Las dinámicas son una excelente estrategia para desarrollar diversos temas y lograr diferentes propósitos en muchos ámbitos, incluida la educación. Son múltiples las bondades que ofrecen como estrategias a aplicar en el aula. De hecho, la única manera de que funcione es que todos sus participantes “se lo tomen en serio”, comprendan y respeten las instrucciones y procedimientos, piensen y discutan sobre un tema y no hagan trampa. No hay nada más serio que un juego: no existe otra actividad humana que esté tan estructurada y que tenga tantas reglas, contenidos, procedimientos, objetivos, límites de tiempo e incentivos como un juego.

Así, jugar no sólo fomenta la unión de lo cognitivo con lo emocional, sino que necesita de esa unidad como condición de posibilidad. Los enfoques tradicionales de formación consideran sólo la inteligencia analítica y el pensamiento convergente, mientras que el aprendizaje a través de juegos y simulaciones toma en cuenta también la inteligencia práctica y el pensamiento divergente. Además, existe el pensamiento convergente y el divergente, el primero sintetiza la solución a un problema y el otro, imagina diferentes ideas y posibilidades. Las personas tienen una inteligencia analítica y una práctica, la primera permite reflexionar lógica y teóricamente y la segunda, ejecutar acciones y tomar decisiones intuitivamente.

Los juegos y dinámicas requieren ejecutar acciones prácticas así como idear nuevas formas de resolver un desafío, además de plantear espacios de metacognición y apuntar a un consenso en ciertos puntos. Las dinámicas permiten atender y considerar los diferentes estilos de aprendizajes dado ese escenario. Los cursos se han vuelto mucho más diversos, tanto por el nivel de conocimientos previos como por los niveles sociales, culturales, étnicos y/o generacionales de los cuales provienen sus integrantes.

Jugar es un método que se adapta a las diferencias entre los participantes, especialmente a sus diferencias de ritmos y estilos de aprendizaje. Con este afán y enfocados en la mejora de la convivencia escolar, compartimos este recurso compuesto por 10 entretenidas dinámicas. La convivencia escolar incide directamente en el desarrollo de las competencias personales y sociales de niños y jóvenes, las cuales serán luego transferidas a otros contextos. De esta forma, la escuela forma ciudadanos conscientes de su compromiso con la comunidad a la que pertenecen y son capaces de mantener interacciones positivas.

10 Dinámicas Grupales para Nutrir la Convivencia Escolar

Las dinámicas grupales favorecen la convivencia escolar e inciden en las habilidades sociales del individuo. Presentamos a continuación algunas de estas dinámicas que podrían llevarse a cabo en una institución educativa:

  1. El supermercado

    Permite desarrollar la atención. Cada participante recibe el nombre de un producto. Se sientan en una ronda de sillas dejando una vacía. El animador cuenta una historia graciosa sobre un supermercado en la que mencionará distintos productos. El niño nombrado debe correr a sentarse en la silla vacía. Cuando se dice la palabra “supermercado” todos cambian de lugar.

  2. Las banderas

    Fomenta el trabajo en equipos. Se divide a los participantes en dos equipos. A cada uno se le asigna un espacio amplio y con límites bien definidos, y se les entrega una bandera. Se debe robar la bandera del equipo contrario y proteger la propia. Quien entre en el espacio del contrario puede ser atrapado y queda fuera del juego.

  3. La red

    Todos los participantes, menos uno, se ubican en uno de los extremos de un espacio previamente delimitado. En el medio se coloca un niño que intentará capturar a quienes pretenden llegar al otro lado. Si los atrapa, deberán unirse a él y formar una red que seguirá atrapando quienes intenten pasar al otro extremo. Gana el último en ser capturado.

  4. El pitador

    Pretende agilizar los sentidos. Un jugador se ubica en el centro de un círculo muy amplio con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura. Los participantes, partiendo de cualquier punto del borde del círculo, se acercarán en silencio para tocar el silbato. Quien sea tocado por el jugador del centro queda eliminado.

  5. Fútbol revisión

    Favorece la atención y la revisión de los conocimientos. Se juega igual que en fútbol, pero cuando se cobra una jugada se hace una pregunta sobre los temas estudiados al equipo en cuestión. Si contesta bien el punto es para ellos, pero si no, será para el equipo contrario.

  6. Cazar al ruidoso

    Desarrolla la confianza. Los participantes se ubican en un espacio delimitado del que no podrán salir. Todos tendrán los ojos vendados menos uno, quien asumirá el rol de “el ruidoso”. Se desplazará lentamente haciendo distintos ruidos y todos intentarán atraparlo. Quien lo logre pasará a ocupar ese rol.

  7. La búsqueda del tesoro

    Favorece la interacción. Se reparte a los integrantes fotocopias de una ficha encabezada por “Trata de encontrar a alguien que…” donde se enumeran aspectos como “que hable otro idioma”, “que le guste caminar descalzo”, etc. Deben caminar por la habitación hasta encontrar a la persona y escribir su nombre. Luego, se hace una puesta en común.

  8. El cumplido

    Propicia un buen clima en el aula. Se escriben los nombres de los alumnos en papeles y se les introduce en una bolsa. Cada estudiante toma uno, y en una hoja elaborarán un detalle para el compañero cuyo nombre estaba en el papelito. Pueden hacer listas de las cualidades que lo caracterizan, dibujos, escribir poesías o lo que se les ocurra.

  9. Aprendiendo a resolver conflictos

    Se explica a los participantes qué es un conflicto, y se les pide que individualmente escriban las consecuencias de resolver un conflicto de forma correcta, agresiva o pasiva. En grupos de 4 o 5 discutirán sobre la mejor forma de resolverlo y luego se hará una puesta en común.

  10. La tienda mágica

    Permite conocer y apreciar los valores del otro. El organizador refiere que hay una tienda donde ese día todos los que entren pueden tomar lo que deseen sin pagarlo, pero no se puede comprar cosas materiales. Cada uno debe decir al grupo lo que comprará, y se anotarán en la pizarra las compras más repetidas o más originales. Se reflexiona sobre la escala de valores.

Juegos y Habilidades Socioemocionales

Francisca Sáez, Directora Ejecutiva, Corporación Educacional Eventuras entrega consejos de los tipos de juegos mediante los cuales los niños y niñas pueden desarrollar y reforzar habilidades socioemocionales.

¿Sabías que el juego es una de las herramientas más poderosas que tenemos como adultos para potenciar las habilidades de amistad, resolución de conflictos y auto regulación emocional en los niños\as? “Durante el juego, los niños\as ponen en práctica las habilidades sociales adquiridas tanto en el colegio como en las casas, y nosotros, como adultos, debemos aprovechar esta oportunidad para elogiar e incentivar conductas positivas en la interacciones con sus pares”, explica Francisca Sáez. “Por ello, es fundamental recordar que, como adultos somos el modelo a seguir de nuestros niños y niñas, por lo tanto, cuando participamos del juego, tenemos la oportunidad de mostrar con el ejemplo esos comportamientos positivos que queremos ver en nuestros niños\as. Por ejemplo, compartir un juguete, esperar el turno o mostrarles la forma en que nosotros regulamos emociones fuertes de la manera apropiada, como la frustración o la impaciencia”, agrega la profesional.

La experta además enfatiza que, contrario a lo que se suele pensar, “aunque somos seres sociales por naturaleza, las habilidades sociales no se desarrollan necesariamente por instinto. Como adultos, debemos asumir la responsabilidad de fomentar estas competencias en nuestros niños y niñas”.

Juegos y Aprendizaje Académico

La profesional de Corporación Eventuras aclara que “cuando hablamos de aprendizaje académico hay algo que tiene muchísima evidencia y usualmente dejamos de lado. El cerebro humano aprende a través de emociones y experiencias positivas, así lo han evidenciado numerosos estudios y la experiencia de nuestros docentes”. “Bajo este contexto, el juego es un banco de experiencias positivas que podemos utilizar como estrategia para la enseñanza de conocimientos y habilidades. Por ejemplo, cuando el adulto actúa como un comentarista deportivo del juego, describiendo de manera específica los objetos y lo que está ocurriendo, está ampliando el vocabulario de su hijo, enseñando nombres, formas y colores”, agrega.

Tips de Juegos que Fomentan Conductas Sociales en Casa y el Aula

La profesional de Corporación Eventuras entrega los siguientes consejos del tipo de juegos que se pueden incorporar que ayudan a desarrollar habilidades sociales en niños y niñas:

  • Cualquier juego que involucre movimiento y escuchar con atención promueve el desarrollo de habilidades ejecutivas, que son la llave maestra para aprender desde matemáticas hasta un deporte o habilidades sociales. En esta categoría podemos encontrar juegos tan conocidos como «Simón manda».
  • Los juegos que son guiados por los niños, es decir, dónde ellos crean y dirigen el juego, también son ideales para fomentar conductas sociales. Dejar que ellos guíen el juego es una tremenda oportunidad para que puedan conocerse a sí mismos, explotar su creatividad, ganar confianza y autonomía. Es por esta razón que cuando los niños\as juegan con cajas o elementos que no son precisamente un juguete, debemos alentarlos y validar el mundo fantástico que están creando.
  • Los juegos o deportes en equipo son otra forma para reforzar habilidades socioemocionales.

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