En la rutina diaria, sumergirse en largas horas de trabajo puede pasar factura a nuestro cuerpo y mente. Por eso, incorporar pequeños espacios de movimiento en tu jornada laboral es fundamental. Bienvenido a la exploración de un hábito poderoso para mejorar tu bienestar: las Pausas Activas.
Las pausas activas son tiempos breves de descanso dentro de la jornada laboral que sirven para recuperar energía, mejorar el desempeño y reducir la fatiga muscular a través de diferentes técnicas y ejercicios. Por lo general, duran entre 5 y 10 minutos y pueden hacerse en cualquier espacio de trabajo. Las pausas activas son descansos breves dentro de la jornada laboral que consisten en realizar ejercicios físicos de bajo impacto, los cuales pueden incluir estiramientos o técnicas de respiración para movilizar el cuerpo y despejar la mente.
¿Qué son las Pausas Activas?
Son espacios en los que durante 3 a 5 min se realiza una pausa en la clase para realizar una serie de dinámicas que permitan a los estudiantes mover su cuerpo, estimular su imaginación o tener un momento de relajación. Se recomienda hacer estas pausas cada 50 min o cuando el docente lo estime conveniente.
Beneficios de las Pausas Activas
En este artículo te quiero presentar los beneficios que puedes conseguir implementando las Pausas Activas, porque te aseguro que son múltiples resultados positivos.
- Mejora el desempeño laboral y aumenta la productividad.
- Cada pausa activa es una oportunidad para que tu cuerpo y mente se recuperen del esfuerzo continuo y retomes tus tareas con más energía.
- Las pausas no sólo activan tu cuerpo, sino que permiten despejar la mente, reduciendo el estrés y mejorando el enfoque.
- Promueve el movimiento, evitando el sedentarismo.
- Ayuda a desarrollar una mayor atención.
- Fomenta la creatividad.
- Fomenta el trabajo en equipo.
- Minimiza tensiones en el aula.
- Mejora el estado emocional.
Las pausas activas buscan ser facilitadoras del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que permiten complementar las actividades que se realizan en el aula, otorgando espacios que evitan los momentos de letargo, motivan la concentración y favorecen estados de ánimos positivos.
¿Por qué son necesarias las Pausas Activas?
Permanecer muchas horas en la misma posición, frente a una pantalla o repitiendo movimientos sin pausas, genera un desgaste físico y mental silencioso. Con el tiempo, estos efectos pueden agravarse y derivar en contracturas, problemas circulatorios o incluso agotamiento emocional. El cuerpo necesita movimiento, y la mente, momentos de desconexión.
Las pausas activas en el trabajo tienen como propósito fundamental contribuir a mejorar la salud y posteriormente, llevar a un estado de bienestar a las personas que laboran en una organización. En ese sentido, y más allá de estar trabajando en la oficina o en casa, las pausas activas, son necesarias en cada jornada.
Según explica Juan Pablo Pérez, Magíster en Actividad Física y Deportiva de la Universidad San Sebastián, “es ideal si esta actividad es dirigida por un profesional del área que tenga objetivos en mente, sean medibles y cuantificables. Puntualiza que, si la persona desarrolla labores físicas, “es ideal si esta actividad se desarrolla antes como medio de preparación, previniendo lesiones y motivando el inicio de sus actividades. Si la persona trabaja mayormente sentada (como en el teletrabajo), esta posición sedente constante los llevará a caer en un estado de sedentarismo y junto con ello estar más propenso a diversas enfermedades asociadas. Entonces, las personas deben poder realizar acciones para cambiar esa posición
La Organización Mundial de la Salud define la salud ocupacional como una actividad multidisciplinaria que promueve y protege la salud de los trabajadores. Esta disciplina busca controlar los accidentes y las enfermedades producidas por el trabajo mediante la reducción de las condiciones de riesgo. Dentro los factores de riesgo en el puesto de trabajo encontramos tareas repetitivas, manejo manual de cargas y condiciones ambientales. Para reducir estos riesgos se recomienda realizar pausas activas a las menos dos veces durante la jornada de trabajo, además de pausas de 5 minutos cada una hora de trabajo.
¿Quiénes deben realizar Pausas Activas?
Cualquier persona que pase gran parte del día trabajando en posición estática debería realizar pausas activas. Realizar pausas activas es una práctica beneficiosa para cualquier persona, sin importar su profesión o rutina diaria. Lo ideal es realizar una pausa activa cada 2 horas de trabajo continuo. Puedes hacerla también al iniciar la jornada, después del almuerzo o cuando notes signos de fatiga.
Ejemplos de Pausas Activas
Algunos ejemplos de pausas activas:
- Ejercicios de estiramiento.
- Circuitos por el aula usando el mobiliario.
- Movimientos corporales de bajo impacto que se pueden realizar en el lugar.
- Juegos de gimnasia cerebral como acertijos o preguntas de ingenio.
- Ejercicios de respiración.
- Meditación guiada.
Algunos ejercicios que puedes incorporar fácilmente:
- Giros de cuello: Gira lentamente la cabeza hacia un lado, mantén 10 segundos, luego hacia el otro lado.
- Estiramiento de espalda: Entrelaza las manos por encima de la cabeza y estira los brazos hacia arriba.
- Estiramiento cruzado de brazos: Cruza un brazo sobre el pecho y presiónalo suavemente con la otra mano durante 15 segundos.
- Elevación lateral de brazos: Eleva los brazos hacia los lados y bájalos lentamente.
Es necesario que antes de realizar cualquier actividad de alto impacto o intensidad, se ejecute una movilidad correcta o en otras palabras un “calentamiento adecuado”. En ocasiones reiteradas se aplicarán estiramientos en la parte final de las sesiones, para beneficiar a la relajación física y mental.
Actividades en una sesión de Pausa Activa
Primero que todo, comenzaré diciendo que en una sesión, puedes tener la oportunidad de realizar múltiples actividades, las cuales pueden ser bastantes útiles para la vida cotidiana y/o laboral. Algunas actividades pueden requerir el uso de la coordinación para ejecutar ciertas acciones que tengan que ver con el objetivo de la sesión. Ante cualquier propuesta en la que haya que resolver una problemática lúdica, estamos en todo momento utilizando nuestra habilidad cognitiva para desempeñarse de forma positiva en la actividad de Pausa Activa.
En ciertas situaciones, ocurre que ponemos en práctica la creatividad ante una propuesta lúdica y competitiva. Los participantes suelen ocupar estrategias rápidas para desempeñarse dentro de una actividad desafiante para apostar a la victoria. Posteriormente de presentar una propuesta y explicar las instrucciones, ponemos a prueba la concentración (y comprensión) de cada participante en el momento que comenzamos la Actividad de Pausa Activa. Hay propuestas que pueden generar bastante interés en la participación del equipo laboral, debido a los desafíos motrices y competencias lúdicas que se presentan. En ciertas ocasiones se aplicarán ejercicios de fuerza como desafío motriz y puede beneficiar a la prevención de lesiones. En la mayoría de las sesiones, realizaremos movimientos corporales para favorecer a la prevención de lesiones, flexibilidad, y aumento de flujo sanguíneo.
Incluir pausas activas en tu rutina laboral no es una pérdida de tiempo: es una inversión directa en tu salud física y mental. En Beatself creemos que tu bienestar es tan importante como tu productividad.
TAG: #Trabajo

