El presente artículo se desarrolla como un espacio investigativo de corte monográfico que incluye la suma de sus posteriores reflexiones y propuestas, llevadas a cabo por estudiantes de Trabajo Social, quienes en respuesta a las tensiones sociales actuales, principalmente enfocadas en infancia, generan una búsqueda sistemática y crítica respecto de formatos de intervención respetuosos, teniendo como base los imperativos éticos de abordaje en infancia. El presente ejercicio investigativo monográfico se desarrolla como un desafío colaborativo disciplinar que desemboca en un proceso reflexivo y de propuesta en torno a futuras líneas interventivas del Trabajo Social. El desarrollo del proceso metodológico adoptó el modelo de impecabilidad en el quehacer, tal como lo plantea el doctor Humberto Maturana.

En esta cocreación se busca la disposición a ver y corregir los errores, tanto propios, de la disciplina del Trabajo Social, como los que enmarca el Estado de Chile en relación con el tratamiento y real protección de la infancia, basándose en una profunda búsqueda bibliográfica relativa a los avances de la implementación de la CIDN en Chile, sus desafíos y complejidades, generando un especial desarrollo en la búsqueda de nuevos formatos de intervención basados en el respeto y el apego, que permitan otorgar una respuesta a la infancia.

Contexto y Desafíos Iniciales

El inicio de esta investigación se dio en el contexto de los cambios sociales que se vivencian en Chile y en parte de Latinoamérica, teniendo como telón de fondo la complejidad, la incertidumbre y sueños de bienestar social, en especial dirigidos hacia nuestra infancia. Esta complejidad se cristaliza en un duro choque entre las necesidades básicas y emocionales de la sociedad en su conjunto y los dictámenes de lo establecido, todo lo que exige una revisión personal y profunda de aquellos aspectos que se entienden como prioritarios y éticamente necesarios.

Este espacio reflexivo y transformador con orientación a la impecabilidad, derivó en que el proceso se dirigiera hacia la relación entre infancia, Estado y amor. Dicha relación nos interpela como trabajadoras y trabajadores sociales en los ámbitos valóricos, emocionales y principalmente metodológicos.

El Rol del Estado y la Protección de la Infancia

Desde comienzos de los años noventa Chile es parte de un grupo de estados que protegen la infancia a través de la ratificación de la Convención Internacional de los Derechos de la Niñez (CIDN), siendo una de sus acciones más concretas la creación de un organismo gubernamental (Servicio Nacional de Menores) para dar respuestas a las problemáticas de la niñez y adolescencia en las últimas décadas. No obstante, esta entidad se ha caracterizado por un sinnúmero de denuncias sistemáticas a los derechos de los/as NNA provenientes de los distintos organismos públicos y privados.

Sumado a esto, se encuentra vigente la Ley de Menores, promulgada en 1967, la cual se traduce en una intervención estatal reactiva que opera sobre la niñez y adolescencia en situación irregular y que, por ende, requieren de protección y rehabilitación desde una perspectiva judicial, para “[…] una consideración integral de la niñez y la adolescencia como un grupo de interés prioritario que de forma a una política pública eficiente” (Siles, 2017, p.

Sin embargo, este nuevo proyecto que pretende cambiar las directrices de Sename tiene bajo su responsabilidad un gran desafío, ya que en la cotidianidad existen falencias graves que van más allá de aquellos cambios administrativos. Un estudio realizado por el Comité de los Derechos de la Niñez de las Naciones Unidas evidencia graves violaciones a los Derechos Humanos de niños y niñas, los cuales se ven implicados en medidas judiciales que apelan a la limitada acción de los jueces para detener situaciones de vulneración en vez de tener en consideración el interés superior del niño, priorizando la internación por sobre otras alternativas de intervención para las familias (Comité de los derechos de la Niñez, 2018, p.

Por otro lado, el Comité de las Naciones unidas alude un estudio realizado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), según el cual 8 de cada 10 niños, niñas y adolescentes reporta ser castigado por parte del personal por medio de duchas frías, encierros, aislamiento social, prohibición de recreación, etc. En este mismo sentido, cabe mencionar que los equipos profesionales que se encuentran a cargo se ven sometidos a largas jornadas de trabajo y estrés crónico, con turnos que varían entre 12 y 36 horas, dejando entrever la insuficiencia de recursos humanos, así como también la escasa capacitación del personal, repercutiendo considerablemente en el cuidado y protección de los/as niños y niñas (Comité de los derechos de la Niñez, 2018, p.

Las investigaciones han demostrado que Sename ha sido un organismo incapaz respecto de las problemáticas que afectan a la infancia, destacando las violaciones de los Derechos Humanos de niños, niñas y adolescentes que son parte de esta gran red, generando la dicotomía de Estado que protege y estado que vulnera. Estos informes evidencian la crisis del Sistema Proteccional y el riesgo inminente de los/as NNA que se encuentran bajo el amparo de esta institución. Este problema ocurre a partir de un Estado ausente en cuanto a medidas efectivas y oportunas para poner fin a tales violaciones de derechos, mientras que, a su vez, el sistema no entrega los cuidados necesarios para la recuperación y rehabilitación física y psicológica que han sufrido los/as niños, niñas y adolescentes (Comité de los Derechos de la Niñez, 2018, pp.

La naturaleza sistemática de las violaciones se debe, por un lado, a la continuada existencia de un sistema de protección basado en una visión asistencialista y una lógica paternalista del estado y, por otro, a la inacción e incapacidad reiteradas de cambiar leyes, políticas y prácticas que se conocían, a través de varios informes de las autoridades, como repetidamente vulneradoras de derechos de los NNA bajo la tutela del Estado (Comité de los derechos de la Niñez, 2018, p.

Además, convergen en las residencias una serie de problemáticas vinculadas con altas cifras de violencia en los centros, lo que a su vez provoca la revictimización de los/las NNA. Otro estudio que se enfoca en el fortalecimiento de la línea de programas ambulatorios del Servicio Nacional de Menores, desarrollado por el Centro de Estudios Justicia y Sociedad, indica que en cuanto al nivel institucional existe una clara descoordinación que no permite ver por medio de evidencias tangibles el impacto que tienen las intervenciones, presentando además deficiencias en los indicadores y medios de verificación, junto a la falta de calidad en las atenciones con largas listas de espera, con un servicio que no se encuentra disponible en todo el territorio nacional.

[…] llamó la atención más de la mitad (51%) de los niños/as y adolescentes que ingresan por primera vez a un programa preventivo, reingresan en tres o más ocasiones nuevamente a la red, lo que acusa la inefectividad de estos programas en la prevención de la cronificación de las vulneraciones de derechos en sus usuarios. En línea con lo anterior, se evidenció que más de un tercio (36%) de estos mismos usuarios que reingresa a la red habiendo pasado por un programa preventivo (Seissus; López y Carvacho, 2019, pp.

Con tales precedentes, es importante también constatar que bajo los contextos en que la mayoría de los niños y niñas se desarrollan, los vínculos que se establecen proceden de relaciones maltratantes carentes de empatía por parte de los adultos responsables, por lo que un vínculo de apego constante y duradero en el tiempo es fundamental para restituir los derechos del niño/a. Con ello se considera que no es necesario solo el vínculo entre el niño/a y su adulto responsable, sino que también establecer un vínculo de calidad entre los profesionales a cargo de la intervención y los sujetos a intervenir (Contreras et al., 2015, p.

Al trabajar desde una vinculación bien tratante con la familia, se logra modelar a su vez vinculaciones generativas al interior de la familia, pues ellos pueden experimentar lazos sociales en los cuales el poder que ostenta el equipo está puesto al servicio del cuidado, la protección y el desarrollo (Contreras et al., 2015, p.

La Teoría del Apego y su Importancia

La teoría del apego de John Bowlby es uno de los estudios más revolucionarios de los años sesenta, ya que define que las experiencias tempranas y la relación primaria con una figura vincular son primordiales para el desenvolvimiento del ser humano. Además realizó diversos estudios, en los cuales demostraba la importancia que tenía el contexto en el desarrollo del infante a partir de niños institucionalizados por robo, separados tempranamente de sus progenitores con consecuencias nefastas para su salud mental (Moneta, 2014, p.

El apego es un proceso que no termina con el parto o la lactancia. Es un proceso que sirve de base a todas las relaciones afectivas en la vida y, en general, a todas las relaciones entre miembros de la misma especie. El apego hacia personas significativas nos acompaña toda la vida, ya sean estos progenitores, maestros o personas con las cuales hemos formado vínculos duraderos (Moneta, 2014, p.

Siguiendo esta misma corriente, Felipe Lecannelier aporta una mirada actual acerca del vínculo de apego, que se relaciona primordialmente con la seguridad emocional y el fomento de relaciones respetuosas por parte del cuidador. El apego con los otros seres humanos ha sido la solución que hemos descubierto para vivir y sobrevivir. ¿Qué implica eso? Que la seguridad emocional se logra a través del vínculo de apego con los cuidadores, y el nivel de seguridad que un niño va a experimentar estará en gran parte determinada por las acciones que ese cuidador realice en aquellos momentos en que más el niño lo necesite (los momentos de estrés) (Lecannelier, 2016, p.

El vínculo de apego comienza en el periodo gestacional y se relaciona directamente con lo que la madre piensa, siente, imagina, todas sus creencias y expectativas respecto de su futuro bebé. Cuando el niño/a nace, este posee una serie de capacidades genéticas que le permiten vivir y desarrollarse, por lo tanto en tal momento el apego juega un rol fundamental porque será a través del fomento de relaciones respetuosas, contenedoras y protectoras que se generará una base emocional segura para el desarrollo de un apego sano. Es decir, el cuidado y el apego se encuentran intrínsecamente conectados, ya que la forma en que los adultos/as cuiden a un infante moldeará su estructura y organización (Lecannelier, 2016, pp.

En la búsqueda de un significado acerca de la importancia del vínculo que se establece entre los/as niños/as y el/la trabajador/a social, se estudia concretamente que el vínculo de apego es una de las aproximaciones más acertadas para aquella relación, considerando que en ella influye constantemente la seguridad emocional que desarrolla un infante, vínculo en el que participamos a través de nuestra acción disciplinaria, dependiendo si los/as niños/as están en una residencia, programa ambulatorio, colegio, entre otros.

Metodología de Estudio

La metodología de este estudio estuvo directamente relacionada con un proceso de carácter monográfico, el cual logró llevarse a cabo por medio de una búsqueda exhaustiva teórico-temática. Se plantean objetivos y tópicos fundamentales para la elucubración, basados en información actualizada y de calidad respecto del tema. Relacionar la metodología AMAR como modelo de intervención para los/as trabajadores/as sociales que intervienen en la infancia temprana (Rodriguez y Valenzuela, 2020, p.

El tópico central de esta investigación hace referencia al concepto vínculo de apego. Uno de los autores más reconocidos es John Bowlby, quien vislumbró que existía una conexión afectiva entre el infante y su madre, la cual le permite sobrevivir en momentos de estrés. El apego se relaciona principalmente con el desarrollo de un sentido de seguridad emocional en el niño.

Por otro lado, el término infancia ha sido un concepto complejo y dinámico que se ha ido transformando a través de la historia y los diversos contextos. Entre sus definiciones generales, se encontraron interpretaciones de carácter funcional a partir de rango de edad, por ejemplo entre los 0 y 6 años (Lecannelier, 2019, p. 13). Otro tópico que se relaciona con la temática es el concepto de familia, el cual los y las trabajadores sociales conocen más de cerca y han investigado en ella.

Una de las grandes corrientes que han influenciado en el concepto es la Teoría General de Sistemas, ya que puede ser revisada y entendida desde la forma en la cual se explican los sistemas. Así lo explican Aylwin y Solar en su libro Trabajo Social Familiar (2002, p.

[…] un conjunto invisible de demandas funcionales que organizan los modos en que interactúan los miembros de una familia. Ciertamente un individuo es un subsistema de la familia; adicionalmente, otros subsistemas habitualmente identificados son el subsistema de los esposos, el de los hijos con sus padres, el de los hermanos entre sí (Aylwin y Solar, 2002, p.

La última categoría llamada cuidadores es definida primeramente desde la noción chilena-latinoamericana, basada en conceptos legales y funcionales. Viene desde el principal organismo dedicado a proteger la infancia, que se nombró en los puntos anteriores: el Sename. Esta institución visualiza este concepto desde los educadores de trato directo en el caso de las residencias “[…] quien será el adulto que dirigirá las acciones tendientes a generar un encuentro afectivo, apoyar la disminución de los sentimientos angustiosos asociados a la separación” (Departamento de Protección de Derechos, 2011).

Sin embargo, se entiende esta noción desde el autor Felipe Lecannelier, el cual hace referencia al cuidado respetuoso, por lo que se utiliza “[…] el término cuidador o sistema de cuidado para referirse a cualquier adulto o institución que tenga como propósito el fomento de un desarrollo y bienestar óptimo en el infante” (Lecannelier, 2019, pp.

El cuidado respetuoso es de principal importancia, ya que en la relación misma se origina la experiencia emocional del infante, donde los cuidadores significativos entregan seguridad, estabilidad, predictibilidad, exclusividad y compromiso, en un contacto continuo que se logra a través del vínculo de apego (Lecannelier, 2016, pp.

Por otro lado, el marco metodológico hace referencia a la recolección bibliográfica y su corroboración para la validez científica. Como se menciona anteriormente, este estudio posee un carácter monográfico o documental, por lo tanto la forma de acreditar su validez procede de la bibliografía documental recopilada sobre el eje temático que justifica su efectividad desde una perspectiva teórica.

Tabla: Problemáticas en el Sistema de Protección de la Infancia en Chile

Problemática Descripción Fuente
Violaciones de Derechos Humanos Niños, niñas y adolescentes sufren maltrato y vulneraciones en residencias y programas. Comité de los Derechos de la Niñez, 2018
Revictimización Altas cifras de violencia en los centros provocan la revictimización de los NNA. Centro de Estudios Justicia y Sociedad
Descoordinación Institucional Falta de coordinación entre instituciones impide evaluar el impacto de las intervenciones. Centro de Estudios Justicia y Sociedad
Ineficacia de Programas Preventivos Más de la mitad de los niños y adolescentes reingresan a la red tras pasar por programas preventivos. Seissus; López y Carvacho, 2019

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