Desde 1899, empresarios y sindicatos de trabajadores en Dinamarca comenzaron una serie de negociaciones que formaron las bases de un sistema laboral de beneficio mutuo que hoy en día se conoce como “flexiseguridad”: un mercado laboral flexible, con un potente seguro de cesantía para quienes pierden sus trabajos o buscan mejores oportunidades y, al mismo tiempo, apoyo estatal para la recontratación.
En mayo de 2025, la tasa de desempleo entre los hombres ascendió a 5,7 % (0 p.p. ).
El Modelo de Flexiseguridad Danés
La gracia del sistema danés es que este no solo es reconocido por datos económicos y la opinión de los ejecutivos empresariales, sino que la Confederación Internacional de Sindicatos (ITUC, por sus siglas en inglés) también deja a Dinamarca entre los países mejor evaluados en su ranking 2020.
El tercer componente del modelo danés es el apoyo del Estado a la búsqueda de empleo. En promedio, allá un desempleado vuelve a encontrar trabajo dentro de cuatro meses.
Comparación con Chile
A comienzos de año el desempleo en Dinamarca era menor a 4%. Pese a que subió debido al covid-19 alcanzando un máximo de 5,6% en junio, ya logró contenerse cayendo bajo 5%. El contraste con las bruscas alzas del desempleo en el resto del mundo -en Chile se han destruido cerca de dos millones de empleos y la cesantía se elevó al 13,1% actual- el mercado laboral danés, gracias a un fuerte impulso fiscal y su modelo laboral, ha resistido bien.
En el ranking mundial de competitividad 2020 que realiza el IMD suizo, en el indicador “mercado del trabajo” Chile se encuentra en la posición 29° (Dinamarca aparece octavo en esa categoría y segundo en el ranking general gracias a su “economía fuerte, su mercado del trabajo y sus sistemas de educación y salud”). Más distante aún es la brecha en la categoría “productividad y eficiencia” donde los daneses lideran el listado y Chile se ubica en un rezagado 52° lugar.
Lecciones para Chile
“En 2007 hubo una gran discusión del modelo danés, sobre si podía funcionar en Chile, pero el componente político no lo permitió”, dice el director de Data Science Unholster, Cristobal Huneeus, asesor de Hacienda en el periodo de Velasco.
Sin embargo, hay coincidencia entre extitulares de Teatinos 120 que vale la pena abrir una discusión en este sentido. “Podrá ser el modelo de Dinamarca o el alemán” pero hay que avanzar en más flexibilidad y seguridad, aseguran dos de ellos a La Segunda. Entre los expertos, la idea también genera entusiasmo.
“En Chile uno de los elementos de mayor rigidez y que es un desincentivo a la contratación formal es el elevado costo de despido”, dice Juan Bravo, economista UC. Plantea que la protección al trabajador ante el despido se puede hacer de manera más eficiente mejorando los beneficios del seguro de cesantía y reduciendo significativamente los “efectos perniciosos” que provoca el actual sistema de indemnización por años de servicio en el mercado laboral. Ahí, Dinamarca muestra un camino.
El seguro de cesantía, pese a ser voluntario, cubre tanto a empleados, como independientes y emprendedores. Los beneficiarios reciben un 90% del sueldo que recibían antes de perder su trabajo con un tope máximo. Disminuyendo así la incertidumbre que genera perder el empleo.
Un ejemplo de flexibilidad con seguridad es la ley sobre trabajo a distancia y teletrabajo aprobada a fines de marzo, explica Bravo. Pese a que tomó años de discusión en el Congreso y que solo logró salir adelante debido a la pandemia, “lo cierto es que esta ley no genera ningún menoscabo a los derechos de los trabajadores”, sostiene Bravo ante las dudas que generaba entre algunos parlamentarios.
Pero Huneeus advierte que debemos repensar el concepto de flexibilidad, ya no solo para contratar y despedir, si no en la flexibilidad horaria y el trabajo remoto, “porque eso genera espacios de abuso para ambos lados. Necesitamos repensar no solo flexibilidad si no que el Código de Trabajo entero”, dice, porque el actual está pensado para una realidad que cambió: personas en un lugar físico por cierta cantidad de horas.
“Chile tiene pendiente una reforma a su sistema de capacitación, formación continua y reconversión laboral”, finaliza Bravo.
Recortes de Impuestos en Dinamarca
Dinamarca, el país más gravado del mundo, anunció que se prepara para realizar importantes recortes de impuestos con el objetivo de impulsar su economía.
El gobierno pretende reducir impuestos sobre salarios, autos, servicios domésticos y pensiones en 23.000 millones de coronas danesas (US$3.700 millones) al año gradualmente hacia 2025.
El ministro de Finanzas de ese país, Kristian Jensen, dijo a Reuters que con la iniciativa se abordan una serie de desafíos, "aumentamos el beneficio de conseguir un trabajo, lo hacemos más atractivo para pasar más tiempo en el trabajo, y nos aseguramos de que tenga más sentido ahorrar hasta el retiro".
Datos de 2015 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revelan que los daneses pagan un 46,6% en ingresos tributarios como porcentaje del PIB, la mayor cifra en esta materia a nivel mundial, que tras la implementación del programa llegaría al 44%.
Actualmente, la economía se encuentra en alza, por lo que el temor de los líderes nacionales de que se genere una crisis de mano de obra, llevó al Ejecutivo a preparar el camino para un recorte de gravámenes.
La tasa de desempleo en Dinamarca ha caído hasta el 3,5%, lo que hoy en día genera dificultades para las compañías a la hora de encontrar nuevos trabajadores.
Así, con las deducciones el gobierno busca que los trabajadores con menores salarios vean una mayor ventaja a la hora de participar en el grupo conformado por la masa laboral, contra los beneficios entregados en casos de desempleo.
Sobre las reducciones en materia de los automóviles, los recortes podrían llevar a una disminución de costos por propiedad en US$2.430.
Dinamarca ofrece un gran paquete de beneficios sociales a sus ciudadanos a cambio de importantes contribuciones fiscales.

