En Argentina, la discusión sobre el reajuste del salario mínimo siempre ha sido un tema de gran relevancia, especialmente en contextos de crisis económica. En septiembre de 2018, este debate cobró aún más importancia debido a la situación económica del país y las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Contexto Económico en 2018
En 2018, Argentina enfrentaba una serie de desafíos económicos que impactaron directamente en el poder adquisitivo de los trabajadores. La inflación descontrolada, la devaluación del peso y la fuga de capitales eran problemas acuciantes. De acuerdo a los datos entregados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de Argentina, la pobreza subió a 27,3% en el primer semestre de 2017, lo que representaba a más de 12 millones de personas en situación de pobreza.
La política económica del gobierno de Mauricio Macri, basada en la "austeridad fiscal", no logró contener la crisis. Por el contrario, la situación se agravó con miles de despidos y un presupuesto para 2019 dictado por el FMI.
Negociaciones y Aumentos Salariales
En marzo, se esperaba que entrara en vigor un nuevo salario mínimo, fruto de una fórmula plurianual acordada en 2018. Esta fórmula establecía un reajuste del 2,5% real si la economía crecía hasta un 4%. Como las perspectivas de crecimiento se situaban entre el 1% y el 1,3%, el salario mínimo bruto llegaría a $319.000, sumando el 2,5% al 3,5% de inflación acumulada en 12 meses.
Sin embargo, la situación económica real distaba mucho de las proyecciones iniciales. Las estimaciones del Banco Central para el PIB de 2019 y 2020 eran considerablemente más altas de lo que finalmente se concretó. Esta discrepancia generó tensiones en las negociaciones salariales, ya que los economistas anticipaban un estrecho margen para el incremento salarial, considerando el bajo crecimiento económico y el estancamiento de la productividad.
Algunos economistas, como Cecilia Cifuentes, abogaban por un aumento moderado del salario mínimo, cercano a la inflación, para no perjudicar a quienes no tenían empleo. Otros, como Patricio Rojas, preveían una discusión compleja y un reajuste del 1,8% real. Alejandro Fernández, por su parte, advertía sobre el impacto negativo de un alza significativa en el mercado laboral para los menos calificados.
El Rol del FMI y las Medidas Adicionales
La crisis económica tuvo una nueva trágica escena con la renuncia de Luis Caputo, amigo del presidente que se desempeñaba como presidente del Banco Central. En su reemplazo, llegó Guido Sandleris, quien fue nombrado de facto por Christine Lagarde. Paralelamente, Macri se reunía con el FMI en Nueva York para extender la línea de crédito con la institución hasta 57.100 millones de dólares, a cambio de mayores calamidades para la población trasandina. Las políticas acordadas han fracasado. Pues este viernes, a solo a dos días del anuncio de la renegociación de la deuda, el dólar volvió a subir por sobre los 42 pesos argentinos, alcanzando una nueva marca histórica.
Impacto en el Mercado Laboral y Grupos Vulnerables
La discusión sobre el salario mínimo también debe considerar el impacto en el mercado laboral y en los grupos más vulnerables. Las relaciones laborales afectas al ingreso mínimo mensual son mayores en mujeres, en jóvenes y en trabajadores con niveles de escolaridad bajos. Según CASEN 2017, aproximadamente el 60% de los trabajadores afectos al ingreso mínimo mensual tienen un nivel educacional igual o inferior a educación media y un 32 % tiene entre 18 y 30 años.
La pandemia está afectando especialmente el empleo de esos grupos. Según el INE, la destrucción de empleo para menores de 30 años ha sido de un 28% con respecto al año anterior, en contraste los mayores de 30, que tuvieron una caída del 11% (la caída de los jóvenes fue 17 puntos porcentuales mayor) Para el caso de las mujeres, la destrucción de empleo asalariado fue de un 12,5% con respecto al año anterior, en contraste, la de los hombres fue de un 10,2% (la caída de mujeres es 2 puntos porcentuales mayor).
El Ingreso Mínimo Garantizado (IMG)
Finalmente, manifiesta el Mensaje, la introducción del ingreso mínimo garantizado (“IMG”), mediante la ley N°21.218, modifica sustancialmente el carácter de la discusión respecto del reajuste del salario mínimo. Con un piso de ingresos garantizado por el IMG, la incidencia del reajuste del ingreso mínimo mensual sobre el poder adquisitivo de los trabajadores es mínima (aproximadamente un 9%).
Propuesta de Reajuste en 2020
La presente iniciativa legal, en estos tiempos de crisis, propone un reajuste del ingreso mínimo mensual por inflación, de forma tal de mantener el poder adquisitivo en relación al último reajuste. Esto quiere decir que el monto del ingreso mínimo mensual se incrementa a $322.000, de acuerdo a la variación acumulada del IPC entre marzo 2020 y hoy, que, de acuerdo a los datos disponibles (incluyendo las proyecciones de agosto 2020), es del 0,4%. A su vez, el ingreso mínimo mensual para los trabajadores menores de 18 años de edad y mayores de 65 años de edad se eleva a $240.041 y el ingreso mínimo mensual para efectos no remuneracionales, a $207.416.
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