Una entrevista laboral es sinónimo de nerviosismo y ansiedad, pero con la ayuda de este artículo podrás adquirir diferentes herramientas para vencerlos y preparar una entrevista exitosa.

Consejos para tu próxima entrevista

Antes de la entrevista

Después de una serie de etapas y pruebas de selección te han comunicado que has sido una de las pre-seleccionadas para el cargo. Pues ahora te tienes que enfrentar a uno de los momentos más decisivos e importantes: la entrevista final. Si fallas puedes perder esta gran oportunidad de trabajo.

Investiga sobre la compañía

Asegúrate de tener información sobre el negocio y tu posible empleador. Al saber qué productos y servicios vende la empresa, el mercado en el que compite y su estrategia comercial, estás demostrando tu interés en el trabajo y la compañía.

En estos días donde la retención de talento es un reto para las organizaciones, contar con colaboradores interesados y comprometidos es un plus invaluable para los empleadores. Conocer con antelación tu interlocutor te dará un parte extra de tranquilidad.

Código de vestimenta

Después de investigar sobre la compañía, seguramente encontrarás qué tan formal puede ser. Usa la información que recolectaste sumada a la descripción del rol de trabajo al cual aplicaste para determinar qué vestimenta es la más apropiada para la entrevista de trabajo.

Practica, practica, practica

Como cualquier cosa en la vida, la práctica hace al maestro. Por eso lo ideal es que puedas ensayar tu discurso varias veces. Una técnica que te recomendamos es la siguiente: primero ubícate frente a un espejo y visualiza que estás en el lugar de la entrevista.

Posteriormente, elabora un discurso que incluya tus habilidades y cualidades. Constrúyelo a partir de tu CV y ejemplos donde puedas exponer cómo a lo largo de tu carrera has logrado poner en práctica tus conocimientos. Repite este ejercicio un par de veces hasta que te sientas seguro y confiado.

¿Sabes hacia dónde tienes que ir?

Suena obvio, pero es vital que sepas hacia dónde vas y no en el sentido retórico de la pregunta. Literalmente te recomendamos que el día anterior planees tu viaje hacia la entrevista de trabajo. Si vas retrasado no tengas miedo de hacer una llamada con antelación y avisar a tu entrevistador.

Durante la entrevista

Lidiando con los nervios

Inevitablemente, el día de la entrevista de trabajo sentirás algo de nervios, pero recuerda que no es un interrogatorio personal, sino una conversación profesional. De hecho, si logras canalizarlos de la forma adecuada, podrán ayudarte a sacar lo mejor de ti. Investiga ejercicios de respiración, oxigenar el cerebro te ayuda a pensar con claridad y rapidez.

La primera impresión sí cuenta

Desde el primer momento que entras a la sala de entrevista debes mostrarte confiado y seguro. Una muestra de esto es el contacto visual. Puede ser difícil, pero el truco está en mantener el cuerpo relajado y evitar parecer cerrado y distante.

Las técnicas de respiración serán útiles aquí. Un estudio realizado por Albert Mehrabian, profesor emérito en psicología, propuso que la importancia relativa del lenguaje corporal al transmitir un mensaje es del 55%, en comparación con el 38% de tono de voz y el 7% del uso verbal de palabras. En teoría, esto presenta cuán importante es el lenguaje corporal al momento de estar en una entrevista.

Contestando las preguntas

Es hora de poner a prueba toda la preparación y esfuerzos que hiciste para llegar hasta este punto. Conseguir una entrevista de trabajo no siempre es fácil. Si ya llegaste a este punto, disfruta de la experiencia. Es un momento en el cual puedes contarle a otras personas qué sabes hacer y cómo lo sabes hacer.

Responder con ejemplos sobre cómo resolviste problemas o sacaste adelante proyectos en tus pasadas experiencias laborales es una estrategia muy efectiva. Busca un equilibrio entre el tú y el nosotros, el trabajo en equipo se valora igual que la iniciativa personal.

Por último, si no tuviste una experiencia positiva con tu antiguo empleador, sé sincero y rápido. La mejor manera de abordar este tema, si es puesto en la mesa, es desde el positivismo. Cuéntales qué aprendiste de esa experiencia y cómo la sorteaste.

Ninguna pregunta es tonta

El final de la entrevista es el momento indicado para que hagas algunas preguntas. Pueden ser sobre el trabajo en sí, tus compañeros, jefes o empresa.

Después de la entrevista

Usualmente, se espera una respuesta un par de semanas después de la entrevista, pero todo depende del proceso y la cantidad de candidatos que aplicaron a la oferta de trabajo. Si puedes, habla con tu reclutador o primer contacto sobre cuándo puedes esperar una noticia.

Marzo es un mes en el que se estima que la demanda por empleos sube en forma considerable, por lo que muchos chilenos pronto se van a enfrentar a la (para muchos temible) entrevista de trabajo. Sin embargo, tenga en cuenta también estos datos típicos: la puntualidad, la formalidad tanto en el vestir, en la postura y en el hablar, aunque con naturalidad. Es importante además comunicar las ideas con claridad y no suponer que el entrevistador se maneja en los mismos temas. Un dato no menor es que especialistas sugieren no preguntar por la renta en la primera entrevista. Ahora bien, si existe en la entrevista un espacio en donde se pregunté sobre las expectativas de renta, es importante tener claro cuál es el rango de renta por el cual nos moveríamos de trabajo y cuáles son las expectativas del cargo.

Errores comunes que debes evitar

  • Hacer preguntas personales al evaluador.
  • Dar respuestas extensas y de poco sustento, o bien muy acotadas.
  • Hay que considerar que mientras menos pregunten, menos interés en tienen persona.
  • Responder en forma desatinada a preguntas comunes.
  • Hablar mucho de lo que se quiere y poco de lo que se puede ofrecer.
  • Al pedir ubicaciones, horarios y compensaciones, se desanima el reclutador.
  • No mires a tu entrevistador, ya que es señal de que puedas estar mintiendo o ocultando algo.
  • Debes ser sincera y mostrar actitud honesta.
  • No podemos ser especialmente concretos y hablar del dinero que queremos ganar, debes indicar un rango para no comprometernos mucho, explicar que el precio no es un problema.
  • No podemos llegar desganados, reflejando no estar motivados a esta nueva oferta.
  • Nunca hay una buena excusa para llegar tarde.
  • Tampoco pongas a tu futuro empleador en una posición incómoda llegando más de 10 minutos antes.
  • Aunque es clave hacer preguntas e informarse de lo que se hace en la institución, llega informado a tus entrevistas.
  • Uno nunca quiere escuchar que hablan mal del ex jefe.
  • Aunque seas recién egresado, demostrar que no tienes la experiencia que piden para el cargo es acusar de antemano que no eres una gran carta.
  • Descuidar el vocabulario: Llevar un vocabulario formal proyectará una imagen de profesionalismo y respeto frente a la persona con la que estas conversando.
  • Llegar a la entrevista sin saber a qué cargo postulas.

Consejos adicionales

  • No seas chanta, ni taaaaaan honesto.
  • Una regla de oro es jamás hablar mal de tus ex jefes en una entrevista.
  • Por favor, te lo ruego… no mientas acerca de tu nivel de inglés.
  • Si uno está enfermo, era mejor excusarse que ir en malas condiciones a la entrevista.
  • Pero no trates de ser más dulce que un berlín con nutella.
  • Si han pasado 2 días y no has sabido nada, maneja tu ansiedad.
  • Averiguar de la empresa donde es la entrevista.
  • Otra cosa: No fumar antes de la entrevista de trabajo, ya que el olor a cigarrillo puede llegar a ser muy molesto.
  • Solo una sugerencia bastante obvia, pero por obvia no menos importante: conoce tu CV.

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