La modernización de la economía mexicana se ha estructurado a través de diversas reformas, clasificadas en tres generaciones por autores como Cabrera (2015). La segunda generación, iniciada en los años noventa, se centró en consolidar los logros previos y avanzar en la modernización del país, abordando tanto aspectos macroeconómicos como microeconómicos.

La tercera generación de reformas, de corte esencialmente microeconómico, surgió a principios de la década actual. Esta última se basa en la premisa de que el bajo crecimiento del producto potencial se debe a la tendencia decreciente de la productividad factorial total (PTF) desde 1981. Al revertir esta tendencia, se esperaba que la economía recuperara el crecimiento.

En este contexto, la formalización implicaría la modernización y capitalización de un amplio sector económico, lo que elevaría la productividad media laboral y la factorial total, estimulando el crecimiento potencial de la economía. Levy (2010) argumentaba que la Ley Federal del Trabajo promovía la informalidad y la baja productividad al imposibilitar el trabajo flexible (Chiquiar y Ramos-Francia, 2009).

El Debate sobre la Reducción de la Informalidad

¿Era la reducción de la informalidad la mejor vía para recuperar el crecimiento económico? Los resultados disponibles no parecen confirmarlo, ya que el incremento en la ocupación formal y la reducción de la tasa de informalidad desde 2013 se asociaron a la caída del crecimiento del producto potencial y de la productividad laboral media. No obstante, se detuvo la caída secular de la PTF.

Este artículo ilustra este resultado al demostrar que en 2013.12, un año después del inicio de la reforma laboral, se observó un cambio estructural en la Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación (TCCO). Este cambio refleja una alteración profunda del mercado laboral mexicano, que elevó la ocupación formal pero también aumentó los indicadores asociados a la precarización laboral.

En efecto, creció la TCCO y el porcentaje de personas que perciben hasta un salario mínimo (1SM). Este trabajo se estructura de la siguiente forma: primero, se revisa la literatura y se recuperan los argumentos centrales de la reforma laboral y el apoyo de la reforma hacendaria. Luego, se presentan los hechos estilizados y los cambios en el mercado laboral como consecuencia de estas reformas. Finalmente, se emplea la regresión categórica para corroborar cambios relevantes en la media de las tasas de crecimiento de las variables analizadas.

Visiones y Objetivos de la Reforma Laboral

Existe una visión de que el alto empleo informal se explica por la falta de crecimiento, y viceversa. Se argumenta que al formalizar el empleo informal, se aumentaría la seguridad social y la capacitación, lo que incrementaría la productividad total y, por ende, el crecimiento. Esta hipótesis se encuentra explícitamente en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.

Levy (2010) señala que el empleo informal es resultado de los desincentivos institucionales para la formalización del empleo y propone crear incentivos para la incorporación de trabajadores al empleo formal, como la simplificación impositiva. La reforma laboral también buscó ampliar las formas de contratación para facilitar la incorporación de jóvenes y mujeres al mercado laboral, mediante la adición de modalidades como periodos de prueba, capacitación laboral y trabajo de temporada (Presidencia de la República, 2014). Además, se incorporó específicamente la subcontratación (outsourcing).

Adicionalmente, se limitó el pago de los salarios caídos para resolver controversias laborales, estableciendo un límite de un año desde que se dictara sentencia. Para reducir la informalidad, se implementaron beneficios fiscales a través del programa Crezcamos Juntos en 2014, como parte de la reforma hacendaria. Este programa buscaba hacer atractiva la transición a la formalidad, involucrando a diversas áreas del gobierno federal, estatal, municipal y al sector privado.

El Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repeco) desapareció y las personas que ingresaron al RIF, al término de los beneficios, se integraron automáticamente a un régimen reservado anteriormente a las empresas grandes.

Análisis de los Resultados de la Reforma Laboral

La reforma laboral fue promulgada en noviembre de 2012, y se considera que sus efectos se hicieron evidentes a partir de 2013.12. Para evaluar sus resultados, se examinaron las tasas de crecimiento promedio del PIB (Y), del producto potencial (YP), del número de asegurados totales al IMSS (L), del número de asegurados permanentes (LP), del número de asegurados eventuales (LE), de la tasa de informalidad laboral (TIL), de la tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), del porcentaje de la población que percibe hasta 1 salario mínimo (1SM) y del porcentaje de la población que percibe cinco o más salarios mínimos (5SM).

La reforma laboral incrementó sustancialmente la tasa de contratación de empleos formales y redujo la informalidad y la tasa de crecimiento de empleos eventuales. Sin embargo, no aumentó la tasa de crecimiento del producto observado ni la del potencial, y aumentó notablemente TCCO y 1SM, en detrimento de 5SM.

Uno de los resultados más relevantes de ambas reformas fue el aumento en la creación media de empleos formales, pasando de 620,669 personas en 2010-2012 a 670,237 en 2013-2018, lo que representa un crecimiento medio de 8%.

Es importante señalar que uno de los objetivos de la reforma laboral era incorporar a más mujeres al mercado laboral, debido a su baja tasa de participación en comparación con otros países de igual desarrollo. Sin embargo, no se observaron cambios significativos en las tasas de participación masculina, femenina y total.

Contrario a lo esperado, la reforma laboral no aumentó la flexibilidad, medida a través de la relación LE/LP, ya que esta relación muestra un aplanamiento posterior a la aplicación de la reforma.

Costos Sociales de las Reformas

Los beneficios anteriores tuvieron altos costos sociales. TCCO y TIL parecen ser las variables más afectadas por las reformas. TCCO disminuía anualmente en promedio 1,56% antes de la Gran Recesión y después de ella disminuía a una menor velocidad (0,19% en promedio). Desde que comenzó a dar frutos la reforma laboral, ha incrementado 0,60% cada año. TIL disminuía 0,77% por año antes de la crisis y después subió en 0,051%. Después de 2013, se observa un efecto de traspaso de TIL a TCCO, sugiriendo que la reforma laboral y el programa Crezcamos Juntos fueron exitosos en reducir la informalidad laboral, pero a costa de precarizar el empleo.

El padrón de contribuyentes (Cont) creció en más del doble desde 2013, lo que hizo que los ingresos tributarios alcanzaran una cifra histórica. Junto con el incremento de TCCO, hubo una pérdida absoluta y relativa de trabajos bien remunerados (5SM) respecto de los que perciben 1SM.

Un análisis simple de elasticidades de las variables del mercado laboral respecto del PIB permite sintetizar los resultados hasta ahora reportados.

De igual modo, PTF no corrigió la tendencia negativa que se venía observando desde 1981, pero se atemperó entre 2013 y 2016, último dato disponible.

La contabilidad del crecimiento que hace el proyecto KLEMS (INEGI, 2019b) corrobora que desde 2012 la aportación del trabajo al crecimiento económico, además de ser muy baja, ha caído sostenidamente.

Recordemos que un objetivo central de la reforma laboral era incorporar parte importante del bono demográfico a la actividad productiva. Este sector de la población no logró incrementar su contribución al crecimiento económico, mientras que la contribución de los adultos con escolaridad media siguió siendo muy inestable y cayó claramente en forma tendencial, aún más desde 2012.

Como consecuencia de haber aumentado la intensidad laboral de la estructura productiva sin haber incrementado su productividad, a la vez que no aumentó la eficiencia del capital, el crecimiento (observado y potencial) cayó de manera preocupante desde 2013.

Corroboración Estadística de la Hipótesis Central

Para corroborar con rigor estadístico nuestra hipótesis central, ocupamos la técnica de Regresión Categórica (Haber et al., 2001) que asigna dummies a las categorías utilizadas en el modelo. Por ende, la Regresión Categórica es equivalente a un Análisis de Contraste de Medias (Camacho, 2019, p. 34).

En la columna 2 del Cuadro 4 se presentan las medias de cada variable para el primer periodo y en la columna 3 del segundo. La columna 4 presenta la diferencia de la media entre los dos periodos. Observamos cambios estadísticamente significativos (al 95%) en 2013.12 en todas las variables, lo que es congruente con nuestra hipótesis, con excepción de PMeL, que solo es significativo al 90%.

Tabla Resumen de Tasas de Crecimiento Promedio

Variable 2010-2012 2013-2018 Cambio
PIB (Y) X.X% Y.Y% Z.Z%
Producto Potencial (YP) A.A% B.B% C.C%
Asegurados Totales al IMSS (L) D.D% E.E% F.F%
Tasa de Informalidad Laboral (TIL) G.G% H.H% I.I%
Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación (TCCO) J.J% K.K% L.L%

Las reformas que aquí llamamos de tercera generación, que se aplicaron durante 2012-2015, buscaron incrementar la productividad y así elevar el crecimiento económico. La reforma laboral, acompañada por la reforma hacendaria, elevó como nunca la generación de empleos, básicamente a partir de su formalización.

Sin embargo, hasta ahora, no parece existir un vínculo directo entre la formalización laboral y el crecimiento económico, ya que aunque se crearon más puestos de trabajo formales, con la consecuente reducción de la tasa de informalidad, el crecimiento del producto (observado y el potencial) se redujo notablemente y aumentó la precarización laboral.

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