La reducción de la jornada laboral es una tendencia que ha cobrado fuerza en varios países del mundo, impulsada por la búsqueda de una mejor calidad de vida para los trabajadores y un aumento en la productividad. A continuación, se presentan ejemplos de diferentes países y regiones que han implementado o propuesto reducciones en la jornada laboral.

Ejemplos de Reducción de Jornada Laboral en el Mundo

Varios países han experimentado con la reducción de la jornada laboral, ya sea a través de políticas gubernamentales o iniciativas empresariales. A continuación, algunos ejemplos destacados:

  • Francia: En Francia, la reducción de la jornada laboral a 35 horas se implementó en el año 2000.
  • Suecia: En Suecia, el gobierno implementó una jornada laboral de seis horas para algunos trabajadores del sector público en 2015.
  • Nueva Zelanda: En Nueva Zelanda, la compañía de seguros Perpetual Guardian implementó una jornada laboral de cuatro días a la semana en 2018.
  • España: En España, el partido político Unidas Podemos ha propuesto la reducción de la jornada laboral a 32 horas a la semana. En España, el Ministerio de Industria publicó a finales de enero la apertura del concurso para que pymes del sector industrial -y consultoras especializadas en dicha actividad- se postulasen para percibir ayudas de hasta 200.000 euros si se comprometen a implementar la semana laboral de cuatro días durante el plazo de dos años.

La Jornada Laboral en Latinoamérica

En general, hay una tendencia en la región para reducir las jornadas laborales y mejorar las condiciones de trabajo. La implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas en Chile será uno de los hitos del gobierno de Gabriel Boric. La medida, pese a ser resistida por los gremios empresariales, es una tendencia que en Europa ya había comenzado para la década de 1990 y que actualmente hay países que han apostado para reducirla hasta las 35 horas o bien, trabajar solo 4 días a la semana. Desde otra perspectiva, dentro de la región latinoamericana, la implementación en Chile sigue estando a la vanguardia de otros países de Latinoamérica que aún no han avanzado de manera concreta en la aplicación de esta reducción.

A continuación, se presenta un resumen de las jornadas laborales en algunos países de Latinoamérica:

  • Argentina: La jornada laboral promedio es de 8 horas al día y 48 horas a la semana, con dos días de descanso remunerado por semana.
  • Brasil: La jornada laboral máxima es de 44 horas a la semana, con una duración máxima de 8 horas al día.
  • Chile: La jornada laboral promedio es de 45 horas a la semana, con un máximo de 10 horas diarias y un día de descanso semanal. Con la reciente implementación gradual de las 40 horas, Chile se puso a la par de la mayoría de los países OCDE, bloque donde registraba un promedio de trabajo superior al del resto de naciones.
  • Colombia: La jornada laboral promedio es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
  • México: La jornada laboral máxima es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal. Los mexicanos lideran la lista con 2.148 horas al año, mientras que Chile promedia 1.941 horas anuales por persona.
  • Perú: La jornada laboral máxima es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
  • Uruguay: La jornada laboral promedio es de 8 horas al día y 44 horas a la semana, con un día de descanso semanal.

En tanto, para la región latinoamericana, se suma a Ecuador y Venezuela en la implementación de esta medida, pioneros dentro del cono sur. Ecuador y Venezuela son los únicos países de la región que han establecido en 40 horas la jornada semanal.

Chile y la OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de la que Chile es miembro junto a otros 37 países, es uno de los parámetros en cuanto a implementación de las 40 horas laborales, pues, en promedio, Chile era uno de los estados que, dentro del bloque, promediaba más horas de trabajo.

En ese entendido, 25 de los 38 países ya han implementado jornadas de 40 horas: Austria, Canadá, Estonia, Eslovenia, España, Estados Unidos (depende del Estado), Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca y Suecia. Asimismo, de forma particular, los países que han implementado jornadas de menos de 40 horas son: Alemania, Australia, Dinamarca, Francia y Países Bajos. Por otra parte, en el rango de los países que trabajan de 41 a 45 horas semanales, figuran Israel, Suiza y Turquía. Chile, junto con Brasil, El Salvador, Honduras y República Dominicana trabajan en el tramo de jornada laboral semanal de 41 a 45 horas. Mientras que en el rango de 46 a 48 horas semanales se encuentran Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Cabe destacar que dichas jornadas no contemplan la jornada máxima laboral, donde cada trabajador y empleador puede negociar, por ejemplo, horas extraordinarias o flexibilizar su propia jornada.

Gradualidad y Evidencia Comparada

Según evidencia comparada recabada por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social y presentada ante la Comisión de Hacienda del Senado, se analizaron ocho países que reformaron las horas de trabajo con una reducción importante y con mecanismos de gradualidad o acuerdos entre las partes. En orden cronológico, Portugal implementó la reducción en 1996 motivado por converger con el promedio semanal de horas establecido por la OCDE de 37,5 en 1995. Esto, mientras la tendencia europea de la época que buscaba la reducción como herramienta para crear nuevos empleos y reducir el desempleo. La medida fue implementada de manera gradual y se redujo de 44 a 40 horas en el lapso de dos años, así, para 1997 ya se había implementado la reducción.

Finlandia fue otro de los países que también implementó la reducción de jornada en el año 1996. A diferencia de Portugal, la medida se implementó a través de un mecanismo de repartición de empleo (work-sharing) para enfrentar el desempleo del país. De esta forma, la jornada laboral estableció el límite de 40 a 30 horas semanales por trabajador que pasó de trabajar ocho horas diarias por cinco días a trabajar seis horas diarias por cinco días.

En el estudio, también se incluye Canadá, país que implementó su jornada en 1997 para la provincia de Quebec bajo una ley local. El objetivo también era estimular el empleo mediante el work-sharing y desde el año 1997 hasta el año 2000 se redujo en una hora la jornada, pasando de 44 a 40 horas. No obstante, como la medida buscaba el estímulo del trabajo, la medida solo se implementó a empleados que cobraban por hora y no estaban cubiertos por un contrato sindical, pero sin restricción para mantener el salario mensual.

En el año 1998 fue el turno del Reino Unido. La medida fue implementada como respuesta a la exigencia de regulación por parte de la Unión Europea. Esto, pues el caso es particularmente especial, en rigor, antes de la reforma no contaban con regulación, pues las horas máximas que se podían trabajar en la semana radicaban en los acuerdos colectivos o individuales entre trabajadores y empleadores. En concreto, la ley buscó implementar 48 horas de jornada como máximo a la semana, además de establecer la obligación de tener derecho a vacaciones tres o cuatro semanas.

Otro caso especial es el de Dinamarca, pues los trabajadores promediaban 37 horas de trabajo semanal con posibilidad de flexibilidad, de hecho, cuando en las directivas de la Unión Europeo buscaron su aplicación, en territorio danés no tuvieron más efecto que el de establecer un límite de jornada laboral de trabajo en 48 horas. En rigor, el acuerdo para el año 2006 estaba fijado en las 37 horas.

Corea del Sur también es uno de los países que implementó las 40 horas. La medida comenzó su aplicación en 2004, pero tuvo una reducción previa en el año 1999 cuando la jornada se redujo a 44 horas en una primera instancia. Se implementó primeramente en empresas de más de mil empleados para luego extenderse gradualmente a empresas más pequeñas.

El documento también cita uno de los ejemplos más recientes de reducción de jornada, Islandia.

Productividad y Horas de Trabajo

Se dice que los países escandinavos se dieron “el lujo” de trabajar menos solo cuando se volvieron productivos. Usando nueva evidencia histórica, el autor argumenta que fue al revés: la reducción de horas la consiguieron los sindicatos, en contra de la voluntad de los empresarios y cuando estos países no eran lo productivos que son ahora.

Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia, los llamados países nórdicos, constituyen un referente cuando se habla de un Estado de bienestar robusto, con prestaciones universales y beneficios generosos para el conjunto de la población. También se los cita como ejemplo por ser las naciones más igualitarias del planeta, no sólo en términos socioeconómicos, sino también en relación a las inequidades de género. Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega están entre los países más productivos del mundo.

En efecto, los empresarios escandinavos se opusieron a estas mejoras pues cuando comenzaron a ser demandadas (a fines del siglo XIX) estos países no eran lo productivos que son ahora. En el caso de Dinamarca, el Estado de bienestar comenzó a construirse tras la Primera Guerra Mundial.

Dos ejemplos del caso de Suecia muestran esta dinámica. En el contexto del alzamiento generalizado de los trabajadores en la década del ‘70, los empresarios dieron su apoyo condicionado a ciertas medidas que hoy serían consideradas absolutamente transgresoras. En primer lugar, los sindicatos lograron una rebaja de las horas semanales de trabajo, desde las 45 horas que regían desde los años cincuenta, hasta 40 horas. Cabe destacar que en ese momento, la productividad en Suecia (US$27.26 por hora trabajada en 1970) no era muy distinta que la productividad actual en Chile (US$24.67 por hora trabajada en 2018)

En la medida que se acumularon las conquistas laborales (como políticas sociales, pensiones, protección al empleo, rebajas de jornada laboral, etc.), el empresariado aprendió a utilizarlas no como carga, sino como fortaleza.

En otras palabras, a pesar de oponerse inicialmente a las mejoras sociales/laborales, los empresarios escandinavos aprendieron eventualmente a utilizar lo que era visto como una carga en una verdadera oportunidad. Hoy los países escandinavos producen y exportan bienes altamente especializados y con un alto contenido tecnológico y de conocimiento a pesar -o probablemente gracias- a sus políticas sociales y laborales. Sobre el 40% de las exportaciones suecas y danesas corresponden a productos de alta tecnología (maquinaria especializada, aparatos eléctricos y electrónicos, vehículos motorizados, productos farmacéuticos).

En síntesis, los datos disponibles muestran que existe una estrecha relación entre menores horas trabajadas y mayor productividad.

Desafíos y Oportunidades en Chile

La reducción de la jornada laboral en Chile presenta desafíos tanto para las empresas como para los colaboradores. La pregunta clave es si estamos listos para gestionar eficazmente esta transición. Las empresas chilenas deberían implementar métodos de control más efectivos que clarifiquen las metas y las responsabilidades de los colaboradores a nivel diario, semanal y mensual.

Según Carolina Feliú, los pasos a seguir incluyen la planificación, una ejecución más eficiente, la corrección de errores y la adopción de nuevas metodologías de trabajo.

Los impulsores de este proyecto de ley argumentan que la transición de una jornada laboral de 45 a 40 horas semanales busca mejorar la salud mental, permitir más tiempo en familia y elevar las condiciones de trabajo y la calidad de vida de los colaboradores.

Si se compara con los países de la OCDE, Chile es uno de los países que más horas trabaja al año. Según el informe “Una contribución a la discusión sobre la jornada laboral” del CEP (2017), el promedio de horas trabajadas en Chile es de 1.990 horas, mientras que el promedio de la OCDE es de 1.737 horas al año.

De aprobarse el proyecto actual, la reducción de la jornada se realizará gradualmente hasta llegar a 40 horas semanales.

La última disminución de la jornada laboral se aprobó en Chile en septiembre de 2001, bajando de 48 a 45 horas semanales. La primera semana de noviembre la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que establece una jornada laboral de 40 horas.

Es por esto que en Chile se está trabajando en un proyecto de ley de reducción de la jornada de 45 horas semanales a 40, con el fin de mejorar la calidad de vida de los colaboradores.

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