Hay distintos ámbitos en los que podemos desarrollarnos. Desarrollar la consciencia nos permite conocer el mundo en el que vivimos, nos posibilita reconocernos como seres individuales, reconocer que somos diferentes y, al mismo tiempo, similares a las demás personas.
Tener consciencia nos faculta para reconocer que pensamos, hablamos, nos comunicamos, tenemos conocimientos, podemos solucionar problemas, podemos inventar cosas que no existen; nos permite reconocer que tenemos sentimientos, que estos afectan nuestra conducta hacia nosotros mismos y hacia los demás, nos permite reconocer la vida emocional de los demás; nos posibilita darnos cuenta de que somos seres sociales, que vivimos en conexión con el otro, que necesitamos a los otros.
Desarrollar consciencia nos hace responsables. Ya salimos del Edén, comimos del fruto del bien y el mal y ahora debemos tomar decisiones que nos afectarán a nosotros y a los demás.
Hay muchas formas en cómo desarrollamos consciencia, de algunas de ellas ni siquiera nos damos cuenta, el mero contacto con los demás estimula el desarrollo de destrezas motoras, el desarrollo de los sentidos, el desarrollo del habla y esto a su vez propenden al desarrollo de la consciencia, sin que sea un proceso voluntario en un comienzo.
Todo esto significa que las personas tenemos un gran potencial, que no siempre desarrollamos. Desarrollar la consciencia y la potencialidad que esto nos da, implica un trabajo personal, un viaje (o muchos viajes) hacia nuestro mundo interno. Podríamos alcanzar altos niveles de bienestar, sentimiento de felicidad permanente más allá de los acontecimientos de nuestra vida y la tranquilidad que desean tantas personas.
Estados de Consciencia y Ondas Cerebrales
Se puede observar que existe un continuo entre los diferentes estados de consciencia, que experimentamos los seres humanos. Lo más obvio al respecto, es una alternancia entre la vigilia -caracterizada por la interacción del sujeto con el medio- y el dormir, en el cual dicha interacción es mínima.
Estos estados de consciencia se pueden detectar a través de la medición de las ondas cerebrales que son producidas por la activación de las neuronas del cerebro, a través de un electroencefalograma. Las ondas cerebrales poseen frecuencia y amplitud, se les denomina con una letra griega, según su frecuencia.
La frecuencia es la velocidad de las ondas, se mide en hertzios o hercios -Hz- siendo el número de ondas que se producen en un segundo, el que varía de 0,1 a 50 o más Hz; la amplitud se refiere a la intensidad de la onda cerebral que varía de 0 a cerca de 300 microvoltios (Guyton, 1969).
Tipos de Ondas Cerebrales
- Ondas Delta: Sueño profundo, desconexión del mundo externo.
- Ondas Theta: Sueño o relajación profunda, meditación, trance semihipnótico, práctica habitual de yoga.
- Ondas Alfa: Relajación, momentos antes de dormir, sueño ligero.
- Ondas Beta: Vigilia, estado de alerta.
- Ondas Gamma: Procesamiento cognitivo, aprendizaje, resolución de problemas, agudeza mental.
Con esta frecuencia se potencia nuestra capacidad creativa, produciéndose un estado de inspiración de ideas y soluciones creativas. Este estado de consciencia promueve plasticidad cerebral, mayor capacidad de aprendizaje, fantasía, imaginación e inspiración creativa; también permite recuperar la memoria a largo plazo, las emociones reprimidas, así como desarrollar profunda conexión emocional con los otros, desarrollo de la intuición y mejorar nuestra conexión espiritual.
La Importancia del Sueño y la Actividad Onírica
La actividad onírica es parte importante de la vida de los seres humanos. Los seres humanos necesitamos dormir para mantener nuestra salud y funcionar efectivamente durante la vigilia. Durante la etapa del sueño, las personas tenemos actividad onírica, la que es indispensable para nuestra estabilidad personal.
De acuerdo con la información anterior, el sueño es un estado de consciencia que presenta diversidad de ondas cerebrales, es decir, hay varios estados dentro del estado de sueño, lo que lo hace un proceso complejo. Según Velayos (2007), el sueño es un estado fácilmente reversible con los estímulos adecuados, como por ejemplo sonidos, ruido, cambios en la luminosidad del ambiente, entre otros; se caracteriza por ser un proceso periódico, es considerado un ciclo circadiano; es decir, que ocurre cada 24 horas, estando ligado al ciclo de luz y oscuridad que ocurre cada día.
Cuando llegamos la noche, las personas sentimos necesidad de dormir, esto en general ocurre de forma espontánea; sin embargo, las personas pueden, hasta cierto punto, voluntariamente decidir no dormir, o dormir en el día en ciertas circunstancias. Las personas tenemos la necesidad diaria de dormir, se dice que alrededor de ocho horas seguidas al día sería lo adecuado para la mayoría de las personas, para mantenerse en equilibrio y ayudar a la salud física y mental.
Cuando soñamos, emergen en nuestra mente imágenes, personajes, paisajes, lugares, situaciones, palabras, a veces conversaciones, sensaciones, sentimientos, etc. Esta actividad que vivimos mientras dormimos puede variar desde muy ambigua y difusa, hasta muy clara y nítida.
La psicología postula que los sueños pueden ayudarnos a solucionar conflictos internos, entender mejor quienes somos, buscar soluciones a problemas no resueltos, entre otros, de hecho el análisis de los sueños se considera una poderosa herramienta psicoterapéutica.
Ejercicios para Trabajar la Intuición
La intuición es una habilidad que te permite captar conocimientos sin la intervención consciente del pensamiento.
Aries, tu energía desbordante y tu inclinación hacia la acción pueden a veces nublar tu capacidad para escuchar a tu intuición. Como signo de tierra, Tauro tiene una conexión profunda con lo físico. Mantén un diario de tus sensaciones y reacciones para identificar patrones que te puedan guiar. Géminis, tu mente activa puede ser tanto un regalo como un obstáculo para la intuición. Leo, tu corazón generoso y tu sentido de la pasión son excelentes vías para desarrollar tu intuición. Como Virgo, tu mente analítica puede ser tanto una fortaleza como una trampa para la intuición. Libra, tu enfoque equilibrado hacia la vida te ayuda a integrar la intuición con el razonamiento lógico. Practica ejercicios que estimulen tanto tu mente lógica como esos “presentimientos” menos racionales.
Para formarse una idea de estos métodos, téngase presente lo que sigue: en el fondo, todos los resultados de la ciencia natural oficialmente reconocida en la actualidad, se obtienen en base a las impresiones de los órganos sensoriales humanos. Pero tampoco por el pensar, en cuanto contribuye a la investigación del mundo físico, nada de nuevo se agrega a lo sensorialmente dado. El pensar combina, analiza, etc.
Esto, sin embargo, cambia inmediatamente cuando el hombre deja de limitarse a aquel pensar que él comúnmente adquiere por la vida y la educación. Este pensar puede fortalecerse, intensificarse. Para alcanzarlo, pueden colocarse en el centro de la conciencia pensamientos sencillos, fácilmente concebibles y luego, con exclusión de todo otro pensamiento, mantener con toda la fuerza del alma semejantes representaciones.

