La reinserción social tiene por finalidad que las personas que han cometido delito modifiquen su conducta y se integren a la vida en comunidad, sin transgredir los derechos de otros y haciendo pleno ejercicio de los propios. Se pretende entonces que las personas privadas de libertad no se conviertan en reincidentes, sino que modifiquen su conducta y se reintegren a la sociedad.

El Trabajo Penitenciario como Derecho y Medio de Reinserción

El trabajo desarrollado en este contexto es un componente esencial del proceso de reinserción social y tendrá un carácter formativo, productivo y resocializador, en ningún caso punitivo ni forzoso. La administración penitenciaria promoverá activamente la participación en actividades laborales y formación como parte del cumplimiento de la pena. Salvo contraindicación médica o psicológica, se esperará razonablemente dicha participación, evaluada conforme al Reglamento Interno de Trabajo Penitenciario de Gendarmería de Chile.

Importancia del Trabajo Penitenciario Formativo y Prioritario

La constancia y el desempeño positivos serán considerados para acceder a beneficios penitenciarios. Asimismo, podrá optarse a una rebaja adicional de un mes por cada año de cumplimiento efectivo, en atención a la participación activa en actividades laborales desarrolladas en el recinto penitenciario, adicional a lo establecido en el artículo 2° de esta ley.

Deber del Estado en la Promoción del Trabajo Penitenciario

Dicha oferta deberá posibilitar el acceso efectivo a programas de trabajo penitenciario para aquellos internos que cumplan con los requisitos.

El Sistema Penitenciario Chileno: Una Mirada a la Realidad Actual

El sistema penitenciario chileno permanece hace algunos años en una crisis constante, producto de la sobrepoblación penitenciaria. Según Gendarmería de Chile (Gendarmería, 2025), de las 132.664 personas que forman parte de población privada de libertad, 59.833 se encuentran en el sistema cerrado, concentrando la mayor cantidad con vigilancia permanente. En relación con lo anterior, la sobrepoblación trae consigo el hacinamiento de estas personas, de acuerdo con Salgado (2024) las regiones más críticas son Atacama, con 233%, y el Maule, con 197%.

Por otra parte, cada reo le cuesta al Estado $ 983.424, este dato a partir de los costos declarados en el 2022, considerando que el precio de la vida aumenta cada año, al 2025 la cifra será aún más elevada. Lo preocupante, es que 21.225 personas privadas de libertad en sistema cerrado se encuentran en calidad de imputados, es decir, no han sido condenados aún, por ende, solo permanecen en la cárcel a la espera del dictamen. A su vez, 38.452 de ellos forman parte de la población condenada, ambos grupos pueden acceder a los programas de formación y empleo de los CET cerrados, pero la oferta disponible, así como los beneficios asociados no son atractivos para la población privada de libertad. Lo anterior en relación con lo expuesto en la Cuenta Pública Participativa (2024), la cual puntualiza que se produce una baja constante de alrededor de un 24% cada año (Ministerio de justicia y derechos humanos, 2024). Por consiguiente, de acuerdo con las cifras, considerando únicamente a la población condenada, solo el 5.34 % de ellos logra acceder a los programas de formación y empleo de los CET cerrados.

Desafíos en la Reinserción Social y el Rol del Trabajo Penitenciario

Según el informe de Gendarmería de Chile publicado en noviembre de 2018, la tasa de reincidencia delictual fue del 41,5% para los egresados del subsistema cerrado en el año 2014 y del 41,3% para los egresados en 2015. Estos datos advierten que aproximadamente 4 de cada 10 personas que egresaron del sistema penitenciario cerrado en esos años volvieron a cometer delitos, lo que permitiría concluir que, los programas de capacitación y formación laboral no están surgiendo efecto.

Si bien existen iniciativas declaradas por Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, como el proyecto +R, aún estamos muy lejos de conseguir un cambio sustancial que permita transformar el foco desde la sanción a la reinserción social, buscando prevenir la reincidencia y fortalecer la reintegración en la sociedad. En consecuencia, una política efectiva es aquella que invierte en oportunidades para todos aquellos que han delinquido y que desean reconstruir su futuro, proporcionándole las herramientas y el apoyo que requieren en el proceso.

El sistema penitenciario chileno debe reformular su enfoque, fortaleciendo integralmente los programas de reinserción en los sistemas cerrados, semiabiertos y abiertos. Es fundamental promover el trabajo como un deber y una herramienta clave para la transformación personal de quienes se encuentran privados de libertad.

Incentivos para Empleadores y su Impacto en la Reinserción

Según Publimetro (2015), actualmente existen 27 empresas que colaboran con Gendarmería de Chile para ofrecer oportunidades laborales a presidiarios en los Centros de Educación y Trabajo (CET), abarcando áreas como confección, construcción y alimentación. Dado que, más del 97% de las empresas en Chile son PYMES, es razonable inferir que una proporción significativa de estas corresponde a este segmento. Estas se benefician de incentivos tributarios, como la deducción de gastos en capacitación laboral (Art°36 Ley N° 19.518). Implementar una bonificación adicional, como la propuesta en nuestro proyecto de ley, no solo sería viable, sino también un estímulo atractivo para que más PYMES se sumen a estas iniciativas, fortaleciendo así la reinserción social y ampliando las oportunidades laborales dentro del sistema penitenciario.

Empleadores que generen empleos en cárceles, por convenio o programas propios, recibirán una bonificación del 17% de la remuneración imponible. El pago será por Tesorería, según art. 61 de la Ley N°18.768. INP y AFP deben informar las cotizaciones por medios electrónicos antes del 5° día hábil del mes siguiente. No habrá bonificación si el empleador no paga cotizaciones a tiempo; no se podrá reclamar retroactivamente. Obtener el beneficio con datos falsos será fraude al Fisco, sancionado con presidio menor medio a máximo. Serán responsables el gerente, el autor del fraude y el contador.

Estadísticas Clave del Sistema Penitenciario Chileno

La siguiente tabla resume algunos datos relevantes sobre el sistema penitenciario chileno:

Indicador Dato
Población privada de libertad 132.664
Población en sistema cerrado 59.833
Costo por reo al Estado (2022) $ 983.424
Tasa de reincidencia delictual (egresados 2014-2015) 41,3% - 41,5%
Acceso a programas de formación y empleo (población condenada) 5.34%

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