que el gobierno intenta controlar la situación, es evidente que se necesita un enfoque más integral que contemple no solo ajustes monetarios, sino también políticas que fomenten la producción nacional, la inversión extranjera y la diversificación de la economía. Sin estas acciones, es probable que el bolívar continúe su curso de devaluación, afectando aún más la calidad de vida de los venezolanos.
El sueldo mínimo más bajo de América Latina ostenta Venezuela, incluso muy por debajo de Argentina. A lo largo de su mandato -y desde mayo de 2013-, el régimen de Nicolás Maduro ha concretado 22 alzas del sueldo mínimo y a pesar de esto, el monto no alcanza hoy para cubrir la alimentación que requiere una familia.
De hecho, ni siquiera es suficiente para comprar una botella de aceite vegetal La Misericordia de 820 ml a través de Mercado Libre.
Bajo este contexto, el economista de Oxford Economics, Joan Domene, explicó a DFSUD que “Venezuela ha sufrido un fuerte colapso económico desde los últimos 10 a 12 años y apenas -este año- empezaba a recuperarse.
En esa línea, Oliveros aclaró que el sueldo mínimo inicia en US$ 3,65, pero en realidad “el salario promedio está en los US$ 240 en el sector privado y en el sector público en US$ 130, auneque la mayoría de estos ingresos son bonificaciones.
A pesar de eso, Joan Domene, analista de Oxford Economics, planteó que “en un país altamente informal como Venezuela, las remesas ya no son necesariamente contabilizadas.
“Reciben pensiones de US$ 5 mensuales y le toca a toda la familia ayudarse entre ellos. En el caso de los jubilados, son los más vulnerables ya que al no trabajar no perciben los bonos del Gobierno (alimentación y guerra económica).
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