En Chile, pagar propina por la atención en un restaurante es una costumbre generalizada que desde el 2014 se encuentra regulada en nuestro Código del Trabajo. Sin embargo, en los últimos años, otros tipos de servicios han comenzado a sugerir este pago, generando cuestionamientos entre los consumidores.

Marco Legal de las Propinas

Mucho se habla acerca de la “Ley de Propinas”, pero la verdad es que más que una ley específica, lo que existe son artículos e incisos incorporados al Código del Trabajo que regulan estas prácticas. El Código del Trabajo, en su Artículo 64, establece claramente los derechos de los trabajadores en relación con las propinas:

Artículo 64. Los trabajadores tendrán derecho a percibir todas aquellas sumas que por concepto de propinas entreguen los clientes de dichos establecimientos, sea en forma directa y en dinero en efectivo al trabajador, como también y a su elección a través de los medios de pago aceptados por el empleador, tales como tarjetas de crédito, de débito, cheques u otros títulos de crédito.

El empleador no podrá disponer de ellas, deberá entregarlas íntegramente a los trabajadores y no podrá efectuar descuentos de ninguna naturaleza sobre las mismas. Tratándose de pagos con tarjetas de crédito u otros títulos de crédito, el empleador deberá liquidar y enterar dichas sumas en la fecha en que acuerde con sus trabajadores, plazo que no podrá exceder de siete días hábiles desde que se recibieron del cliente. En estos casos, el empleador deberá entregar al trabajador copia del vale o comprobante en que conste la cantidad total pagada y el valor del servicio o producto adquirido.

Las normas contenidas en los incisos segundo, tercero y cuarto de este artículo serán también aplicables, en lo pertinente, en aquellos establecimientos de atención al público en los que se deje propina, como las estaciones de expendio de combustibles u otros.

La Real Academia Española nos enseña que: Propina es: “1. f. Agasajo que sobre el precio convenido y como muestra de satisfacción se da por algún servicio; 2. f. Gratificación pequeña con que se recompensa un servicio eventual y; 3.f. Colación o agasajo que se repartía entre los concurrentes a una junta, y que después se redujo a dinero”.

Obligaciones del Empleador

El empleador deberá entregar las propinas íntegras a los trabajadores. En el caso de aquellos pagos que se hayan realizado con tarjetas de crédito (u otros títulos de crédito), el empleador tendrá un plazo máximo de siete días hábiles desde la fecha en que se recibió la propina. El empleador no podrá disponer de ellas, deberá entregarlas íntegramente a los trabajadores y no podrá efectuar descuentos de ninguna naturaleza sobre las mismas.

La académica de la Universidad de Chile, Lucía Planet, explica que la propina, de acuerdo a la legislación chilena, “regula que la propiedad de las mismas es de los trabajadores. Es por ello que el Código del Trabajo establece prohibiciones y obligaciones para la parte empleadora. Por una parte, se prohíbe al empleador disponer de las propinas, distribuirlas, y efectuar descuentos de cualquier naturaleza sobre las mismas.

En ese sentido, Jorge Berríos, director Académico del Diplomado en Finanzas de Unegocios de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, asegura que “en general, la propina es relevante para los sueldos porque pasa a ser un 60 o 65 por ciento del sueldo de las personas, lo que se da en las propinas.

¿Cómo se Distribuyen las Propinas?

Distribuir las propinas. De acuerdo con el Capítulo XI sobre la Protección de las Remuneraciones del Código del Trabajo, la propina se puede entregar en establecimientos que atiendan público, como por ejemplo los restaurantes, pubs, bares, cafeterías, discotecas, fondas u otros similares.

En cada cuenta de consumo, el monto correspondiente a una propina es una “cifra sugerida” que debe ser al menos de un 10%. Si bien es un monto voluntario que el cliente decide si da o no, este no constituye un tributo. Dicho esto, el monto sugerido deberá estar estipulado en la cuenta, según lo establece la Ley Nº 20.729, de 04.03.2014.

Si bien la propina no constituye una obligación legal, actualmente se ha consolidado como una expresión de reconocimiento por un buen servicio. Actualmente es una parte de la cultura del servicio al cliente en el país y si bien se suele entregar en efectivo, cada vez es más común que se entregue con tarjeta de crédito o débito.

En cada cuenta de consumo, el monto correspondiente a una propina es una “cifra sugerida” que debe ser al menos de un 10%. Si bien es un monto voluntario que el cliente decide si da o no, este no constituye un tributo. Dicho esto, el monto sugerido deberá estar estipulado en la cuenta, según lo establece la Ley Nº 20.729, de 04.03.2014.

La obligación de sugerir la propina por parte del empleador procede en establecimientos que atiendan público a través de garzones. La palabra española “garzón”, viene del francés garçon, que significa muchacho o mozo.

Sectores Donde Aplican las Propinas

Hoy en día encontramos más rubros que reciben propinas, como por ejemplo: turismo, transporte, comercios, entre otros. Esto deja atrás la entrega de propinas solo a garzones que atendían en pubs, cafeterías o restaurantes. A continuación, se detallan algunos sectores:

  • Turismo y Transporte: Guías turísticos, conductores de servicios de traslado y otros profesionales del turismo a menudo dependen de las propinas como una parte importante de sus ingresos.
  • Comercio Minorista: En servicios profesionales como consultorías, asesorías financieras o servicios jurídicos, las propinas son raras.
  • Estaciones de Servicio: Las estaciones de servicio y expendio de combustibles son un rubro donde las propinas son menos formales pero cada vez más comunes.

Es crucial que cada sector adapte sus políticas de propinas de acuerdo con las normativas legales y las expectativas de los clientes. La Ley de Propinas en Chile es bastante clara con relación a este tema.

Implicaciones Contables y Tributarias

Las propinas recibidas deben ser registradas como ingresos no operacionales en los libros contables de la empresa. Esto es crucial para mantener la transparencia y cumplir con las normativas tributarias.

Consecuencias del Incumplimiento

Las empresas que no cumplan con estas normativas pueden enfrentarse a multas y sanciones. Por ejemplo, si una empresa no sugiere el porcentaje de propina establecido por la ley en los recibos de consumo, puede ser sancionada por incumplimiento de la Ley Nº 20.729.

El manejo inadecuado de las propinas puede deteriorar la relación entre empleadores y empleados. Los empleados que consideren que sus derechos han sido vulnerados en cuanto a la recepción de propinas pueden presentar reclamaciones ante la Dirección del Trabajo. Las empresas que no cumplen con las normativas sobre propinas pueden ser objeto de auditorías y revisiones fiscales más rigurosas por parte del SII.

La correcta administración de las propinas es una muestra de respeto hacia los trabajadores y de compromiso con prácticas empresariales responsables.

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