El problema de la desigualdad se manifiesta en diversas estructuras democráticas, donde diputados y senadores perciben sueldos desproporcionados en comparación con la mayoría de la población. Esta situación genera una distancia significativa entre representantes y representados, afectando la calidad de la democracia.
Para analizar esta problemática, se generó una base de datos con países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Esta base de datos incluyó:
- Dieta de la Cámara Baja anual (dólar de EE.UU. nominal, ajustados por paridad del poder adquisitivo, PPA).
- Dieta de la Cámara Baja anual (moneda local).
- PIB per cápita (dólar de EE.UU. nominal, ajustados por PPA).
- Sueldo mínimo anual (dólar de EE.UU.
El Senado no se incluyó en el estudio para facilitar la comparación entre países, ya que no todos poseen una institucionalidad bicameral.
Al comparar los salarios de los parlamentarios con el PIB per cápita, se observa que algunos países muestran diferencias significativas. En el extremo opuesto se encuentra un país como Suiza, donde esta diferencia es de 0,7 veces, es decir, el sueldo de un parlamentario es inferior al PIB per cápita de dicho país.
En el caso de la relación entre dieta parlamentaria e ingreso mínimo, algunos países muestran grandes contrastes. Nuestro país solo es superado por México, donde esta diferencia es de 55,8 veces.
El estudio implicó completar todos los datos para todos los países. La información sobre dietas parlamentarias fue obtenida de los sitios web de los parlamentos. Cuando esta no estaba disponible, se recurrió a fuentes secundarias como reportes en periódicos locales, expertos o estudios académicos. Los datos obtenidos corresponden a: 2014 (Chile, México, Japón, Grecia, Israel, Nueva Zelanda, Canadá, Australia, Francia, Reino Unido, Irlanda, Islandia, Noruega y Turquía), 2013 (Italia, Corea del Sur, Estados Unidos, Bélgica, Alemania, Estonia, Austria, Holanda, Portugal, Suecia, España, República Checa, Hungría y Luxemburgo), 2012 (Polonia, Eslovenia, Finlandia, Dinamarca, Eslovaquia y Suiza).
Las dietas parlamentarias son nominales y antes de impuestos u otras asignaciones. Fueron convertidas a dólares estadounidenses (US$) y ajustadas por paridad del poder adquisitivo (PPA) utilizando el índice de precios de la OCDE de enero del 2014. La tasa de cambio utilizada corresponde a la del día 30 de abril del 2014. El PIB per cápita y el coeficiente GINI fueron obtenidos de la base de datos de la OCDE para el año 2012 y 2010, respectivamente. El dato del PIB per cápita es publicado por la OCDE en dólares estadounidenses (US$) ajustados por paridad del poder adquisitivo (PPA).
Los datos de sueldos mínimos fueron obtenidos a partir de información publicada por la OCDE para el año 2013, en su versión PPA. Sin embargo, no todos los países tienen un sueldo mínimo legal, y en esos casos se emplearon los siguientes antecedentes, también transformados a dólares estadounidenses (US$) y ajustados por PPA: promedio de ingresos del primer decil de la población para Finlandia (2011), Islandia y Suiza (2012); estimación en base al mínimo pago por hora publicado en ofertas de trabajo y consulta con expertos para Dinamarca y Suecia (2014); salario mínimo negociado para industria de más baja remuneración en Italia (2014).
El salario mínimo es un tema de debate constante en muchos países, incluyendo Bulgaria. En 22 de los 28 países de la Unión Europea, donde está fijado por ley o convenio intersectorial, oscila entre los 1.923 euros mensuales de Luxemburgo y los 194 euros de Bulgaria, según datos de Eurostat del segundo semestre de 2015. Esto representa aproximadamente $1.500.000 para el rango superior y casi US$ 150.000 para el valor inferior. Siete estados miembros cuentan con un salario mínimo superior a los 1.000 euros mensuales, encabezados por Luxemburgo, Reino Unido (1.510), Holanda (1.508), Bélgica (1.502), Alemania (1.473), Irlanda (1.462) y Francia (1.458).
Un segundo bloque, con cinco estados miembros con salarios mínimos que oscilan entre los 500 y los 1.000 euros, está encabezado por Eslovenia (791) y seguido por España (757), Malta (720), Grecia (684) y Portugal (589). Por último, en un tercer bloque, se sitúan aquellos países con salarios inferiores a los 500 euros: Polonia (418), Croacia (399), Estonia (390), Eslovaquia (380), Letonia (360), República Checa (338), Hungría (333), Lituania (325), Rumanía (235) y Bulgaria (194).
Entre los países en los que más subió el salario mínimo este año se encuentra Reino Unido, con un aumento de 131 euros. En seis países de la UE, el salario mínimo no está fijado por ley, como Dinamarca, Italia, Chipre, Austria, Finlandia y Suecia. En Suiza, país europeo que no pertenece a la UE, tampoco hay salario mínimo.
Se ha comparado el salario mínimo con el PIB per cápita de otros países. Por ejemplo, en 1965 cuando Estados Unidos alcanzó el PIB per cápita en dólares comparables al de Chile hoy, su salario mínimo era 3,1 veces mayor al chileno actual. En Canadá, esta convergencia se da en 1973, cuando su salario mínimo era 2,6 veces mayor.
Croacia, que prácticamente tiene el mismo PIB per cápita que Chile, registra un sueldo base 47% más alto. Otro ejemplo es Bulgaria, que tiene un PIB per cápita PPP casi tres mil dólares inferior que Chile (13% más bajo) y registra un Salario Mínimo PPP 20% más alto.
“Si observamos los países que eran como Chile hace 20 o 30 años atrás vemos que en ese entonces tenían en promedio un salario mínimo un 70% mayor al que tenemos hoy. Los indicadores examinados en el estudio muestran que un salario mínimo de $422 mil pesos se encuentra dentro de los márgenes considerados saludables para mantener los equilibrios macroeconómicos.
“En esos países lo que se estableció fue un estándar social mínimo consensuado, de acuerdo a la realidad económica del momento, que es la misma que tenemos ahora en el país.
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