Según indica el inciso tercero del artículo 30 de la Constitución Política, a los ex Presidentes de la República les son aplicables las normas sobre dieta parlamentaria. El Senado les paga mensualmente esa renta y los gastos de traslación y de funcionamiento de oficinas, conforme a los montos base establecidos para los Senadores. Los gastos de funcionamiento de oficina se pagan de acuerdo a la rendición de cuentas que los ex Presidentes envían cada mes al Departamento de Finanzas del Senado.

En total, un ex presidente de Chile gana cerca de 15 millones de pesos al mes.

Entre 2000 y 2023, mantener a los ex mandatarios ha significado un esfuerzo fiscal cercano a los $10.500 millones de pesos. Quien ha sido más costoso al Fisco es Ricardo Lagos, con un aproximado de $3.300 millones, pero -de mantenerse la norma- Boric podría llegar a costar $10.500 millones, considerando la fecha en que llegará a los 80 años, y varios años en que no cobraría el beneficio.

Días atrás, el diputado Carlos Bianchi (independiente) presentó un proyecto de ley para eliminar la dieta vitalicia a los ex presidentes de la República. "Es impresentable que un ex presidente, quien sea, desde los 40 años reciba una pensión de por vida de más de $16 millones mensuales", dijo Bianchi.

Cabe mencionar que este proyecto buscaba que los ex presidentes comiencen a recibir la dieta a las edad de 65 años y no apenas terminen su mandato.

La idea de Bianchi fue desestimada por sus colegas, y hubo una respuesta negativa generalizada desde el Partido Comunista hasta Republicanos, Aunque algunas voces plantean que una alternativa más razonable la reducción de gastos operacionales (como traslación y oficinas) que considera un monto cercano a los $8 millones, mientras que la dieta alcanza los $7 millones.

En ese sentido, si se considera que el proyecto de ley que otorga la dieta a los ex mandatarios fue ingresado el 7 de septiembre de 1999 y promulgado el 19 de abril del 2000, Patricio Aylwin comenzó a recibir los estatutos a la edad de 81 años, Ricardo Lagos a los 67 años, Michelle Bachelet a los 59 años y Sebastián Piñera a los 63 años.

El caso de Eduardo Frei es diferente, pues la ley no otorga dieta a quienes cumplan funciones remuneradas con fondos públicos, es por ello que el ex mandatario comenzó a percibir la dieta desde el 2014 a la edad de 72 años.

Sin embargo, todavía ocho diputados opositores promueven una medida similar, una reforma constitucional para eliminar los gastos en dietas y asignaciones de los ex presidentes, como una medida que empatiza con los millones de chilenos que no tienen resueltas sus pensiones. Desde el Senado aseguraron que nunca Pinochet cobró estos gastos en calidad de ex presidente.

En tanto, el presidente Boric se refirió a la discusión en entrevista con Radio ADN: "Creo que los expresidentes en general son instituciones que vale la pena cuidar y a mí me parece razonable que los expresidentes [tengan] un resguardo para poder seguir cumpliendo la función que históricamente han cumplido, que es aportar al debate nacional sin estar vinculados a un interés privado particular".

Más allá de la discusión, Interferencia revisó la información disponible en el Senado (entre 2009 y 2024), y estimó este gasto entre 2000 y 2009, para dar con una cifra. Conforme a esa información y esas estimaciones, el Fisco ha gastado $10.500 millones de pesos en sus ex presidentes entre 2000 y 2023.

En el cuadro no aparece Augusto Pinochet, quien pese a no ser presidente democrático, podía aspirar a la dieta y la asignación, pues estas se crearon a través de una reforma constitucional de 2000 hecha en gran medida para que el ex dictador y entonces senador vitalicio, pudiera renunciar al Senado y mantener dieta y asignaciones, además de fuero (el que es también común para todos los ex presidentes). ¨Pese a ese contexto, desde el Senado aseguraron que nunca Pinochet cobró estos gastos en calidad de ex presidente.

En detalle, en la página de transparencia y datos públicos del Senado, se registra la información acorde a dietas vitalicias desde el año 2009 a la fecha. Esta redacción consultó respecto a los datos no informados y explicaron que la legislación data del 2008, eso explicaría que el registro de información pública comience desde 2009 en adelante.

A la fecha, solo considerando la dieta y los años que van entre 2009 y 2024. Ricardo Lagos suma $1.432.159.753 millones; Eduardo Frei $1.004.703.518 millones; y Michelle Bachelet $916.722.989 millones; mientras que Aylwin totalizó $657.107.738 millones y Sebastián Piñera $590.547.510 millones.

Sin embargo, esos números quedan cortos respecto del gasto fiscal, pues hay que considerar un periodo anterior no informado por el Senado (2000 y 20009), y además los costos de asignaciones, los que muchas veces más que duplican el gasto en la mera dieta. Con los datos provistos por el Senado, más estimaciones para el costo fiscal de Aylwin y Lagos entre 2000 y 2009, y con proyecciones hacia el futuro considerando los años en que tanto Bachelet como Boric cumplirán 80 años, es posible armar un cuadro general.

Sin considerar a Boric, los gastos por cada ex presidente oscila entre los $3.366 millones (Lagos) y los $ 1.158 millones (Piñera, quien recientemente falleció, lo que implica, para efectos de este análisis, que no implicará mayor costo fiscal como ex presidente).

Donde se dispararía el gasto es en Boric. Considerando un modesto incremento del gasto en este ítem de 3% respecto del general de ex presidentes, y contabilizando que Boric solo cobraría 24 años su dieta y asignaciones hasta llegar a los 80, la suma del gasto fiscal estimado para el futuro ex presidente Boric es de $ 10.500 millones. Lo mismo que el Fisco ya ha gastado en ex presidentes entre 2000 y 2023.

Respecto a Eduardo Frei, el ex presidente comenzó a recibir su dieta desde marzo de 2014, pues desde el 2006 cumplía funciones como senador vitalicio y por tanto no podía percibir ambas remuneraciones. A la fecha, el ex mandatario ha recibido un total de $1.004.703.518 millones en términos de dieta, mientras que por gastos operacionales suma $1.115.393.279 millones.

Según los mismos registros, la primera dieta que se reporta para Ricardo Lagos fue en mayo de 2009. En cerca de 15 años, el ex jefe de Estado suma un total de $1.432.159.753 millones mientras que por gastos operaciones el monto alcanza los $1.439.981.740 millones. De todos modos, como ya se ha dicho, el Senado no dispone del dato de dieta de Lagos entre 2006 y todo 2009.

Por otra parte, Michelle Bachelet recibe la dieta desde abril de 2010, pero que fue pausada durante su segundo período como presidenta. Con todo, la ex mandataria ha obtenido $916.722.989 millones por concepto de dieta y $795.354.376 millones por gastos operacionales.

Respecto a los mandatarios fallecidos, Patricio Aylwin recibió un total de $657.107.738 millones por dieta y $330.041.588 millones por gastos operacionales, aunque se debe considerar que los registros solo datan de mayo de 2009. Hay nueve años en que esa información no existe o es parcial, pero que Interferencia ha estimado en unos $1.300 millones.

Para el caso de Sebastián Piñera, el expresidente sumó un total de $590.547.510 millones por dieta y $652.954.243 millones por gastos operacionales.

En mayo de 2020, el entonces presidente Piñera promulgó una ley que disminuyó la dieta que recibían los parlamentarios y los sueldos del Presidente de la República, los ministros de Estado, los intendentes y gobernadores, además de otros funcionarios públicos.

La medida fue parte de un plan fiscal con miras a aumentar el presupuesto del Estado. Como la dieta que los ex presidentes perciben es homologada a la dieta parlamentaria, esta también sufrió una reducción, de hecho, desde el año 2009 hasta el 2020 la dieta tuvo un aumento aproximado de tres millones, pues pasó de $6.762.936 millones a $9.349.851 millones. Dicha cifra, se redujo hasta los $7.012.388 millones en agosto de 2020 tras el reajuste de Piñera.

Proyectos de Ley para Modificar la Dieta de los Ex Presidentes

Es transversal. Son once los proyectos de ley - de diputados de todos los sectores- que hoy están sobre la mesa y que buscan modificar de alguna manera la actual dieta que reciben mensualmente los expresidentes de la República.

Ya hay avances en este sentido. El miércoles la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados comenzó el debate de estas mociones parlamentarias. La idea es fusionar todos los proyectos, que buscan modificar la Carta Magna, en uno, y finalizar de esta manera en una reforma que reduzca el gasto del Estado por los pagos a los exmandatarios.

Cabe recordar que el 28 de abril del año 2000 se publicó la Ley 19.672, de reforma constitucional que modificó el Artículo 30 de la Constitución, con el fin de establecer el estatuto de los “Ex Presidentes” de la República.

Desde entonces, le son aplicables las normas sobre dieta parlamentaria, es decir, perciben como única renta una dieta equivalente a la remuneración de un Ministro de Estado incluidas todas las asignaciones que a éstos correspondan.

De esta forma, es el Senado quien les paga mensualmente esa renta y los gastos de traslación y de funcionamiento de oficinas, conforme a los montos base establecidos para los legisladores.

De acuerdo a los datos de la propia Cámara Alta para el mes de mayo pasado la expresidenta Michelle Bachelet recibió $7.348.983 como “sueldo”; $1.553.067 por “impuesto, salud y previsión”; $758.848 por “traslación” y $8.495.313 por “funcionamiento de oficina”. Es decir un total de $18.156.211.

En tanto, para el mismo periodo el expresidente Ricardo Lagos recibió $7.348.983 como “sueldo”; 1.864.395 por “impuesto, salud y previsión”; $1.809.561 por “traslación” y $ 8.278.902 por “funcionamiento de oficina”. Es decir, un total de $19.301.841.

A su vez, el expresidente Eduardo Frei recibió $7.348.983 como “sueldo”; 1.870.665 por “impuesto, salud y previsión”; 1.809.561 por “traslación” y $ 8.495.313 por “funcionamiento de oficina”. Es decir, un total de $19.524.522.

¿Qué Dicen los Proyectos de Ley?

Entre las once mociones parlamentarias hay algunas más radicales que buscan eliminar completamente la dieta de los expresidentes, es decir, que no reciban ningún peso del Estado una vez dejen La Moneda. Pero también hay otras que apuntan a que los dineros solo se entreguen una vez que se cumplan la edad de jubilación.

Entre las fórmulas más extremas está por ejemplo, la moción (N° 16052-07) que se ingresó en 2023, cuyo autor es Leonidas Romero (Partido Nacional Libertario) y que busca eliminar la dieta vitalicia de los expresidentes de la Constitución.

Lo mismo plantea un proyecto (N° 14734-07) de 2019, empujado por el entonces diputado RN Tomás Fuentes.Casi en el misma línea está el proyecto (N° 16673-07) de 2024 empujado por Yovana Ahumada (Partido Social Cristiano) que apunta a que ningún expresidente de la República gozará del fuero.

Además, solo en los casos en que haya desempeñado el cargo por el período completo y pueda demostrar una enfermedad grave, incapacidad, invalides total o parcial y no se encuentre desempeñando una función remunerada, podrá solicitar de forma excepcional una renta mensual, equivalente al veinticinco por ciento de la remuneración de un ministro.

Hay otros proyectos que buscan reducir el monto de los dineros entregados a los exjefes de Estado. Así por ejemplo, el proyecto (N°11869-07) de 2018, de autoría de Jorge Durán (RN) establece que la remuneración deberá equivaler a la mitad de la renta establecida para los ministros de Estado.

Lo mismo que señala un proyecto de 2019 (N° 13121-07) de autoría de Claudia Mix (FA) y patrocinado por varios parlamentarios, como el actual candidato presidencial Gonzalo Winter.

También está el proyecto (N° 17519-07) de 2025, de autoría del diputado Víctor Pino (Demócratas) que apunta a que una vez asumida la dignidad oficial de “Ex Presidente de la República” y por el plazo de tres años continuos, percibirá como única renta una dieta equivalente diez ingresos mínimos remuneracional. Transcurrido el plazo señalado cesara el pago de la renta antes mencionada.

Una de las ideas que más se repite entre los proyectos es la de que los exmandatarios solo puedan recibir su dieta cuando cumplan la edad de jubilación.

Así el texto refundado que se busca materializar en la comisión de Constitución de la Cámara usará como base el presentado por la diputada Pamela Jiles (Partido Humanista) que establece que la dieta presidencial sea percibida a partir de la edad de jubilación, por quien haya ejercido el cargo de Presidente de la República, siempre que no haya llegado al cargo por vacancia y no haya sido declarado culpable en juicio político seguido en su contra.

Asimismo, dice el texto, el expresidente que asuma alguna función remunerada con fondos públicos, dejará, en tanto la desempeñe, de percibir la dieta. Se exceptúan los empleos docentes y las funciones o comisiones de igual carácter de la enseñanza superior, media y especial.

Un texto (N° 15292-07) de 2022 impulsado por el diputado Gonzalo de la Carrera también apunta a que la dieta se entregue solo una vez cumplida la edad de jubilación.

En la misma dirección apunta un proyecto (N° 16649-07) de 2024 de autoría del diputado Carlos Bianchi (IND.) que apunta además de la edad de jubilación a que la determinación del monto de la pensión vitalicia estará fijada por un ente autónomo, creado precisamente para determinar las dietas de las altas autoridad del país.

Otro (N°15218-07) de autoría de María Luisa Cordero (IND.) del año 2022 busca quitar todas las asignaciones asociadas a la dieta que reciben los exmandatarios.

El Caso de Gabriel Boric

Muchos de los proyectos parlamentarios apuntan al actual Presidente Gabriel Boric. Quien dejará La Moneda con solo 40 años y por lo tanto, percibiría la dieta presidencial, eventualmente, por muchos años.

Consultado, sobre si una eventual nueva ley que limite la dieta de los expresidente afectaría a Boric, el presidente de la comisión de Constitución de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI), dice tajantemente que sí.

“En derecho público no hay derechos adquiridos. La siguiente iniciativa legal, es una moción que pretende modificar el artículo 30 de la constitución política de Chile; que se refiere a la renta vitalicia otorgada a un ex presidente, en cuanto este termina de desempeñar sus años correspondientes de mandato.

No la alcanzará el ciudadano que llegue a ocupar el cargo de Presidente de la República por vacancia del mismo ni quien haya sido declarado culpable en juicio político seguido en su contra. El ex presidente de la República que asuma alguna función remunerada con fondos públicos, dejará, en tanto la desempeñe, de percibir la dieta, manteniendo, en todo caso, el fuero.

El problema que se presenta en el citado artículo de la constitución, fue modificado por la ley Nº 19.672, del año 2000, es que deja de manera manifiesta una gran desigualdad con respecto a los demás ciudadanos del país, puesto que ellos deben de trabajar para así tener derecho a su salario, en el caso de los ex presidentes siguen manteniendo su dieta y gastos asociados de manera vitalicia, con cargo a los impuestos de todos los chilenos, aun cuando no esté realizando el trabajo que por soberanía popular ejerció durante cuatro o seis años como es el caso del ex presidente Lagos.

La dieta de los ex presidentes es de $9.349.851 pesos, debiéndose restar los impuestos y las cotizaciones de salud y previsión, las cuales varían respecto a cada uno de los ex mandatarios, pero que dejan un saldo aproximado de $6.500.000. Por otro lado, respecto la asignación por gastos de traslación y funcionamiento de oficinas, la suma alcanza los $7.700.000 pesos aproximadamente.

Esto no se corresponde con el objetivo número 10 de la ODS que señala a pesar de que la desigualdad de los ingresos entre países ha podido reducirse, dentro de los propios países ha aumentado. Existe un consenso cada vez mayor de que el crecimiento económico no es suficiente para reducir la pobreza si este no es inclusivo ni tiene en cuenta las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental.

A modo de ejemplo si realizamos una equivalencia de las pensiones básicas asistenciales que recibe un pensionado, dicha pensión alcanza los $104.646 pesos al mes, mientras que un ex presidente, recibe el salario que se adecúa al de un senador de la república, que actualmente corresponde a $9.349.851 pesos, lo que equivale a 89 pensiones promedio, y 34 sueldos mínimos (276.000). Esto mismo, al año significa un costo de $112.198.212 pesos, por cada ex presidente.

Considerando que actualmente se otorga esta dieta a tres ex presidentes, el costo equivale a $336.594.636 por año. Para las finanzas públicas, esto representaría un costo demasiado elevado para un cargo que se delegó por un periodo de tiempo correspondiente a cuatro años.

Visto de otra manera, los presidentes ejercen su función como algo favorable al país. Sin embargo, estos mismos al dejar de ser mandatarios, se dedican a actividades para su conveniencia, como puede ser realizar inversiones para incrementar su patrimonio. Esto no genera utilidad en lo referente al país; por lo cual no es justificable el hecho de otorgar una dieta vitalicia tan exagerada.

En conjunto con esto, Chile es el país latinoamericano que tiene un mayor costo por dieta a sus ex presidentes ($9.349.851), seguido por Colombia con 27.929 pesos colombianos, un equivalente a $6.094.659 pesos chilenos, y luego por Argentina, con $5.306.349 pesos chilenos. Por otra parte, en Europa, Alemania invierte 217.000 euros anuales brutos. Un equivalente a 162 millones de pesos aproximadamente, que se traducirían a $13.500.000 al mes.

Estas diferencias presentadas nos hace plantear dos preguntas: ¿Se justifican la dieta y las asignaciones que reciben los ex presidentes en razón de las funciones que ellos desempeñan? La conveniencia de reducir los gastos correspondientes a los ex presidentes no sólo se justifica en razones de justicia, sino que, principalmente en el contexto presupuestario actual, en razones de eficiencia y eficacia del gasto fiscal.

Modifíquese el artículo 30, perteneciente a la constitución política de la república de Chile. Es un beneficio que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas que se encuentran viviendo una situación de vulnerabilidad social.

Tabla resumen de gastos fiscales en ex-presidentes

Ex-PresidenteTotal gastado (2009-2024)DietasGastos Operacionales
Ricardo Lagos$1.432.159.753$1.432.159.753$1.439.981.740
Eduardo Frei$1.004.703.518$1.004.703.518$1.115.393.279
Michelle Bachelet$916.722.989$916.722.989$795.354.376
Patricio Aylwin$657.107.738$657.107.738$330.041.588
Sebastián Piñera$590.547.510$590.547.510$652.954.243

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