La depresión es uno de los trastornos de la salud mental más frecuentes en todo el mundo. Es una causa importante de discapacidad a nivel global, incidiendo considerablemente en la carga de morbilidad. En este artículo, te explicamos qué es la depresión, cómo empieza, sus causas y síntomas desde una perspectiva de la psicología.

Según el Dr. Craig Sawchuk de Mayo Clinic, “la depresión es una afección frecuente y grave, pero se puede tratar. Si tienes depresión, no eres el único. En verdad, afecta a personas de cualquier edad, raza, sexo biológico, nivel de ingresos y formación académica”.

¿Qué es la Depresión?

Es importante distinguir entre un episodio depresivo y un trastorno depresivo mayor. En primer lugar, el episodio depresivo puede ser de tipo leve, moderado o grave, sin o con síntomas psicóticos. En cambio, la depresión es un trastorno depresivo mayor en el que deben estar presentes los síntomas mencionados con anterioridad durante más de dos semanas.

“La depresión podría estar acompañada de pensamientos de muerte recurrentes, donde puede existir no sólo miedo a morir sino que también, falta de ganas de vivir”. La depresión es una enfermedad dentro del ámbito de la salud mental que se encuentra estigmatizada.

Muchas veces se manifiesta con dificultades o en la presencia de enfermedades somáticas como bronquitis recurrentes, úlceras, problemas asmáticos, cefaleas, etc.

Síntomas de la Depresión

La depresión afecta distintas áreas, como los afectos y las emociones, produciendo:

  • Tristeza, desánimo y labilidad emocional.
  • Apatía, irritabilidad, ansiedad.
  • Incapacidad de disfrutar.

Entre las alteraciones del pensamiento están:

  • Fallas de memoria y concentración. “Las personas refieren sentirse más lentas, más torpes, más incapaces de hacer el trabajo que hacían habitualmente”, explica el doctor.
  • Indecisión o inhibición en el actuar.
  • Desesperanza, pesimismo, desvalorización personal o del entorno.
  • Rumiación de problemas. “Uno se da vuelta en las mismas ideas, está como atrapado en los pensamientos: ideas de culpa, ruina, enfermedad o bien, a veces ¬-ya en casos más graves¬-, ideas de muerte, que puedes ser pasivas: 'mire, no me importaría enfermarme y morir' o ya francamente suicidas”, dice el doctor.
  • Alteraciones en los ciclos biológicos de: Sueño, Apetito, Respuesta sexual.
  • Alteraciones de la conducta: Inquietud o inhibición, Desvitalización corporal.

Causas de la Depresión

  • Eventos vitales estresantes, entendidos como circunstancias del ambiente que obligan a las personas a reacomodar estrategias para recuperar el equilibrio perdido.
  • Experiencias infantiles adversas, como abuso sexual y físico; una pobre relación entre los padres y los hijos, discordia o divorcio entre los padres o la pérdida de uno o de ambos antes de los 11 años, tienen asociación estadísticamente significativa con la presencia de sintomatología depresiva en la edad adulta.
  • Ciertos rasgos de personalidad, que son aquellos que implican tendencia a desarrollar trastornos emocionales ante la exposición al estrés, como inseguridad o sentimientos de minusvalía y fracaso. “No es lo mismo tener un rasgo del carácter que un trastorno de la personalidad", apunta el doctor. Ese trastorno de la personalidad, en el caso de una depresión, facilita la aparición de síntomas, precipita y modifica las manifestaciones clínicas y empeora el curso de la enfermedad.

Tratamientos Disponibles para la Depresión

Según la psicóloga Jennyfer Araya, existen tratamientos para la depresión de dos tipos: farmacológico y psicoterapéutico. Hoy en día, existen diversos tratamientos efectivos para la depresión, estos ayudan a las personas a reducir y hasta eliminar los síntomas que provoca dicha condición. La selección del mejor tratamiento terapéutico para la depresión va a depender de cada paciente y profesional a cargo, ya que cada persona es un mundo y puede reaccionar de diversas maneras a ciertos tratamientos.

El tratamiento consiste en una intervención por parte de profesionales del área, como psicólogos y/o psiquiatras. El tipo de terapia en cada caso, se adaptará a los síntomas y diagnóstico específico de cada consultante. El tiempo para tratar la depresión va a cambiar dependiendo del caso y gravedad que esté viviendo el consultante.

Tipos de Tratamiento

  • Psicoterapia: La psicoterapia es una intervención verbal que tiene un fundamento teórico específico. Se da entre dos o más personas (el terapeuta y, por ejemplo, una persona o una pareja o un grupo familiar) y está destinada a lograr un cambio en la conducta. Permite potenciar y mejorar las herramientas personales para la resolución de problemas, mejorar las distorsiones cognitivas o las falsas creencias.
    • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): También conocida como Terapia de Conducta Cognitiva.
    • Terapia Interpersonal (TIP): La TIP es un tipo de psicoterapia que centra en el corazón de las personas las relaciones y vínculos afectivos.
  • Tratamiento Farmacológico: Otra opción de tratamiento, que va de la mano a la psicoterapia, es el tratamiento farmacológico. También están los ansiolíticos, estabilizadores del ánimo o potenciadores de la respuesta antidepresiva. Son fármacos que se usan para que los antidepresivos sean aún más eficaces. Ambos deben ser recetados por un psiquiatra.
  • Intervenciones Sociales y Ambientales: Las intervenciones sociales y ambientales son modificaciones un poco más amplias que buscan que la persona enfrente de mejor manera el día a día, que evite conductas que la enferman y que mantenga naturalmente el autocuidado y la salud.

Es muy importante la voluntad de mejorar, sin embargo, como esta es una enfermedad del cerebro, la sola voluntad no basta: necesitamos voluntad más tratamiento”, explica el doctor Koppmann. La depresión debe tratarse porque, de otro modo, más de un 40% de los pacientes va a permanecer deprimido. una fase de mantención, que es indefinida.

El Rol del Carácter y la Resiliencia

Aquí la autoestima es muy importante, ya que es un componente emocional básico para el bienestar. desarrollar síntomas emocionales frente a la adversidad. Igualmente, la inseguridad supone una baja efectividad para afrontar y gestionar dificultades.

La resiliencia, por otra parte, es la capacidad de una persona para adaptarse de forma positiva ante situaciones que le son adversas, también de regular de forma eficaz las emociones. podemos ir desarrollando a lo largo de la vida y en la interacción con los demás”. Es decir, no es que se tenga o no se tenga, se puede desarrollar y por eso es fundamental la educación temprana.

Cuando un paciente presenta síntomas que lo hacen creer que sufre de una depresión es importante consultar precozmente, con el fin de aliviar su sufrimiento y evitar un empeoramiento de su cuadro.

Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico.

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