Hace muchos años que venimos realizando juntos el Plan Pastoral Diocesano en un ejercicio de Comunión y Participación. El Plan Pastoral es una herramienta para ayudarnos a caminar juntos y en la misma dirección como Iglesia Diocesana.
La Visión del Plan Pastoral
Nuestra Idea Fuerza es “Discípulos Misioneros de Jesucristo para que en Él tengamos vida”. El Sínodo de 1992 nos señaló Tres Llamados del Espíritu para nuestra Iglesia diocesana. PRIMER LLAMADO: A ser una Iglesia que vive en Comunión y Participación. Idea Fuerza: es el horizonte hacia el que queremos avanzar todos los miembros de nuestra iglesia diocesana.
Fundamentos Teológicos
“Nuestra misión como Iglesia es evangelizar el mundo y las personas a partir de una experiencia profunda de Dios que es Comunión perfecta de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo, la Santísima Trinidad” (Plan Pastoral 2005- 2007, p.
El Dios de los cristianos es un Dios que vive en una íntima unión, en la más verdadera y pura Comunión de Tres Personas distintas, unidas por el Amor. “Que sean Uno como nosotros somos Uno” (Juan 17, 22). Así como están íntimamente unidos el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo por el vínculo del Amor así, como Iglesia, estamos llamados a vivir en esa misma Comunión. (Ver “Por una Iglesia al Servicio del Reino de Dios” 1992, p.
Implementación del Plan Pastoral
En nuestra Iglesia Diocesana de Talca llevamos adelante la evangelización con un Plan Pastoral, que nos convoca a trabajar en comunión, con líneas de trabajo comunes que ponen en práctica el Proyecto de Iglesia contenido en el Sínodo de 1989- 1992, es decir, lo que soñamos para nuestra Iglesia.
Cada Zona Pastoral reúne a los Consejos Pastorales de las parroquias para que cada una elabore su propio Plan Pastoral Parroquial, a partir de orientaciones comunes. Si hubiera otras instancias pastorales distintas a las parroquias (Movimientos por ejemplo) y que elaboran planes pastorales, se reúnen este mismo día con la Zona Pastoral más cercana.
La Necesidad de Conversión Pastoral
Las Orientaciones Pastorales para el período 2014-2020 nos indican que “necesitamos entrar en un proceso de “conversión pastoral” que reavive la vitalidad misionera de nuestra Iglesia (DA N° 370). “Necesitamos entrar en un proceso de «conversión pastoral» que reavive la vitalidad misionera de nuestra Iglesia (DA N° 370). Una renovación que nos permita hacernos más atentos a las periferias de este mundo.
Presentamos el esquema de nuestro Plan Pastoral Diocesano para este año 2014.
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