En el contexto global del trabajo penitenciario, es crucial analizar la situación en España, donde el 23% de la población penal posee un empleo remunerado con sus respectivas prestaciones sociales. Los reclusos se desempeñan en diversos talleres como carpintería, confección de uniformes, panadería y lavandería.

A pesar de los avances en la cooperación público-privada, actualmente en España se debate en torno a la precarización del sistema laboral que algunos tildan de “esclavista”, debido a que los salarios percibidos están lejos del mínimo interprofesional que asciende a 707,7 euros (unos 523 mil pesos chilenos). En este sentido, solo 1.439 gana más de 400 euros al mes (296 mil pesos) y más de la mitad percibe menos de 200 euros (148 mil pesos). “Las empresas van a ganar dinero y hay casos de competencia desleal.

Comparativamente, el trabajo penitenciario en otros países presenta contrastes significativos. Caso contrario al español es lo que se vive en algunos países escandinavos, que constantemente lideran los rankings globales de calidad de vida y gozan de altos estándares en educación, seguridad, salud, entre otros. Como era de esperar, el sistema penitenciario de naciones como Noruega y Dinamarca está un escalafón arriba respecto a la media a nivel mundial.

Modelos Internacionales de Trabajo Penitenciario

Noruega: El Principio de Normalidad

En el caso noruego, existen dos recintos denominados “la utopía de las prisiones”. Se trata de establecimientos situados en las localidades de Bastoy y Halden en las que los convictos cuentan con amplias jornadas de trabajo, en las que desempeñan labores como cuidado de animales de granja, manejo de ferry, cocina, agricultura y trabajos en invernaderos, entre otros. De acuerdo al director de la prisión de Bastoy, Tom Eberhardt, el sistema correccional noruego se basa en el “principio de la normalidad” que busca crear una rutina de trabajo con el fin de que el día a día de los reclusos no sea distinto a un día fuera de la cárcel.

Dinamarca: Obligación y Remuneración

Por su parte, en Dinamarca los reos tienen la “obligación de trabajar, estudiar o participar en otra actividad autorizada”, de acuerdo a autoridades locales. Todos los reos están obligados a trabajar al menos 37 horas semanales y reciben alrededor de 1.000 pesos chilenos por hora, monto que puede aumentar al transcurso de semanas, en función de la buena conducta de los internos.

Iniciativas en Latinoamérica

Latinoamérica vive una profunda crisis carcelaria. A pesar de esta realidad, existen algunos programas que ofrecen a los reos oportunidades laborales, como es el caso de la iniciativa peruana “Penal-Escuela Taller”. Por su parte, el Ministerio de Justicia peruano presentó este año “Cárceles Productivas”, iniciativa que busca que los reclusos trabajen mientras cumplen sus penas, siendo remunerados por sus labores y capacitados para su reinserción social. De esta manera, se implementaron 224 talleres para elaborar productos de carpintería, cuero, textiles, entre otros, en los cuales han participado 25 mil internos del país incaico.

El ministro de Justicia peruano, Enrique Mendoza, ha indicado que la iniciativa, que permitió la intervención del sector privado en los penales, ha generado más de 40 millones de dólares de ganancia y se espera duplicar su número y participantes.

Argentina: Amplia Oferta Laboral

En el caso argentino, 28 mil internos tienen acceso a trabajo remunerados, de los cuales 9.347 trabaja hasta 40 horas semanales, de acuerdo al Informe Anual de Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP). Ahora bien, la oferta laboral en los recintos penales es amplia y contempla talleres productivos de agricultura, cría de bovinos, horticultura, quesería, entre otros.

En cuanto a las remuneraciones que reciben los internos, la hora de trabajo tiene un valor de 18 pesos argentinos, 648 pesos chilenos, de acuerdo a la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN). Si bien un recluso puede percibir un máximo de 200 horas mensuales, 130 mil pesos chilenos, son “excepcionales” los casos en que los internos cobran ese monto, según a la misma fuente.

Chile: Artesanía y Servicios

El Balance de Gestión Integral 2016 del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y Gendarmería, señala que 16.129 internos tuvieron acceso a un trabajo en los distintos establecimientos penitenciarios del país, lo que representa el 54,31% de la población penal chilena. ¿Cómo se estructura el mundo laboral penitenciario chileno? De acuerdo a un artículo de Publimetro, la artesanía lidera la lista de trabajos al interior de los recintos, seguido de servicios de mantención con incentivos monetarios. Junto a esto, también se contemplan trabajos exclusivos ofrecidos por talleres del Centro de Educación y Trabajo (CET) .

De acuerdo a cifras de Gendarmería, 1.582 internos trabajan para empresas privadas que colaboran de manera interna con los reos. Asimismo, existe también un grupo internos que realizan oficios independientes, otros que prestan servicios mediante los talleres CET y, finalmente, los que trabajan para empresas privadas externas. Consultada por los beneficios monetarios e incentivos derivados del trabajo penitenciario, Gendarmería no respondió la solicitud del medio.

Comparativa de Remuneraciones en el Trabajo Penitenciario (Valores Aproximados)
País Remuneración por Hora (Equivalente en Pesos Chilenos) Observaciones
Dinamarca 1.000 CLP Puede aumentar con buena conducta.
Argentina 648 CLP Máximo de 200 horas mensuales, pero es excepcional.
España Variable Muchos reclusos ganan menos de 200 euros al mes.

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