El fútbol, al igual que muchas otras actividades, presenta grandes diferencias salariales. En la Primera A, algunos jugadores reciben sueldos en dólares, mientras que otros no alcanzan los seis ceros. De hecho, el sueldo promedio de un mediocampista, según los últimos datos de la Unidad de Control Financiero de la ANFP al 2018, es de $7,3 millones.

Para contextualizar aún más, en la Primera B la media es de $2 millones, mientras que en la Segunda División es de apenas $500 mil. "Esta diferencia de sueldos e ingresos pasa en muchos países alrededor del mundo, y cada país se adapta a su realidad y a sus reglas", sostiene el presidente de Everton, Pedro Cedillo.

Durante 2018, los clubes de Primera División desembolsaron $32.679 millones en sueldos a jugadores, a los que se sumaron $4.990 millones en cuerpo técnico. De ese total, Colo Colo y la Universidad de Chile representaron el 52%; cada uno gastó más de $9.500 millones en ese ítem, es decir, del orden de $800 millones mensuales.

Tales montos contrastan con lo que sucede en el otro extremo de la Primera División. Según los balances de hace un año, la brecha entre el equipo profesional que menos gastó en remuneraciones (Coquimbo Unido) versus el que más desembolsó (la U) es superior a las doce veces. Coquimbo Unido invirtió cerca de $1.000 millones en sueldos, $69 millones al mes en todo un equipo, menos de lo que ganaba un solo jugador en el caso de Colo Colo. Situación similar mostró Cobresal, con un plantel mensual ascendente a los $85 millones.

En Everton, las remuneraciones promedio bordean los $4,4 millones. El mexicano Grupo Pachuca -controlador del club- ha permitido que tengan jugadores más costosos de los que hubiesen logrado siendo un equipo en solitario. De hecho, si tuvieran que cubrir la totalidad de los contratos, el valor les subiría un 25%, confirman en su interior. Dado ello, subrayan que su apuesta está en la formación de futbolistas propios. En el campeonato 2019, alrededor del 40% de los jugadores fueron formados en casa.

Los ejemplos anteriores están bajo los promedios nacionales. La Unidad de Control Financiero de la ANFP reveló que si en 2017, por ejemplo, un arquero ganaba en promedio $4,2 millones, un año después tal valor saltó a $6,3 millones, un 50% más. Los defensas subieron de $4,1 millones a $6,9 millones; los mediocampistas, de $4,8 millones a $7,3 millones; y los delanteros de $5,3 millones a $7 millones. En líneas generales, tales datos son 3,7 veces superiores a los reportados por los equipos de la Primera B.

Los cuerpos técnicos han tenido un comportamiento similar, aunque el avance ha sido bastante más acotado. Si en 2017 los equipos de Primera A gastaron $4.156 millones en ellos; un año después el monto subió a $4.990 millones.

Para el director de Colo Colo, Harold Mayne-Nicholls, la distancia de salarios es lógica, tal como se da en todo tipo de instancias. "Aquel que tiene más capacidad y talento tiende a ganar más", subraya. Y añade que según un sinfín de encuestas, el 46% del país es colocolino, por lo que no es raro que ese equipo tenga más ingresos y, en consecuencia, un plantel más costoso.

Tanto en la Universidad de Chile como en Colo Colo cualquier jugador que firma contrato con el plantel parte ganando $500 mil -más que el sueldo mínimo nacional, que asciende a $301 mil-. Esos salarios pueden llegar a $1.000.000 considerando premios.

Hoy -dicen en el sector- ligas como la de Argentina, Brasil, México o las más relevantes de Europa, no tienen regulación salarial, es absolutamente libre mercado. La Major League Soccer en Estados Unidos, en cambio, tiene topes salariales para todos los equipos, aunque existen excepciones: los llamados "jugadores franquicia", dos por plantel, que pueden exceder ese máximo. Además, cada año publican la guía de salarios, donde detallan los sueldos de todos los jugadores en señal de transparencia. Un 150% han subido las remuneraciones de los futbolistas que no son franquicias en los últimos cinco años, y un 13,3% en el último ejercicio, hasta los US$345 mil base al año. El mejor pagado de la temporada fue el sueco Zlatan Ibrahimovic, con US$7,2 millones al año.

Esta semana se confirmó la llegada de Matías Fernández a Colo Colo. Se hecho, se habla de un salario mensual en torno a $10 millones. "Nosotros evidentemente que tenemos que racionalizar", dice Mayne-Nicholls. Pero hay otro factor a considerar: actualmente, sobre los clubes nacionales pesa el llamado fair play financiero, que implica que ningún equipo puede gastar más del 70% de sus ingresos en la plantilla, un límite que condiciona las remuneraciones a los retornos. Los clubes que venden más pueden invertir más. Y eso distancia la brecha.

Para Mayne-Nicholls, tal factor es una desventaja. Precisa que son el único país de la región que tiene esa limitante, por lo cual no pueden traer a todos los jugadores que quisieran.

Al 2018, equipos como Everton, por ejemplo, tenían ingresos por $1.491 millones, según su Memoria, mientras Colo Colo superaba los $24.565 millones, Universidad de Chile y Universidad Católica rebasaban los $10.000 millones. Todo el resto estaba bajo los $7.000 millones.

Un elemento adicional, que es relevante, son los retornos por el CDF. El 28 de diciembre del año pasado, cada club de primera recibió $1.352 millones por la venta del canal a Turner. Luego, los retornos por el canal -que bordean los US$92 millones anuales- se distribuyen de forma similar entre todos los clubes de Primera A, con excepción de Colo Colo, la U y la Católica, que se quedan con un 23% entre los tres. Fuentes al tanto precisan, sin embargo, que esa disparidad ha ido cayendo. Inicialmente recibían un 33%, luego pasaron a tener un 25% y se prevé que en un futuro cercano no ostenten más allá del 21%.

"Claramente equipos como Colo Colo, la U y Católica cuentan con mayores ingresos del CDF, por lo cual corren con la ventaja de tener mayores recursos y poder invertir más en sus planillas", subrayan en Everton.

La realidad nacional es parecida a la del resto del mundo. A comienzos del 2018, el economista y data scientist Çınar Baymul hizo un estudio referente a la Premier League. En base a la información del valor de mercado de los jugadores del sitio Transfermarkt, comparó el Gini entre los equipos que componen la liga. Ahí reveló que la desigualdad promedio cayó de alrededor de 0,48 a 0,44 entre 2005 y 2013, para luego empezar a aumentar. Al interior de cada club, el Arsenal era en 2005 el más desigual de la muestra, con un Gini superior a 0,60, mientras que Stoke City en 2013 tenía el valor más bajo, con 0,27.

Según el estudio de Baymul, los equipos más desiguales eran los de mejor desempeño. Ese análisis se condice con un informe elaborado por el economista de la división de Litigios de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), Gerardo Rojas. En el marco del proceso que lleva adelante la Fiscalía contra la ANFP por la cuota de incorporación a Primera División B, el experto presentó, en junio pasado, un documento denominado "Menos para invertir, peor resultado: evidencia de la relación entre gasto relativo en salarios y desempeño deportivo". Mediante regresiones econométricas, estableció que frente a un aumento del 10% del gasto en salarios con respecto a la media del resto de los equipos, se logra un avance extra del 6% en la tabla de posiciones. Así, graficaba que entre 2010 y 2016 la relación entre sueldos y éxitos deportivos ponían a Colo Colo, Universidad Católica y Universidad de Chile en el podio.

La Liga MX, que no tiene descenso, ocupó en 2023 el lugar 13 entre todos las ligas de deportes profesionales que más dinero generó, con 555 millones de dólares (unos 511 millones de euros) anuales. Superó, entre otras, a la Eredivisie de Países Bajos, estuvo cerca de igualar a la SuperLiga Turca y solo quedó por debajo del Brasileirao entre todas las de Latinoamérica, según una investigación del sitio web howmuch.net.

En el mismo tono, la Liga MX es la segunda que mejor paga en la región -solamente superada por el Brasileirao- con un sueldo anual en promedio de 402.000 dólares (370.000 euros), según el ranking de la propia FIFA sobre este dato, el cual la colocó en el puesto 12 entre todas las ligas profesionales del mundo.

Por si fuera poco, el futbolista de Primera División mexicana suele jugar un promedio de 40 partidos al año, una cifra que equipara al de los campeonatos de las principales ligas europeas, pero sin tener que disputar copas nacionales y una extensa competición continental como lo suele ser la Champions League o la Europa League.

Erick Sánchez, un mediocampista de gran recorrido que debutó en Pachuca, fue noticia en 2023, mientras se consolidaba como una figura del campeonato mexicano. El Feyenoord de Países Bajos quiso ficharlo y estuvo dispuesto a poner entre 5 y 6 millones de dólares (de 4,6 a 5,5 millones de euros) por el futbolista de 24 años. Lo que en otra liga hubiera sido una venta récord y la oportunidad de exportar a un joven talento, para los Tuzos representó una cifra insuficiente por una de sus joyas y desechó la oferta. En plena Copa América, Sánchez fue anunciado como nuevo jugador de América, por casi 9 millones de dólares (8,2 de euros).

El caso de Sánchez se repite de manera constante, pero no sólo favoreciendo el mercado interno. Futbolistas que alguna vez emigraron a Europa en busca de un sueño, prefieren volver a México con contratos millonarios ante la primera adversidad. Jorge Sánchez, un lateral derecho de gran fuerza, fichó por el Ajax de Países Bajos. Ahí encontró mucha competencia -dicho por él mismo- por lo que fue cedido al Oporto de Portugal, un equipo que ha arropado a otros mexicanos como Héctor Herrera hasta la idolatría. Sánchez tampoco pudo adaptarse. Hace unos días fue presentado como nuevo futbolista de Cruz Azul. Al igual que Jorge Sánchez, el lateral izquierdo Gerardo Arteaga emigró a Europa para jugar en Bélgica. Ahí se consolidó y luego tuvo un leve bajón que suele tener todo futbolista joven. Cuando se creía que la próxima temporada sería la de la consolidación definitiva, Arteaga decidió volver para jugar con Rayados.

En la Liga de Expansión, llamada Liga de Ascenso, llegan a obtener la cifra de $400 mil pesos mensuales , de acuerdo con una investigación realizada por Goal entre los 15 equipos de la división. Por ello, en promedio, por partido se ha presentado un sueldo de $45 mil pesos.

Ya en Segunda División hay sueldos que alcanzan hasta los $35 mil pesos , pues son hombres que se encuentran en desarrollo. Por partido, la media ha llegado a $5 mil 785 pesos.

En tanto, en Tercera División , al ser jugadores más jóvenes, con un límite de edad, consiguen remuneraciones de hasta $9 mil pesos .

El futbolista mexicano Carlos ‘Gullit’ Peña llegó al futbol salvadoreño como el fichaje estelar del Club Deportivo FAS para el Torneo Clausura 2021, donde ya se estrenó con gol en la victoria de 4-1 sobre Sonsonate en el Estadio Óscar Quiteño de la ciudad de Santa Ana. A un mes de su presentación oficial con el Club Deportivo FAS, se ha revelado el salario del mediocampista mexicano de 30 años. De acuerdo a la publicación de Diario Diez, el periodista mexicano David Medrano indicó que el mediocampista recibe US$ 6 mil dólares mensuales y que incluso el Gobierno colabora en el pago que realiza el FAS al jugador.

En México, como en la mayoría de las ligas femeniles en el mundo, hay situaciones en las que no alcanza para nada , tanto para no llegar a los entrenamientos, mantener una rutina de atleta profesional en todos los aspectos o vivir de una forma digna .

En su momento, Alicia Cervantes, exfutbolista del Atlas y ahora delantera de Chivas denunció un sueldo de 1,500 pesos al mes, insuficiente para transportarse. Este llegó a ser el mínimo establecido por la FMF, que distribuía los recursos que genera la Selección Femenil para que los clubes paguen, depende de cada uno sumar dinero.

Daniela Pulido, exfutbolista del Chivas que decidió dar un paso al costado del futbol ante las pobres condiciones en su club, denunció que no se le había subido el sueldo desde el título conseguido en el primer torneo de la Liga Femenil donde en su momento percibía 4,000 pesos, una situación que se mantuvo hasta que concluyó el Guardianes 2020. Sin embargo, la situación parece poco a poco cambiar. Aunque existen clubes que pagan 3,500 pesos como mínimo, hay instituciones que pagan a sus jugadoras cantidades aproximadas a los 120 mil pesos al mes, dentro de entidades como Tigres, Rayadas de Monterrey y América.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) considera que para alcanzar la línea mínima de bienestar en este país el salario debería ser de 2,850 pesos al mes . ¿Pero cómo mantener una dieta de atleta profesional con menos de cien pesos, teniendo en cuenta los gastos de transporte y vivienda? Lo anterior sin considerar que muchas de ellas son sustento de su familia.

La brecha entre las diferentes categorías quedó más marcada por la pandemia; aún perciben mucho mejor que en otros países.

Tabla de Sueldos Promedio en el Fútbol Mexicano

División Sueldo Promedio
Primera División (Liga MX) $402,000 USD anuales
Liga de Expansión MX $400,000 pesos mensuales
Segunda División Hasta $35,000 pesos mensuales
Tercera División Hasta $9,000 pesos mensuales

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