El debate sobre el sueldo mínimo está en el centro de la discusión entre los diputados y el Ministerio de Hacienda. Si bien los sueldos han experimentado un ligero incremento desde marzo, el gobierno propone aumentar el salario mínimo de $510.536 a $529.000 entre mayo y enero, un aumento que muchos consideran insuficiente para cubrir las necesidades de la población trabajadora.

Situación Actual de los Salarios en Chile

Recientemente, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que el Índice Real de Remuneración registró un alza del 3.3% en los últimos doce meses, acumulando una variación del 0.3% en lo que va del año. Las remuneraciones por hora ordinaria se situaron en aproximadamente $6.855, lo que representa un crecimiento interanual del 9%. Para las mujeres, este valor alcanzó los $6.658, mientras que para los hombres fue de $7.036, mostrando un aumento del 8.8% y 9% respectivamente, aunque persiste una brecha salarial de género.

Si bien estos datos estadísticos provienen de diversas encuestas que analizan el impacto del salario en el costo de vida, se ha observado un aumento constante en los precios de alimentos, combustibles, arriendos, electricidad y agua, lo que significa que los salarios aún no satisfacen las necesidades reales de la población. Un mes antes, el INE publicó datos sobre la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que acumuló un 4.9% en los últimos 12 meses, lo que indica que el "aumento real" de las remuneraciones es inferior a la inflación.

En Chile cerca de un millón de personas reciben el salario mínimo. Todas las personas tienen derechos económicos, sociales y culturales. Entre ellos se incluyen el derecho a la vivienda, la alimentación, el agua y el saneamiento, la educación y la atención sanitaria. Para acceder a estos derechos, muchas personas perciben un salario o ingresos con los que pagan bienes y servicios.

Chile en el Contexto Sudamericano y de la OCDE

Chile se ubica entre los tres primeros países de Sudamérica con el sueldo más alto, debido a su alta producción. Sin embargo, muchos argumentan que solo una pequeña parte de esas ganancias beneficia a los trabajadores, quienes ganan sueldos que apenas alcanzan para vivir, mientras que los grandes empresarios acumulan enormes fortunas a costa de su trabajo.

Según un análisis del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), para comparar adecuadamente los salarios mínimos entre países, estos se convierten a dólares ajustados por paridad de poder de compra (PPP). Esto permite comparar la capacidad de compra de bienes y servicios con los salarios mínimos.

De acuerdo al análisis que hizo el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) explican que, para realizar una comparación adecuada entre países, los salarios mínimos de cada país se convierten a dólares ajustados por paridad de poder de compra (PPP, por su sigla en inglés), lo que permite comparar la capacidad de poder de compra de bienes y servicios de los salarios mínimos.

Así, la lista la encabeza Chile con US$1.138; Ecuador con US$1.122; en tercer lugar, se ubica Paraguay con US$1.068, en el cuarto Bolivia US$1.025 y quinto Colombia con US$927. A nivel de Latinoamérica, el país subió al segundo lugar solo superado por Costa Rica que mantiene el liderazgo con un ingreso mínimo de US$1.186.

“Dado que los salarios dependen principalmente de la productividad laboral, no es extraño que Chile sea el país con el salario mínimo más alto de América del Sur, considerando que tiene uno de los niveles de productividad laboral más alto de la región”, sostiene el investigador del OCEC-UDP, José Acuña.

Si Chile lidera en Sudamérica, a nivel de los países de la OCDE, está entre los más bajos, con el tercer menor ingreso mínimo, dentro de un grupo de 32 países que tienen ingreso mínimo. En este caso, solo supera a Colombia y México. Esta posición está en línea con el nivel de ingresos del país.

“No es extraño que el salario mínimo del país se encuentre por debajo de los países desarrollados, debido a que estos, al tener una mayor productividad laboral, pueden pagar salarios más altos”, apunta Acuña.

En la parte alta de los países desarrollados se ubica Reino Unido con US$3.793; Alemania con US$ 3.727; Irlanda con US$ 3.716 y países bajos con US$ 3.149.

Tabla Comparativa de Salarios Mínimos en Sudamérica (Ajustado por PPP)

País Salario Mínimo (USD PPP)
Chile 1.138
Ecuador 1.122
Paraguay 1.068
Bolivia 1.025
Colombia 927

El Debate Legislativo y la Visión de los Diputados

Este miércoles comenzará la discusión en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados sobre el reajuste del salario mínimo. La propuesta del Ministerio de Hacienda consiste en un alza del 3,6% a contar de mayo y otra alza del 1,9%. De esta manera, el salario mínimo subirá a $529.000 desde mayo y llegará a $539.000 en enero próximo. Dado este escenario, y de ser aprobada la propuesta del gobierno, se pasará desde los $510.536 hasta los $529.000.

El debate legislativo comenzará este miércoles, pero desde ya los diputados anticipan un debate complejo, principalmente por los reparos que tiene la oposición.

Felipe Donoso, diputado de la UDI sostiene que “se debe tener presentes todas las variables, no solo el IPC. Se están implementando las 40 horas, el alza de cotizaciones producto de la reforma previsional, el escenario económico es complejo y ahora dos alzas al sueldo mínimo en menos de un año calendario, que llegan a un 5,7% de alza”.

Por esto mismo plantea que su foco en el debate estará puesto en “racionalizar el alza de acuerdo al contexto, para que no termine afectando la empleabilidad y precariedad de los empleos. Queremos un país que crece y que genera empleos formales, no lo contrario”.

El diputado RN, Frank Sauerbaum, añade que “si se actualiza el salario mínimo de $500.000 -vigente desde el 1 de julio del año pasado- según la inflación acumulada hasta marzo de 2025, se obtiene un monto cercano a $517.000. No obstante, el proyecto del gobierno propone un incremento mayor, elevándolo a $529.000”.

Para el legislador, “este ajuste se plantea en un contexto económico complejo: la tasa de desempleo nacional alcanza el 8,7% y persiste una fuerte incertidumbre derivada de factores internacionales, como la guerra comercial, que afecta directamente la capacidad de generación de empleo”.

Por estas razones, apunta que “la propuesta de alza del ingreso mínimo no está plenamente alineada con las principales variables macroeconómicas del país”.

Desde el oficialismo, Jaime Naranjo, exPS valoró la propuesta y el acuerdo entre el gobierno y CUT.

Tendencias Globales y el Aumento del Salario Mínimo

El aumento sostenido del salario mínimo interprofesional (SMI) se ha convertido en una tendencia global que, lejos de provocar los efectos negativos que preveía la ortodoxia económica, está generando mejoras en la calidad de vida y en la equidad salarial. Los datos recientes muestran que países como España, México, Alemania y varias naciones de Europa del Este han incrementado de forma notable sus salarios mínimos en los últimos años. Estas alzas han sido impulsadas, en gran parte, por el impacto inflacionario derivado de la pandemia y la crisis energética global.

La experiencia española es una de las más llamativas: desde 2018, el SMI ha subido un 61%, mientras que la inflación en el mismo período fue de un 19%. En paralelo, la tasa de desempleo ha disminuido y el empleo ha crecido ligeramente. Este patrón se repite en otros países europeos, como Lituania, donde el salario mínimo aumentó un 160%, o en Montenegro y Albania, donde las subidas han superado el 100%.

A pesar de las advertencias de la economía neoclásica, que durante décadas sostuvo que subir el salario mínimo destruiría empleos y aumentaría la inflación, la evidencia reciente apunta en otra dirección. “Los modelos convencionales han fallado, sobreestimando lo negativo y subestimando lo positivo”, explicó Juan Carlos Moreno Brid, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, en declaraciones a El País.

Otro ejemplo contundente es el de México, donde el salario mínimo más que se duplicó durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Más allá de Europa y América Latina, el fenómeno también se ha visto en Estados Unidos, donde algunos estados como California han elevado de forma significativa sus salarios mínimos. Michael Reich, profesor de la Universidad de Berkeley, señaló a El País que estas alzas han mejorado el nivel de vida de millones de trabajadores mal remunerados sin afectar negativamente la creación de empleo ni generar inflación relevante.

Nuevas investigaciones también sugieren que las subidas del SMI tienen efectos colaterales positivos a nivel macroeconómico. Entre ellos, el impulso al consumo interno, ya que las personas con menores ingresos suelen destinar una mayor proporción de sus recursos al gasto, fortaleciendo así la demanda agregada.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre 2021 y 2022 el 57% de los países del mundo incrementaron su salario mínimo nominal, y entre 2022 y 2023 lo hicieron el 59%.

Este cambio de enfoque se ha visto respaldado por la concesión del Premio Nobel de Economía a David Card en 2021 por sus estudios que desafiaron la visión convencional sobre los efectos negativos del SMI.

Desigualdad y la Dieta Parlamentaria en Chile

Al comparar a Chile con los países de la OCDE, se observa que el salario anual de $103.265.772 (pesos chilenos), equivalente a US$252.505 (ajustado por paridad del poder adquisitivo, PPA) es el más alto del grupo. Le siguen en la lista países como Estados Unidos, con US$174.000 (PPA); Italia, con US$173.488 (PPA); y Japón, con US$140.263 (PPA).

Así, Chile ocupa el primer lugar al comparar la diferencia entre el sueldo de los parlamentarios con el PIB per cápita (11,8), seguido por Turquía (6,3), México (5,6) e Italia (5,1). En el extremo opuesto se encuentra un país como Suiza, donde esta diferencia es de 0,7 veces, es decir, el sueldo de un parlamentario es inferior al PIB per cápita de dicho país.

En el caso de la relación entre dieta parlamentaria e ingreso mínimo, Chile ocupa el segundo lugar, ya que los parlamentarios perciben 40 veces el ingreso mínimo. Nuestro país solo es superado por México, donde esta diferencia es de 55,8 veces.

¿Qué podemos concluir de lo anterior? El problema de la desigualdad en Chile se expresa en todos los niveles, incluida su principal estructura democrática. El entramado político-institucional ha generado un sistema donde diputados y senadores perciben sueldos que se encuentran totalmente fuera de proporción respecto de lo que gana la mayoría de la población.

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