Uno de los requerimientos fundamentales de cualquier análisis dinámico de los agregados laborales es la comparabilidad de los indicadores. Con frecuencia, los institutos nacionales de estadística se ven en la necesidad de reformar sus instrumentos estadísticos, procedimientos de recolección de información, metodologías de cálculo de indicadores, etc., con el objetivo de mejorar la capacidad de descripción y análisis del estado y evolución del mercado laboral. Asimismo, múltiples instancias como la Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (CIET), en el marco de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), establecen periódicamente recomendaciones y directrices que buscan armonizar los mecanismos de medición.
Mediante la implementación de mejores prácticas acerca de los criterios de evaluación e indicadores generados, se busca que la información sea consistente y comparable entre países. Los cambios propuestos no están exentos de críticas tanto de carácter técnico como político-institucional, sobre todo cuando estos impiden la comparabilidad de la información y los quiebres observados no se relacionan con la dinámica real del mercado. Este es el caso de Ecuador.
Cambios Metodológicos en Ecuador
En 2007, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) del país implementó una nueva metodología para la construcción de los indicadores del mercado laboral, con dos objetivos fundamentales: i) unificar las estadísticas laborales derivadas del levantamiento de información por parte de un ente externo; y, ii) acogerse a los estándares internacionales sugeridos por la CIET. Este nuevo marco conceptual presenta algunos cambios en los conceptos y preguntas del instrumento de recolección de la información (formulario) en la Encuesta Nacional de Empleo y Desempleo (ENEMDU), principal fuente de información de las estadísticas laborales en el país.
El cambio metodológico produjo amplia inconformidad en analistas económicos, tomadores de decisión y usuarios generales de la información de los agregados laborales. El presente documento expone un ejercicio de consolidación de la tasa nacional de desempleo del Ecuador, comparable para el período 2000-2016. A partir del uso de información microeconómica de las encuestas de hogares, la metodología propuesta se basa en la reclasificación de los individuos en las categorías de desempleados e inactivos, respondiendo fundamentalmente al cambio en el período de referencia de 5 a 4 semanas de búsqueda de empleo.
La propuesta presentada considera tanto un criterio óptimo de selección del modelo a emplear como el empalme de las series desde dos perspectivas: la aplicación de la metodología nueva al período previo, y la extensión de los criterios de la metodología antigua a las estadísticas poscambio.
Experiencias Internacionales: El Caso Colombiano
Existen múltiples experiencias internacionales que engloban cambios metodológicos que devienen en modificaciones de los agregados laborales. Guataquí y Taborda (2006) exponen una breve reseña de los cambios metodológicos en el caso británico, español, italiano y de Trinidad y Tobago. En la región, varios países han emprendido estos cambios metodológicos en la última década. El caso más cercano al Ecuador es el caso colombiano.
En Colombia, en el 2000, por medio del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) se realizaron cambios metodológicos profundos en busca de acoger las recomendaciones de las organizaciones internacionales involucradas en las estadísticas laborales, principalmente la OIT. La Encuesta Nacional de Hogares (ENH), vigente desde 1976 y levantada de forma trimestral, similar al caso ecuatoriano, fue reemplazada en el 2001 por la Encuesta Continua de Hogares (ECH), con una periodicidad mensual mediante el Sistema Continuo de Recolección de Datos.
Adicionalmente se realizaron cambios en la cobertura de la muestra y definiciones que afectaron a los agregados laborales, en particular a la categoría de desocupados, mediante la modificación de la Población en Edad de Trabajar (PET). Cambios en la definición de los Trabajadores Familiares Sin Remuneración (TFSR). Cambios en la clasificación del desempleo abierto y el desempleo oculto.
Como resultado de estas modificaciones se evidenciaron cambios significativos en la evolución de los indicadores laborales colombianos. En búsqueda de armonizar las metodologías, Lasso (2002) aplica modelos de probabilidad para la reclasificación de los TFSR de acuerdo con el número de horas trabajadas a la semana (menos de 15 horas), así como el criterio de disponibilidad inmediata para la posterior homogenización de las series temporales. Su aproximación corrige la influencia del factor estacional, a partir de las encuestas de hogares y las definiciones de población ocupada, desempleada e inactiva.
Arango et al. (2006) expanden este análisis remediando potenciales sesgos de variables omitidas en los factores determinantes de la reclasificación; por ejemplo, incluyendo en las estimaciones otros controles relacionados a: ciudad, grupos de edad, entre otros; así como múltiples factores estacionales. Adicionalmente, los autores utilizan una segunda metodología de empalme a partir de datos agregados del mercado laboral (aproximación macro). Observan que aproximadamente 11% de reclasificación de los desocupados como inactivos entre el 2001 y 2005 se deriva del cambio en el criterio de disponibilidad inmediata, lo que se traduce en una reducción de la tasa de desempleo de aproximadamente 1,9 puntos porcentuales; mientras que solamente 0,1 puntos porcentuales devienen de los cambios en los TFSR.
Cambios en el Sistema Estadístico Ecuatoriano
En el Ecuador, en junio del 2007, el Banco Central del Ecuador, que hasta entonces coordinó la Encuesta de Coyuntura del Mercado Ecuatoriano, firma un convenio con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) para que sea esta institución la encargada del levantamiento de información. A partir de septiembre del 2007, el proceso operativo de levantamiento de información pasó a manos del INEC, ente rector de las estadísticas nacionales.
Al mismo tiempo, se implementa el Sistema Integrado de Encuestas de Hogares (SIEH) cuyos dos cambios más relevantes son: la modificación del marco muestral a partir del VI Censo de Población y V de Vivienda del año 2010, en donde la representatividad muestral se amplía a nivel provincial, regional, urbano-rural y cinco ciudades principales: Quito, Guayaquil, Cuenca, Machala y Ambato (se excluye la región insular). Además de modificar el marco muestral y los procedimientos de levantamiento de encuestas en los operativos de campo, los cambios son fundamentalmente conceptuales.
Se modifican las definiciones de las preguntas de los formularios de la encuesta con los que se construyen los indicadores laborales. Estos cambios afectan a la conformación de la Población Económicamente Activa (PEA) y por tanto a la Población Económicamente Inactiva (PEI). Uno de estos cambios, en el que no existe un mecanismo instrumental adecuado que permita una eficaz reclasificación de los individuos, es precisamente el relacionado al desempleo (abierto y oculto).
Como muestra la Tabla 1, el período referencial de búsqueda de empleo, para la clasificación de un individuo como desempleado o inactivo, cambia entre metodologías. Mientras en la metodología “antigua” el período de referencia para la búsqueda de empleo fue de 5 semanas anteriores a la fecha de la entrevista, este período se redujo en una semana en la “nueva” metodología, pasando a ser de 4 semanas. La consecuencia obvia de este cambio es una reducción del número de individuos en la categoría de desempleados. Como resultado del cambio metodológico, la tasa de desempleo cayó en un solo año en aproximadamente 1,3 puntos porcentuales.
Para identificar la población desempleada, la ENEMDU hasta el año 2006 incluyó preguntas como: “¿buscó trabajo la semana pasada?”, “¿estuvo buscando trabajo las cuatro semanas anteriores a la semana pasada?”, “¿hace cuánto tiempo busca trabajo?”, “¿por qué motivos no buscó trabajo?” y “¿desea trabajar y está disponible para hacerlo?”. En su lugar, a partir del 2007 se incluyen las siguientes preguntas: “¿en las últimas cuatro semanas ha realizado alguna gestión para aumentar las horas de trabajo o cambiar de trabajo?”, “¿hace cuánto tiempo busca trabajo?”, “¿por qué razón no buscó trabajo?” y “¿está disponible para trabajar?”. La pregunta central que dificulta la identificación de la población desempleada es la que hace referencia al período de búsqueda de empleo que cambia de cinco semanas a cuatro.
Las preguntas de identificación para la población de empleados no se modifican con la nueva metodología. Por tanto, es necesario establecer una estrategia que permita identificar a los individuos según su decisión de búsqueda en esa semana adicional de la que no se dispone de información.
Modelo de Oferta Laboral y Reclasificación
El ejercicio de reclasificación para la homogenización de las series de desempleo requiere de un marco que explique la decisión de participación en el mercado laboral de los individuos. El modelo canónico de oferta laboral plantea la dicotomía de la elección entre las horas de trabajo necesarias para mantener un determinado nivel de consumo (C) y la utilidad generada por el disfrute de las horas de ocio (l). El nivel de satisfacción obtenido a base de las decisiones de asignación del tiempo se resume en una función de utilidad simplificada: U(C, l).
Estas decisiones de asignación de tiempo, y por tanto, de participación en el mercado laboral, dependen de si la utilidad del nivel consumo que facilita el salario de mercado -el costo de oportunidad del ocio- es mayor a la utilidad del nivel de consumo posible mediante el salario de reserva -el incremento mínimo de ingreso para trabajar la primera hora-; condicional en otros factores, como ingresos no laborales, y tomando en consideración las preferencias, representadas en la forma funcional de la utilidad.
El salario de reserva de un individuo constituye una variable latente (no observada) y, por tanto, la información disponible no permite determinar si este es mayor, menor o igual al salario de mercado (observado). El individuo busca trabajo únicamente si y* > 0 es decir, si el salario de mercado es mayor al salario de reserva; y deja de buscarlo si y* ≤ 0. La teoría sugiere que, frente a un salario fijado por el mercado, a mayor salario de reserva menor es la probabilidad de que un individuo busque trabajo; esto debido a que el bienestar que le genera el salario de mercado no justifica modificar su condición laboral y obtener empleo.
Para identificar la condición laboral de un individuo es necesario distinguir qué factores están correlacionados en la caída del salario de mercado, provocando que individuos considerados antes como desempleados en la antigua metodología (periodo de tratamiento) sean reclasificados como inactivos en la nueva, ya que no buscaron trabajo en el nuevo período de referencia establecido en la encuesta. en donde y toma el valor de 1 si el individuo es inactivo, es decir, no buscó trabajo en el período de análisis por razones identificadas en la encuesta.
La realización de la variable latente puede modelarse en función de las características del individuo y los factores que determinan la oferta laboral. el error idiosincrático. Se evalúa la probabilidad de que un individuo i no busque trabajo (sea inactivo), a partir de la distribución de los errores.
La selección de la densidad acumulada F(.) tiene varias alternativas. Para la aplicación empírica preferimos una distribución logística (modelo logit) por tradición (relacionada al Modelo de Utilidad Aleatoria) y facilidad de exposición e interpretación de los coeficientes estimados; no obstante, se puede reemplazar esta especificación asumiendo distribuciones alternativas; por ejemplo, la distribución normal (modelo probit). Ambas especificaciones de reclasificación arrojan resultados similares y las conclusiones de nuestro estudio no se alteran.
en donde, la razón de probabilidades, entre ser inactivo o desempleado, varía en función de una combinación lineal de los factores que intervienen en la decisión de búsqueda de empleo.
Modelos de Duración y Análisis de Supervivencia
Una aproximación análoga, que se concentra en modelar el tiempo de búsqueda (T > 0), en lugar de la decisión acerca del salario de reserva, es el uso de un modelo de duración o análisis de supervivencia. En este planteamiento el suceso de análisis es el período de búsqueda de empleo. Empleando las variables explicativas se puede modelar los parámetros de la probabilidad de que un individuo de la muestra se mantenga activamente en la búsqueda de trabajo en un período de referencia (P (t ≤ T ≤ t + h | T ≥ t)), según la metodología de análisis: 4 o 5 semanas, para la nueva y vieja metodología, respectivamente. Por ejemplo, condicional en haber buscado empleo en las últimas 4 semanas (t), ¿cuál es la probabilidad de que continúe en la búsqueda una semana adicional (h)?.
De esta forma, se puede modelar si un individuo se clasifica como activo o inactivo, en función del tiempo que dura la transición de búsqueda de empleo (hazard rate). Condicional en disponer de información específica respecto del tiempo de búsqueda de empleo (T), esta aproximación es potencialmente preferible, porque modela directamente una variable aleatoria cuya distribución se puede asumir de manera paramétrica (ej. exponencial, Weibull, log-normal, etc.) o no paramétrica.
No obstante, debido a la información disponible en las encuestas de empleo, su aplicación para el empalme en el caso de Ecuador es limitada. En particular, la encuesta no recoge el tiempo de búsqueda de empleo de los individuos, variable necesaria para una modelización consistente en el análisis de duración de empleo. Por el contrario, la encuesta recoge una respuesta binaria a una pregunta cuyo tiempo de referencia está preestablecido por la metodología de levantamiento de información. El objetivo fundamental de la aplicación es corregir el nivel de desocupados y, por consiguiente, el nivel de la Población Económicamente Inactiva-PEI en los agregados laborales.

