El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un problema de salud mental que suele aparecer en la infancia, generalmente a partir de los 7 años, y que está clasificado como un trastorno de conducta. Se caracteriza porque los niños se muestran hiperactivos (una actividad física excesiva), impulsivos y tienen problemas para mantener la atención en una única actividad de forma continuada.

En las aulas de clases, hoy por hoy, ha aumentado la presencia de niños y niñas con este trastorno, lo que implica que los docentes se doten de herramientas y recursos para trabajar con ellos, resguardando satisfacer las necesidades que su condición reviste.

Es bien sabido entre los docentes que en los últimos años se ha observado un aumento progresivo de niños, niñas y jóvenes al interior de las aulas que padecen Trastorno del Déficit de Atención con y sin Hiperactividad. Así también se ha evidenciado una sobrediagnosticación al respecto.

Se desconocen aún las causas del TDAH, aunque los diferentes estudios que se han realizado en este sentido apuntan a que hay un componente genético importante.

Los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad, tienden a tener dificultades para concentrarse al momento de realizar tareas sencillas, por eso es necesario que los padres y docentes tomen ciertas medidas.

El TDAH afecta el desarrollo neurológico y es diagnosticado mayormente en niños de 6 años o más, ya que se empieza a manifestar a temprana edad, persistiendo hasta la edad adulta en la mayoría de los casos, lo que trae como consecuencia un impacto negativo en las áreas funcionales.

Estrategias para el aula

  1. Divide las tareas escolares: Para ello se debe proporcionar una tarea en pequeños pasos, de modo que requiera una persistencia menor, además el niño podrá realizarla en menor tiempo.
  2. Mejorar la forma en que se dan las órdenes: Para los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad, puede ser difícil recibir varias órdenes a la vez, por esa razón debes brindarle instrucciones claras, cortas y de la manera más sencilla que puedas, para que puedan acatarlas y llevar a cabo la actividad.
  3. No prestarles atención mientras realizan una tarea: Ya que los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad, pueden distraerse e incluso no culminar las actividades cuando se les regaña o se les hacen observaciones acerca de las mismas.

Consejos adicionales

  • Deberá entender con claridad las asignaciones para el hogar.
  • Crear horarios claros para actividades diarias como levantarse, hacer tareas, jugar, comer y dormir.
  • Dividir las tareas en bloques cortos con pausas intermedias.
  • Permite que los niños se levanten, caminen o hagan estiramientos durante las pausas.
  • Explicar las tareas de forma breve y directa.
  • Reconocer y premiar el esfuerzo con elogios, tiempo de juego o actividades que disfruten.
  • Enseñarles a usar agendas o listas de tareas.
  • Trabajar en conjunto con los educadores y profesores para conocer el desempeño y necesidades del niño.
  • Ayudarlos a identificar y gestionar sus emociones con técnicas de respiración o relajación.
  • Reforzar su autoestima resaltando sus fortalezas y logros.

Fomentar un estilo de vida saludable

  • Asegurarse de que tengan una alimentación equilibrada y duerman lo suficiente.
  • Evitar el consumo excesivo de azúcar y estimulantes que puedan afectar su atención.

"Cada niño aprende a su propio ritmo y, con el apoyo adecuado, puede desarrollar todo su potencial. La clave está en la paciencia, la constancia y en un trabajo conjunto colegio-familia para crear un ambiente de aprendizaje positivo", concluye la Dra.

Tratamiento y manejo del TDAH

El trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno crónico que afecta a millones de niños; a menudo, continúa en la adultez. Es posible que el niño con TDAH también lidie con una autoestima baja, relaciones problemáticas y un desempeño deficiente en la escuela. A veces, los síntomas disminuyen a medida que el niño crece. Sin embargo, algunas personas nunca superan completamente los síntomas del TDAH. A pesar de que el tratamiento no curará el TDAH, puede ser de gran ayuda para superar los síntomas. El tratamiento típicamente incluye medicamentos e intervenciones conductuales.

Los tratamientos habituales para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad en los niños incluyen medicamentos, educación, capacitación y asesoramiento. Estos tratamientos pueden aliviar muchos de los síntomas del trastorno de déficit de atención e hiperactividad, pero no lo curan.

Actualmente, los medicamentos estimulantes (psicoestimulantes) son los que se recetan con mayor frecuencia para el TDAH. Los estimulantes parecen aumentar y equilibrar los niveles de sustancias químicas del cerebro llamadas neurotransmisores. Los medicamentos estimulantes están disponibles en formas de corta duración y de acción prolongada. La dosis correcta varía de un niño a otro, por lo cual puede llevar un tiempo encontrar la dosis correcta. Además, puede ser necesario ajustar la dosis si se producen efectos secundarios significativos o a medida que tu hijo crece.

La atomoxetina y los antidepresivos trabajan más lento que los estimulantes y pueden demorar varias semanas antes de que hagan efecto por completo.

Los niños con trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se benefician de la terapia y el asesoramiento psicológico del comportamiento, que puede ser provisto por un psiquiatra, psicólogo, asistente social u otro profesional de cuidado de la salud mental. Algunos niños con TDAH también pueden tener otros trastornos tales como trastorno de ansiedad o depresión.

Los mejores resultados se obtienen cuando se utiliza un enfoque de equipo, es decir, cuando los docentes, los padres, los terapeutas y los médicos trabajan en conjunto.

Recomendaciones adicionales

Debido a que el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es complejo y cada persona que lo padece es única, es difícil dar recomendaciones que funcionen para cada niño.

  • Demuéstrale a tu hijo mucho afecto. Los niños necesitan escuchar que los amamos y apreciamos. Concentrarse solo en los aspectos negativos del comportamiento de tu hijo puede dañar la relación y afectar la confianza y la autoestima. Si a tu hijo le cuesta aceptar señales verbales de afecto, puedes demostrar tu cariño con una sonrisa, una palmadita en el hombro o un abrazo.
  • Tómate tiempo para disfrutar de tu hijo. Realiza un esfuerzo para aceptar y apreciar los aspectos de la personalidad de tu hijo que no son muy difíciles. Una de las mejores maneras de hacer esto es simplemente pasar tiempo juntos. Esto debería ser un momento a solas cuando no interfieran otros niños ni adultos.
  • Encuentra maneras de mejorar la autoestima y una sensación de disciplina. Los niños con trastorno de déficit de atención con hiperactividad a menudo se desenvuelven bien en proyectos de arte y de música, clases de baile y de artes marciales, como karate o taekwondo. Sin embargo, no lo obligues a realizar actividades que superen su capacidad. Todos los niños tienen talentos e intereses especiales que se pueden fomentar.
  • Trabaja en la organización. Ayuda a tu hijo a organizarse y a mantener un cuaderno de tareas diarias y asegúrate de que tenga un lugar tranquilo para estudiar. Agrupa los objetos en la habitación de tu hijo y guárdalos en espacios claramente delimitados. Usa palabras simples y realiza demostraciones cuando le des indicaciones a tu hijo. Háblale lentamente y en voz baja, y sé bien específico y concreto. Dale una indicación por vez.
  • Intenta mantener un horario habitual para las comidas, las siestas y la hora de acostarse. Usa un calendario grande para marcar actividades especiales que se realizarán en los próximos días. Los niños que padecen el TDAH tienen dificultad para aceptar y adaptarse a los cambios.
  • Identifica situaciones difíciles. Intenta evitar situaciones que sean difíciles para tu hijo, como tener que soportar presentaciones largas o hacer compras en centros comerciales y tiendas donde la variedad de mercancías puede ser abrumadora.
  • Usa descansos o consecuencias adecuadas para lograr disciplina. Los descansos deben ser relativamente breves, pero lo suficientemente largos para que tu hijo recupere el control. También se supone que los niños acepten los resultados de las decisiones que toman. Sé paciente. Intenta permanecer paciente y relajado cuando te ocupas de tu hijo, incluso cuando está fuera de control. No pierdas de vista la verdadera dimensión de las cosas. Sé realista con respecto a tus expectativas para mejorar: tanto con las tuyas como con las de tu hijo.

Programas escolares

Pregunta acerca de programas escolares. Se requiere legalmente que las escuelas tengan un programa para garantizar que los niños con discapacidades que interfieren en el aprendizaje obtengan el apoyo que necesitan. Tu hijo puede ser elegible para servicios adicionales que se ofrecen de acuerdo con leyes federales: La sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973 o la Ley para la Educación de Individuos con Discapacidades (IDEA). Habla con los profesores de tu hijo. Mantén una comunicación cercana con los profesores y apoya sus esfuerzos para ayudar a tu hijo en la clase. Asegúrate de que los profesores supervisen detenidamente el trabajo de tu hijo, proporcionen información positiva y sean flexibles y pacientes.

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