El desarrollo de la autoestima es fundamental en la formación integral de una persona, especialmente en los niños. Una autoestima adecuada favorece que se sientan más seguros de sí mismos, tengan más amigos y puedan discernir con mayor facilidad lo que hacen bien y mal. Asimismo, influye en su capacidad para afrontar nuevos retos, desarrollar diferentes habilidades y ser más autosuficientes.
De hecho, los niños con una buena autoestima suelen ser más empáticos y asertivos, a la vez que aprenden con mayor facilidad y son más creativos. Toda percepción y concepto que tienes sobre ti mismo, forma parte de un proceso de desarrollo. De aquí, la gran importancia de que este proceso comience tempranamente.
Cuando hacemos consciente el impacto que el desarrollo de un autoestima positiva y adecuada tiene en las personas, es cuando se nos genera la imperiosa necesidad de contar con las estrategias y recursos adecuados para potenciarla en los estudiantes. Si tienes una autoestima alta, tendrás un sentido de satisfacción que viene de reconocer y apreciar tu propio valor, amándote a ti mismo y aceptándote.
Los padres juegan un rol fundamental en la creación de una sólida y positiva percepción del niño sobre sí mismo. La familia es el lugar en donde el niño es querido y valorado tal como es. Desde que es un bebé, incluso dentro del vientre materno, el niño percibe sensaciones de valor.
El papel que desempeñan los educadores es muy importante. A continuación, presentamos algunas actividades para trabajar la autoestima y la percepción en niños:
Actividades para Trabajar la Autoestima en Niños
- Juego de las estrellas:
A cada niño se le entrega una estrella que debe colorear con su color preferido. Una vez que todos hayan terminado, se intercambian las estrellas con el compañero que tiene al lado. Cada uno leerá en voz alta lo que al otro compañero le gusta hacer pero sin decir el nombre. Esta actividad exige que el niño reflexione acerca de lo que más disfruta hacer. La pregunta del maestro, en cuanto a quien pertenece esa estrella, reforzará el sentimiento de identidad del niño.
- Juego de las profesiones:
Pedirle a cada niño que seleccione dos trabajos o profesiones que les gustaría hacer. Seguidamente hacer una lista con las profesiones elegidas y organizar un día de “representación teatral”. Cada uno hará el trabajo que ha seleccionado, por ejemplo el bombero simulará apagar un incendio, la enfermera curar a un enfermo, etc.
- El juego del sobre:
A cada niño, o a cada adolescente se le entrega una hoja y un sobre. En la hoja debe escribir tres defectos que reconoce en sí mismo. También pueden ser características que no les gustan de sí y que desearían cambiar. Ese sobre llevará su nombre. Se lo pasan al compañero de al lado y este deberá escribir tres cualidades o virtudes que reconoce en la persona del sobre. Esto lo escribirá en el exterior. Luego dicho sobre se lo pasa al compañero de la derecha y este hará lo mismo. La finalidad de este juego es mostrarle a cada uno, que si bien tienen defectos, también tiene muchas virtudes. De hecho cada compañero reconoce distintas virtudes, quizás algunas coincidentes.
- A quién le gusta quién:
Esta actividad es ideal para plantearla entre los adolescentes. A cada participante se le entrega una hoja con el nombre de un compañero. Cada uno debe escribir las tres cosas que más le gusta de esa persona. Todos tienen que elegir tres características físicas o personales que le gusten del compañero que le ha tocado. Luego el maestro juntará todas las hojas, y leerá en forma anónima y en voz alta cada uno de los atributos. El pedir que mencionen tres aspectos que les gusten, les ayudará a ver que todos tienen algo positivo y agradable. Además, se darán cuenta que no todo pasa por lo físico. A su vez, cuando a cada uno le llegue el turno de escuchar sus cualidades, se sentirá muy contento.
- Asignar tareas concretas:
Asígnale a tu hijo cada semana por ejemplo, una tarea específica. Puede ser un ejemplo sencillo, en el que claramente le das una responsabilidad. El hecho de que le hayas encomendado algo, le transmite el mensaje de que tú crees que él puede hacerlo. Esa confianza que estás depositando en tu hijo, hará que el sienta el compromiso de responder frente a ella.
- Emplea frecuentemente las palabras “por favor” y “gracias”:
Muchas veces puedes omitir agradecerle a tu hijo por algo que ha hecho. Sin embargo, cuando le pides por favor algo a alguien, le transmites respeto.
- ¿Qué significa y que objetivo persigue este ejercicio?:
Sencillamente darle a tú hijo el espacio suficiente para que se exprese. Estimularlo mediante preguntas más exigentes, como por ejemplo “¿qué fue lo que más te gusto de lo que hicieron hoy en la escuela?”. De esa forma “obligarás” a que tenga que describir sensaciones o pensamientos. Cuando lo haga escúchalo con mucha atención. Si el televisor está encendido por ejemplo, entonces baja el volumen para escucharlo. Nunca interrumpas su conversación por atender el móvil.
- Destaca lo positivo y mejora lo negativo:
Ningún extremo es bueno, y esto es una ley casi universal. Todos los niños, incluyendo tus hijos, tienen defectos y virtudes. Cuando lo bueno se pone de manifiesto no pierdas la oportunidad de expresarle claramente tu orgullo. Por el contrario, si ha sumado 2 más 3 y eso no le da 5, entonces hay que decirle el error. Pero hay que decírselo de una manera positiva. Generarle inmediatamente una segunda oportunidad, o una tercera si fuera necesaria es muy importante.
Actividades para el Desarrollo de la Psicomotricidad
La psicomotricidad desempeña un papel crucial en el desarrollo integral de los niños, abordando tanto aspectos motores como cognitivos. La estimulación de la psicomotricidad, tanto fina como gruesa, es esencial para el desarrollo holístico de los niños.
- La motricidad fina implica movimientos precisos que requieren coordinación entre las manos y los dedos.
- La motricidad gruesa implica movimientos más amplios y coordinados que involucran grupos musculares grandes.
Ejemplos de Actividades para Diferentes Etapas de Desarrollo
Etapa de 2 a 3 años
La etapa de desarrollo entre los 2 y 3 años es crucial, ya que los niños comienzan a explorar activamente su entorno.
- Crea estaciones de exploración táctil con materiales suaves, ásperos y lisos.
- Proporciona juguetes que impliquen encajar formas y piezas.
- Integra sesiones regulares de música y movimiento.
- Utiliza juegos que impliquen identificar colores y formas.
Etapa de 3 a 5 años
Durante la etapa de 3 a 5 años, los niños experimentan un rápido desarrollo en diversas habilidades motoras y cognitivas.
- Fomenta la creatividad y la coordinación mano-ojo con sesiones de pintura usando dedos.
- Proporciona cuentas y cordones para que los niños ensarten perlas.
- Organiza carreras de sacos, fomentando la interacción y el desarrollo físico.
- Introduce juegos con paracaídas donde los niños trabajen juntos para moverlo arriba y abajo.
Etapa de 3 a 6 años
La fase de 3 a 6 años es crucial para el desarrollo progresivo de habilidades motrices en los niños.
- Introduce juegos que desafíen el equilibrio, como caminar sobre líneas dibujadas en el suelo o hacer carreras con obstáculos.
- Diseña circuitos con estaciones que impliquen diferentes movimientos, como saltos, giros y gateos.
Al integrar estos ejercicios en la rutina diaria de los niños, ya sea en casa o en entornos educativos, se crea un ambiente propicio para el desarrollo equilibrado de la psicomotricidad.
Reconociendo la diversidad en los ejercicios, se asegura un crecimiento equilibrado en los niños. Fomentar la diversidad no solo impulsa el desarrollo físico, sino que también contribuye al desarrollo cognitivo y emocional.
En esta etapa crucial, cada ejercicio y actividad desempeña un papel vital en el desarrollo progresivo de habilidades motrices en los niños de 3 a 6 años.

