La reforma al sistema de pensiones anunciada por el Presidente Sebastián Piñera se propone corregir sus importantes debilidades y carencias antes de que se cumpla el plazo de 40 años que señaló Thayer.
Carlos Huneeus señala que “El Presidente se queda a mitad de camino: no enfrenta las fallas estructurales de la privatización del sistema de pensiones que impulsó su hermano”. Los cambios, sostiene, debiesen partir por reconocer que las AFP no cumplieron su promesa original: “Entregar mejores pensiones que el sistema de reparto”.
Esta advertencia cobra actualidad, porque la reforma al sistema de pensiones recién anunciada por el Presidente Sebastián Piñera se propone corregir sus importantes debilidades y carencias -las cuales son muy visibles- antes que se cumpla el plazo de 40 años que señaló Thayer.
Basado en el aporte individual de los trabajadores de un 10% de sus remuneraciones a una cuenta personal en una AFP, la cual se encarga de administrar estos recursos, logrando una alta rentabilidad (8% promedio anual), ha creado un fondo de ahorro que asciende a US$200.000 millones, al cual se le incorporan US$7.000 millones anualmente.
Huneeus advierte que también se debe sincerar que el sistema falla por deficiencias estructurales del mercado del trabajo, como inestabilidad laboral y bajos sueldos: “Ha habido una inercia institucional de parte de los sucesivos gobiernos, el Congreso, las AFP y el sistema financiero, al no enfrentar esas fallas”. Así, la democracia no está cumpliendo una función pública a la cual se comprometió a través de las AFP.
Críticas al Sistema de AFP
Las AFP no cumplen la función y promesa para la cual fueron creadas: entregar mejores pensiones que las del sistema de reparto. En efecto, ellas son bajísimas, sin cubrir las necesidades mínimas de un trabajador que jubila a la edad que le permite la ley; perjudica a las mujeres, un sector de los trabajadores no está integrado al sistema, etc. (Solimano, 2017). Esto quiere decir que la democracia no cumple una función pública a la cual se ha comprometido a través de las AFP.
La tercera edad, por tanto, no tiene un mecanismo indispensable de integración al sistema político, lo cual es una fuente de desconfianza que produce tensiones y conflictos que afectarán la estabilidad del sistema económico y político. Esto se puso de manifiesto en 2016 y se repetirá en el futuro.
El fracaso de las AFP para cumplir su función propia no es el único problema que enfrenta el sistema privado de pensiones. Además, tiene una débil legitimidad ante la sociedad, porque reciben una baja confianza de la ciudadanía. Peor aún, las AFP se ubican entre las instituciones que reciben la menor confianza ciudadana.
Desde que se incluyó a las AFP en la pregunta sobre la confianza en las instituciones (encuesta de 1996), éstas recibieron un moderado respaldo ciudadano (32%), muy superior al que obtuvieron los partidos (14%) y por arriba del Senado (27%) y la Cámara de Diputados (26%). Desde entonces, ese nivel de confianza no se consolidaría, sino que tendría importantes variaciones, cayendo al 19% en la encuesta de 2001, subiendo después al 29% en 2005, para llegar al 30% en 2008. Este último resultado se puede explicar porque ese año se aprobó una importante reforma, con la creación del Pilar Solidario.
Las AFP tienen un tercer problema político: administran con amplia autonomía los fondos de pensiones, que han alcanzado una gigantesca dimensión, superior al PIB. Ante esta ausencia del Estado, se ha consolidado un enorme poder económico y político en una industria altamente concentrada en solo seis AFP: Habitat, Provida, Cuprum, Capital, Planvital y Modelo.
Cuatro de ellas -Provida, Cuprum, Capital y Planvital- son controladas por multinacionales extranjeras, las cuales siguen las orientaciones y prioridades de sus casas matrices, con la consiguiente tensión con los intereses nacionales. Habitat es controlada por un grupo económico, la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), el 11º grupo económico según el ranking elaborado por la Universidad del Desarrollo, que tiene un gran poder político, especialmente a través de la participación en la construcción de obras públicas.
“Ha habido una inercia institucional de parte de los sucesivos gobiernos, el Congreso Nacional, las AFP y las instituciones del sistema financiero, al no enfrentar esas fallas”.
Volviendo al punto inicial, las medidas anunciadas por el Presidente Piñera para perfeccionar el sistema privado de pensiones, no reconocen la magnitud de sus problemas y no apuntan a romper la inercia institucional aquí reseñada. No ha sincerado el efecto concreto de las medidas, que serán de mediano y largo plazo (20 años); tampoco ha precisado los costos fiscales de las mejoras de las pensiones, que obligará al aumento del gasto fiscal.
Sus propuestas son contradictorias con otras políticas del gobierno, como la reforma tributaria, que plantea bajar el impuesto a los más ricos. Ambos objetivos son incompatibles entre sí.
El sistema de pensiones es una función pública, en que el Estado ha estado presente con aportes económicos desde su creación en 1980. La práctica del sistema privado de pensiones en estos 38 años, ha demostrado lo inexacta que fue la afirmación que hizo el entonces ministro José Piñera cuando dijo: “El costo de la reforma para el fisco es cero” (El Mercurio, 15/11/1980).
Pese a esta creciente injerencia del Estado en el sistema privado de pensiones, las AFP mantienen el poder económico y exigen una amplia autonomía para actuar, buscando ser un Estado dentro del Estado.
El poder acumulado por las AFP no puede continuar, porque afecta intereses nacionales de enorme importancia y de largo plazo. Este es un cambio mayor, porque hay intereses económicos y visiones ideológicas que apoyan el sistema de AFP (neoliberalismo radical e individualismo, que esconden las enormes desigualdades económicas y políticas).
Triangulación y Posible Conflicto de Intereses
La denuncia de Lorenzini, apunta a que la AFP Hábitat se encuentra invirtiendo los fondos de pensiones en la Administradora general de fondos, “Moneda Asset Management”, la cual invertiría en “Inmobiliaria La Construcción (ILC)”, empresa controladora de Hábitat, lo cual se encuentra totalmente prohibido por la ley según los artículos 45 bis y 47 bis del DL 3500, los cuales señalas que “los recursos de fondos de pensiones no podrán ser invertidos, directa o indirectamente en acciones de Administradoras de Fondos de Pensiones”.
La Superintendencia de pensiones es el principal responsable de fiscalizar que este tipo de situaciones no suceda, durante la semana, la Superintendencia salió rápidamente dos veces a defender a Sebastián Piñera, descartando alguna irregularidad en el proceso de fiscalización que se llevó durante el año 2019.
“Como organismo regulador y fiscalizador del correcto funcionamiento del sistema de pensiones y atendiendo al deber institucional de proteger los intereses de los afiliados, la Superintendencia precisa que, sin perjuicio de la fiscalización permanente, el 19 de julio de 2019 envió un oficio reservado de requerimiento especial de información a AFP Hábitat, en el marco de los antecedentes publicados por el diario electrónico El Mostrador ese día” manifestaron desde la SP.
Así como la baja cantidad de fondos invertidos, ya que según las definiciones legales sobre la inversión indirecta “que resulte superior al 0,5% del valor total de los activos del respectivo vehículo de inversión; y, que la suma de las inversiones sea superior al 0,1% del valor del fondo de pensiones que administra la AFP".
La situación de triangulación penalizada por ley, no solo significa nuevamente un juego empresarial con los ahorros de las y los trabajadores de los fondos de pensiones, sino que incluye al mismo Sebastián Piñera, quién a su vez durante la semana recién pasado, envió al antidemocrático Tribunal Constitucional el proyecto sobre el segundo retiro del 10% de los fondos de pensiones, es decir, decidiendo sobre los ahorros de millones de trabajadoras y trabajadores, mientras que la Administradora general de fondos “Moneda Asset Management”, una de las involucrados en esta triangulación, es una de las tantas Sociedades, que administra el fidecomiso ciego de Piñera, es decir, un contrato en el que se delega la administración de los bienes de una persona a otra, en el caso del fidecomiso ciego, supone que la persona que delega no sabe dónde serán invertidos sus fondos, cuestión bastante extraña cuando se trata de personajes como Piñera.
el mismo fidecomiso que se adscribió Piñera al asumir su segundo gobierno en el año 2018. Mientras que, en el año 2010, cuando asumió el primer gobierno, Moneda Asset Management fue parte del primer decomiso de Sebastián Piñera, por $400 millones.
fue el mismo que hasta el año 2019 controlaba el 66% el mismo Sebastián Piñera, los que, a su vez, transfirió cerca de US$96 millones a Bancard Internacional Investment, una de las firmas de sus hijos con domicilio en las Islas Vírgenes Británicas.
Moneda Asset y Críticas al Retiro del 10%
Detrás de la Administradora General de Fondos, Moneda Asset, se encuentra Pablo Echeverría Benítez, fundador y actualmente quien la preside, el mismo que cuando se discutía el primer proyecto de retiro del 10% acuso de que sería un "suicidio" para el futuro de las pensiones de las y los trabajadores, donde defendió al sistema de pensiones como "uno de los más exitosos y destacados del mundo", y fue el mismo que hace un par de años denuncio a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) al mismo Julio Ponce Lerou, sobre las operaciones realizadas por SQM, uno de los casos más recordados como “El caso cascadas”.
Según informa interferencia, uno de los socios de Moneda Asset Management, Reimundo Valenzuela, fue quien hizo la primera denuncia privada sobre Ponce Lerou en el año 2012, detallo en el texto sobre “Potencial abuso contra accionista minoritario”, lo que, en resumen, explicaba que Ponce Lerou quien controlaba SQM, vendía acciones a precios bajos quienes eran comprados por las mismas sociedades a un precio muchísimo mayor, y era el mismo Ponce, quien compraba estas acciones a precios bajos por medio de otras sociedades o incluso con gente de su plena confianza, luego vendidas a precios altos a otros accionistas, perjudicándolos totalmente.
Y ahí es donde nos preguntamos ¿Qué tan involucrado está Piñera en esto?, y es que los accionistas minoritarios que detalla la denuncia por el caso cascadas, fueron Moneda Asset, Piñera y la misma AFP hábitat.
Este caso de triangulación no solo significa un grave caso de corrupción, sumado a los que ya hemos conocido como el mismo caso cascadas, milicogate, pacogate, etc. Sino que se suma a un nuevo episodio donde el mismo Sebastián Piñera está involucrado.
La triangulación deja en manifiesto inclusive el involucramiento total de los grandes grupos económicos en el gran pilar del capitalismo en Chile como lo son las AFP, no es menor que durante la misma semana, el gobierno haya enviado al TC el proyecto de segundo retiro del 10% intentando que las y los mismos trabajadores paguen un impuesto al momento de retirar sus fondos y a la vez, se transforme en una especie de autopréstamo, así también, queda en evidencia el negocio rotundo de las AFP, en el que, finalmente, Sebastián Piñera tiene invertido parte de su capital en una de las AFP más grandes del País, mientras este mismo decide por todas y todos los trabajadores el destino de sus fondos de pensiones en pos no solo de mantener las ganancias de los grandes empresarios, sino que mantener sus propias ganancias.
Pensiones Actuales y el Pilar Solidario
José Piñera, creador del sistema de las AFP, señalaba que esta era “la madre de todas las batallas”. Actualmente, las AFP pagan cerca de 1 millón de pensiones (muchas de ellas apuntaladas vía aporte previsional solidario del Estado) y su monto promedio no supera los $ 180.000 por cada afiliado. Dentro de este millón, un poco más de 400 mil corresponden a las clásicas pensiones por vejez (desde los 60 años para las mujeres y 65 para los hombres) y su monto promedio apenas sobrepasa los $ 160.000. Finalmente, cerca de 290 mil pensiones por vejez se pagan bajo la modalidad de retiro programado, donde en vez de traspasar los fondos a una compañía de seguro y recibir una pensión bajo una renta vitalicia, el pensionado “decide” dejar sus ahorros en las AFP.
Hace cinco años, bajo el gobierno de Bachelet se hizo una Reforma al Sistema Previsional. Una de las principales innovaciones fue crear las Pensiones Básicas Solidarias cuyo valor bordea los $ 81.000 y el Aporte Previsional Solidario para aquellas pensiones inferiores a $ 255.000. Estas dos modalidades del Pilar Solidario hoy llegan a 960 mil pensionados por vejez y para los economistas del chorreo corresponde a un gran avance ya que permitió pasar de una pensión de $ 0 a otra de $ 81.000 para muchas personas que nunca han o habían cotizado, pretendiendo haber solucionado el problema entregando esa pobre pensión.
Más de 43 mil millones de dólares de los fondos de los trabajadores que administran las AFP, están invertidos en 10 empresas y 10 bancos que reciben dinero a tasas del orden del 5 % y luego le prestan a los mismos trabajadores en su rol de consumidores a tasas del 20 %, 30 % o más.
Los verdaderos beneficiarios de nuestros ahorros son Paulmann, la familia Solari, Luksic, Angellini, Matte, Yarur o Saieh. ¿Qué tienen en común estas personas?
Lo cierto es que con $ 180.000, $ 115.000 o $ 81.000 ningún jubilado puede cubrir sus necesidades más básicas. En resumen, Chile tiene y tendrá un problema de proporciones con sus pensionados.
En 1981, en plena dictadura se creó un Sistema de Ahorro Forzoso, que nunca ha sido un Sistema de Pensiones, ya que nunca ha cumplido con su principal propósito: entregar buenas pensiones. En los gobiernos de la Concertación no se revirtió esta situación y sólo se creó un pilar de asistencia social para los casos extremos.
Analizando las cifras de la Superintendencia de Pensiones, podemos apreciar con claridad quiénes son los principales beneficiarios de los fondos de pensiones chilenos. Por ejemplo, los trabajadores chilenos, somos dueños del 19,6 % de Cencosud (sancionada por prácticas antisindicales y cobros abusivos) y además le prestamos 575 millones de dólares en bonos para su continua expansión.
Quizás por esto, José Piñera, creador del sistema de las AFP, señalaba que esta era “la madre de todas las batallas”.
La documentación que ha sido recogida da cuenta de inversiones que AFP Habitat realiza en la empresa Moneda (AGF) y esta, a la vez, en ILC. Sin embargo, esta última cuenta con poco más del 40% del control de Habitat, generándose un vínculo de financiamiento que estaría chocando con el Art. 45 del Decreto Ley 3.500, el cual señala que «los recursos de los fondos de pensiones no podrán ser invertidos, directa o indirectamente, en acciones de administradoras de fondos de pensiones».
En consideración a estos antecedentes, los cuales ya fueron investigados por la Superintendencia de Pensiones durante 2019, el propio organismo regulador «determinó que las inversiones de AFP Habitat S.A.
Tabla Resumen de las Pensiones en Chile
| Tipo de Pensión | Monto Promedio |
|---|---|
| Pensiones pagadas por AFP (apuntaladas por el Estado) | $180.000 |
| Pensiones por vejez | $160.000 |
| Pensiones por vejez bajo retiro programado | Aproximadamente $160.000 |
| Pensiones Básicas Solidarias | $81.000 |
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