El trabajo social es una disciplina que tiene como objetivo ayudar al desarrollo de relaciones humanas saludables y fomentar los cambios sociales que permitan a las personas tener una mejor calidad de vida. Desde hace años, el trabajo social ha estado vinculado a la lucha social y a la búsqueda del bienestar de los sectores más vulnerables.

En este sentido, el trabajador social ha buscado comprender y ayudar a las personas de acuerdo a las experiencias traumáticas vividas o bajo un entorno de crisis sanitaria, social y económica. Hoy en día, el trabajo social desempeña un papel fundamental en la dinámica de las relaciones humanas y sociales en nuestra sociedad.

Para comenzar a hablar sobre la importancia del trabajo social, primero se debe esclarecer qué es, o qué significa el trabajo social. Hielen Younghusband (1959) lo define como la profesión capaz de promover el mejoramiento de las condiciones sociales y ambientales de las personas, además de trabajar en contextos de carácter individual, grupal o de comunidades, con el objeto de aportar a percibir la causa de cualquier problemática particular, social o personal, que les afecte, de este modo contribuir a las personas a ser capaces de movilizar sus propias energías y dominarlas, con la asistencia de los recursos de la comunidad.

En principio, los trabajadores sociales pueden ejercer su profesión en escuelas, universidades, servicios familiares, institutos del gobierno y servicios ambulatorios/hospitalarios. De forma general, los trabajadores sociales ayudan a niños, familias y adultos a acceder a programas y servicios que permitan su bienestar.

Evolución del Trabajo Social

En el presente año 2015 se conmemoran 90 años de la fundación de la primera escuela de Trabajo Social de Chile y América Latina. Este importante aniversario brinda la oportunidad de rescatar los principales hitos y eventos por los que ha atravesado la historia profesional, que han configurado su actual realidad contemporánea.

En el marco de la conmemoración de los noventa años de la creación de la primera escuela de Trabajo Social de Chile y Latinoamérica, evento fundacional sucedido el 4 de Mayo de 1925, se propone una cronología profesional que registra los eventos de mayor relevancia sucedidos a la fecha.

A la fecha, la cronología profesional se encuentra dispersa en diversos documentos y estudios que se refieren parcialmente a períodos o hitos relevantes, careciendo de una síntesis que permita revisar el pulso organizado de cada avance profesional en su desarrollo histórico.

Una cronología profesional, como la que se propone en el presente artículo, aporta un sistema de ordenamiento y registro de los eventos relevantes que se han sucedido, organizando una secuencia temporal que permite configurar los avances y tensiones que se han debido enfrentar a lo largo de 90 años de desarrollo profesional del Trabajo Social en Chile y que aportan pistas que contribuyen a la comprensión de su actual situación como campo de conocimiento especializado en torno a la intervención social.

Hitos Importantes en la Historia del Trabajo Social en Chile

  • 1925: Fundación de la primera escuela de Servicio Social de Chile el día 4 de Mayo, por parte del médico Alejandro del Río, con respaldo de la Junta Nacional de Beneficencia. Su fecha de fundación la convierte en la primera escuela de Servicio Social de América Latina.
  • 1935: Asume la dirección de la escuela de Servicio Social de la Beneficencia Pública la profesional Luz Tocornal de Romero, primera directora chilena de la unidad académica, quien formó parte, como alumna, de la primera promoción de ingreso de la institución en el año 1925.
  • 1955: Celebración del Primer Congreso Panamericano de Servicio Social en Santiago de Chile, convocado por el Escuela Dr. Alejandro del Río, en donde se acuerdan los requisitos mínimos de ingreso y programas de estudios aconsejables para la carrera, recomendando que se observara un nivel de estudios universitario.
  • 1965: Elección de la asistente social Wilma Saavedra Cortés como Diputada de la República por la Séptima Agrupación Departamental de Santiago, Primer Distrito.

El Rol del Trabajador Social en la Actualidad

Los profesional de este campo trabajan en una amplia variedad de entornos y contextos, y con la creciente influencia de las redes sociales e internet, su presencia en estos medios se ha vuelto cada vez más importante.

Presentando como base la orientación del concepto del trabajo social, se puede argumentar que este va más allá de lo indicado y conocido por la comunidad en general, ampliando silenciosamente sus áreas de trabajo, ya no solo encerrándose en los tres contextos antes mencionados, individual, grupal y comunidades, sino además insertándose en labores y terrenos en los cuales era muy poco usual la existencia de un Trabajador Social.

Las competencias profesionales que componen al trabajador social son diversas y amplias, como por ejemplo se destaca la capacidad de crear, planificar, ejecutar y dirigir proyectos sociales. Además, debe establecer redes de apoyo entre colegas e instituciones, gestionar ayuda social, becas, subsidios y pensiones o establecer y liderar servicios de bienestar.

Esto resulta imposible sin contar con los conocimientos teóricos y metodológicos para realizar intervenciones sociales, en las que resulta imposible omitir nuestra mayor creación y técnica de trabajo, como es la visita domiciliaria y así mismo la capacidad de realizar informes sociales, exclusivos de nuestra profesión.

Las habilidades antes mencionadas lo convierten en un profesional competente y llamativo para directores y administrativos de estas nuevas áreas de trabajo, los cuales en la actualidad le han entregado mayor importancia al aspecto social de las personas o trabajadores que son parte de estas nuevas instituciones o programas.

Desafíos del Trabajo Social

Uno de los principales desafíos del trabajo social y de todas las carreras del área social, es el enfoque hacia el trabajo interdisciplinario y transdisciplinario. Es crucial aprender a trabajar en equipo con profesionales de diferentes campos.

Otro desafío importante es la sistematización de la experiencia profesional. En ciertos ámbitos, como el socio-jurídico, hay poca bibliografía disponible, lo que dificulta la investigación y el desarrollo profesional en estas áreas específicas.

Es fundamental que los docentes puedan traspasar los conocimientos tanto teóricos como prácticos. A menudo, lo que resulta desafiante es la integración efectiva entre lo teórico y lo práctico.

La educación continua es primordial para el desarrollo profesional de los trabajadores sociales, ya que el campo está en constante evolución. Nuevos conceptos, legislaciones y enfoques surgen constantemente, y es importante estar actualizado para poder brindar la mejor atención posible a las personas que atendemos.

A estas alturas, temas como la inclusión, el género, la migración y los derechos de la infancia han adquirido una relevancia significativa, algo que quizás hace 20 años atrás no se consideraba tanto.

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