El desarrollo de la autonomía personal es un objetivo prioritario en la educación de un niño. Los niños con pocos hábitos de autonomía, generalmente presentan problemas de aprendizaje y de relación con los demás. Para tener salas de clases flexibles es importante que los estudiantes tengan cierto nivel de independencia y autonomía.
Además, si los profesores buscan maximizar el tiempo que invierten en un trabajo más personalizado, es importante que los alumnos puedan ser de alguna manera, autosuficientes. Así, en trabajos en grupo por ejemplo, los profesores pueden atender las necesidades de ciertos estudiantes, mientras que los demás siguen adelante con éxito.
Estrategias para Fomentar la Autonomía
A continuación, se presentan estrategias prácticas para ayudar a los niños a desarrollar su autonomía:
1. Fomentar la toma de decisiones
- Saber qué es lo que le gusta a los niños y dejar que tomen sus propias decisiones ayudará a que tengan claridad.
- Hay que ayudar a los niños a atreverse y darles la confianza para que realicen acciones de forma independiente. Una forma de potenciar esto en los niños es a través del juego, específicamente con los que tengan que tomar decisiones.
2. Dar responsabilidades
Asignarle a tu hijo cada semana por ejemplo, una tarea específica. Puede ser un ejemplo sencillo, en el que claramente le das una responsabilidad. El hecho de que le hayas encomendado algo, le transmite el mensaje de que tú crees que él puede hacerlo. Esa confianza que estás depositando en tu hijo, hará que el sienta el compromiso de responder frente a ella.
3. Enseñar habilidades de autocuidado
- Dar mayor autonomía al niño progresivamente en las tareas relacionadas con el cuidado personal: lavarse las manos antes de comer, cepillarse los dientes o bañarse.
- El autocuidado en el niño supone aprender ciertas conductas que se ponen en práctica sin la supervisión del adulto.
- Los adultos deben fomentar con sus palabras y conductas que cada niño es único y valioso, que merece ser querido y que es capaz de cuidar de sí mismo.
4. Potenciar la resolución de problemas
- Presentarles nuevos retos que supongan un incremento en la dificultad y valorar el esfuerzo que realizan al enfrentarse a ellos: dejarles hacer cosas solos.
- Evitar que dependan exclusivamente de nosotros para resolver los problemas.
5. Comunicación y Autoconcepto
- Para saber cómo los niños se auto perciben y qué imagen tienen de ellos mismos, es importante conversar con ellos y hacerles preguntas para analizar qué autoconcepto tienen.
- ¿Qué significa y que objetivo persigue este ejercicio? Sencillamente darle a tú hijo el espacio suficiente para que se exprese. Estimularlo mediante preguntas más exigentes, como por ejemplo “¿qué fue lo que más te gusto de lo que hicieron hoy en la escuela?”. De esa forma “obligarás” a que tenga que describir sensaciones o pensamientos. Cuando lo haga escúchalo con mucha atención. Si el televisor está encendido por ejemplo, entonces baja el volumen para escucharlo. Nunca interrumpas su conversación por atender el móvil.
6. Refuerzo Positivo y Paciencia
- Lo primero es decidir lo que razonadamente le vamos a exigir, evitando pensamientos como: “prefiero hacerlo yo, lo hago antes y mejor”.
- Ponerlo a practicar. Hay que revisar cómo va realizando lo que se le encomienda. Elogiar y valorar su realización.
- Armarnos de paciencia y dejar de lado la prisa para enseñar.
- Dar tiempo para aprender.
7. Estrategias Adicionales para el Aula
Estrategia 1, 2, 3 minutos
A la hora de entender una tarea, este enfoque permite a los estudiantes confiar en sí mismos y en sus compañeros. Para este, debes darles un minuto para repasar las instrucciones en silencio, dos minutos para que entre ellos, discutan las instrucciones, y tres minutos para planear la estrategia que utilizarán para enfrentar la tarea. Sólo después de haber hecho esto, podrán pedir ayuda.
Grabar instrucciones
Esto es muy sencillo. Grábate dando instrucciones (puedes utilizar una voz divertida). Ubica la grabación en algún lugar central, así, los estudiantes podrán oír la explicación cada vez que lo necesiten. Estas grabaciones las puedes subir también en plataformas como Seesaw. Para hacerlo de una manera diferente, los estudiantes se pueden grabar a sí mismos o a sus compañeros.
Tarjetas de ayuda
El profesor puede anticipar algunas de las dudas que tendrán los estudiantes con respecto a determinado tema o ejercicio. Basado en esto, puede diseñar tarjetas con claves o sugerencias para resolver esas dudas. Es una estrategia perfecta para que los estudiantes trabajen su habilidad para decidir en qué momento realmente necesitan ayuda del profesor.
Semáforo de ayuda
Cada grupo o cada alumno puede tener una torres de tazas o vasos de colores (idealmente verde, amarillo rojo para simular las luces del semáforo). Vaso verde arriba: estoy o estamos bien. Vaso rojo arriba: necesitamos inmediatamente al profesor. Hemos dejado de trabajar.
La Autoestima y su Importancia
Para nadie es una novedad que el desarrollo de la autoestima es fundamental a la hora de pensar en la formación integral y armónica de una persona, mucho menos para los profesores. Si pensamos en los más pequeños, con mayor razón se hace evidente la necesidad de que desarrollen un autoestima adecuada, dado que favorece que se sienten más seguros de sí mismos, tengan más amigos y puedan discernir con mayor facilidad lo que hacen bien y mal.
Asimismo, la autoestima influye en la capacidad de los niños para afrontar nuevos retos, desarrollar diferentes habilidades y ser más autosuficientes. De hecho, los niños con una buena autoestima suelen ser más empáticos y asertivos, a la vez que aprenden con mayor facilidad y son más creativos.
Cuando hacemos consciente el impacto que el desarrollo de un autoestima positiva y adecuada tiene en las personas, es cuando se nos genera la imperiosa necesidad de contar con las estrategias y recursos adecuados para potenciarla en los estudiantes.
Juegos y Actividades para Fomentar la Autoestima
- Juego de las estrellas: A cada niño se le entrega una estrella que debe colorear con su color preferido. Una vez que todos hayan terminado, se intercambian las estrellas con el compañero que tiene al lado. Cada uno leerá en voz alta lo que al otro compañero le gusta hacer pero sin decir el nombre. Esta actividad exige que el niño reflexione acerca de lo que más disfruta hacer. La pregunta del maestro, en cuanto a quien pertenece esa estrella, reforzará el sentimiento de identidad del niño.
- Juego de las profesiones: Pedirle a cada niño que seleccione dos trabajos o profesiones que les gustaría hacer. Seguidamente hacer una lista con las profesiones elegidas y organizar un día de “representación teatral”. Cada uno hará el trabajo que ha seleccionado, por ejemplo el bombero simulará apagar un incendio, la enfermera curar a un enfermo, etc.
- El juego del sobre: A cada niño, o a cada adolescente se le entrega una hoja y un sobre. En la hoja debe escribir tres defectos que reconoce en sí mismo. También pueden ser características que no les gustan de sí y que desearían cambiar. Ese sobre llevará su nombre. Se lo pasan al compañero de al lado y este deberá escribir tres cualidades o virtudes que reconoce en la persona del sobre. Esto lo escribirá en el exterior. Luego dicho sobre se lo pasa al compañero de la derecha y este hará lo mismo. La finalidad de este juego es mostrarle a cada uno, que si bien tienen defectos, también tiene muchas virtudes. De hecho cada compañero reconoce distintas virtudes, quizás algunas coincidentes.
- A quién le gusta quién: Esta actividad es ideal para plantearla entre los adolescentes. A cada participante se le entrega una hoja con el nombre de un compañero. Cada uno debe escribir las tres cosas que más le gusta de esa persona. Todos tienen que elegir tres características físicas o personales que le gusten del compañero que le ha tocado. Luego el maestro juntará todas las hojas, y leerá en forma anónima y en voz alta cada uno de los atributos. El pedir que mencionen tres aspectos que les gusten, les ayudará a ver que todos tienen algo positivo y agradable. Además, se darán cuenta que no todo pasa por lo físico. A su vez, cuando a cada uno le llegue el turno de escuchar sus cualidades, se sentirá muy contento.
El Rol de los Padres
Los padres juegan un rol fundamental en la creación de una sólida y positiva percepción del niño sobre sí mismo. La familia es el lugar en donde el niño es querido y valorado tal como es. Desde que es un bebé, incluso dentro del vientre materno, el niño percibe sensaciones de valor.
Importancia del Autocuidado
El autocuidado personal, físico y emocional, es uno de los pilares de nuestro bienestar. El autocuidado hace referencia al cuidado y cultivo de uno mismo en el sentido amplio de la palabra, basado en el autoconocimiento y teniendo en cuenta aspectos físicos y emocionales.
Un niño que aprende a cuidar de sí mismo sabrá pedir ayuda cuando lo necesita, ya que será capaz de hacer una correcta evaluación de la situación vital en la que se encuentra, utilizando sus propios recursos y, cuando no son suficientes, buscando ayuda de los demás. Esto es fruto de una buena autoestima, que es la clave para reconocer, no sólo todo nuestro potencial, sino también nuestras limitaciones.
El modelo de los hijos son los padres y, si queremos hijos que se cuiden, debemos practicar con el ejemplo. Cuidar nuestra salud, comer bien, hacer deporte, tener un espacio de cuidado personal o disfrutar de actividades de ocio es uno de los mensajes más poderosos que podemos dar a nuestros hijos.
Todas estas acciones permitirán que cuando el niño entre en la etapa de la adolescencia, ya tenga más o menos su identidad formada. De esta forma estaremos potenciando el desarrollo de identidades positivas y saludables en nuestros hijos, que les permita tener una mejor calidad de vida y una vida más feliz.

