La depresión (Trastorno Depresivo Mayor) es uno de los trastornos más comunes en la población y una de las principales causas de suicidio en el mundo.

¿Qué sucede cuando nos quedamos sin trabajo?

“Cuando me dieron la noticia no lo podía creer. Incluso llegué a pensar que podía tratarse de una mala broma. ¿Por qué a mí?, me preguntaba”.

El ser humano se mueve en dos grandes ámbitos: el hacer y el amar. La alteración de cualquiera de ellos afecta directamente al otro y en condiciones de desempleo se puede desestabilizar el equilibrio personal.

Es porque el trabajo implica muchos factores, entre ellos, la seguridad, la autorrealización, el disponer de medios económicos y el sentirse valioso como persona.

De acuerdo a lo que sostiene el especialista, en un comienzo la persona puede intentar racionalizar por qué la despidieron: mayor o menor edad, nivel de capacitación, cantidad de años en la empresa, etc. Pero independiente de que logre identificar esa causa, de todas formas queda en una situación de mucha desprotección.

Si quedar cesante es un acontecimiento difícil de enfrentar y superar, perder el trabajo es todavía más complicado cuando se trata de un jefe de familia, que se encuentra en plena etapa de criar y educar hijos.

Dependiendo de las características propias, se puede contar o no con las herramientas para compensar bien este impacto y adaptarse.

Según el psiquiatra, en el caso de los hombres, en una primera instancia tratan de mantener sus rutinas, saliendo de la casa relativamente a la misma hora, recurriendo a todos sus contactos y pensando dónde pueden ir a dejar su currículo.

Sin embargo, en la medida que el tiempo transcurre y no aparecen posibilidades reales de trabajo, empiezan a pasar más tiempo en la casa y van cambiando los roles.

Dejan de ser el papá proveedor y pasan a ser uno más en la casa, donde muchas veces hasta el sentido de autoridad se pierde. Comienzan a notar cosas que antes nunca habían advertido -si algo está sucio o no está funcionando, por ejemplo-; van al supermercado y tratan de reducir los gastos; están más pendientes de la duración de las duchas y el uso de la calefacción; hacen los turnos del colegio, etc.

El Impacto en la Dinámica Familiar

Cuando un jefe de hogar se queda sin empleo, toda la estructura familiar se afecta. Pero es importante tener en cuenta que la familia -cónyuge, hijos, hermanos, padres- es el principal apoyo y respaldo para que esa persona esté en condiciones que le permitan salir a buscar trabajo nuevamente.

Escribir una lista de contactos y proponerse visitar a cierto grupo por día. Ser realista y no generarse expectativas desproporcionadas.

Causas de la Depresión por Desempleo

La verdad es que de esto se habla poco, no es una conversación que se tenga en la sobre mesa, sino que se tiende a evitar, muchas veces por desconocimiento, por pensar que la depresión «es una mentira» o la dificultad de abrirse a hablar sobre las emociones por considerar que es signo de debilidad.

Factores que pueden desencadenar la depresión:

  • Factores genéticos: Las investigaciones muestran que un alto porcentaje de las personas con depresión tienen o han tenido algún familiar directo con depresión.
  • Factores ambientales: El duelo, la cesantía, problemas familiares y laborales puede desencadenar una depresión.
  • Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días.

Tratamiento y Apoyo

Una vez que conocemos estos antecedentes es necesario entender que para ayudar a una persona con depresión, es importante que haya sido diagnosticada por un profesional de la salud mental (psicólogo o psiquiatra) ya que existen muchas personas que creen sufrir depresión pero en realidad es otra cosa.

¿Cómo se puede evitar caer en ese tipo de enfrentamientos?

A juicio del especialista, en esto influye mucho la situación matrimonial y familiar previa. Algunos hombres aceptan bien que su mujer sea quien aporte gran parte o la totalidad del presupuesto familiar durante ese período de tiempo, pero a otros les cuesta mucho perder ese rol de proveedor.

A medida que pasan las semanas pueden aparecer síntomas como angustia, irritabilidad, mal humor, disminución del apetito sexual, fragilidad emotiva y pérdida del entusiasmo.

En ese sentido, el profesional sostiene que frente a una situación de desempleo es normal sufrir cierto grado de angustia, “pero una angustia que movilice al sujeto, que lo estimule a acciones concretas, específicas y útiles.

¿Cómo Ayudar a una Persona con Depresión?

Acompañar emocionalmente: Es una de las principales cosas que se deben hacer pero no todos saben como hacerlo. Validar sus sentimientos: Muchas personas cuestionan o invalidan lo que está sintiendo la persona con depresión, esto hace que se sienta aún peor.

Ayúdele a que cuide su higiene del sueño, es muy importante que siga una rutina donde se duerma y despierte a una hora determinada todos los días, lo ideal es que duerma entre 7 horas y media a 8 horas.

Pregunte por su ideación suicida, es esperable que alguien con depresión haya pensado en algún momento en terminar con su vida o simplemente desaparecer.

Buscar actividades recreativas como salir a caminar, conversar al aire libre, andar en bicicleta o ver una película puede ayudar, quizás no siempre esté con el ánimo para hacerlo, por lo que no hay que forzar a la persona, solo incentive y busque alternativas.

El apoyo constante a una persona con depresión puede ser difícil y frustrante a veces, busque la forma de que alguien más ayude en el proceso, mientras más redes de apoyo tenga la persona es mejor, obviamente es ideal que sean de calidad y tengan en consideración los puntos anteriores.

Finalmente, comprender la depresión como una enfermedad, no es una decisión, falta de voluntad o un simple capricho, las personas sufren y es importante ponerles atención, que se sientan escuchadas.

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