Hace algunos años, el salario económico era el factor determinante para que un empleado eligiera un puesto de trabajo sobre otro. Sin embargo, en la actualidad, el salario emocional ha ganado relevancia como un componente esencial para atraer y retener talento de calidad.

Hablamos de salario emocional cuando nos referimos a todas aquellas retribuciones no económicas que el empleado puede obtener de su actual puesto de trabajo y de la empresa a la que pertenece. Es fundamental reconocer que el salario emocional viene a complementar la compensación económica. Ambos aspectos deben unirse para lograr una satisfacción laboral plena.

¿Qué es el Salario Emocional?

El “Salario emocional”, como se le llama a este tipo de características comprende todas aquellas retribuciones o compensaciones no económicas que un trabajador recibe por parte de la empresa, y que están vinculadas directamente a mejorar su bienestar y calidad de vida.

Existe la costumbre de pensar que un buen sueldo mantiene contento a cualquier persona, y si bien es cierto que todos aspiramos a sueldos dignos que tengan coherencia con nuestra carga laboral, desempeño y experiencia, es un error pensar que esta es la única razón de nuestra permanencia y motivación para trabajar en una empresa.

Hay muchos otros beneficios que complementan el salario económico y que llegan a ser incluso más satisfactorios para los empleados, quienes en algunos casos prefieren, por ejemplo, un sueldo más ajustado por menos horas de trabajo y más tiempo para dedicar a su vida personal.

Un salario económico alto NO garantiza la permanencia de un trabajador dentro de una compañía, tampoco garantiza un óptimo desempeño en su trabajo.

Beneficios del Salario Emocional

  • Aumento de la productividad y motivación laboral: Empleados satisfechos y motivados tienden a ser más productivos.
  • Retención de talento: Ofrecer este tipo de beneficios reduce la rotación de personal, ya que los empleados sienten una mayor lealtad hacia la empresa.

La mayoría de las empresas siempre buscan contar con personas motivadas dentro de sus equipos de trabajo, aquellos que desempeñan sus labores con entusiasmo y proactividad, son colaboradores que se involucran, se apasionan, salen de lo establecido y van siempre un paso más adelante, no porque se les “obligue” o se les explote, sino porque son felices y se sienten bien, haciendo bien su trabajo.

Por lo general, el empleado que recién se incorpora a una compañía suele tener este ímpetu, esas ganas de “hacer las cosas bien”, pero en el camino y por diversas razones, muchos terminan desmotivados desempeñándose en cargos que no los llenan y sin motivación no se retiene el talento, por eso muchos acaban marchándose cuándo quizás aún tenían por aportar a la organización.

Ejemplos de Salario Emocional

Para implementar un plan de salario emocional efectivo, las empresas pueden considerar las siguientes estrategias:

  • Identifica las necesidades de tus empleados: Realiza encuestas o reuniones para comprender qué valoran más los integrantes.
  • Ofrece flexibilidad horaria: Permitir horarios flexibles o trabajo remoto puede aumentar la satisfacción y productividad de los empleados. Hoy gran parte de la población mundial ha adoptado la modalidad de teletrabajo, sea obligatoria o preventiva, la pandemia COVID-19 nos ha forzado a acelerar la digitalización y el trabajo remoto como una alternativa real de desarrollo laboral.
  • Fomenta el desarrollo profesional: Proporciona programas de capacitación y oportunidades de crecimiento dentro de la empresa.
  • Reconoce y valora el trabajo bien hecho: Implementa sistemas de reconocimiento que destaquen los logros y esfuerzos de tus trabajadores.
  • Crea un ambiente laboral saludable: Promueve un entorno de trabajo donde se priorice la salud mental y física, ofreciendo espacios de descanso, programas de bienestar y fomentando una comunicación abierta.

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