En Chile, la disparidad salarial es un problema persistente que afecta a una parte significativa de la fuerza laboral. Una investigación sobre brecha salarial indaga en algunos caminos para su mejora, sus causas, consecuencias.
La Realidad de los Bajos Salarios
Los bajos salarios en Chile impiden que un porcentaje importante de trabajadores superen la línea de la pobreza. Según datos recientes, muchos trabajadores con contrato formal no pueden cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos mensuales. Los $379.673 (554,41 dólares mensuales) que reciben mensualmente no les permite superar la línea de la pobreza, fijada en $424.082 ($619,26 dólares mensuales) para un hogar compuesto por 4 personas.
Impacto Psicológico y Emocional
Intelectuales, Ph.D, filósofos, psicólogos, psicólogas y psicoanalistas analizan las consecuencias de esta situación en la salud mental y emocional de los trabajadores.
Ignacio Fernández, escritor, speaker y consultor, describe la situación como una "dicotomía esquizofrénica", donde los trabajadores deben equilibrar la lucha por la supervivencia con las exigencias de integración y productividad en sus empleos. Ese trabajador que lucha por sobrevivir, que lucha por tener las condiciones mínimas, que está súper endeudado y que por más que reme no llega. Se produce lo que yo llamaría una dicotomía esquizofrénica. Es decir, tiene una vida personal, en la que está tratando de sobrevivir, y va a su organización que le habla de integración, de que tienen que dar lo mejor de sí mismo.
Desesperanza vs. Oportunidad
Fernández identifica dos reacciones principales ante esta dicotomía: la desesperanza y la búsqueda de oportunidades. Asegura que las explicaciones a esa dicotomía esquizofrénica van por dos lados.
- Desesperanza: Muchos trabajadores se sienten atrapados y recurren a un "oportunismo amoral" para sobrevivir. "Uno la desesperanza. Llegué tarde a esta repartición, voy a estar siempre en el lado de los que pierden, tengo que tratar de sobrevivir y se da cierta relación, yo diría de oportunismo amoral. Es decir, me pongo en el borde del sistema, estoy dentro del sistema y si alguna vez puedo pegar un manotazo para beneficiarme, lo voy a hacer."
- Oportunidad: Otros ven la situación como una oportunidad para crecer y mejorar sus condiciones, aunque esto requiere educación y desarrollo de competencias. Otro importante grupo de personas, se da cuenta de su lugar y ve este espacio como un espacio de posibilidad. Como que ellos también podrían acceder a aquello. Ahí la clave claramente es la educación. Es la formación de competencias, el hacer carrera.
Carlos Sandoval, filósofo y consultor organizacional, reflexiona sobre la dificultad de la vida para aquellos que no pueden cubrir sus necesidades básicas, contrastando con su propia situación de comodidad. Personalmente tengo una vida cómoda, me alcanza la plata para llegar a fin de mes, soy capaz de cubrir mis necesidades básicas y más. Mis hijos están sanos, soy capaz de proyectarme laboralmente, en muchos ámbitos, con las competencias que he ido adquiriendo. En fin, tengo una buena vida. Y pese a eso, siento que la vida es dura, difícil y desafiante. ¿Cómo será la vida para aquellos que no alcanzan a llegar a fin de mes? ¿Para los que no tienen la certeza de cubrir sus necesidades básicas?
El Salario Mínimo como Problema Ideológico
Ricardo Espinoza, Ph.D, académico y filósofo, destaca la importancia de abordar el salario mínimo como un problema ideológico y político, no solo técnico. Respecto a los salarios y al impacto en la vida de los trabajadores y trabajadoras comenta que “el premio Nobel Joseph Stiglitz, que no pueden considerarlo un tipo de izquierda desatada, está diciendo por todas partes algo que es obvio. El salario mínimo es también un problema ideológico.
Para el filósofo Ricardo Espinoza. y autor del libro Capitalismo y empresa: hacia una revolución del nosotros, “pareciera que todo el mundo sabe que con 200, 250, 300 mil pesos es imposible vivir, menos en Chile que es más caro que Londres. Un supermercado en Londres es más barato que en Chile, por ejemplo. Entonces no da con 200, 300 o 500 mil pesos inclusive. Hay que pensar en 700 mil pesos hacia arriba. Y todo el mundo lo sabe. Lo saben los economistas, los ingenieros, los teóricos políticos, la gente de las ciencias sociales. La gente de los barrios. La gente de las comunidades, de las juntas de vecinos, la gente de los consejos regionales. Lo saben desde el Frente Amplio a la ultraderecha del Parlamento. La pregunta es por qué se mantiene algo como esto. Hablamos de 700 mil pesos, pensando en algo como mil dólares o mil euros, para vivir con dignidad, donde esté la salud, la alimentación, la vivienda, la educación. Una alimentación cubierta con un estándar normal del año 2018.
Espinoza critica la lentitud de los aumentos salariales y la resistencia a elevar el salario mínimo a un nivel digno, argumentando que esto se debe a una ideología de control social. A este ritmo, en 100 años llegaremos a los mil dólares como salario mínimo. Es una locura que no se soporta. Es una medida para controlar a la gente, para desactivar fuerzas revolucionarias. A la gente le molesta hablar de revolución, pero se pueden llamar fuerzas emancipadoras, cuando la gente sale a la calle.
Propuesta de un Acuerdo Global
Espinoza propone un acuerdo global para aumentar el salario a mil dólares en dos años, con un sistema de impuestos y trabajo que considere las diferencias regionales. Respecto al salario hay que hacer un acuerdo global. Decir que hay que subir a mil dólares el salario en dos años. Esto va a salir así, va a tener este costo, va a tener un sistema de impuestos, un sistema de trabajo, de RR.SS. Además, hay que pensarlo a nivel regional. No es lo mismo mil dólares en Santiago, en Vitacura, en Arica, en Punta Arenas, etc. Hay que generar un sistema para mejorar los dineros.
Además, sugiere mejorar la conectividad y los servicios públicos en todo el país para mejorar la calidad de vida. Y mejorar con la conectividad de todo el sistema, con las redes inalámbricas, conectividades físicas a través de trenes, por ejemplo, de consultorios, de colegios, de plazas. Todo esto asociado desde la venta de un sistema robusto, en todas las ciudades de Chile.
Posibles Soluciones y el Rol de las Políticas Públicas
Ante esta problemática, se plantean diversas soluciones que involucran tanto al sector público como al privado.
- Políticas Públicas: Ignacio Fernández subraya el rol central de las políticas públicas en la creación de condiciones laborales y salariales que permitan a las personas satisfacer sus necesidades básicas y avanzar en su desarrollo personal y profesional. En ese sentido, tienen un rol central las políticas públicas. Me encantaría que la mayoría de los empresarios chilenos entendieran esto. Porque también hay un rol social en generar mínimas condiciones de remuneraciones, de trabajo, para que las personas pudieran avanzar, en lógica de Maslow, salir de las condiciones de las necesidades básicas.
- Acuerdos Políticos y Sociales: Ricardo Espinoza aboga por acuerdos políticos y sociales que permitan aumentar significativamente el salario mínimo y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Hay que tener las ganas y los acuerdos políticos, hacer los modelos regionales, comunales. Hacer un plan de verdad para el Wallmapu. No hay que tener más miedo del supuesto caos social.
Tabla Comparativa de Salarios y Línea de Pobreza
| Concepto | Valor en Pesos Chilenos | Valor en Dólares (Aprox.) |
|---|---|---|
| Salario Promedio Mensual | $379.673 | $554,41 |
| Línea de Pobreza (Hogar de 4 personas) | $424.082 | $619,26 |
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