El análisis del sueldo mínimo es un tema crucial para entender la calidad de vida y la desigualdad económica en diferentes países. A continuación, se presenta un panorama del ranking del sueldo mínimo a nivel mundial y en Latinoamérica, con especial atención a la situación de Chile.

Chile: Incremento del Salario Mínimo y Posición en Latinoamérica

Este miércoles comenzará la discusión en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados del reajuste de salario mínimo. La propuesta del Ministerio de Hacienda consiste en un alza de 3,6% a contar de mayo y otra alza de 1,9%. De esta manera, el salario mínimo subirá a $529.000 desde mayo y llegará a $539.000 en enero próximo. Dado este escenario, y de ser aprobada la propuesta del gobierno, se pasará desde los $510.536 hasta los $529.000. De concretarse el alza, hará que Chile sea el país con el ingreso básico más alto de Sudamérica, superando a Ecuador, quien hasta el momento es el que mantiene el primer lugar.

De acuerdo al análisis que hizo el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) explican que, para realizar una comparación adecuada entre países, los salarios mínimos de cada país se convierten a dólares ajustados por paridad de poder de compra (PPP, por su sigla en inglés), lo que permite comparar la capacidad de poder de compra de bienes y servicios de los salarios mínimos.

Así, la lista la encabeza Chile con US$1.138; Ecuador con US$1.122; en tercer lugar, se ubica Paraguay con US$1.068, en el cuarto Bolivia US$1.025 y quinto Colombia con US$927. A nivel de Latinoamérica, el país subió al segundo lugar solo superado por Costa Rica que mantiene el liderazgo con un ingreso mínimo de US$1.186. “Dado que los salarios dependen principalmente de la productividad laboral, no es extraño que Chile sea el país con el salario mínimo más alto de América del Sur, considerando que tiene uno de los niveles de productividad laboral más alto de la región”, sostiene el investigador del OCEC-UDP, José Acuña.

Chile en el Contexto Mundial

Chile ha figurado entre los países con mayor libertad económica. En 2025, alcanzó el puesto número 18 en el ranking mundial de libertad económica de la Fundación Heritage, destacándose como el segundo mejor clasificado de América, solo por detrás de Canadá.

Este año, Chile logró mejorar su puntaje, alcanzando 73,2 puntos, en comparación con los 71,1 puntos obtenidos el año anterior, lo que le permitió ascender del puesto número 21 al Top 20. Los factores evaluados incluyen el Estado de derecho, el tamaño del gobierno, la eficiencia regulatoria y la apertura de mercado, áreas clave que contribuyen al bienestar económico del país.

Entre los aspectos más destacados que han favorecido la mejora de Chile en este índice se encuentran la moderación en los resultados inflacionarios y la mejora en el subíndice de libertad laboral, gracias a la ley de las 40 horas que introduce flexibilidad laboral.

Comparación con Países de la OCDE

Si Chile lidera en Sudamérica, a nivel de los países de la OCDE, está entre los más bajos, con el tercer menor ingreso mínimo, dentro de un grupo de 32 países que tienen ingreso mínimo. En este caso, solo supera a Colombia y México. Esta posición está en línea con el nivel de ingresos del país.

“No es extraño que el salario mínimo del país se encuentre por debajo de los países desarrollados, debido a que estos, al tener una mayor productividad laboral, pueden pagar salarios más altos”, apunta Acuña. En la parte alta de los países desarrollados se ubica Reino Unido con US$3.793; Alemania con US$ 3.727; Irlanda con US$ 3.716 y países bajos con US$ 3.149.

Para el economista del OCEC-UDP, el incremento del salario mínimo en Chile no ha ido de la mano con un mejoramiento de la productividad. “En los últimos años el salario mínimo ha crecido a ritmos muy acelerados los cuales no van de la mano con los incrementos del nivel de precios de la economía ni de la productividad laboral”, dice Acuña. En ese contexto, explica que “desde una perspectiva de mediano plazo, se observa que el salario mínimo en pesos ha crecido 48,4% entre diciembre de 2021 y diciembre de 2024, mientras que el nivel de precios aumentó solamente 22,5% en el mismo periodo”.

Así, la conclusión de este aumento “podría no ser negativa si es que, además, se presentaran incrementos en la productividad. Sin embargo, la realidad es que la productividad laboral se mantuvo estancada desde finales de 2021”.

La Visión de los Diputados

El debate legislativo comenzará este miércoles, pero desde ya los diputados anticipan un debate complejo, principalmente por los reparos que tiene la oposición. Felipe Donoso, diputado de la UDI sostiene que “se debe tener presentes todas las variables, no solo el IPC. Se están implementando las 40 horas, el alza de cotizaciones producto de la reforma previsional, el escenario económico es complejo y ahora dos alzas al sueldo mínimo en menos de un año calendario, que llegan a un 5,7% de alza”.

Por esto mismo plantea que su foco en el debate estará puesto en “racionalizar el alza de acuerdo al contexto, para que no termine afectando la empleabilidad y precariedad de los empleos. Queremos un país que crece y que genera empleos formales, no lo contrario”. El diputado RN, Frank Sauerbaum, añade que “si se actualiza el salario mínimo de $500.000 -vigente desde el 1 de julio del año pasado- según la inflación acumulada hasta marzo de 2025, se obtiene un monto cercano a $517.000. No obstante, el proyecto del gobierno propone un incremento mayor, elevándolo a $529.000”.

Para el legislador, “este ajuste se plantea en un contexto económico complejo: la tasa de desempleo nacional alcanza el 8,7% y persiste una fuerte incertidumbre derivada de factores internacionales, como la guerra comercial, que afecta directamente la capacidad de generación de empleo”. Por estas razones, apunta que “la propuesta de alza del ingreso mínimo no está plenamente alineada con las principales variables macroeconómicas del país”.

Desde el oficialismo, Jaime Naranjo, exPS valoró la propuesta y el acuerdo entre el gobierno y CUT.

Ranking de Sueldo Mínimo en Latinoamérica

A continuación, se presenta un ranking de los salarios mínimos en varios países de América Latina, basados en el valor del dólar actual:

  1. Costa Rica: El salario mínimo es de US$ 704. Para 2025 se espera un aumento a US$ 721.
  2. Uruguay: El gobierno confirmó aumento de sueldo para 2025 a US$ 654.
  3. Chile: Actualmente el sueldo mínimo es de us$505, sin embargo, se espera que a partir del 1 de enero próximo, el salario aumente a US$ 515.
  4. Honduras: En promedio el sueldo mínimo es de US$ 518. Pero el sueldo más bajo es de US$ 337.
  5. Ecuador: El gobierno informó que para 2025 será de US$ 470.
  6. Guatemala: Los salarios mínimos para los sectores no agrícolas es de US$ 424, mientras que en los sectores agrícolas es de US$ 439. Para 2025 se incrementarán un 6% y 10% respectivamente.
  7. México: El salario mínimo es de US$ 363, mientras que en la ZLFN el sueldo mínimo es de US$ 547. Para 2025 habrá un aumento del 12%.
  8. Bolivia: El salario mínimo es de US$ 360. Hasta el momento el gobierno vecino no ha anunciado incremento en los sueldos.
  9. Paraguay: En dólares se traduce a unos US$358. El gobierno definirá a mediados del 2025 un ajuste salarial.
  10. Panamá: El salario mínimo en Panamá depende del sector económico en el que se trabaje y es de US$ 340.
  11. República Dominicana: El salario mínimo en República Dominicana es de US$318.
  12. Colombia: El gobierno de Gustavo Petro anunció que para 2025 el nuevo salario base será de US$ 322 aproximadamente.
  13. Perú: El gobierno de Dina Boluarte anunció un ajuste que posicionó un nuevo sueldo mínimo de US$ 301.
  14. Argentina: El salario mínimo en el país vecino es de US$271. Para marzo de 2025, el salario aumentará a US$ 287 aproximadamente.
  15. Brasil: Actualmente el sueldo mínimo en Brasil de Lula da Silva es de US$ 226.

Situación Salarial en Chile: Un Análisis Detallado

La Fundación SOL presenta su último estudio “Los Verdaderos Sueldos de Chile: Panorama actual del valor de la Fuerza de Trabajo usando la ESI 2022”. De acuerdo a los recientes datos entregados por la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2022, se puede concluir que en Chile se registra un considerable atraso salarial, que va más allá de las consecuencias negativas que ha generado la pandemia mundial COVID-19.

Uno de los datos concluyentes es que, el 50% de las personas que trabajan remuneradamente en Chile gana menos de $503 mil y 2 de cada 3 trabajadores y trabajadoras menos de $700 mil líquidos. La Encuesta Suplementaria de Ingresos 2022, reportó que el ingreso promedio mensual fue $757.752, además de que el 69,2% de la fuerza de trabajo ocupada percibe un ingreso de la ocupación principal por debajo del promedio.

La investigación señala además que, a noviembre de 2022, la línea de la pobreza por ingresos en Chile para un hogar promedio de 4 personas, es de $572.269. Si consideramos sólo a las personas asalariadas del sector privado que trabajan una jornada de 40 horas o más, el 48,5% no podría sacar a un hogar promedio de la pobreza.

“Específicamente, el 55,3% del total de personas ocupadas en Chile, no podría sacar a un hogar promedio de la pobreza. La cifra asciende a 62,4% en el caso de las mujeres y 50% para los hombres. La situación de las mujeres es mucho más crítica, el 72 % de las mujeres que tienen un trabajo remunerado gana menos de $700 mil líquidos.

“En promedio y sin controlar factores observables, la brecha de ingresos entre los hombres y las mujeres es de $217.078 mensuales. La otra cara de los bajos niveles salariales, es la del endeudamiento.

Según los datos del 40º Informe de Deuda Morosa de la Universidad San Sebastián - Equifax - en el primer trimestre de 2023, en Chile se registraron 4.050.039 deudores morosos. El monto promedio de la morosidad es de $2 millones.Al analizar los datos según categoría ocupacional, se concluye que en promedio, las personas que trabajan en el sector público ganan un 1% menos que aquellas que trabajan en grandes empresas del sector privado. De igual manera, es importante constatar que mientras el 32,3% de los y las asalariadas del sector privado registran educación superior universitaria y/o postgrados, en el caso de las y los asalariados del sector público alcanza a 52%, es decir, un 61% más.

El informe señala además que, las personas asalariadas contratadas por grandes empresas (aquellas que tienen más de 200 personas ocupadas) registran salarios más altos, sin embargo, el 50% de las personas asalariadas gana menos de $696 mil y sólo el 30% supera $1 millón líquido al mes. Esta situación da cuenta que el atraso salarial señalado al comienzo se extiende a lo largo de las distintas unidades productivas.

Durán afirma que “un 53% de los trabajadores y trabajadoras asalariadas en Chile gana $600 mil líquidos o menos y se podría concluir que gran parte de este grupo son contratados y contratadas en micro y pequeñas empresas. No obstante, cuando nos concentramos en quienes están por debajo de este umbral, se puede apreciar que, el 32,3% pertenece a la gran empresa y el 17,5% a la mediana empresa, vale decir, prácticamente el 50% de los asalariados y asalariadas en Chile que ganan $600 líquidos o menos trabajan en empresas de mayor tamaño”.

En Chile se registran 458 mil personas subempleadas, y el 50% gana menos de $241 mil. Se estima, además, que existen más de 1 millón de personas empleadas bajo un régimen de trabajo externalizado, es decir subcontratación y suministro. “Por lo general la relación laboral tercerizada arroja resultados salariales más débiles, en comparación con las personas que se encuentran directamente contratadas por la empresa. La brecha salarial, sin controles por variables observables, llega a los $171.885 mensuales.

Salarios y Clase Alta en Chile

En Latinoamérica, Chile es el país en el que se requiere el mayor nivel de ingresos mensuales para poder ingresar a la élite económica, la clase alta. Según datos de diversos centros estadísticos, se requiere un sueldo mensual de US$5.864. El porcentaje de la población que se ubica en la élite económica de Chile es de apenas un 1,8% del total, muy alejado de la proporción en países como Uruguay, Argentina, Brasil y Venezuela.

En octubre, se observó un aumento en los salarios reales de 3,5% en relación al mismo mes del año pasado y de 2,8% en lo que va del año. Según una encuesta, en agosto los salarios de los chilenos promediaban $757.752, equivalente a apenas US$886. Las cifras revelan que sólo 2,4% de las personas con trabajo recibían un sueldo igual o superior a los $3 millones, que son US$3.508, superior al nivel mínimo de remuneración mensual para entrar en la clase alta de todos los países en cuestión, excepto por México, Venezuela y, por supuesto, Chile.

Sueldos de Parlamentarios en Chile en Comparación con la OCDE

Al comparar a Chile con los países de la OCDE, se observa que el salario anual de $103.265.772 (pesos chilenos), equivalente a US$252.505 (ajustado por paridad del poder adquisitivo, PPA) es el más alto del grupo. Le siguen en la lista países como Estados Unidos, con US$174.000 (PPA); Italia, con US$173.488 (PPA); y Japón, con US$140.263 (PPA).

El ejercicio anterior, sin embargo, no permite sacar muchas conclusiones, ya que siempre se puede argumentar qué significa realmente un salario más o menos alto al interior de cada país. Por lo mismo, una mejor forma de enfocar la discusión es preguntarse qué implica este salario respecto del PIB per cápita de cada nación y del ingreso mínimo al interior de los países.

Es en este desglose donde emerge la principal conclusión de este estudio, y que apunta a la magnitud de la diferencia de ingresos entre nuestros parlamentarios y los de otros países. Así, Chile ocupa el primer lugar al comparar la diferencia entre el sueldo de los parlamentarios con el PIB per cápita (11,8), seguido por Turquía (6,3), México (5,6) e Italia (5,1). En el extremo opuesto se encuentra un país como Suiza, donde esta diferencia es de 0,7 veces, es decir, el sueldo de un parlamentario es inferior al PIB per cápita de dicho país.

En el caso de la relación entre dieta parlamentaria e ingreso mínimo, Chile ocupa el segundo lugar, ya que los parlamentarios perciben 40 veces el ingreso mínimo. Nuestro país solo es superado por México, donde esta diferencia es de 55,8 veces.

El problema de la desigualdad en Chile se expresa en todos los niveles, incluida su principal estructura democrática. El entramado político-institucional ha generado un sistema donde diputados y senadores perciben sueldos que se encuentran totalmente fuera de proporción respecto de lo que gana la mayoría de la población. Y esto tiene serias consecuencias para la calidad de la democracia chilena, porque se establece una distancia abismal entre los representantes y sus representados. Tal brecha no es solo simbólica, sino que, como muestra este análisis, material.

Incluso sería posible argumentar que esta distancia económica “blinda” a los parlamentarios chilenos de las condiciones de vida promedio de chilenas y chilenos, haciéndoles insensibles a tales condiciones.

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