Muchos pensamos que negociar las condiciones de nuestro salario consiste en pedir más dinero cuando en realidad se trata de hacer una reflexión entre lo que ofreces a la compañía y lo que recibes de ella. Si el resultado de esta operación resulta negativo, significa que es el momento de negociar un aumento de salario. Cuando llegamos a esta conclusión, es importante articular bien nuestro discurso, informarnos de las condiciones generales del sector y defender el aumento de la manera más objetiva posible. Por mucho que estemos convencidos de merecer este aumento, lo más normal es que esta conversación nos genere tensión y estrés. Por eso, es fundamental conocer las claves para tener éxito en el proceso de negociación.
La existencia de una política de salario mínimo se puede entender como un mecanismo de protección de los trabajadores, especialmente de aquellos con menores cualificaciones. Actualmente, el incremento del salario mínimo propuesto por el ejecutivo fue aprobado por la Cámara de Diputados, quedando pendiente su aprobación por parte del Senado.
Factores a Considerar en el Reajuste Salarial
Al hacer propuestas de reajuste salarial, lo primero, es no caer en la ilusión nominal. Cuando hablamos de pasar de cierta cantidad a otra, no significa que se tendrá un incremento real total de esa diferencia. Se debe considerar el costo de la vida, es decir, lo que las familias son capaces de comprar con ese incremento salarial. Así, en realidad lo que importa es si el incremento propuesto supera la variación experimentada por los precios.
Actualmente, estamos ante un escenario inflacionario muy desfavorable, con una tasa de inflación acumulada en lo que va del año que puede ser considerable, sobrepasando los dos dígitos en los últimos 12 meses. Este escenario empujó al ejecutivo a condicionar un nuevo incremento en caso de que la tasa de inflación anual se sitúe sobre cierto porcentaje, lo que a estas alturas parece más que probable.
Un segundo tema importante es si las empresas serán capaces de hacer frente a este incremento salarial. Cerca del 70% de las personas que reciben el salario mínimo trabaja en MiPymes, las que han sido fuertemente afectadas estos dos últimos años, primero por el estallido social y, luego, con la pandemia.
Finalmente, algo que ha concitado menor nivel de discusión y que es también muy relevante de discutir, es analizar qué ocurre con el resto de los trabajadores, es decir, aquellos que hoy reciben más que el salario mínimo. Muchas empresas están reajustando solamente de acuerdo al IPC, lo que claramente desfavorece a esos trabajadores, sobre todo a aquellos que hoy reciben poco más que el salario mínimo.
Cuando compramos un bien o pagamos un servicio, comparamos el precio anterior, con el actual. Si el precio actual es mayor que el anterior nos preocupa, pues no siempre se alcanza a realizar la compra cuando los ingresos recibidos no tienen el mismo nivel de aumento. Para medir esto existe el índice de precios al consumidor (IPC), calculado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), y es un indicador económico que mide mes a mes la variación de precios de una canasta de bienes y servicios que se actualiza cada cinco años y que es representativa del gasto de los hogares.
Considerando lo anterior, un trabajador esperaría que su sueldo también se incrementara para poder comprar lo que acostumbra a comprar y no perder el poder adquisitivo. Entonces aparece el concepto de reajuste de los sueldos. En Chile el sistema económico permite que el mercado regule tanto los precios como el costo de la mano de obra, y las realidades son diferentes dependiendo de la actividad económica.
Por ejemplo, el índice nominal de remuneraciones que entrega el INE mostraba que la variación porcentual del sector minero era la más alta, seguido por las actividades artísticas y recreativas y alojamiento y servicios de comida, los que se activaron después de terminar algunas restricciones relacionadas con la pandemia. Pero hay otras actividades que tienen el índice de remuneraciones muy por debajo de la variación del IPC, como la construcción, el comercio, información y comunicaciones; actividades inmobiliarias. La más baja es la administración pública.
Considerando esta información publicada por el INE, con datos actualizados a octubre, podemos deducir que hay actividades económicas que por su naturaleza permiten actualizar las remuneraciones de sus trabajadores en forma periódica, y de esa forma los sueldos no pierden su poder adquisitivo. Pero hay otras que tienen el índice de remuneraciones muy bajo siendo el sector público un caso extremo.
También hay que recordar que no todos los trabajadores tienen igualdad de beneficios, por ejemplo: en el sector público existen trabajadores a honorarios, y en el sector privado existen trabajadores que no son representados por organizaciones nacionales. Estos deben organizarse en sindicatos, que son las organizaciones que tienen la capacidad de negociar y establecer diálogo social entre el empleador y los trabajadores, y de esta forma poder lograr una cierta igualdad con el resto de los colaboradores del país.
Claves para Negociar un Aumento de Sueldo Exitosamente
- Infórmate de las condiciones salariales de perfiles y sectores profesionales similares
Es imprescindible que las tengas en cuenta a la hora de solicitarlo y utilices esta información como un argumento más en tu petición. Como norma general, los perfiles estratégicos son los que tienen mayor probabilidad de conseguir un aumento de sueldo. Este es el caso de los profesionales que trabajan en los departamentos de Operaciones, Marketing, Finanzas o Ventas o aquellos perfiles altamente demandados por el mercado como pueden ser los técnicos e ingenieros.
- Encuentra el momento y el lugar ideal para abordar el tema
Para que esta conversación sea un éxito tienes que elegir el momento adecuado para hacerlo. Lo mejor es que busques un contexto formal para desarrollar esta conversación. Puedes aprovechar una situación que ya venga dada, como una evaluación personal o bien, organizar una reunión ad-hoc con tu responsable para tratar el tema en cuestión.
- Valora en qué momento se encuentra la empresa
Es muy importante que analices el contexto económico en el que se encuentra la compañía para que puedas negociar las condicionas con fundamento. Recuerda que tus expectativas deben ser coherentes con los resultados y la situación de la empresa. Así la empresa no esté pasando por una buena situación, no implica que no puedas pedir una mejora de las condiciones. En este sentido, buscar alternativas al incremento económico como una remuneración en especie o bonus especiales por el buen rendimiento, puede ser una buena opción.
- Comunica adecuadamente los logros que has conseguido dentro de la empresa
¿Por qué crees que te mereces un aumento de sueldo? Recopila todos los éxitos y objetivos que hayas alcanzado como profesional. Este será el mejor argumento que tengas a tu alcance para conseguir tu meta. Es importante encontrar un equilibrio a la hora de exponer los hitos alcanzados y que puedas transmitir de manera realista y objetiva el esfuerzo que te ha costado conseguirlos. Además de realzar tus logros, es muy positivo que trates el tema de manera constructiva. Comenta la satisfacción que significa para ti ir alcanzando todas esas metas y así evitarás reducir la conversación a una simple cuestión monetaria.
- Evita mencionar el sueldo o las condiciones de los compañeros
Ten en cuenta que pedir un aumento de sueldo es algo personal y que se mide en base a tus resultados laborales. Por eso es clave que evites hablar de la situación económica de tus otros compañeros. Lo mejor, como comentábamos anteriormente, es que consultes estudios de remuneración del mercado para puestos similares al tuyo. Estos te darán una visión global de la situación y podrás hacer una comparación veraz y objetiva. Además, estos datos darán aún más peso y consistencia a tu discurso, demostrando que has analizado la situación y que el aumento que solicitas es coherente y razonable.
- Ten en cuenta otros beneficios que pueden mejorar tu paquete salarial
Cada vez más se están incluyendo beneficios que complementan el salario fijo y variable. Se trata de mejoras sustanciales que van más allá del dinero y que enriquecen tu paquete salarial. Las más comunes son:
- La llamada retribución flexible, como los tickets restaurante, una guardería en el centro de trabajo o acceso a formación especializada entre otros.
- Seguros médicos o de vida.
- Coche de empresa.
- Servicios relacionados con la salud y el bienestar, como frutas o bebidas gratuitas, descuentos parciales en gimnasios, una mayor flexibilidad horaria o la posibilidad de trabajar desde casa.
Todos estos elementos extra pueden servir para complementar tu salario. Averigua qué ofrece tu empresa y tenlo en cuenta a la hora de renegociar tus condiciones.
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