Hoy la discusión sobre el sistema de pensiones en Chile ha tomado importancia. Es necesario entender qué significa un “sistema de reparto” y qué diferencia tiene con un “sistema de capitalización individual”. El sistema de reparto implica un sentido solidario, en el que todos aportan, y el de capitalización individual, considera un ahorro individual.
En el mundo, los sistemas de pensiones pueden ser financiados a través de capitalización individual, es decir, cada trabajador ahorra para su futura pensión o de reparto, a través de transferencias de fondos aportados por los trabajadores para el pago de las actuales pensiones. La tendencia mundial y el envejecimiento de la población ha hecho que distintos países hayan pasado del sistema de reparto a modalidades mixtas o capitalización para tener más ahorros para pagar pensiones. Hoy solo nueve países en el mundo, incluido Chile, tienen un sistema de pensiones que “no considera un sistema de reparto”.
Así como Chile, hay varios países que tienen características similares, en los que los trabajadores realizan aportes a sus planes de ahorro individual y el Estado, mediante impuestos, financia las prestaciones del Pilar Solidario. Diversos países, como Australia y Dinamarca, tienen modalidades similares al sistema de pensiones chileno, en el que los trabajadores realizan aportes a sus planes de capitalización y el Estado, mediante impuestos, financia las prestaciones del Pilar Solidario. Además, los países que tenían sistemas de reparto han ido migrando a los sistemas que incluyen capitalización individual.
Si se analiza el ranking Mercer, que es el principal estudio que compara los sistemas de pensiones a nivel mundial, el Sistema de Pensiones chileno está en el puesto número 16 de los 44 países estudiados.
Ejemplos de Sistemas de Pensiones en el Mundo
¿Cuáles se consideran los mejores sistemas del mundo, entonces?
Sistema de Pensiones Danés
El sistema de pensiones danés, se sustenta en una pensión pública complementada por una pensión privada. La pública básica asciende a un máximo del 17% del salario medio y solo puede accederse a ella a los 67 años, tras haber cotizado durante 40. El resto de la pensión procede de fondos privados.
Sistema de Pensiones Holandés
El sistema holandés se divide en dos partes. La primera, una pensión pública básica, que corresponde a un monto igual al sueldo mínimo de ese país, que actualmente es de 1.500 euros, lo que equivale a alrededor de un millón de pesos chilenos. Actualmente la pensión es accesible para todos los trabajadores del país a partir de los 65 años. No se puede mejorar trabajando más allá de esa edad.
Sistema de Pensiones en Canadá, Estados Unidos, Japón y Oceanía
En Canadá, Estados Unidos, Japón y Oceanía, el sistema de pensiones se basa en un mecanismo de solidaridad y el resto corresponde a la iniciativa privada. Es por tanto, un enfoque individual y voluntario. Existe un sistema universal de prestaciones, cubiertas por los presupuestos del Estado y un sistema profesional obligatorio generalizado, con capacidad de elección entre el sistema público y el sistema privado. Los propios trabajadores eligen cuál es el sistema que les parece más adecuado.
La Visión de Piñera sobre los Sistemas de Reparto
A través de su sitio en internet, Piñera ha difundido sus cuestionamientos hacia el sistema de reparto que existía en Chile hasta 1980. “El sistema de pensiones de reparto que se ha extendido por todo el mundo tiene una falla fundamental, originada en una concepción errónea del comportamiento humano: destruye el vínculo entre contribuciones y beneficios, en otras palabras, entre responsabilidades y derechos. Cuando esto sucede en una escala masiva y durante un período largo de tiempo, el resultado final es un desastre. Dos factores exógenos agravan los resultados de este error estructural. Primero, la tendencia demográfica mundial hacia una caída en la tasa de natalidad y, segundo, los avances médicos que alargan la vida de las personas. Por lo tanto, cada vez serán menos los trabajadores activos en relación al número de personas jubiladas. Puesto que tanto el alza de la edad de jubilación como aquella de las cotizaciones tienen un límite, tarde o temprano el sistema tiene que reducir los beneficios prometidos, señal inequívoca de un sistema en bancarrota”, relata en un paper titulado “Hacia un Chile de trabajadores-propietarios”.
Y en 2013, cuando también surgieron críticas al sistema de AFP, su creador defendió el modelo: «En Chile la pensión que reciben los jubilados depende del esfuerzo y la conducta que tuvieron en su vida laboral (…).
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