El inicio de un nuevo año académico trae consigo retos, por lo que nutrirse de nuevas ideas es siempre bienvenido para conocer a los estudiantes. El material que se presenta sirve para trabajar con docentes y asistentes de la educación.

Se categoriza en cinco grandes temas: “formación de comunidad institucional”, “valores, ética y desarrollo socioemocional”, “violencia, resolución de conflictos y disciplina formativa”, “inclusión” y “rol docente”.

Actividades para Conocer Mejor a tus Alumnos

  1. Escribir un autorretrato literario. Puedes plantear a los alumnos preguntas que les sirvan de guía o simplemente pedirles que se describan a sí mismos, para descubrir qué cosas destacan o desde qué punto de vista lo hacen. Muéstrales como ejemplo autorretratos literarios famosos, o realizados por niños.
  2. Documentar un día de su vida en imágenes. Aprovecha la disponibilidad de móviles, tabletas o cámaras de fotos compactas y pide a tus alumnos que documenten un día de su vida o un fin de semana en imágenes.
  3. Crear un póster o un mural con todo lo que les gusta. Pueden incluir imágenes e información sobre lo que hacen en su tiempo libre, sus intereses, los deportes que practican, sus asignaturas favoritas, una película o un libro.
  4. Inmortalizar su lugar favorito. Puede ser un rincón del centro escolar en el que les guste estar o un lugar de la ciudad al que les guste ir. Pídeles que piensen muy bien cuál escogerán, porque solo puede ser uno, y que hagan una fotografía.
  5. Hablar durante un minuto de un tema que les encante. Puede ser un libro, una película o una actividad que les apasione. Pueden prepararse un monólogo, elaborar un guion y realizar la intervención en clases, apoyados en una presentación sencilla o en alguna imagen.
  6. Entrevistar a alguien especial. Para conocer a tus alumnos también es importante conocer a quienes les rodean o a las personas que ellos consideran importantes. Pide a tus alumnos que elijan a alguien que es especial para ellos -puede ser de su familia pero también alguien cercano que admiren o, simplemente, con quien quieran mantener una conversación-. Tendrán que elaborar algunas preguntas y grabar la entrevista en audio con un móvil, una tableta o un ordenador.
  7. Hacer una playlist de sus canciones favoritas. Puede ser otra manera, recomendada especialmente para Secundaria, de conocer a tus alumnos y conectar con ellos. Para hacer la selección se puede usar Spotify o Deexer.
  8. Debatir sobre un tema de actualidad. Escoge un tema que pueda interesar a tus alumnos y que esté relacionado con su día a día o con alguna noticia de actualidad, preséntalo en clases y anímales a que opinen sobre él. Es importante que todos colaboren, que sean sinceros y argumenten lo que piensan.
  9. Twittear una frase que les emocione. Puede ser una cita reconocida, o una reflexión sobre algo que les afecte o una opinión sobre un tema que escojan juntos en el aula, pero debe plantearse en un máximo de 140 caracteres.

Desarrollo de las Funciones Ejecutivas

Las funciones ejecutivas son habilidades cognitivas necesarias para realizar actividades de alto nivel, aquellas que consideran planificación, motivación, seguimiento y evaluación de etapas. Resultan imprescindibles para el éxito si se trata del estudio sistemático y, más tarde, en el ámbito laboral.

Hoy, en cambio, se sabe que aparecen de forma muy temprana en la infancia. En las últimas décadas, los estudios acerca de esta temática han concentrado el trabajo de investigadores, sobre todo en Estados Unidos y Europa. Como resultado de los diferentes estudios, se han determinado varias funciones ejecutivas, pero ante la diversidad existe consenso respecto de cuáles son la clave para el desarrollo cognitivo temprano.

Otro aspecto a tener en cuenta es que, en la sicopedagogía, las funciones ejecutivas son una de las principales herramientas para el tratamiento con los niños y niñas que presentan Trastorno de Déficit Atencional con Hiperactividad (TDAH), Asperger o Autismo.

Una crianza infantil tranquila, en cambio, está relacionada con un buen desarrollo de estas funciones. Factores de una educación familiar positiva en este sentido son la contención y el apoyo, también la capacidad de poner límites con serenidad.

En definitiva, durante la infancia es posible desarrollar las funciones ejecutivas en un ambiente de contención y afecto, organizado, predecible y con normas claras. Vale saber, no obstante, que el período de desarrollo de estas funciones abarca desde el nacimiento hasta pasados los 20 años.

Las funciones ejecutivas son completamente entrenables y se puede comenzar con esta tarea a cualquier edad, gracias a la neuroplasticidad del cerebro. Incluso, hay exitosos casos de trabajo con adultos mayores.

La fórmula que han trabajado los profesionales de la Universidad de Chile es dejar las clases expositivas para reemplazarlas por actividades prácticas en las que se puedan abarcar distintos estilos de aprendizaje, ya sean visuales, auditivos y/o kinestésicos.

Dinámicas Grupales para Fomentar la Convivencia Escolar

Las dinámicas son una excelente estrategia para desarrollar diversos temas y lograr diferentes propósitos en muchos ámbitos, incluida la educación. Son múltiples las bondades que ofrecen como estrategias a aplicar en el aula.

No hay nada más serio que un juego: no existe otra actividad humana que esté tan estructurada y que tenga tantas reglas, contenidos, procedimientos, objetivos, límites de tiempo e incentivos como un juego. De hecho, la única manera de que funcione es que todos sus participantes “se lo tomen en serio”, comprendan y respeten las instrucciones y procedimientos, piensen y discutan sobre un tema y no hagan trampa.

Los enfoques tradicionales de formación consideran sólo la inteligencia analítica y el pensamiento convergente, mientras que el aprendizaje a través de juegos y simulaciones toma en cuenta también la inteligencia práctica y el pensamiento divergente.

Las dinámicas permiten atender y considerar los diferentes estilos de aprendizajes dado ese escenario. Jugar es un método que se adapta a las diferencias entre los participantes, especialmente a sus diferencias de ritmos y estilos de aprendizaje. Las dinámicas grupales favorecen la convivencia escolar e inciden en las habilidades sociales del individuo.

  1. El supermercado: Permite desarrollar la atención. Cada participante recibe el nombre de un producto. El animador cuenta una historia graciosa sobre un supermercado en la que mencionará distintos productos. El niño nombrado debe correr a sentarse en la silla vacía.
  2. Las banderas: Fomenta el trabajo en equipos. Se divide a los participantes en dos equipos. Se debe robar la bandera del equipo contrario y proteger la propia.
  3. La red: Todos los participantes, menos uno, se ubican en uno de los extremos de un espacio previamente delimitado. En el medio se coloca un niño que intentará capturar a quienes pretenden llegar al otro lado. Si los atrapa, deberán unirse a él y formar una red que seguirá atrapando quienes intenten pasar al otro extremo.
  4. El pitador: Pretende agilizar los sentidos. Un jugador se ubica en el centro de un círculo muy amplio con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura.
  5. Fútbol revisión: Favorece la atención y la revisión de los conocimientos. Se juega igual que en fútbol, pero cuando se cobra una jugada se hace una pregunta sobre los temas estudiados al equipo en cuestión.
  6. Cazar al ruidoso: Desarrolla la confianza. Los participantes se ubican en un espacio delimitado del que no podrán salir. Todos tendrán los ojos vendados menos uno, quien asumirá el rol de “el ruidoso”. Se desplazará lentamente haciendo distintos ruidos y todos intentarán atraparlo.
  7. La búsqueda del tesoro: Favorece la interacción. Se reparte a los integrantes fotocopias de una ficha encabezada por “Trata de encontrar a alguien que…” donde se enumeran aspectos como “que hable otro idioma”, “que le guste caminar descalzo”, etc. Deben caminar por la habitación hasta encontrar a la persona y escribir su nombre.
  8. El cumplido: Propicia un buen clima en el aula. Se escriben los nombres de los alumnos en papeles y se les introduce en una bolsa. Cada estudiante toma uno, y en una hoja elaborarán un detalle para el compañero cuyo nombre estaba en el papelito.
  9. Aprendiendo a resolver conflictos: Se explica a los participantes qué es un conflicto, y se les pide que individualmente escriban las consecuencias de resolver un conflicto de forma correcta, agresiva o pasiva.
  10. La tienda mágica: Permite conocer y apreciar los valores del otro. El organizador refiere que hay una tienda donde ese día todos los que entren pueden tomar lo que deseen sin pagarlo, pero no se puede comprar cosas materiales. Cada uno debe decir al grupo lo que comprará, y se anotarán en la pizarra las compras más repetidas o más originales.

La convivencia escolar incide directamente en el desarrollo de las competencias personales y sociales de niños y jóvenes, las cuales serán luego transferidas a otros contextos.

Relacionando el Arte con la Indagación

Antes de presentar las 8 actividades que permiten relacionar la indagación con el arte, presentaré un ciclo de indagación que contempla el concepto general a indagar y las etapas para especificar esa indagación.

El Concepto Global: es la “gran idea” o foco de investigación. Esto generalmente se resume en unas pocas palabras, o incluso en una sola (por ejemplo, sostenibilidad, inclusión, tolerancia). Se debe alentar a los estudiantes a que busquen estos conceptos de manera que les hablen personalmente, creando una conexión más fuerte con la idea.

La pregunta esencial: Esta es la pregunta que conduce y pone en marcha el ciclo de indagación. Es el enfoque de la lección y de esto surgirán preguntas más específicas o de “reunión”. En el marco de estas actividades sería clave intentar mantener un alcance amplio, para que los alumnos se vean naturalmente guiados a hacer preguntas cada vez más enfocadas. Algo como “¿por qué necesitamos arte?” o “¿qué es el arte?”, sería un buen comienzo.

Una línea de investigación general para todas estas actividades se vería así: los estudiantes se inspiran para sentir curiosidad por el arte y hacer conexiones con sus aplicaciones prácticas, tanto en la vida como en el aprendizaje.

  1. Hacer que los estudiantes se familiaricen con la rueda de colores y luego introducirlos en combinaciones de colores, proporcionándoles vocabulario como tríada, complementario y análogo. Darles a los estudiantes tarjetas de muestra de pintura, organizadas en un esquema específico y pedirles que identifiquen el tipo de color que están viendo. Preguntarles a los alumnos, cómo les hace sentir cada combinación de colores al hacerles asignar una emoción a cada uno (feliz, triste, tranquilo, etc.). Al final del ejercicio, pedirles que identifiquen qué combinación de colores les resulta más atractiva y por qué.
  2. Hacer que los estudiantes investiguen la relación entre el color y el estado de ánimo. ¿Qué colores hacen que las personas se sientan relajadas, enérgicas o enojadas? ¿Cómo es utilizada esta información por las personas que diseñan tiendas de abarrotes, hoteles y restaurantes? Luego, pedirles que intenten un proyecto de diseño ellos mismos. Asignando, por ejemplo, a cada estudiante una sala específica y un estado de ánimo específico que la sala debe reflejar. Los estudiantes no deben dejar que nadie más vea lo que se les asignó. Su trabajo es crear elementos de diseño y esquemas de color que creen ese ambiente. Una vez que los alumnos hayan terminado con su proyecto, pídales que intercambien el trabajo completado con otro alumno.
  3. Dividir a los alumnos en grupos de tres o cuatro y proporcionar a cada grupo una pintura u obra de arte. Puedes, como profesor, elegir cualquier género que desees siempre y cuando cada grupo tenga una pieza diferente. Los alumnos examinan la pieza que se les ha dado centrándose en el uso del color, el medio y el género (contemporáneo, abstracto, moderno, etc.). Luego puedes hacer que los estudiantes anoten individualmente sus pensamientos sobre lo que el artista estaba tratando de transmitir a través de su pieza.
  4. Para esta actividad artística, el profesor deberá dirigir su clase en una discusión sobre los diferentes géneros del arte. Mientras se muestran imágenes de cada uno, se discute sobre lo que hace que cada género sea único y lo que todas las piezas dentro de un género tienen en común. A continuación, se proporciona a la clase algunas imágenes básicas, como una estrella, una flor o un arco iris, luego se les pide que intenten dibujar la imagen siguiendo los estilos de cada género. Al final de la tarea, se toma el conjunto de imágenes de cada estudiante y se ordenan por género. ¿En qué se diferencia la representación de una flor abstracta de una persona, de la de otra representación?
  5. Explicar a la clase cuáles son los colores primarios y cómo se mezclan para crear todos los demás colores. Luego, proporcionar a los alumnos pintura, pinceles y agua. Se les pide que experimenten con la pintura roja, amarilla y azul que les ha entregado, para ver si pueden encontrar una manera de hacer verde o un color más complejo, de acuerdo al nivel de enseñanza. Cuando hayan tenido éxito en esta tarea, pídales que anoten qué colores usaron en la mezcla. Continúa este proceso hasta que los alumnos también hayan hecho los colores secundarios (verde, naranja y púrpura).
  6. El origami enseña cómo prestar atención a las instrucciones y al mismo tiempo les exige a los estudiantes que utilicen sus conocimientos de geometría. Para esta actividad, se les puede proporcionar hojas de instrucciones paso a paso o dirigir la clase verbalmente, haciendo la pieza junto con ellos a medida que se explica cada paso. Anima a tus estudiantes a identificar las formas que están haciendo con cada pliegue. Para niveles de cursos más avanzados, también puede hacer que registren qué tipo de ángulo se está formando.
  7. Explicar a los alumnos que virtualmente cualquier material puede usarse para crear arte. Mostrarles imágenes de arte hechas de basura, metal y otros artículos no convencionales. Luego, proporcionar a los estudiantes una gran cantidad de artículos de chatarra que pueden usar para crear su propia obra de “arte basura”. Los artículos que proporcionas pueden incluir botones, joyería rota, plumas y conchas. Antes de seleccionar sus piezas de chatarra, permite que la clase decida qué objeto les gustaría crear. Pueden seleccionar cualquier cosa, desde una pieza 3D, a un collage sobre papel. Una vez que hayan elegido su objeto, pídeles que busquen en la papelera hasta que encuentren los artículos que creen que funcionarán mejor para su pieza.

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