Las fichas de caligrafía para la iniciación en la lectoescritura siguen siendo uno de los recursos más utilizados por los educadores en los primeros años de educación de los niños y niñas. Con esta ficha de caligrafía de la letra M puedes trabajar en clase el trazado de la M minúscula.
Jugando con los sonidos es una serie de cuadernos cuya finalidad es estimular la conciencia fonológica, habilidad precursora de la lectoescritura, que contribuye a la formación del eje de aprendizaje de iniciación a la lectura, además de desarrollar habilidades para organizar el lenguaje oral.
Al desarrollar la conciencia fonológica, el niño descubre que las palabras orales están formadas por sílabas y que estas a su vez se conforman por fonemas (sonidos). Es así como aprenden a identificar los sonidos iniciales y finales de las palabras, las secuencias de sonidos que las constituyen y a formar palabras con sonidos diferentes.
En términos sencillos, se puede entender como “conciencia fonológica” a la habilidad para reflexionar y manipular de manera consciente segmentos del lenguaje oral. Existen dos niveles de conciencia fonológica: uno de ellos es la conciencia silábica y el otro es la conciencia fonémica. Porque cumple un rol fundamental en el proceso de adquisición de la lectoescritura desde el punto de vista de la decodificación.
Desde los 3 años de edad podemos comenzar gradualmente a trabajar esta habilidad, permitiendo con ello que los niños adquieran mayor conciencia acerca de los sonidos que forman las palabras. Las actividades son abordadas de manera específica según la edad del niño, es por ello que se ha considerado la elaboración de tres cuadernos.
Se recomienda trabajar cada uno siguiendo el orden de sus páginas, puesto que las actividades están ordenadas según nivel de dificultad. Es importante también considerar que antes de pasar a otro contenido/habilidad, el niño debe haber logrado el contenido/habilidad anterior, por lo que si terminadas las actividades de un contenido/habilidad en particular, el niño aún no logra manejarlo, se sugiere crear otras actividades con el mismo hasta que el niño lo maneje para luego pasar al siguiente. De esta manera, al completar el tercer cuaderno el niño tendrá mayores habilidades para poder llevar a cabo un adecuado proceso lector.
Finalmente, es relevante señalar que existen otros aspectos del lenguaje oral no abordados directamente que son importantes de trabajar en los niños y niñas, entre ellos los aspectos narrativos y sintácticos que contribuyen junto a la conciencia fonológica al éxito en la lectura no solamente expresiva, sino que también comprensiva.
Es importante considerar que, además de introducir los aprendizajes con el tipo de actividades que en esta guía se proponen, hay ciertas conductas que el docente siempre debe tener en cuenta al momento de trabajar conciencia fonológica en el aula. Independiente del contenido el docente siempre puede entregar ayudas e ir graduándolas según la necesidad de cada niño a través de lo auditivo. Por ejemplo, si se trata de segmentar palabras, es importante que estas sean verbalizadas con pausas entre las sílabas y más lento.
En el caso del reconocimiento de sílabas: la sílaba que se aborde puede ser producida con mayor volumen y mayor extensión que las que no se están trabajando.
Se propone que este material quede de apoyo durante todo el tiempo que se trabaje el contenido. Se recomienda incorporar este tipo de estrategias de manera transversal. Un ejemplo de este apoyo se puede dar en el contenido de segmentación.
En la presente guía, se plantea para cada contenido y/o habilidad, una tabla y una actividad introductoria (indicando materiales y posibles lugares de realización).
Es la habilidad para reflexionar y manipular las sílabas de una palabra. La sílaba está constituida por un núcleo vocálico, una coda y un ataque. En cuanto a su estructura, se postula que la sílaba básica es la que está conformada por ataque + núcleo (PA-SA). El desarrollo de la conciencia silábica surge en forma gradual junto a la adquisición del lenguaje durante la etapa preescolar.
En el comienzo de la clase, comunique a los niños que aprenderán a contar las sílabas de una palabra. Puede decirles: “Cada tapa de bebida (u otro objeto) que tienen sobre su mesa simboliza una sílaba, es decir, una parte de la palabra. Pongan en el centro de la mesa la cantidad de sílabas que corresponda a la imagen que les voy a mostrar”. Ejemplo: “casa”. Una vez que las tapas estén ordenadas, junto con todo el curso digan la sílaba tocando la tapa. Ejemplo: “ca” (dedo índice en la primera tapa) y “sa” (dedo índice en la segunda tapa). Inicialmente debe ser lento y dejando una pequeña pausa entre las dos sílabas para que los niños sean capaces de percibir un espacio entre ambas y poder considerarlas sílabas diferentes. Primero comience con palabras de 2 sílabas, luego de 3 y 4 sílabas.
Actividades Complementarias
Se proponen estas ideas ya que el empleo de material concreto o experiencias vivenciales resulta un buen medio para que los niños comprendan la base del nuevo contenido, el que posteriormente, a través de las páginas del cuaderno, se sigue reforzando.
- Pinta los dibujos que comienzan con la sílaba CA. Cada vez que encuentres un dibujo, regístralo en el contador marcando una raya.
- Pinta los dibujos que comienzan con la sílaba MO. Une las primeras sílabas de cada dibujo y descubre la palabra escondida.
*Para realizar esta actividad el estudiante debe conocer también el contenido de “sílaba inicial”. La actividad para introducir este contenido consiste en que los niños separen en sílabas diferentes palabras que sus propios compañeros les dirán y que marquen posteriormente la sílaba final.
Elija al azar a los niños para pasar a la pizarra: luego de segmentar las palabras encierran en un círculo la última sílaba que dijo su compañero.
Leer las siguientes oraciones cargando la voz en las sílabas finales:
- Ignacio pinta un palacio.
- Mariano pinta un enano.
- Marco pinta un barco.
- Marcela pinta una vela.
- Vicente piensa en un parapente.
Se sugiere que cuando se lea las oraciones se utilice un ritmo de habla pausado que favorezca el procesamiento de la información u oración, y se aumente el volumen de la voz en la sílaba final de la palabra estímulo o palabra que se busca destacar.
Se promueve que el alumno inicialmente solo escuche y no se espera que repita o diga la sílaba final.
Al comenzar, exponga el objetivo de la clase: reconocer la sílaba medial de las palabras. Para esto se sugiere que muestre a los niños el archivo Sílaba medial JCS2. Cada imagen muestra una fruta o verdura. Diga el nombre de cada una separándola en sílabas, alargándola y aumentando el volumen de la voz en la sílaba medial.
Se sugiere incorporar en esta actividad, debido a su contenido semántico, el trabajo con otras habilidades como atención, concentración y memoria.
Al comenzar, comente con los niños que el objetivo de la clase es formar palabras al quitar o agregar sílabas. Para esto, delante de ellos habrán 3 sillas y delante de cada silla un niño. La idea es que cada niño represente una sílaba de la palabra que se les dirá.
Para enseñarles la actividad, utilice la palabra “camisa”. Señale que el primer niño representa la sílaba “ca”, el segundo niño “mi” y el tercer niño “sa”. Luego explique que si se sienta al niño del medio y se omite esa sílaba, se formará otra palabra. De este modo, solo quedan de pie el primer y último niño y se le pregunta al curso qué palabra se forma. Se puede ayudar diciendo el nombre de la sílaba al tocar la cabeza de cada niño.
En un inicio se recomienda trabajar alargando los sonidos de las palabras. Hay letras que tienen el mismo sonido. Por ejemplo en KILO y CASA el primer sonido en ambos casos es igual: K. El desarrollo de este nivel se ve acelerado por el proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura.
Al comenzar, comente a los niños que el objetivo de la clase es reconocer la vocal con la que comienzan las palabras. Para esto descargue las imágenes Sonido inicial vocálico JCS2 (palabras que comienzan con “a” y palabras que comienzan con “e”). Haga pasar adelante a 2 voluntarios: un niño que representará un avión y un niño que representará un elefante.
Indique al niño que representa el avión que recorra la sala haciendo como avión (ambos brazos abiertos como alas) y diciendo: “aaaaa”. Lo mismo para el niño que representa al elefante, imitando a este animal, con la mano adelante como su trompa y diciendo: “eeeee”. Entonces el resto del curso debe ayudarlos a encontrar las láminas que están repartidas entre ellos. El niño que representa la “A” recogerá las láminas que comienzan con “a” y el niño que hace de elefante recogerá las láminas que comienzan con “e”. La idea es que se vayan pegando las láminas en la ropa a medida que las van encontrando.
Uso de la cartilla de caligrafía de la letra M en casa
Usar las cartillas de caligrafía en casa es un gran apoyo al trabajo de los educadores en los centros infantiles. Las cartillas de caligrafía ayudan al conocimiento de la letra, así como a la mejora de la caligrafía de los niños y niñas. Descarga la cartilla de caligrafía de la M y juega con tu hijo o hija a realizar los trazos, podéis buscar palabras que comiencen con la M, ellos pueden escribir la M y tú haces el resto de la palabra. Haz del momento de escritura, sea un momento especial y utiliza otros juegos y recursos para apoyar la actividad. Te recomendamos esta cartilla de lectura de la letra M, para dar apoyo al conocimiento de la letra y seguro que tu hijo o hija esperará con ganas la próxima lección.
Un cuaderno de caligrafía es una de las herramientas de aprendizaje más utilizada por los educadores de infantil, se utilizan para que los niños y niñas aprendan y dominen el arte de escribir, además de reforzar el conocimiento de las letras y servir de complementos a las actividades de lectura.

