El debate sobre las pensiones en Chile se ha intensificado tras las numerosas manifestaciones en el país, abriendo una discusión crucial sobre el futuro del sistema previsional. Este artículo explora los argumentos a favor y en contra del actual sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), así como las propuestas para un sistema de seguridad social alternativo.

Argumentos en Contra de las AFP

¿Por qué el movimiento "No más AFP" ha ganado tanta fuerza?

  1. Ineficiencia y Pensiones Insuficientes: Las AFP, después de más de 35 años, han demostrado ser instituciones ineficientes, caras e incapaces de pagar pensiones dignas. El promedio de las pensiones pagadas por las AFP es inferior a $200 mil pesos chilenos.
  2. Enfoque en el Mercado de Capitales: Las AFP fueron diseñadas para desarrollar el mercado de capitales, no como un sistema previsional.
  3. Modificaciones Insuficientes: Cualquier modificación en el marco de este sistema no mejora las pensiones de los actuales y futuros pensionados.
  4. Estrategia de Ahorro y Rentabilidad Insostenible: La estrategia de las AFP de pagar mejores pensiones se basa en mayor ahorro y altas rentabilidades, lo cual es difícil debido a las características del empleo chileno y la contracción económica mundial.
  5. Naturaleza de Sociedad Anónima: Es inadmisible que las AFP sean S.A.

A 40 años de la instalación del sistema de AFP, los datos de la Superintendencia de Salud muestran que el fracaso es absoluto, porque, por ejemplo, los 14.774 nuevos pensionados en agosto de este año lo hicieron con un promedio de jubilación autofinanciada de 5,14 UF: casi $190 mil. Y la mediana es de 2,71 UF (poco menos de $100 mil).

Propuesta: Un Sistema de Seguridad Social

Frente a las deficiencias del sistema de AFP, se propone un Sistema de Seguridad Social de reparto, público, financiado tripartitamente y solidario.

¿Qué significa esto? Que los aportes que harían mensualmente los trabajadores activos, más los empleadores y el Estado servirían para pagar las pensiones de los pasivos. Así funcionan la mayoría de los países modernos. Actualmente 150 países tienen sistemas de reparto. De esos, sólo 30 han incorporado un componente de capitalización y solo 9 tienen uno similar al de Chile. Los países que tienen sistemas de reparto, por mencionar algunos son: EE.UU, Canadá, Japón, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y toda Europa.

Los sistemas de reparto, funcionan básicamente recibiendo las cotizaciones mensuales y las destinan a pagar pensiones. No especulan con los ahorros. Cuando hay excedentes -en el caso chileno son muy altos, más de 2.200 millones de dólares anuales-, aumentan el Fondo de Reservas para eventualidades y otra parte se invierte en lo que hoy se denomina “rentabilidad social”.

Se ha dicho que queremos “expropiar” los ahorros que cada uno de ustedes tiene en su cuenta individual. Falso. Cada trabajador pasa con lo ahorrado en su cuenta personal al nuevo sistema. No hay expropiación como la hubo en 1981.

Otro argumento inexacto esgrimido para descalificar, es que los sistemas de reparto subsidian a los que nunca han cotizado. En Chile más del 50% de los trabajadores gana menos de $400 mil mensuales. Los que somos parte del sistema financiero, estamos por encima de ese promedio. Sin embargo, más del 60% de los trabajadores tiene en sus cuentas individuales de la AFP, menos de $60 millones, con lo cual su pensión al final será inferior a los $300 mil. Por cierto hay un sector que ha logrado acumular un ahorro superior a los $100 millones, que son la minoría.

El Debate Constitucional y la Seguridad Social

La seguridad social, expresada fundamentalmente en las pensiones, es uno de los puntos críticos del texto que votarán los chilenos este 17 de diciembre, debido a que el modelo de capitalización individual consagrado en la Constitución de 1980 no ha sido capaz en 40 años de entregar jubilaciones dignas, una de las demandas más sonadas de la ciudadanía.

La Propuesta Constitucional que se votará el 17 de diciembre define así el derecho a la seguridad social en su Artículo 16, numeral 28:

“a) El Estado garantizará el acceso a prestaciones básicas uniformes, establecidas por la ley, sea que se otorguen a través de instituciones públicas o privadas, resguardando a las personas de las contingencias de vejez, discapacidad, muerte, enfermedad, embarazo, maternidad, paternidad, cesantía, accidente y enfermedades laborales, sin perjuicio del establecimiento de otras contingencias o circunstancias fijadas en la ley. La ley podrá establecer cotizaciones obligatorias.

b) Cada persona tendrá propiedad sobre sus cotizaciones previsionales para la vejez y los ahorros generados por estas, y tendrá el derecho a elegir libremente la institución, estatal o privada, que los administre e invierta. En ningún caso podrán ser expropiados o apropiados por el Estado a través de mecanismo alguno.

c) El Estado regulará y supervigilará el adecuado ejercicio del derecho a la seguridad social, de conformidad con la ley.

Las fuerzas del “En contra” opinan que la propuesta atenta contra el diseño de un Estado Social de Derecho y consolida el modelo implantado en dictadura. Alejandra Krauss Valle, quien integró la Comisión Experta por un cupo DC, reacciona ante la alegría de José Piñera: “Debe estar muy feliz con esta norma, porque efectivamente en esta materia, como en otras, se lograría lo que Jaime Guzmán no logró: proteger en la Constitución el sistema de capitalización individual, el modelo de AFP y darle rigidez a un modelo y garantías de que esa es la respuesta.

El Argumento Técnico y la Financiarización

El argumento técnico de defensa al modelo de capitalización individual establece que el modelo de AFP funciona adecuadamente si existen ciertas condiciones que lo permitan. El problema es que esas condiciones son extremadamente ideales: altas cotizaciones, elevada edad de jubilación, alta competencia en el sistema, baja informalidad laboral, mínimas lagunas previsionales, entre otras exigencias.

En ese contexto de despliegue de políticas de corte monetarista a nivel mundial, la creación de las AFP no puede entenderse como una medida aislada. Lejos de ello, el sistema de capitalización individual se erigió como un pilar de la economía nacional y, de paso, aportó a la consolidación de la primacía del mercado financiero por sobre el mercado productivo.

Reforma Previsional y el Rol de las AFP

El gobierno de Gabriel Boric del Frente Amplio, Partido Comunista y Socialismo Democrático, alcanzó un acuerdo con la derecha tradicional para avanzar en una reforma previsional que mantiene elementos del sistema de capitalización individual que incrementa la Pensión Garantizada Universal (PGU) de 214,000 a 250,000 pesos y propone que los empleadores contribuyan con un 8.5% al sistema de pensiones. Además, se introduce un beneficio por tiempo cotizado y se mantiene la existencia de las AFP y seguirán siendo las únicas encargadas de administrar los fondos de pensiones de todas y todos los trabajadores: es decir, estas últimas se fortalecen.

Las AFP han desempeñado un papel activo en el debate previsional, buscando mantener su participación en la administración de los fondos de pensiones. Han ejercido presión para evitar cambios que puedan afectar su modelo de negocio, como la eliminación de las comisiones o la creación de entidades públicas que compitan en la gestión de fondos. El mercado financiero chileno, que incluye bancos y entidades de inversión, tiene un interés directo en las reformas previsionales debido al impacto que los fondos de pensiones tienen en las inversiones y en la economía nacional. Estos actores han abogado por reformas que fomenten el ahorro y la inversión privada.

Experiencias Internacionales en Sistemas de Pensiones

Para enriquecer el debate, es útil observar cómo otros países abordan el tema de las pensiones:

  1. Estados Unidos: Un sistema mixto con seguridad social pública y planes privados, enfrentando debates sobre sostenibilidad.
  2. Argentina: Alternancia entre sistemas de capitalización y reparto, con protestas sociales por la insuficiencia de las pensiones.
  3. Francia: Movilizaciones masivas contra reformas que aumentan la edad de jubilación, priorizando la sostenibilidad fiscal sobre los derechos laborales.

El Movimiento No Más AFP y el Futuro del Sistema Previsional

La influencia del movimiento social iniciado en el estallido social (2019-2020) sigue presente. Las demandas de un sistema público y solidario continúan siendo un eje del debate, pese a la resistencia de sectores empresariales y políticos.

Quienes nos proponemos terminar con este sistema de AFP, vemos que no se debe retroceder en esta demanda y que la miseria que hoy ofrece la PGU es parchar un sistema que ha demostrado que no sirve. Por otro lado, confiar en una ley corta desde el ejecutivo es no ver que este ya tomó postura a favor de este sistema de AFP, vendiendo la ilusión de regular a través de una supuesta mayor competencia.

TAG:

Lea también: