El 27 de julio pasado se publicó un artículo titulado “Hija de Piñera postula y obtiene bono como académica de la Universidad de Chile a cambio de no hacer clases en otras universidades", el que generó una avalancha de críticas hacia ese medio. En esa nota se contaba que Cecilia Piñera Morel, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, postuló y obtuvo un bono de esa institución, cuyo objetivo es el mejoramiento salarial y el incentivo a realizar docencia sólo en esa casa de estudios. El monto del beneficio al cual postuló y que obtuvo la hija menos mediática del presidente Sebastián Piñera era de unos 250.000 pesos mensuales.
Las críticas apuntaron a que la doctora Piñera estaba en todo su derecho, como cualquier docente de esa institución, a ser beneficiaria con este bono conocido como Asignación Universitaria Complementaria Académica Incremental (AUCAI). Eso era cierto; de hecho, este medio jamás afirmó que la profesional había cometido una ilegalidad. INTERFERENCIA consideró que la información debía publicarse en vista no solo de su calidad de hija del Presidente, sino que también por su abultado patrimonio personal y familiar. Y por último, en vista de que el bono era y sigue siendo entregado por una institución pública, financiada en gran parte por los impuestos de todas las chilenas y chilenos, a una funcionaria pública (todos los académicos de planta de la Universidad de Chile lo son), y que no es un beneficio automático, sino que uno al cual los profesores deben postular para obtenerlo.
Al revisar las críticas a este artículo, se fue dando cuenta que la defensa hacia la hija menor de Sebastián Piñera provenía principalmente de académicos de la Universidad de Chile que, sin embargo, nunca transparentaron su condición laboral, ni el hecho de que tuvieran salarios abultados y también AUCAI, como fue, por ejemplo, el caso de Laura Albornoz o Nicolás Grau, quienes también criticaron públicamente esa publicación. Ello motivó que se pidiera por Ley de Transparencia la nómina completa de todos los beneficiarios activos del AUCAI al 29 de julio de 2019, señalando que se incluyera, en el mismo listado, el sueldo bruto percibido por cada uno de los académicos que poseen el estipendio que obtuvieron tras postular a este.
Resultados de la Solicitud de Transparencia
La respuesta arrojó diversas conclusiones. La primera es que actualmente la Universidad de Chile gasta más de 190 millones de pesos al mes en mejorarle el salario a unos 300 académicos que ya tienen un sueldo que los hace pertenecer al sector más rico del país: arriba de $ 4 millones. El bono para el segmento de académicos mejor pagados tiene un promedio de 630 mil pesos, por encima del promedio global que está en 510 mil pesos. Esto sucede en medio de la constante demanda de equidad salarial que existe al interior de esta casa de estudios, donde algunos profesores ganan 700 mil pesos, mientras que otros superan ampliamente los 10 millones mensuales.
Dentro de la nómina solicitada a la institución pública, aparecen más de 1.980 beneficiarios del AUCAI. Sin embargo, se decidió confeccionar un segundo listado más acotado, mostrando únicamente a aquellos académicos que postularon y obtuvieron este bono, y que tienen un sueldo mensual superior a los 4 millones de pesos, antes del AUCAI. Para realizar esta definición, se tomó la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2018 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que señala que solo un 0,7% de los hogares en Chile tiene ingresos entre 4 y 4,5 millones de pesos.
Así, existen 302 académicos de la Universidad de Chile que, ganando más de esta suma, postularon y obtuvieron el AUCAI.
Distribución por Facultad
En ese grupo, predominan los docentes de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (Ingeniería), con 137 casos. En este lugar, destaca el profesor y director del Centro NIC Chile, Patricio Poblete, quien percibe un AUCAI de 763.000 pesos, alcanzando un salario bruto de 9,6 millones de pesos. Después está el ingeniero civil químico Willy Kracht, quien llega a un sueldo bruto de 9,6 millones de pesos con un AUCAI de 649 000 pesos. En total, la Universidad de Chile gasta 90 millones de pesos al mes en esta asignación para los docentes de Ingeniería.
En el segundo lugar de las facultades se encuentra la de Economía y Negocios (FEN), en donde 51 académicos que ganan más de 4 millones de pesos postularon y obtuvieron el AUCAI 2019. El primer lugar de la lista lo tiene Eduardo Engel, economista y miembro del directorio y fundador de la fundación Espacio Público, quien actualmente alcanza un salario bruto de 14,5 millones de pesos con un AUCAI de 763.000 pesos. Varios puestos más atrás en la misma FEN está Óscar Landerretche Moreno, ex presidente de Codelco y actual candidato presidencial de un sector de la centroizquierda chilena, que llega a un sueldo bruto mensual de casi 7,5 millones con un AUCAI de 763.000 pesos. En este grupo de privilegiados también se encuentra uno de los principales economistas del Frente Amplio y militante de Convergencia Social, Nicolás Grau Veloso, que alcanza un salario de 4,8 millones con un AUCAI de 509.000 pesos. En total, la Universidad de Chile destina más de 29 millones de pesos mensuales para mejorar los sueldos de estos docentes de la FEN, que ya ganan más de 4 millones de pesos.
En la Facultad de Derecho, 21 profesores en esta categoría postularon y obtuvieron AUCAI. Entre ellos, destaca Fernando Atria, militante del Partido Socialista y ex candidato a diputado, cuyo sueldo alcanza los 5,4 millones con un AUCAI de 649.000 pesos. Después está la facultad de Medicina y el Hospital Clínico, donde el pago de esta asignación a 38 profesores implica un gasto de 19 millones de pesos mensuales.
Origen y Propósito del AUCAI
En el sitio web que la Universidad de Chile tiene para los usuarios del AUCAI, se define a este bono como una iniciativa que “constituye un esfuerzo programado de mejoramiento de remuneraciones que, aunque focalizado, pretende proteger aquellas áreas más vulnerables de las unidades académicas y continuar un proceso de mejora integral de las condiciones de trabajo de los académicos que se desempeñan en nuestra casa de estudios”.
Aunque entre distintos profesores de esa institución se comenta que el bono tenía entre sus tantos objetivos aplicar un aumento a los sueldos de los profesores de pregrado que ganaban poco, en el papel, el AUCAI se define como una asignación que intenta “ajustar el nivel de remuneraciones del funcionario de la Universidad de Chile”, independientemente de su nivel de ingreso. Para el año 2019, se recibe a lo largo de 10 meses -entre marzo y diciembre-, y su monto varía según la cantidad de horas que ejerce el mismo académico, con un mínimo de 22 horas a la semana. También se exige no tener vínculos laborales con otras universidades, salvo excepciones que se especifican en el reglamento. El AUCAI comenzó a implementarse a partir de 2007.
El ex alumno de la FEN, Andrés Hojman, fue senador universitario entre 2006 y 2008, cuando se discutió la aplicación del AUCAI. En conversación con INTERFERENCIA, contó que esta asignación tuvo dos ejes. “El primero es que en general había una preocupación constante de que los sueldos en la universidad eran bajos”, dijo. “Por otra parte del tema es que veíamos disparidades muy grandes. Los salarios de Economía e Ingeniería eran buenos, comparados con Humanidades, por ejemplo. Como una respuesta a esas dos cosas, el rector Víctor Pérez hizo esta propuesta, que era una propuesta relativamente ambiciosa para la Chile, que no había subido sueldos hace tiempo”.
Para Jonás Chnaiderman, senador universitario entre 2010 y 2014, y académico de la Facultad de Medicina, el principal tema en la institución pública es la inequidad de sueldos. En ese debate, según el docente, el AUCAI no es un tema determinante. “Creo en un equilibrio por la voluntad en ser parte de la principal institución de educación superior del país, con todo el prestigio que eso involucra, y las aspiraciones salariales. Efectivamente me produce un cierto grado de molestia el que hayan personas que ganen mucho dinero y además postulen a AUCAI, pero por lejos no me parece que sea el principal problema de la política salarial”, dijo.
Y agregó: “El principal problema es la coacción del autofinanciamiento al que nos obliga el Estado de Chile, y que nos tiene nuestros sueldos muy deprimidos.
Remuneraciones de Rectores y Académicos en Universidades Estatales
The Clinic revisó por transparencia las remuneraciones de rectores y académicos de universidades estatales. Los rectores mantiene remuneraciones por más de 4 millones más bajas. Los 17 millones de sueldo bruto que recibía Marcela Cubillos generaron mucha controversia respecto a las remuneraciones que puedan recibir académicos del mundo privado. A raíz de esto, The Clinic realizó una recopilación de los sueldos de docentes y rectores de universidades estatales para compararlos con el pago mensual que recibía la exministra de Educación.
“Las universidades tienen una realidad bastante heterogénea desde el punto de vista de las remuneraciones. Tienen alguna autonomía económica, más restringida en el caso de las públicas, muy amplia en el caso de las universidades privadas. Sin perjuicio de lo cual a mí me parece que es inusual ver sueldos de esa entidad, de esa envergadura“, afirma Osvaldo Corrales, rector de la Universidad de Valparaíso y presidente del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (Cuech). En el caso de los rectores de las universidades estatales más emblemáticas, algunos superan los 10 millones de pesos. El rector de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), Rodrigo Vidal, recibe una remuneración bruta de $13.635.974. Su símil de la Universidad de Chile, Rosa Devés, gana $11.038.644 bruto. El rector de la Universidad de Concepción Carlos Saavedra, en 2021, recibía un sueldo bruto mensual de $9.299.74.
Si bien, por la cantidad de universidades estatales, y la variada realidad de estas, es difícil sacar un promedio de los sueldos, el rector Corrales afirma que “probablemente, el sueldo de un profesor o profesora de jornada completa, con grado de doctor, con dedicación exclusiva, oscile entre los 3 millones o 3 millones y medio, y 5 millones de pesos. De todas formas, ese promedio es, en la mayoría de los casos, para académicos que cuentan con doctorados. Marcela Cubillos, si bien fue profesora de la Universidad Católica y ejerció diversos cargos públicos, no cuenta con postítulos, algo inusual en docentes de planta de universidades destacadas.
En la Universidad de Santiago, el sueldo más alto que figura en la planilla de contrataciones de julio de 2024, es el de Begoña Giménez. Ese mes tuvo una remuneración de $9.485.590. Pero esto se dio, porque como rectifican desde la universidad, se acumularon asignaciones impagas que tenía desde enero. Además, de que su cargo cambió de docente a jefatura. El sueldo que la docente recibe todos los meses desde enero de 2024 es de $ 4.335.561 líquido. Ese fue el momento en que asumió el vicedecanato de Investigación y Desarrollo de la Facultad Tecnológica.
Lo que sucede con los registros de sueldo en la transparencia de la universidad se repite en otros meses. Por ejemplo, si en a planilla de julio de 2024 el docente Gerson De Morales, académico de la Facultad de Ciencias Médicas, ganó $8.028.167, su sueldo bruto mensual normal según el registro de la planilla de junio, es de $4.728.167. Las acumulaciones de sueldo en la USACH pueden llegar a pagar $45.195.436 en un solo mes, caso a caso y por distintas razones. Es el caso del profesor Francisco Henríquez, Ingeniero Comercial en Administración de Empresas y Magíster en Gerencia Pública que trabaja como Encargado de la Unidad de Vinculación con el Medio de la Facultad. Le pagaron eso según la planilla de sueldos de contrata de mayo de 2024. A pesar de que su sueldo es de $2.440.367 bruto.
Otro caso, en una cifra similar a la que recibía Marcela Cubillos, se le pagó $16.930.451 en mayo de 2024 a Matías Díaz investigador y Doctor en Ingeniería Eléctrica, con un PhD. de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido. En la Universidad de Chile, por ejemplo, uno de los sueldos más altos es el economista y excolaborador del segundo Gobierno de Michelle Bachelet, Eduardo Engel. El académico en julio, último mes del que existen datos, recibió $9.819.715 pesos bruto. Cabe destacar que lo que recibe mensualmente varía de acuerdo a las asignaciones extras que obtiene mensualmente. Otro caso es el de Óscar Landerretche, economista, ex presidente de Codelco, y que asumió diferentes cargos a nivel estatal. En julio, recibió $9.402.049 de remuneración bruta.
En promedio, quienes tienen el grado de “doctor” ganan entre 3.2 y 6.7 millones de pesos en la USACH. Mientras que en la Universidad de la Frontera, según lo informado por la Escala de Remuneraciones 2024, un profesional de grado A de la planta directiva puede ganar hasta $8.754.752 pesos con asignaciones profesionales, no académicas y de zona.
El presidente del Cuech, Osvaldo Corrales, afirma que el caso de Marcela Cubillos demuestra la gran diferencia entre el sector público y el privado. En su visión, existe “dos sistemas absolutamente dispares”, que a la hora de contratar personal de planta existe una gran desventaja para el sistema público. “A nosotros nos deja en una situación de muchísima desventaja. Respecto a la remuneración de Marcela Cubillos, el presidente del Cuech asegura que en el sector público hay más transparencia en la designación de sueldos. “La gran diferencia es que ningún sueldo en una universidad pública puede ser pagado de forma discrecional o arbitraria.
Tabla Resumen de Remuneraciones y AUCAI (Universidad de Chile)
| Facultad | Número de Académicos con Sueldos > $4M | Gasto Mensual en AUCAI | Ejemplo de Académico Destacado |
|---|---|---|---|
| Ciencias Físicas y Matemáticas (Ingeniería) | 137 | $90 millones | Patricio Poblete: $9,6 millones (sueldo bruto) con AUCAI de $763.000 |
| Economía y Negocios (FEN) | 51 | $29 millones | Eduardo Engel: $14,5 millones (sueldo bruto) con AUCAI de $763.000 |
| Derecho | 21 | N/A | Fernando Atria: $5,4 millones (sueldo bruto) con AUCAI de $649.000 |
| Medicina y Hospital Clínico | 38 | $19 millones | N/A |
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