El mundo del tatuaje ha experimentado un auge significativo en España, convirtiéndose en una forma de arte y expresión personal cada vez más popular. Como resultado, muchos jóvenes se sienten atraídos por la profesión de tatuador, pero surge la pregunta clave: ¿cuánto se puede ganar como tatuador en España?

Para entender el panorama salarial de un tatuador en España, es fundamental considerar varios factores que influyen en sus ingresos:

  • Experiencia: Al igual que en cualquier profesión, la experiencia juega un papel crucial. Un tatuador principiante generalmente ganará menos que un artista con años de experiencia y una sólida reputación.
  • Ubicación: Las ciudades más grandes y turísticas suelen ofrecer mayores oportunidades y, por lo tanto, salarios más altos. Madrid, Barcelona y Valencia son ejemplos de ciudades con una demanda considerable de tatuajes.
  • Reputación y Habilidad: Un tatuador con un estilo único, habilidades excepcionales y una base de clientes leales puede cobrar tarifas más altas y, en consecuencia, aumentar sus ingresos.
  • Tipo de Establecimiento: Trabajar en un estudio de tatuajes reconocido y bien establecido puede proporcionar una base de clientes constante y, en algunos casos, un salario fijo más comisiones. Por otro lado, los tatuadores independientes tienen la libertad de fijar sus propios precios, pero también asumen la responsabilidad de encontrar y mantener a sus clientes.

Aunque es difícil establecer un salario promedio exacto, se estima que un tatuador principiante en España puede ganar entre 900 y 1200 euros al mes. A medida que adquiere experiencia y construye su reputación, este número puede aumentar significativamente, llegando incluso a superar los 2000 euros mensuales para tatuadores con una amplia trayectoria y una clientela consolidada.

Es importante tener en cuenta que muchos tatuadores trabajan por cuenta propia, lo que significa que sus ingresos pueden variar considerablemente de un mes a otro. En estos casos, es fundamental tener una buena gestión financiera y ser capaz de administrar los ingresos de manera efectiva.

Además del salario base, muchos tatuadores también reciben propinas de sus clientes, lo que puede representar un ingreso adicional significativo. La cantidad de propina suele depender de la satisfacción del cliente con el trabajo realizado y la calidad del servicio ofrecido.

El retail financiero ofrece desde seguros de viajes, hasta descuentos por usar tarjeta CMR, Cencosud, Ripley y las demás. Su gran gancho es la compra en cuotas.

Las políticas internas de las empresas son las que deciden cuándo entregar un crédito y cuándo no. Gran parte de los créditos en Chile no son entregados por bancos, sino por organizaciones intermedias que funcionan como instituciones financieras, pero que en la mayoría de los casos tienen una normativa diferente.

La ley de Protección de los Derechos del Consumidor, que es la encargada de regular todas las operaciones comerciales, se aplica en el caso de los servicios que entregan las instituciones financieras, como el retail financiero.

Otra ley que influye de manera directa al retail financiero y a los bancos en la entrega de créditos es la número 18.010, que establece las normas para las operaciones de crédito. Esta norma, entre otros aspectos, fija el interés máximo convencional.

Como explica la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras en su página web: “Este interés no puede exceder en más de un 50% el interés corriente que rige al momento de la convención. El interés corriente es el interés promedio cobrado por los bancos y sociedades financieras establecidas en Chile en las operaciones que realicen en el país (…) Corresponde a la SBIF determinar las tasas de interés corriente”.

En noviembre de 2013 el Congreso aprobó una ley que reduce el interés máximo convencional de manera progresiva por dos años.

Andrés Sepúlveda, el abogado que destapó el caso La Polar, explica que en general se aplica la misma normativa tanto para las empresas de retail como para los bancos o entidades financieras que son prestamistas, pero que no son controlados por las mismas entidades.

“Los bancos y la mayoría de las instituciones financieras tienen una regulación directa a manos de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF). El retail, en términos generales, cuando se organiza como sociedad anónima abierta, su controlador principal es la Superintendencia de Valores y Seguros”, agrega.

El abogado dice que estas entidades son los reguladores directos y tienen facultades inspectoras. Sin embargo, también el Sernac cumple un rol fiscalizador.

Sepúlveda dice que los países deberían tener leyes de protección al consumidor segmentadas según la capacidad de pago.

En España el 37% de los jóvenes de 18 a 35 años solicitaron créditos en Navidad para poder pagar en cuotas los regalos, según una encuesta realizada por la Dirección General de Salud y Consumidores de la Comisión Europea.

Solo el 12% de ellos conoce sus derechos fundamentales respecto a los créditos de consumo.

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