En Chile, el cuidado de niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de vulnerabilidad se aborda principalmente a través de dos tipos de familias de acogida: las Familias de Acogida Extensas, que tienen lazos de consanguinidad con el NNA, y las Familias de Acogida Externas, que los acogen sin vínculos previos.
¿Qué es una Familia de Acogida?
Es una familia que, de manera transitoria, recibe el cuidado personal de un niño, niña o adolescente por una medida de protección judicial. Las Familias de Acogida Externas son una alternativa que promueve la restitución de derechos y el bienestar del NNA.
Son un "puente" de reparación de sus vínculos antes de volver con su familia de origen, extendida o adoptiva, asegurando su derecho a vivir en un entorno familiar que lo proteja, en el que aprenda sus roles y estructura. Además, estas familias previenen la internación en residencias o permiten que se egrese de ellas.
Modalidades de Familias de Acogida
Desde Pro Acogida se aboga por una multiplicidad de familias de acogida que hoy no existen en Chile. Actualmente, existen tres modalidades:
- Normal: Familias que reciben al NNA desde 3 meses hasta año y medio o dos. En algunas circunstancias este acogimiento pasa a indefinido o pasa a adopción.
- Pre-adoptiva: Familias que se inscriben para tratar de vincular a un niño o niña con una familia adoptiva (Fundación Chilena de la Adopción).
- De emergencia: Familias que realizan una atención y contención inmediata, recibiendo a un niño o niña en problemas para evitar su ingreso a centros y privilegiar el cuidado familiar. Están disponibles a cualquier hora y en cualquier momento, en periodos que van desde algunos días hasta 3 meses.
Se espera que aumenten las familias de acogida externas, además de las de emergencia y permanentes, éstas dos últimas existen en la práctica, sin embargo en un número restringido. Las familias de emergencia son aquellas disponibles para acoger en circunstancias complejas y emergentes desde 0 hasta 3 meses.
Además, se buscan otras modalidades como:
- Familias de acogida de fin de semana y vacaciones para NNA en residencias o para familias de acogida externa o extensa que necesitan un respaldo.
- Familias de acogida profesionalizadas para NNA con discapacidad o problemas de control de impulsos.
- Familias de acogida para adolescentes (hoy se puede pero son muy escasas).
Requisitos Generales para Ser Familia de Acogida
Si bien los requisitos exactos pueden variar según el organismo y el tipo de acogimiento, algunos requisitos generales incluyen:
- No tener antecedentes penales ni estar inhabilitado para trabajar con NNA.
- Es necesario que los ingresos cubran las necesidades básicas de todos/as los/as integrantes de la familia y el niño, niña y adolescente acogido/a.
Tener hijos/as puede significar que las personas tienen más experiencia en el cuidado de la crianza de los niños, niñas y adolescentes. Sí puedes, tienes que pasar por un proceso de evaluación como todos los postulantes.
El Proceso de Postulación y Evaluación
Las bases del proceso de postulación y evaluación son iguales en todo Chile. Por ejemplo en la Región Metropolitana, hay una lista de espera para ser evaluado/a y después, se necesita un tiempo para encontrar una familia idónea para el niño, niña o adolescente.
Tras asistir a una charla donde les explican a los interesados los detalles del programa, se realizan evaluaciones y capacitaciones. Importante: las familias que decidan inscribirse y formar parte del programa serán evaluadas y capacitadas. Además, se considerarán otros requisitos como por ejemplo el nivel de compromiso y motivación junto a otros aspectos personales la perseverancia, empatía y tolerancia a la frustración, entre otros.
El proceso de evaluación debe dar a conocer a los/as postulantes las necesidades y las etapas de desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, para que con esas herramientas tomen una decisión acorde a sus capacidades.
Para la inscripción no es necesario ningún documento. Sin embargo, será contactado e invitado a participar de una charla inicial. Como resultado del trámite, se habrán inscrito para postular al Programa Familias de Acogida Especializada. Posteriormente, serán contactados por un profesional del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
Duración del Acogimiento
El acogimiento puede ser por semanas, meses y hasta, dos años. En Chile, muchas veces los procesos legales demoran, por lo tanto, los niños, niñas y adolescentes pueden estar en acogimiento por plazos más extendidos, aunque, idealmente, debieran ser más expeditos.
El foco siempre debería estar en el interés superior de los niños, niñas y adolescentes y su necesidad pasar por la familia de acogida mientras se busca una respuesta permanente. Pero, puede darse que de no existir esa respuesta y sea el mejor interés quedarse en su familia de acogida.
Apoyo y Acompañamiento
Mejor Niñez supervisa los programas colaboradores de familias de acogida y también tiene sus propios programas. Contará con una psicóloga o psicólogo que acompañará el proceso familiar e individual del niño, niña o adolescente en el programa de familia de acogida especializada.
El Estado ayuda en promedio con $70 mil pesos mensuales pero en los programas de familias de acogida de la Administración Directa se les ayuda sólo con cosas materiales. Además, es posible pedir el permiso maternal o parental por 3 meses en caso de jornada completa o 4 meses si es media jornada.
La campaña Acoger es tiene un acompañamiento durante estas esperas a través de la "Incubadora de Familias".
Voluntariado en Orfanatos
En Fundación Abrázame, creemos en el poder de la solidaridad y la colaboración. A través de visitas grupales y periódicas, el Programa Abrázame busca acompañar a bebés, niños, niñas y adolescentes que viven en residencias de protección.
Las actividades varían según la edad y necesidades de cada grupo, e incluyen desde alimentar y jugar con los más pequeños, hasta compartir tardes de juegos, manualidades, cocina, deportes y paseos.
Existen diferentes programas de voluntariado:
- Nuevo programa de voluntariado uno a uno, para personas que puedan comprometerse a visitar diariamente por tiempo indefinido a un bebe o niño de hasta 3 años, para prevenir y/o mitigar la afectación emocional de vivir en espacios de institucionalización.
- Nuevo programa de voluntariado uno a uno, donde una persona se convierte en un Tercero Significativo para un niño o niña de entre 3 y 12 años que vive en un hogar de protección en situación de abandono.
A través de visitas semanales, primero dentro del hogar y luego, en algunos casos, fuera de él, se busca crear una relación cercana, estable y de confianza, quién en el mejor de los casos, pueda acompañar al niño o niña por el resto de su vida.
Este programa busca entregar contención emocional, compañía significativa y una presencia adulta que quizás transformará la experiencia del niño o niña durante su paso por el sistema de protección... y mucho más allá.
Consideraciones Adicionales
- Siempre es prioridad que los hermanos vivan juntos, cuando sea de su interés superior. Si no resulta posible que vivan juntos, pueden mantener contacto entre ellos.
- En general uno pero si son hermanos/as es posible recibir más, si la familia de acogida está de acuerdo.
- Sí, para quien desee solicitarlo, si bien no es una obligación, favorece la adaptación del niño, niña o adolescente en su familia de acogida.
El Impacto de las Familias de Acogida
Las transiciones y separaciones hacen daño a los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, cuando un niño se encuentra en desamparo y requiere una respuesta de cuidado alternativo, lo mejor es mantenerlo acogido en un ámbito familiar.
Las familias de acogida son evaluadas y acompañadas para asegurar el cuidado adecuado a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes. También promueven su bienestar, desarrollo y protección. Ellos o ellas tienen el derecho a vivir en familia, reconociendo su estructura, sus roles, siendo amados y protegidos por su entorno. Por esa razón, la protección de una familia de acogida es una experiencia reparatoria y sanadora.
Además, cuando es en el interés superior de los niños, las familias pueden seguir en contacto con ellos o ellas. De esa manera, integran a su vida, las experiencias y lazos creados en su historia.
Lo más seguro es que la separación será difícil por lo que hay que mantenerse enfocado en el interés superior de los niños, niñas o adolescentes. En lo práctico, es reconocer que ellos o ellas estarán mejor al cuidado de su mamá/papá que en una familia de acogida, siempre que esa mamá/papá tenga las condiciones para cuidarlo y protegerlo bien.
Ser un puente, significa ayudar, por un plazo temporal, a las familias de origen o las familias extensas volver a tener el cuidado de sus niños o, en otras situaciones, es proteger a un niño/a que está en proceso de adopción, para que esté lo mejor posible antes de ir a su hogar permanente.
Es indispensable que la familia de acogida se prepare para las despedidas, transiciones y el duelo. Siempre vale mil veces la pena entregar amor a un niño, viendo cómo crece y se desarrolla con tu cuidado, que en una residencia.

