Grecia se prepara para implementar una nueva normativa laboral que aumentará la semana laboral reglamentaria de 40 a 48 horas a partir del 1 de julio de 2024. El gobierno griego defiende esta medida argumentando que simplificará la administración, otorgará más derechos a los empleados y reducirá los periodos de prueba a seis meses y combatirá el trabajo no declarado.
No obstante, Grecia se desvía del camino que están siguiendo otros países europeos como Bélgica, Francia, Reino Unido, España e Islandia, que están experimentando con modelos para reducir las horas de trabajo sin disminuir el salario.
En el plano positivo, el salario mínimo pasó a los 830 euros a partir de abril, mientras que el salario medio se sitúa en torno a los 1.250 euros. A pesar del aumento del salario mínimo a 830 euros y el salario medio a 1.250 euros, la alta inflación y las reducciones salariales anteriores aún afectan a los trabajadores.
Grecia ya intentó introducir una semana laboral de seis días durante su crisis de deuda, pero no lo logró. Durante su crisis de deuda, que comenzó en 2009, algunos prestamistas exigieron que los griegos trabajaran más. Ahora, Grecia se encuentra en otro escenario más próspero.
Los empleados podrán trabajar más solo si las empresas deciden abrir más tiempo, cobrando un pago extra. El Gobierno griego argumenta que estas medidas simplificarán la administración, darán más derechos a los empleados y reducirán el trabajo no declarado, mientras que también ayudarán a abordar la escasez de mano de obra cualificada.
Expertos como Jens Bastian consideran que la nueva normativa solo ajusta la realidad existente en el mercado laboral griego y que se necesitan cambios estructurales más profundos para abordar los desafíos económicos del país. Jens Bastian, del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad, señala que la nueva normativa solo formaliza una realidad ya existente en el mercado laboral griego, donde muchos ya trabajan más de cinco días a la semana.
A pesar de ser una medida atípica en Europa, Grecia se encuentra en un escenario más próspero con un crecimiento económico positivo, aunque la emigración de jóvenes calificados continúa. Aumentos salariales recientes intentan compensar anteriores reducciones, pero la persistente alta inflación presenta desafíos.
En el pasado, la troika envió una carta al ministerio de trabajo griego en la que pide al gobierno que solvente ese tema mediante un decreto si los sindicatos y la patronal no llegan a un acuerdo. El primer ministro, Lukas Papademos, se reunió con representantes de la Confederación General de Trabajadores de Grecia y de la Asociación de Empresas e Industrias, para tratar este asunto. Papademos reconoció que el SMI es uno de los "problemas" planteados por la UE y el FMI e instó a no hacer únicamente comparaciones sobre la evolución de los salarios con otros países de la eurozona. Papademos advirtió de que la economía helena podría entrar en una "quiebra desordenada" en marzo si el país no llega a un acuerdo con la troika.
Un lugar para vivir tras la jubilación o simplemente para disfrutar de una aventura familiar en otro país, es lo que se puede encontrar en Grecia. Con más de 227 islas habitadas y más de 6.000 islas e islotes con playas paradisíacas, donde las aguas claras y tibias abundan, es el lugar perfecto para aquellos que no se cansan de explorar. Al ser un país que se mantiene del turismo, sus habitantes pueden sentirse de vacaciones en estos destinos que son realmente diseñados para la experiencia del extranjero.
Hoy, la globalización y los avances tecnológicos han transformado la forma en que la gente trabaja. Muchos países fueron inteligentes al crear alternativas de residencia ante este nuevo fenómeno conocido como “Nómadas Digitales”. Estos programas apuntan a atraer capital humano altamente calificado.
“Esta es solo una de las formas en las que una persona o familia puede obtener una residencia en Grecia y para esto lo primero es entender y reconocer la diferencia entre ser un ‘nómada digital’ a ser un trabajador que aplica a la visa para nómadas digitales. El primero es un profesional que viaja y aprovecha la flexibilidad laboral o bien las nuevas tecnologías digitales. El segundo es un trabajador que decide migrar con una autorización o un permiso de residencia, algo en lo que en AIM Global podemos ayudar y acompañar en el proceso”, señala Caterina Utili, General Manager de AIM Global.
Quienes quieran aplicar tienen que acreditar ingresos de € 3.500 por mes y si quieren viajar con su pareja, se debe acreditar un sueldo de € 4.200 por mes, el cual se puede seguir percibiendo en el país donde se residirá. Caterina Utili, General Manager de AIM Global, señala que, si bien existe una cierta idealización respecto a que “ahora es el momento perfecto para trabajar remoto y ser nómada digital”, para poder residir legalmente en el extranjero, esto no es tan simple.
“Existen diferentes requisitos, los que dependen del país al que se aplica, pero el denominador común es el de poder demostrar un ingreso mínimo que suele estar entre los 3.000 y 5.000 dólares mensuales, en el caso de Grecia”, aclara. Sin embargo, la profesional señala que los beneficios son muchos, puesto que, “en pocas palabras, las visas para nómadas digitales en países como Portugal, España y Grecia, permiten que sigas desempeñando tu trabajo actual, en forma remota, pero viviendo en Europa, con una excelente calidad de vida y beneficios para ti y tu familia”. Como expertos en movilidad internacional, AIM Global se dedica a facilitar la obtención de visas para profesionales que quieran expandir sus actividades en el extranjero. Su equipo se encarga de los detalles legales, permitiendo a sus clientes concentrarse en sus objetivos comerciales, profesionales y personales.
TAG: #Sueldo

