La duración de la jornada laboral es un tema de debate global, con diferentes países y empresas explorando modelos que buscan mejorar la productividad y el bienestar de los empleados. En este contexto, Suecia ha sido pionera en experimentar con jornadas laborales reducidas, generando un valioso aprendizaje sobre los beneficios y desafíos de esta práctica.

La Jornada Laboral en el Contexto Global

El debate sobre la duración de la jornada de trabajo no es exclusivo de Chile. En muchos países no existe una jornada única de trabajo, sino que ésta se rige en un marco a partir de acuerdos colectivos de gremios o sindicatos. Un ejemplo de ello es Alemania. El estándar general es que hay variaciones dependiendo del tipo de labor que se desempeña, yendo entre las 38 y las 40 horas, pero también los grupos negociadores pueden conseguir otras condiciones: la semana pasada se informó que los trabajadores del principal sindicato metalúrgico alemán acordaron una jornada de 28 horas semanales.

Si miramos a Sudamérica, son menos horas promedio que nuestros vecinos; comparado con Europa, en cambio, la norma del Viejo Continente es que se trabaje 40 horas o menos.

En todo caso, el debate sobre la duración de la jornada de trabajo no es para nada exclusivo de Chile. Sin ir más lejos, en Colombia, el expresidente y actual senador Álvaro Uribe está impulsando una reforma para reducir las actuales 48 horas semanales, aunque con el foco puesto en aumentar la flexibilidad laboral.

Suecia: Un Experimento con la Jornada Laboral Reducida

Tratando de estar a la vanguardia en materia de derechos laborales, Suecia comenzó en 2015 por aprobar la reducción de la jornada laboral de 8 a 6 horas por día, sin pérdida de salario. Suecia ha estado experimentando con jornadas laborales de 6 horas, con trabajadores que tienen la oportunidad de mantener su salario completo pese a la reducción del horario. Tras dos años, el experimento terminó.

Los centros de Toyota en Gotemburgo, la segunda ciudad más grande de Suecia, hicieron ese cambio hace 13 años. Los empleados de Toyota de Gotemburgo son más felices, así como sus empleadores, ya que los ingresos de la compañía aumentaron en un año.

Diseñado para medir el bienestar en un sector al que le está costando reclutar suficiente personal para cuidar a la población cada vez más envejecida del país, se contrató a otras enfermeras para cubrir las horas de diferencia.

Resultados del Experimento

Durante los primeros 18 meses del ensayo, las enfermeras que trabajaron menos horas registraron menos licencia por enfermedad, reportaron mejores condiciones de salud y aumentaron su productividad, organizando un 85% más de actividades para sus pacientes, desde paseos por la naturaleza hasta karaokes.

Los investigadores independientes del proyecto también estudiaron a empleados en un hogar de cuidado similar que continuó trabajando días regulares.

Su informe final se publicará el próximo mes, pero los datos publicados hasta el momento refuerzan firmemente los argumentos de Telander.

Pero su sonrisa se desvanece cuando cuenta que su propia suerte se agotó a fines del año pasado, cuando tras 23 meses de turnos de seis horas, le comunicaron que regresaría a los de ocho. "Siento que estoy más cansada que antes", dice lamentando el hecho de que ahora tiene menos tiempo en casa para cocinar o leer con su hija de 4 años. "Durante la prueba, todo el personal tenía más energía y todo el mundo estaba feliz".

El bienestar de la población es un asunto serio en Suecia - y no sólo para las personas más ricas del país.

Desafíos y Críticas

Sin embargo, el proyecto también se enfrentó a duras críticas de aquellos preocupados porque los costos superaran a los beneficios. Los opositores de centroderecha presentaron una moción pidiendo al Ayuntamiento de Gotemburgo que concluyera prematuramente la prueba, en mayo pasado, argumentando que era injusto continuar invirtiendo el dinero de los contribuyentes en un proyecto piloto que no era económicamente sostenible.

Salvado a último minuto, el ensayo logró mantenerse dentro del presupuesto, pero aún así le costó a la ciudad unos US$1,3 millones.

Bengt Lorentzon, investigador principal del experimento en la casa de reposo de Svartedalen, sostiene que el concepto de jornadas de seis horas también choca con la fuerte cultura de trabajo flexible promovida por muchas empresas suecas. "Muchas oficinas ya están trabajando casi como consultorías, no hay necesidad de que los gerentes tengan a todos sus empleados en la oficina al mismo tiempo, sólo quieren obtener resultados y la gente tiene que cumplir", dice.

Ejemplos de Reducción de Jornada Laboral en el Mundo

La reducción de la jornada laboral es una tendencia que ha cobrado fuerza en varios países del mundo, impulsada por la búsqueda de una mejor calidad de vida para los trabajadores y un aumento en la productividad.

  • Francia: En Francia, la reducción de la jornada laboral a 35 horas se implementó en el año 2000.
  • Suecia: En Suecia, el gobierno implementó una jornada laboral de seis horas para algunos trabajadores del sector público en 2015.
  • Nueva Zelanda: En Nueva Zelanda, la compañía de seguros Perpetual Guardian implementó una jornada laboral de cuatro días a la semana en 2018.
  • España: En España, el partido político Unidas Podemos ha propuesto la reducción de la jornada laboral a 32 horas a la semana. En España, la semana laboral de cuatro días se pondrá a prueba a petición del partido de izquierdas Más País. Unos 6.000 empleados de 200 pequeñas y medianas empresas podrán prolongar su fin de semana un día, con el sueldo completo. La fase de prueba durará al menos un año.

La Jornada Laboral en Latinoamérica

En general, hay una tendencia en la región para reducir las jornadas laborales y mejorar las condiciones de trabajo. La implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas en Chile será uno de los hitos del gobierno de Gabriel Boric. La medida, pese a ser resistida por los gremios empresariales, es una tendencia que en Europa ya había comenzado para la década de 1990 y que actualmente hay países que han apostado para reducirla hasta las 35 horas o bien, trabajar solo 4 días a la semana. Desde otra perspectiva, dentro de la región latinoamericana, la implementación en Chile sigue estando a la vanguardia de otros países de Latinoamérica que aún no han avanzado de manera concreta en la aplicación de esta reducción.

A continuación, se presenta un resumen de las jornadas laborales en algunos países de Latinoamérica:

  • Argentina: La jornada laboral promedio es de 8 horas al día y 48 horas a la semana, con dos días de descanso remunerado por semana.
  • Brasil: La jornada laboral máxima es de 44 horas a la semana, con una duración máxima de 8 horas al día.
  • Chile: La jornada laboral promedio es de 45 horas a la semana, con un máximo de 10 horas diarias y un día de descanso semanal. Con la reciente implementación gradual de las 40 horas, Chile se puso a la par de la mayoría de los países OCDE, bloque donde registraba un promedio de trabajo superior al del resto de naciones.
  • Colombia: La jornada laboral promedio es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
  • México: La jornada laboral máxima es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal. Los mexicanos lideran la lista con 2.148 horas al año, mientras que Chile promedia 1.941 horas anuales por persona.
  • Perú: La jornada laboral máxima es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
  • Uruguay: La jornada laboral promedio es de 8 horas al día y 44 horas a la semana, con un día de descanso semanal.

En tanto, para la región latinoamericana, se suma a Ecuador y Venezuela en la implementación de esta medida, pioneros dentro del cono sur. Ecuador y Venezuela son los únicos países de la región que han establecido en 40 horas la jornada semanal.

Chile y la OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de la que Chile es miembro junto a otros 37 países, es uno de los parámetros en cuanto a implementación de las 40 horas laborales, pues, en promedio, Chile era uno de los estados que, dentro del bloque, promediaba más horas de trabajo.

En ese entendido, 25 de los 38 países ya han implementado jornadas de 40 horas: Austria, Canadá, Estonia, Eslovenia, España, Estados Unidos (depende del Estado), Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca y Suecia.

Asimismo, de forma particular, los países que han implementado jornadas de menos de 40 horas son: Alemania, Australia, Dinamarca, Francia y Países Bajos. Por otra parte, en el rango de los países que trabajan de 41 a 45 horas semanales, figuran Israel, Suiza y Turquía.

Chile, junto con Brasil, El Salvador, Honduras y República Dominicana trabajan en el tramo de jornada laboral semanal de 41 a 45 horas. Mientras que en el rango de 46 a 48 horas semanales se encuentran Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Cabe destacar que dichas jornadas no contemplan la jornada máxima laboral, donde cada trabajador y empleador puede negociar, por ejemplo, horas extraordinarias o flexibilizar su propia jornada.

Productividad y Horas de Trabajo

En síntesis, los datos disponibles muestran que existe una estrecha relación entre menores horas trabajadas y mayor productividad.

Los impulsores de este proyecto de ley argumentan que la transición de una jornada laboral de 45 a 40 horas semanales busca mejorar la salud mental, permitir más tiempo en familia y elevar las condiciones de trabajo y la calidad de vida de los colaboradores.

Si se compara con los países de la OCDE, Chile es uno de los países que más horas trabaja al año. Según el informe “Una contribución a la discusión sobre la jornada laboral” del CEP (2017), el promedio de horas trabajadas en Chile es de 1.990 horas, mientras que el promedio de la OCDE es de 1.737 horas al año.

Gradualidad y Evidencia Comparada

Según evidencia comparada recabada por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social y presentada ante la Comisión de Hacienda del Senado, se analizaron ocho países que reformaron las horas de trabajo con una reducción importante y con mecanismos de gradualidad o acuerdos entre las partes.

  • Portugal: Implementó la reducción en 1996 motivado por converger con el promedio semanal de horas establecido por la OCDE de 37,5 en 1995. La medida fue implementada de manera gradual y se redujo de 44 a 40 horas en el lapso de dos años.
  • Finlandia: Implementó la reducción de jornada en el año 1996. A diferencia de Portugal, la medida se implementó a través de un mecanismo de repartición de empleo (work-sharing) para enfrentar el desempleo del país. De esta forma, la jornada laboral estableció el límite de 40 a 30 horas semanales por trabajador que pasó de trabajar ocho horas diarias por cinco días a trabajar seis horas diarias por cinco días.
  • Canadá: Implementó su jornada en 1997 para la provincia de Quebec bajo una ley local. El objetivo también era estimular el empleo mediante el work-sharing y desde el año 1997 hasta el año 2000 se redujo en una hora la jornada, pasando de 44 a 40 horas. No obstante, como la medida buscaba el estímulo del trabajo, la medida solo se implementó a empleados que cobraban por hora y no estaban cubiertos por un contrato sindical, pero sin restricción para mantener el salario mensual.
  • Reino Unido: La medida fue implementada como respuesta a la exigencia de regulación por parte de la Unión Europea. En concreto, la ley buscó implementar 48 horas de jornada como máximo a la semana, además de establecer la obligación de tener derecho a vacaciones tres o cuatro semanas.
  • Dinamarca: Los trabajadores promediaban 37 horas de trabajo semanal con posibilidad de flexibilidad. En rigor, el acuerdo para el año 2006 estaba fijado en las 37 horas.
  • Corea del Sur: La medida comenzó su aplicación en 2004, pero tuvo una reducción previa en el año 1999 cuando la jornada se redujo a 44 horas en una primera instancia. Se implementó primeramente en empresas de más de mil empleados para luego extenderse gradualmente a empresas más pequeñas.

Desafíos y Oportunidades en Chile

La reducción de la jornada laboral en Chile presenta desafíos tanto para las empresas como para los colaboradores. La pregunta clave es si estamos listos para gestionar eficazmente esta transición. Las empresas chilenas deberían implementar métodos de control más efectivos que clarifiquen las metas y las responsabilidades de los colaboradores a nivel diario, semanal y mensual.

Según Carolina Feliú, los pasos a seguir incluyen la planificación, una ejecución más eficiente, la corrección de errores y la adopción de nuevas metodologías de trabajo.

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