En la vida, a menudo nos encontramos con momentos que invitan a la reflexión. Entre ellos, la gratitud a Dios por un día más de trabajo emerge como un tema recurrente y significativo. Las siguientes reflexiones, pensamientos y motivaciones profundizan en este sentimiento, explorando la conexión entre la fe y nuestra labor diaria.
La Fundamentalidad de la Vida y Dios
El tema de la vida tiene un significado teológico fundamental. Así lo sintetiza un texto cuya lectura me impresionó al iniciarme en mis estudios teológicos: "Dios, que vive, nos llama a la vida eterna. De un extremo a otro de la Biblia un sentido profundo de la vida en todas sus formas y un sentido muy puro de Dios nos revelan en la vida, que el hombre persigue con una esperanza infatigable, un don sagrado en el que Dios hace brillar su misterio y su generosidad".
Según lo anterior tendríamos que la vida no se estipula como un tema teológico más, como un tópico objetualmente cuantificable y paralelizable a otros, sino que, primigeniamente, del mismo Dios se habla como de la vida (5), como del "Dios viviente", como del "todo aconteciente". No cabe hablar de la vida sin hablar de Dios y tampoco cabe hablar de Dios sin hablar de la vida. Vida y Dios se postulan como dimensiones de la realidad que se condicen.
Hablar de la vida comporta inexorablemente hablar de Dios como realidad fundamental que acontece en cuanto vida, la cual, por su parte se sustenta en Dios mismo como en su principio y fin, como en su fundamento y futuro. La vida es en Dios y Dios acontece en la vida.
Vivir: Ser Aconteciendo
De la fundamentalidad teológica con que se habla de la vida en la Biblia y que apunta a la conjunción de una doble dimensión totalizante y dinámica, absolutizante y evenencial a la vez, deriva un complejo requerimiento.
Es así como -prosigue Westermann- "la preeminencia de lo existente sobre lo aconteciente se manifiesta en el vocabulario usual de la teología que ininterrumpidamente se usa hasta el día de hoy. Lo usual para referirse al discurso sobre Dios, Cristo, los actos salvíficos de Dios, el pecado y el futuro es hacer una unión con la palabra logos: cristología, soteriología, antropología, escatología, etc. Al establecerse tal unión, claramente logos no se entiende en el sentido hebreo de dabar, sino en el sentido que logos tiene en griego. Se trata de un discurso referido a lo existente, no a la palabra que acontece entre personas".
Como bien resume A. Gesché (7), "la crisis de la metafísica occidental" debe calibrarse de acuerdo a la importancia del apoyo que históricamente la teología ha buscado y encontró en la metafísica: "La orientación general de la teología fue una `patriótica' confianza en los recursos de la razón filosófica, de la que hizo su principal auxiliar. Ciertamente la teología no puede prescindir de esta mediación, pero tampoco puede hacer uso de ella ignorando los cambios que afectan al destino de la metafísica en su propio campo".
En realidad, más que hablar de una "demolición" (como lo hace la traducción castellana que hemos corregido), sería más propio hablar de un intento de superación (Aufhebung, Überwindung) de lo que ha sido un determinado itinerario histórico del pensamiento metafísico. No se trata de un acabamiento, sino lo que se perfila es una renovación en la cual los límites que se evidencian en la historia de la metafísica gestada en Grecia se superen en una "metafísica histórica".
Vivir y Morir
Hacerse cargo de la complejidad del discurso bíblico sobre la vida no se resuelve en todo caso con el mero postulado de un enfoque metafísico e histórico a la vez, sino que apela a un requerimiento todavía más comprometedor y desafiante.
Hablar de la vida con sentido no solo requiere haber pensado la misma vida, sino también el significado de la muerte en referencia a la unidad de la diferencia que la sostiene positivamente como término contradictorio de vida. Imposible hablar de la vida sin hablar de la muerte y viceversa (12). El discurso que explícitamente se refiere a la vida subcontrario e implícitamente se está refiriendo a la muerte y viceversa. Hablar de la vida implica, sí o sí, referirse a la muerte y viceversa.
A juicio de N. Luhmann lo que le da sentido al sistema religioso es un esquema que se articula en base a "la diferencia de inmanencia y trascendencia" (13). Ahora bien, me parece que esta diferencia remite a una diferenciación entre vida y muerte que a nivel de la experiencia personal es antecedente. La registra con elocuencia Franz Rosenzweig, en el primer párrafo de "La estrella de la redención" (14):
El mismo Heidegger explicando el sentido de "ser para la muerte" aclara que "no se trata de disolver al hombre en la muerte y darlo por mera nulidad, sino viceversa: introducir la muerte en el ser ahí en su abismosa amplitud y así medir plenamente el fundamento de la posibilidad de la verdad del ser (Seyn)" (15).
De acuerdo al planteo anterior tendríamos que un discurso coherente sobre la vida implica hacerse cargo de un dinámico condecirse de la vida y Dios que no excluye la muerte como abstracta realidad contradictoria de la vida, sino que la enfrenta como un concreto tener que y la asume consecuentemente como condicionante, no solo negativo, de un discurso con sentido sobre la vida.
Vivos Ante la Muerte
La muerte se nos presenta como lo más cierto que le aguarda a nuestra vida y, al mismo tiempo, como aquello que nos saca o nos enajena de la vida. Tal es la situación que condiciona las posibilidades de nuestro discurso sobre el tema. En sí misma la muerte es indefinible, simplemente porque definir algo es un acto de dominio sobre lo definido: para definir la muerte tendríamos que dominarla.
Reflexiones Adicionales
- Cada día que vives es especial.
- Tú eliges estar triste o vivir con alegría.
- Vive en armonía contigo mismo.
- Haz lo correcto, vive feliz, y no te preocupes por el reconocimiento.
- Vivir un día a la vez.
- Despéinate y vive feliz.
- No merece la pena vivir con preocupaciones...
- Los momentos están para vivirlos.
- Nunca dejes de soñar.
- Vive, sé feliz.
Frases de Reflexión de Nelson Mandela
Algunas exclusivas, recién traducidas al español por Shoshan.
La Importancia de Agradecer
Gracias Dios por lo que tengo. La importancia de agradecer.
Reflexiones Finales
Recordemos siempre dar gracias a Dios por cada día de trabajo, reconociendo en ello una bendición y una oportunidad para crecer y servir. Que estas reflexiones nos inspiren a vivir con gratitud y propósito.
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