La inequidad salarial entre hombres y mujeres continúa siendo uno de los desafíos más prominentes en el ámbito laboral chileno. Según el Instituto Nacional de Estadísticas, en Chile existe un diferencial en las remuneraciones que reciben los trabajadores según su sexo, de modo que las mujeres tienden a recibir aproximadamente un 12% menos de remuneración en comparación con las percibidas por los hombres, situación de disparidad que no solo afecta a la economía chilena, sino que se extiende por todo el mundo.

Según el estudio reciente "II Radiografía de las Mujeres en los Lugares de Trabajo" llevado a cabo por la firma de recursos humanos Buk, esta disparidad ha alcanzado un preocupante 27% para febrero de 2024. La discriminación salarial y la segregación ocupacional representan una problemática que va más allá de simples cifras, teniendo profundas implicancias tanto sociales como económicas.

Factores que Contribuyen a la Desigualdad Salarial

Al intentar establecer las causas por las cuales se presenta esta diferencia en las remuneraciones, los factores basados en la cultura y la condición sexual del trabajador han sido los más difundidos por la literatura. Las estadísticas oficiales, así como las investigaciones en el área, muestran una amplia brecha en los pagos que reciben las mujeres respecto de los hombres por sus labores. No obstante, las mediciones son realizadas con base en datos que, en su construcción, integran otros factores que escapan al sexo del trabajador.

La persistente disparidad salarial, donde las mujeres a menudo perciben una remuneración inferior por desempeñar el mismo trabajo que sus colegas masculinos, es solo la punta del iceberg. Rojas, por su parte, agrega que también contribuye significativamente a esta disparidad. "Las mujeres tienden a concentrarse en sectores como el servicio doméstico, la educación y la salud, los cuales históricamente han sido menos remunerados", explica.

El estudio aborda las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad salarial de género en el mercado laboral chileno, destacando cómo factores como los costos de transporte y las responsabilidades familiares restringen la movilidad de las mujeres. Los resultados evidencian que las mujeres enfrentan mayores dificultades para buscar empleo fuera de sus áreas de residencia, lo que se traduce en salarios más bajos y oportunidades laborales limitadas.

Análisis Comparativo de Remuneraciones

El presente trabajo, a través de una comparación de las remuneraciones ordinarias y extraordinarias, así como de sus horas asociadas, muestra que la brecha es menor dependiendo de la variable utilizada y que este diferencial general no es extensivo a todas las ocupaciones ni sectores económicos.

Para el caso de las remuneraciones ordinarias, que integran los pagos de carácter permanente o base que tiene el trabajador más las bonificaciones y otras regalías por desempeño y logro de resultados, se evidencia una fuerte disparidad salarial en desmedro de las mujeres, que en casos extremos puede alcanzar el 25%. Como forma de aislar el comportamiento de la parte variable de las remuneraciones asociadas a los rendimientos de cada una de las personas, se analizarán las remuneraciones extraordinarias, las cuales, por convención en la disciplina contable dedicada al cálculo de los sueldos, solo tiende a considerar la fracción estable de las remuneraciones para determinar su monto.

En este sentido, el pago por horas extraordinarias entre los sexos muestra que existe un desmedro para el caso de las mujeres con respecto al promedio de un -5,5%, lo que en comparación con los hombres alcanza un -7,3%. Para el resto de los sectores, los diferenciales en desmedro de las mujeres van desde los -4,3%, en el caso de los trabajadores de apoyo administrativo, a un -15,1% para los directivos y gerentes, y operarios manuales.

Datos Relevantes por Sector y Ocupación

A nivel de grupos ocupacionales, las mayores diferencias que se producen en las remuneraciones (por sobre del 25%) entre hombres y mujeres se encuentran en los Directivos y gerentes, Operarios manuales, Operadores de máquinas y Profesionales. Al efectuar la consolidación de la información por tamaño de empresas, se observa en primera instancia que la diferencia en las remuneraciones entre hombres y mujeres es transversal en todos los tamaños, no obstante, las mayores diferencias de sueldo se presenta en las empresas grandes, en donde las mujeres obtienen un poco más del 70% del sueldo que percibe en hombre.

A nivel de sectores económicos, existen algunas actividades en que las mujeres son mejor remuneradas que los hombres. Es así como la construcción y el rubro del transporte y almacenamiento se presentan como los sectores en que las mujeres tienen un salario por hora menor al que perciben los hombres. Al considerar el comportamiento de las horas ordinarias promedio trabajadas, diferenciadas por sexo y actividad económica, se repite el comportamiento de una menor cantidad de tiempo laboral por parte de las mujeres, siendo la excepción el sector de la administración pública, en el que las mujeres dedican un 0,14% más de tiempo ordinario trabajado que los hombres.

Para el caso del sector de las actividades financieras y de seguros, las mujeres presentan un valor de hora extraordinaria trabajada un 2,1% superior a la de los hombres.

Analizando el resultado del test de equivalencia para las horas ordinarias, se logra rechazar la hipótesis en todos los grupos ocupacionales, determinándose que las mujeres trabajan una menor cantidad de tiempo en comparación con los hombres, la cual fluctúa entre 1,2% y 4,0% menos de horas efectivas trabajadas.

Soluciones Planteadas para Reducir la Desigualdad

Entre las soluciones planteadas, la académica de la FAE destaca la importancia de reducir los costos de transporte, fomentar el teletrabajo y desarrollar infraestructura para el cuidado de niños y adultos mayores. Según Ugarte, "Los beneficios laborales no deben estar sesgados por género, sino diseñados para cualquier colaborador que desee asumir un rol de cuidador parental. Así, beneficios como flexibilidad de inicio y término de la jornada, flexibilidad de trabajo remoto en tiempos de vacaciones, trabajo híbrido para hombres y mujeres, son algunos de los beneficios que debemos pensar no solo desde las mujeres".

Es hora de que todos los actores sociales, desde el gobierno hasta las empresas y la sociedad civil, se comprometan con la eliminación de esta desigualdad.

Implementar políticas públicas que fomenten la igualdad de género en el mercado laboral.

  • Fortalecer la ley de discriminación y aumentar las sanciones por su incumplimiento.
  • Promover la participación de las mujeres en sectores tradicionalmente masculinos.

A nivel empresarial, es crucial realizar análisis de brecha salarial y tomar medidas para corregirla.

  • Implementar políticas de igualdad de género en los procesos de selección, promoción y desarrollo dentro de las organizaciones.
  • Ofrecer beneficios que faciliten la conciliación laboral y familiar.

Más allá de los cambios legislativos y las acciones individuales de las empresas, iniciativas como Desafío 10x han jugado un papel clave en la reducción de la brecha salarial en Chile. En Buk, creen que construir lugares de trabajo más felices también significa garantizar oportunidades equitativas para todos. Por eso, siguen impulsando estudios e iniciativas que ayuden a generar conciencia y acciones concretas para reducir la brecha salarial en Chile.

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